Falacias que se reiteran sobre la idea de pobreza – por Alberto Benegas Lynch (h)

Es sabido que pobreza y riqueza son términos relativos: todos somos pobres o ricos depende con quien nos comparemos. Pero en esta nota centramos la atención en aquellos que no tienen para atender sus necesidades básicas, un concepto que naturalmente remite a lo absoluto y deja de lado posiciones relativas. Sin duda un problema grave.

En este contexto caben distintas observaciones. En primer lugar, refutar la machacona idea de sostener que la pobreza así definida conduce a la delincuencia. Esta afirmación constituye un agravio para nuestros ancestros puesto que todos descendemos de las cuevas y la miseria más espantosa de lo que no se sigue que provengamos de delincuentes. Más aun, es muy frecuente constatar que personas muy modestas en su condición económica cultivan valores de respeto recíproco, mientras otros con ingresos suculentos revelan conductas inmorales por donde se los mire. En otras palabras, los principios éticos que se adoptan no tienen relación causal con el bolsillo, tienen que ver con el cultivarse como seres humanos.

En segundo término, se ha dicho que el populismo cala hondo en lugares pobres, lo cual no ocurre en zonas opulentas o que cuentan con ingresos mayores. Esto tampoco es cierto: antes que nada debemos percatarnos que los países ricos fueron pobres y no abrazaron el estatismo cuando se enriquecieron, de lo contrario hubieran seguido siendo pobres. Otra vez se trata de valores y principios que además de conducir a la decencia conducen a la prosperidad.

En tercer lugar, es pertinente subrayar que también se insiste que la pobreza invita a un clima de planes sociales lo cual atenta contra la cultura del trabajo. Sin duda que los llamados planes sociales -esto es la entrega por parte de los aparatos estatales de recursos sustraídos compulsivamente del fruto del trabajo ajeno- degradan la noción del propio esfuerzo al tiempo que crean dependencia malsana con políticos demagogos e inescrupulosos y acentúan inexorablemente la pobreza. Pero esto no es exclusivo de los pobres, a muchos ricos también los estatistas les otorgan planes sociales encubiertos, solo que con otro nombre: se llama proteccionismo aduanero, mercados cautivos, créditos subsidiados, exenciones fiscales, “salvatajes” de deudas, dádivas y privilegios de todo tipo a expensas de los trabajadores que no tienen poder de lobby.

Y ahora viene el tema de fondo, cuál es el procedimiento para reducir la pobreza. En otras oportunidades he escrito sobre este tema crucial pero se hace necesario insistir en vista de la reiteración de falacias en esta materia.

Los derechos individuales son anteriores y superiores a la existencia de los gobiernos y proceden de las características de la condición humana que requieren de facultades para usar y disponer de lo propio para poder seguir sus proyectos personales de vida. Igual que las rosas y las piedras, el ser humano cuenta con características que definen su especie. Nadie debe ser utilizado como medio para los fines de otros, puesto que el ser humano es un fin en sí mismo. Los “balances sociales” con la intención de establecer peculiares utilitarismos son del todo improcedentes y conducen a las mayores arbitrariedades como cuando se pretenden sopesar ventajas de mayorías circunstanciales frente a minorías indefensas. Los pseudoderechos son a todas luces contrarios al derecho.

Vivimos la era en la que se declama la defensa de los más necesitados pero simultáneamente se los afecta severamente con medidas altamente contraproducentes. Esto es así principal aunque no exclusivamente a través de las mal denominadas “conquistas sociales” que paradójicamente arruinan a los más vulnerables.Según el Indec, la pobreza en la Argentina llegó al 42%Según el Indec, la pobreza en la Argentina llegó al 42%

Para comprender esta conclusión es menester aludir a la causa por la cual se elevan salarios e ingresos en términos reales. Se trata de lo que genéricamente se denomina tasas de capitalización que equivale a la inversión per capita, es decir instrumentos, maquinarias, equipos, instalaciones y conocimientos relevantes que hacen de apoyo logístico al trabajo para aumentar rendimientos. A su vez, las inversiones provienen de ahorro interno y externo al país en cuestión, lo cual se maximiza en la medida en que se cuenten con marcos institucionales civilizados, en otros términos, el respeto a los derechos de propiedad de cada cual comenzando por la propia vida, la expresión del pensamiento y el uso y disposición de lo adquirido legítimamente.

En este contexto se hace necesario apuntar acerca del peligro del mal uso del significado del término “inversión”. Este concepto se refiere a la estimación individual respecto a recursos propios en cuyo contexto el sujeto en cuestión valora en más rendimientos futuros respecto a los presentes y, por tanto, opta por abstenerse de consumir para ahorrar y siempre el destino del ahorro es la inversión (son dos caras de la misma moneda). Es del todo inapropiado aludir a “la inversión” cuando los aparatos estatales se apoderan del fruto del trabajo ajeno, en ese caso se trata de gasto que puede ser corriente o destinado a activos fijos pero en ningún caso tiene sentido pretender que se trata de una inversión por los motivos antes señalados. Si un fulano le arranca la billetera a otro, carece por completo de sentido decirle que se lo “invertirá” por más que ese fulano forme parte del aparato estatal o sea un privado, en el primero caso podrá justificarse o no el gasto pero en ningún caso se trata de un proceso de inversión. En el lenguaje cotidiano hay un uso y abuso del concepto de marras.

