Richard Ebeling: Arbol Genealógico de la EA

En una nueva serie de videos de Richard Ebeling sobre la EA, presenta un árbol genealógico de la Escuela Austriaca de Economía desde Carl Menger hasta la generación de Peter Boettke, Steve Horwitz, y George Selgin. Aquí el post en Coordination Problem sobre los videos de Richard Ebeling.


Hace un tiempo Adrián había compartido otro árbol genealógico en este post.

EL RESURGIMIENTO DE LA ESCUELA AUSTRÍACA: ENTREVISTA A LUDWIG LACHMANN

La_EA_desde_AdentroEl profesor Ludwig M. Lachmann, uno de los más destacados miembros de la Escuela Austríaca, ha centrado su larga y productiva carrera alrededor de la importancia del subjetivismo en la economía. Desde sus primeras obras sobre el rol de las expectativas hasta sus más recientes trabajos en teoría del capital y el proceso del mercado, Lachmann ha sido un defensor incansable del subjetivismo y el individualismo metodológico.

Una colección de sus ensayos, Capital, Expectations, and the Market Process, fue recientemente publicada, y su Capital and Its Structure será reeditado dentro de poco. Otras distinguidas contribuciones son las discusiones sobre metodología y la importancia de las instituciones en The Legacy of Max Weber y su mordaz ataque a la macroeconomía moderna en su Macroeconomic Thinking and the Market Economy.

El profesor Lachmann fue entrevistado el 18 de noviembre de 1977, poco antes de su retorno a Sudáfrica y cerca del final de sus tres años de nombramiento como Profesor Visitante de Economía en NYU.

AEN: Profesor Lachmann, usted ha sido uno de los principales contribuyentes a la tradición austríaca por cuarenta años. ¿Cómo llegó a interesarse por la Escuela Austríaca?

Lachmann: Bien, crecí en la Berlín de la República de Weimar donde el credo oficial era un tipo de socialismo revolucionario. No me gustaba. Entonces, naturalmente, buscaba algo diferente. Había leído a Schumpeter y me había impresionado mucho. Un día, realmente no sé por qué evento fortuito, me encontré con un artículo de Mises, quien, como usted recordará, empezó a publicar ensayos metodológicos en los journals alemanes a finales de los años 1920. No recuerdo la primera ocasión en la que me topé con uno de estos artículos, pero lo leí, y lo encontré de lo más interesante. Particularmente, la economía austríaca que propugnaba Mises parecía ser una cosa bastante diferente de la que conocía de los libros de texto. Me interesé y leí más de Mises y así es como me convertí en un austríaco.

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¿La democracia como proceso de descubrimiento? Una visión ‘austriaca’ de la política

Existe, por supuesto, una “teoría económica de la política”, que se suele llamar “Teoría de la Elección Pública” o “Public Choice”. Ahora bien, ¿existe una teoría económica ‘austriaca’ de la política? Esto lo trata Michael Wohlgemuth en el interesante artículo titulado “La democracia como un proceso de descubrimiento: hacia una “economía austriaca” del proceso político” (Libertas 34, 2001).

Comienza con dos citas”

“Es en sus aspectos dinámicos, mas que los estáticos, donde se prueba el valor de la democracia… El ideal de la democracia descansa en la creencia de que la visión que dirigirá al gobierno emerge de un proceso independiente y espontáneo”. Friedrich A. Hayek (1960: 109)

“Las perspectivas que ofrecen algunos de los análisis sobre ordenes espontáneos que ocurren fuera de situaciones de equilibrio pueden resultar útiles en aplicaciones a la política como a la economía”.

Y comenta:

“No existe una Economía Austríaca de la democracia. Es cierto que economistas austríacos como Hayek, von Mises o Lachmann han estudiado a los sistemas e ideas políticas. El estado, su poder e instituciones, su papel en la protección o destrucción del orden espontáneo del mercado se encuentra en el centro de tratamientos clásicos como La Constitución de la Libertad (Hayek, 1960), Ley, Legislación y Libertad (Hayek, 1973; 1976; 1979), Socialismo (Mises 1936/76), Gobierno Omnipotente (Mises, 1944) o El legado de Max Weber (Lachmann, 1970). Y aun más notablemente, todo el proyecto de la teoría económica de la democracia es considerado a menudo como habiéndose iniciado con un “austríaco”: con la formulación de Schumpeter sobre Otra Teoría de la Democracia (1942: cap. 22)1.

Sin embargo, parece correcto decir que no existe una economía de la política específicamente austríaca. Lo que hoy se conoce como la economía de la política (esto es, el análisis positivo de la política aplicando las mismas herramientas y conceptos utilizados para el análisis positivo de los fenómenos económicos) no es economía austríaca sino neoclásica. La impresión común que brindan los economistas austríacos -aunque esto refleja una visión relativamente simplista y sesgada del asunto- es que los austríacos se interesan exclusivamente de conclusiones políticas normativas derivadas de su ideal sobre los procesos del mercado libre. Los austríacos no tienen renombre por analizar la política como es utilizando sus conceptos y herramientas austríacas específicas en una teoría del proceso político. Por lo tanto, parece haberse desarrollado una división del trabajo intelectual que ha producido dos áreas distintas de preocupación teórica: si quieres saber lo que los políticos no deberían hacer o poder hacer, pregúntale a los austríacos. Si quieres saber lo que los políticos hacen, cómo y porqué lo hacen, pregunta a los economistas de la Elección Pública (Public Choice).

Sin embargo, nuestra afirmación de que los austríacos no han estudiado sistemáticamente el funcionamiento de los procesos políticos con las mismas herramientas analíticas y conceptos básicos que utilizan para el estudio de los procesos de mercado debe ser afinada aun más. Hayek, Mises o Kirzner han estudiado los problemas de la planificación e intervención política utilizando los mismos conceptos derivados de las condiciones de la acción humana: la falta de conocimiento de los actores, la coordinación de planes individuales sujeta a las reglas del juego, y las posibilidades e incentivos para actuar bajo esas reglas. La inhabilidad de las agencias políticas (digamos, en un régimen de socialismo de mercado) para mimetizar los procesos reales del mercado o para dirigir exitosamente al orden espontáneo del mercado hacia fines políticos preconcebidos ha sido una aplicación muy destacada y exitosa de la economía austríaca al estudio de la política. En verdad, los argumentos políticos presentados en el debate sobre el cálculo produjeron resultados empíricamente valiosos que muchas evaluaciones neoclásicas de la política no parecen poder brindar.

¿Cuántas sub-escuelas tiene la tradición austriaca?

EAdesdeAdentroEl Insituto Juan de Mariana organizó entre el 12 y el 19 de julio del corriente la VIII Universidad de Verano. Basta mirar el programa, los títulos de su conferencia y los nombres de los expositores para confirmar el nivel del evento. A los catedráticos que se repiten en cada Universidad de Verano como Carlos Rodríguez Braun, Miguel Anxo Bastos, Gabriel Calzada y  María Blanco, se han sumado invitados extranjeros como Alberto Mingardi de Italia o los argentinos Martín Krause y Walter Castro, además de contar con la presentación del Director del IJM, Juan Ramón Rallo, y otros miembros del instituto.

Personalmente tuve la oportunidad de asistir a esta Universidad de Verano en 2007, y al día de hoy recuerdo con entusiasmo la experiencia. Aquí los lectores pueden acceder a un resumen del seminario que escribí en mi antiguo blog.

Debo decir también que cada año recomiendo a mis alumnos y amigos libertarios que apliquen a las becas que ofrece el instituto y afortunadamente las consiguen. Este año Kevin Orelia de la Universidad Nacional de La Pampa en Argentina y Edgar Ortiz de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala consiguieron la beca y ya me manifestaron que el evento fue extraordinario.

Escribo este post por una consulta que recibí de algunos amigos que tuvieron la oportunidad de asistir al evento. Concretamente, por una afirmación de Juan Ramón Rallo acerca de las sub-escuelas que tiene la tradición austriaca hoy en día.

Actualmente, dentro de la Escuela Austriaca conviven tres sub-escuelas: la ortodoxamente praxeológica (Mises-Rothbard); la subjetiva radical e institucional (Hayek-Lachmann); y la neo-mengeriana (Fekete). Cada una con niveles de desarrollo muy distintos, por supuesto. ¿Alguna corriente más que se os ocurra?” [Juan Ramón Rallo]

Mi impresión general es que es muy difícil definir una clasificación como esta en la que podamos englobar a cada autor de la Escuela Austriaca. Piensen por ejemplo en dónde ubicar a los propios fundadores de la tradición como Carl Menger, Eugen Böhm Bawerk y Wieser y encontrarán problemas. Sigan con el propio Mises, y verán que una lectura detenida nos lleva a enormes dificultades. Tomen a  los asistentes del seminario de Mises en Viena y Nueva York y las dificultades continúan. Tomen a los autores más representativos de la tradición austriaca moderna, y aun así, habrá problemas. Finalmente, piense cada uno si puede calzar en alguno de estos tres sub-grupos y el problema persiste. Personalmente, no me sentiría cómodo en ninguno de estos grupos.

Un ejemplo bastante representativo puede ser Jesús Huerta de Soto. Basta leerlo para notar que no calza en ninguno de ellos. En el último Congreso Austriaco que también organizó el IJM se auto-definió contrario al pensamiento de Fekete, pero es claro que si bien sigue a Mises-Rothbard, también tiene una influencia enorme de Menger y Hayek. Puede observarse su trabajo sobre el Methodenstreit para confirmar su influencia de Menger, y también su tesis doctoral sobre el socialismo, para mostrar que su influencia proviene tanto de Mises como de Hayek.

Después de compilar esas 60 entrevistas a autores representativos de la tradición [La Escuela Austriaca desde Adentro, Vol. 1, 2 y 3], mi impresión es que no se los puede englobar en dos o tres ramas solamente. Tiendo a pensar que hay tantas “escuelas austriacas” como autores tiene la tradición, porque lo cierto es que no hay dos autores que piensen igual.

Dicho esto, específicamente sobre esta sub-división, me cuesta pensar qué es una línea Mises-Rothbard. Uno y otro pensaban distinto en muchísimos temas, a saber, su filosofía, su metodología, su teoría monetaria o su filosofía política. La línea Mises-Rothbard es lo que Rothbard tomó de Mises, dejando de lado todo lo que no le gustaba. Independientemente que el enfoque sea una mala lectura de Mises, o un enfoque superador de Mises, las contradicciones existen, por más que muchos deseen ignorarlas.

Más aun, Hayek y Lachmann… porque Hayek claramente no califica como subjetivista-radical. Creo que Ivo Sarjanovic lo dejó claro en aquel ensayo de 1989 titulado “El mercado como proceso: dos visiones alternativas“.

Sobre la tercera línea, no puedo opinar por desconocimiento, pero debo aclarar que los austriacos debemos celebrar el desarrollo de nuevos enfoques. El esfuerzo de Fekete y de Rallo de ir más allá de lo conocido y aceptado dentro de la tradición, es una nueva oportunidad para replantear los cimientos del enfoque.

Finalmente mi sugerencia para los lectores de este blog y para los jóvenes que se acercan a la tradición es que cada uno haga su propia sumatoria de aportes que tomen de diversos autores, más allá de que esto los conduzca a un enfoque particular, individual, y que poco les importe si este producto final califica o no de austriaco, en la medida que ustedes se sientan cómodos con él. Si no aceptan esto, estarán aceptando que otros piensen por ustedes, y no serán más que ovejas que persiguen al profesor elegido.

Al respecto, cada vez estoy más cerca del pensamiento de Milton Friedman y Carlos Rodriguez Braun en que sólo distinguen entre buena y mala economía, y se sienten incómodos de pertencer a una escuela o tradición. Ya no sabemos qué es austriaco (aunque haya diez elementos que nos identifique), y me parece que fuera de la tradición hay mucho que puede enriquecer nuestra lectura del mundo.

Dicho esto, sólo me queda compartir un extracto de una entrevista a Walter Block de 1999, que también tradujimos para el libro mencionado. Si bien disiento tambíén con esta sub-división, servirá para responder a la pregunta inicial.

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¿Es posible una reconciliación con los poskeynesianos?

Gerald O´Driscoll y Mario Rizzo explican que el término “economía del tiempo y la ignorancia”, con el que titularon su libro de 1985, se deriva de las “fuerzas oscuras del tiempo y la ignorancia” de Keynes. Explican los autores que esto no significa que la economía austríaca se haya convertido en la economía de Keynes, pero que encuentran en el enfoque de este último -y aquí nos referimos estrictamente a Keynes y no a sus seguidores-, algunos elementos subjetivistas y “profundamente penetrantes y compatibles con nuestra forma de pensar.”

Elegimos la expresión de Keynes porque él entendía, al menos durante bastante tiempo, la importancia de los problemas básicos que afrontan los actores individuales respecto del tiempo real. Decir que la economía austríaca es la economía del tiempo y la ignorancia es decir que es la economía que se ocupa de los problemas que plantean el tiempo real y la ignorancia radical. (Rizzo, 1996, p. 19)

Rizzo sigue a Lawson (1994b, pp. 534.535) al extender esta perspectiva filosófica común entre Keynes y los austríacos, también al institucionalismo y el poskeynesianismo, señalando que ya es “hora de que haya alguna reconciliación más completa entre [estas] tradiciones.” (Rizzo, 1996, p. 22)

Tomemos por caso la síntesis en tres proposiciones que Paul Davidson (1981, pp. 158-161) hace de la perspectiva postkeynesiana: 1) La economía es un proceso en tiempo histórico (real); 2) En un mundo donde la incertidumbre y las sorpresas son inevitables, las expectativas tienen un efecto inevitable y significativo en los resultados económicos; 3) Las instituciones económicas y políticas no son despreciables y, de hecho, desempeñan un papel extremadamente importante para determinar los resultados económicos del mundo real.

Me parece que hay dos aspectos diferentes donde podemos trabajar esta reconciliación. La primera tiene que ver con el marco analítico, y la referencia de Paul Davidson muestra cierta sintonía común a los austriacos y contraria al enfoque neoclásico. La segunda tiene que ver con el proceso de mercado en sí mismo. Mientras los austriacos en su mayoría hablaron de un proceso de mercado que tiende al equilibrio, los poskeynesianos desconfían de este proceso, y hasta lo describen como desestabilizador.

Sin embargo, desde las contribuciones de Shackle y Lachmann, hoy hay bastante consenso que en el proceso de mercado coexisten tanto fuerzas equlibrantes como desequilibrantes, lo cual puede crear un punto de contacto entre las dos tradiciones.

La pregunta que sigue es: ¿Es posible una reconciliación entre austriacos y poskeynesianos?

 

El árbol genealógico de la Escuela Austriaca de Economía

Tras exponer un gráfico con la familia keynesiana, varios lectores solicitaron trabajar en un árbol genealógico austriaco. Aquí lo tenemos, pero posiblemente sea demasiado simplificado. Los comentarios de los mismos lectores pueden agregar lo que falte o corregir mis errores.

Arbol

Hayek y las Expectativas en los Ciclos Económicos

Hace algunas semanas habíamos comentado sobre el intercambio entre Lachmann y Mises sobre las expectativas en los ciclos económicos, y como esto se relacionaba con la crítica contemporánea de las expectativas racionales. Hayek, también, había considerado las mismas como un aspecto importante en su teoría de ciclos económicos. Sigue leyendo

LA ESCUELA AUSTRIACA DESDE ADENTRO (Vol. I)

LA ESCUELA AUSTRIACA DESDE ADENTRO

Historias e Ideas de sus Pensadores

ISBN: 978-84-7209-546-5

Páginas: 444

Adquiéralo en Unión Editorial

 

RESEÑA:

Este primer volumen compila 20 entrevistas, coordinadas por el economista Adrián Ravier, a reconocidos miembros y seguidores de la Escuela Austriaca, desde Ludwig von Mises hasta Steven Horwitz, incluyendo a autores de diversas nacionalidades, de distintas generaciones, especialistas en diferentes campos, pero con un factor común: décadas de docencia e investigación al servicio del crecimiento, del de­sa­rrollo y de la difusión de esta tradición.

Los autores cuentan sus experiencias e historias personales: cómo llegaron a acercarse a esta tradición de pensamiento; quiénes los introdujeron en este camino; cómo fue su paso por la universidad; cuáles son sus campos de estudio y especialización; cuáles fueron sus apor­taciones más importantes; por qué valoran esta tradición frente a la corriente principal; qué valor puede agregar a quienes decidan indagar en sus aportaciones; cuáles son los debates más importante entre escuelas de pensamiento, pero también dentro de la propia Escuela Austriaca;  qué elementos comunes encontramos en la tradición; qué críticas se pueden formular a la tradición austriaca, a modo de mea culpa;  cómo ven el presente y fundamentalmente el futuro de estas ideas;  qué sugerencias o recomendaciones pueden ofrecer a los jóvenes interesados en continuar la tradición.

Quizás lo más importante del libro no es que estos autores se abren al lector al ofrecer sus respuestas, sino que se desestructuran ante el lector. Abandonan el perfil que requieren las revistas científicas, para contar, de un modo ameno, cómo ven la economía, cuáles son sus fallos y qué camino sería mejor seguir.

Esto es lo que nos permite comprender el verdadero propósito del libro: mostrar a La Escuela Austriaca desde adentro, a través de sus pensadores, con sus similitudes y con sus diferencias, aquellas sobre las que habrá que seguir trabajando, estudiando e investigando para descubrir nuevas respuestas, y fundamentalmente nuestras respuestas.

SUMARIO [Volumen I]:

Agradecimientos
Prólogo de Richard Ebeling
Prefacio de Gabriel J. Zanotti
Introducción de Adrián Ravier

Capítulo 1
Un defensor de la libre empresa. Entrevista a Ludwig von Mises (1881-1973)

Capítulo 2
El camino desde la servidumbre. Entrevista a Friedrich A. von Hayek (1899-1992)

Capítulo 3
El resurgimiento de la Escuela Austriaca. Entrevista a Ludwig Lachmann (1906-1990)

Capítulo 4
La bibliografía de Mises. Entrevista a Bettina Bien Greaves (1917- )

Capítulo 5
De la Escuela Austríaca al Public Choice. Entrevista a James M. Buchanan (1919- )

Capítulo 6
La ciencia de la libertad. Entrevista a Murray N. Rothbard (1926-1995)

Capítulo 7
Empresarialidad y procesos de mercado. Entrevista a Israel Kirzner (1930- )

Capítulo 8
Un austriaco en París. Entrevista a Pascal Salin (1939- )

Capítulo 9
Sapo de otro pozo. Entrevista a Alberto Benegas Lynch (h) (1940- )

Capítulo 10
La economía radical. Entrevista a Walter Block (1941- )

Capítulo 11
La perspectiva global. Entrevista a Sudha Shenoy (1943-2008)

Capítulo 12
Un macroeconomista austriaco. Entrevista a Roger W. Garrison (1944- )

Capítulo 13
El arte de la independencia. Entrevista a Carlos Rodríguez Braun (1948- )

Capítulo 14
Mercados y calidad de vida. Entrevista a Randall Holcombe (1950- )

Capítulo 15
De la literatura a la economía. Entrevista a Martín Krause (1952- )

Capítulo 16
Economía y finanzas. Entrevista a Juan Carlos Cachanosky (1953- )

Capítulo 17
Entre Mises y Rothbard. Entrevista a Jesús Huerta de Soto (1956- )

Capítulo 18
La Escuela Austriaca y el derecho. Entrevista a Ricardo M. Rojas (1958- )

Capítulo 19
La filosofía, la economía y su método. Entrevista a Gabriel Zanotti (1960- )

Capítulo 20
Microfundamentos, teoría monetaria y banca libre. Entrevista a Steven Horwitz (1964- )

Índice de Nombres

Equilibrio y Escuela Austriaca, otra vez

Un reciente artículo de D. W. MacKenzie, “The Equilibrium Analysis of Mises, Hayek, and Lachmann” ha puesto nuevamente de relieve la importancia del equilibrio en la Escuela Austríaca de Economía. En su artículo propone apartarse de lo que hoy sería la visión “Kirzner en adelante” de esta cuestión.

En este artículo “Equilibrio y Escuela Austriaca, otra vez” (pp. 25-28), destaco que la lectura de MacKenzie de autores como Mises, Hayek y Lachmann, lo llevan a afirmar que éstos presentan una teoría del equilibrio (cambiante), aunque diferente y superior a las teorías de equilibrio walrasiano.

Lo que intento transmitir es que “la cuestión no es decirle al neoclásico que la EA hoy es contraria a toda noción de equilibrio, sino que la EA tiene otra noción de equilibrio, dinámico, identificado como una coordinación tendencial de expectativas bajo ciertas condiciones institucionales, y que esa noción de equilibrio es una respuesta a un mejor y más adecuado planteo del problema económico.”

La Crítica de Lachmann a la Teoría Austriaca del Ciclo Económico

En su artículo The Rôle of Expectation in Economics as a Social Science (1943) en Económica Ludwig M. Lachmann presenta una crítica interesante a la Teoría Austriaca del Ciclo Económico (ABCT), quizás mejor denominada como la Teoría Wicksell-Mises-Hayek del Ciclo Económico. El artículo de Lachmann mereció una respuesta de Mises, “Elastic Expectations” and the Austrian Theory of the Trade Cycle (1943) en el mismo journal.

Lachmann aplica el concepto de elasticidad de expectativas de Hicks al ABCT. La idea de Lachmann, en pocas palabras, es que si las expectativas de largo plazo son que la autoridad monetaria deberá volver a la tasa de interés natural o de equilibrio, entonces las expectativas son inelásticas a la política monetaria y por lo tanto no se da una crisis según es descripto por la ABCT. La crítica de Lachmann es que el ABCT requiere del supuesto, según él implícito, de elasticidad de expectativas que no parece ser consistente con lo que se esperaría a largo plazo. Sigue leyendo