Hoy está de moda criticar acérrimamente a tal o cual dirigente sindical por sus conductas aberrantes pero se deja en pie la legislación que hace posible contar con sindicatos ilegítimos en lugar de asociaciones libres y voluntarias y se mantiene en pie la figura de los “agentes de retención” que echan mano al fruto del trabajo de empleados para que no puedan usar sus pertenencias.

Una vez hechas estas aclaraciones queda claro que los salarios bolivianos resultan más bajos que los canadienses, no porque en el primer caso los empresarios son perversos y los segundos más generosos, se trata de tasas de capitalización distintas y eso hace toda la diferencia, lo cual no significa que las posiciones relativas sean irrevocables. Hay países que han tenido altas tasas de capitalización que luego han despilfarrado con lo que sus niveles de salarios han disminuido. Como queda dicho, todo depende de la calidad de los marcos institucionales imperantes.

En medios alemanes y estadounidenses prácticamente no existe servicio doméstico en los respectivos hogares. No es porque las amas de casa no requieran ayuda, es que las tasas de capitalización son de tal magnitud que no permiten contar con ese servicio pues deberían competir con salarios elevados en medios empresarios y equivalentes, situación que se torna imposible.

Es típico que en países de muy bajas tasas de capitalización, se lleven a cabo faenas como que a determinado sujeto lo abanican a la hora de la siesta cuatro personas, pero si esa misma persona se trasladara a una ciudad donde primen altas tasas de capitalización deberá abandonar de inmediato su costumbre pues los salarios para esa actividad resultan imposibles de afrontar.

Se ha mantenido erróneamente que los gobiernos deben regular contratos laborales puesto que “la desigualdad en el poder de contratación” pone de manifiesto que no resulta posible permitir que un millonario contrate con una persona que no tiene para llegar a fin de mes, a fin de la semana o a fin del día. Este análisis adolece del grave defecto que no toma en consideración que resulta a todas luces irrelevante lo abultado o lo débil de las respectivas cuentas corrientes o de los patrimonios netos de quienes contratan. Lo relevante, lo decisivo son las tasas de capitalización que obligan a pagar los salarios de mercado. Si un millonario llega a un pueblo y averigua cuanto cuesta pintar su casa pero sostiene que como cuenta con un abultado patrimonio pagará la mitad, por definición no pintará su casa. No es atingente si la persona en cuestión es muy rica o si está quebrada, el salario para pintar su casa es el que marca la tasa de capitalización.

También debe tenerse en cuenta que si a igual trabajo un empresario decide pagar más de lo que marca las tasas de capitalización, por un lado tendrá mayor oferta de trabajo de la que necesita y por otro procederá a derrochar sus recursos con lo que de persistir en esta línea tendrá contados sus días como empresario.

Es necesario señalar que allí donde las contrataciones laborales son libres no habrá desempleo, es decir, sobrante de aquél factor esencial para prestar servicios y para producir bienes. Esta situación para el trabajador normal (no para el que, por ejemplo, se encuentra en estado vegetativo o padezca deficiencias de tal naturaleza que no le permiten hacer nada) ocurre independientemente de la pobreza más extrema o la riqueza más exuberante en que se encuentre el medio en cuestión. En el primer caso los salarios serán reducidos y elevados en el segundo por en ningún caso habrá sobrantes de ese recurso humano esencial.

En realidad se observa desempleo en diversos países porque los arreglos contractuales no son libres. Al contrario, aparecen las mal denominadas “conquistas sociales” que indefectiblemente provocan desocupación puesto esto sucede cuando por decreto se colocan los salarios monetarios o no monetarios por encima de lo que permiten las tasas de capitalización. Y esto no debe verse solo en cuanto a los trabajadores marginales, si por ley se colocan salarios superiores a los que obtienen gerentes de finanzas, de personal o gerentes generales, ellos quedarán desempleados.

Habitualmente aquellas mal llamadas conquistas sociales se decretan con la mejor buena voluntad con la idea de proteger a los más necesitados, pues es de gran importancia percatarse que los perjudican grandemente. Así, por ejemplo, el salario mínimo, por definición superior al de mercado, barre con los que más necesitan trabajar. También hay “conquistas” que constituyen insultos a la inteligencia como el caso argentino del aguinaldo, esto es, el mes trece, sin percibir que inexorablemente se están pagando menos durante los doce meses del año para poder hacer frente al treceavo mes. En realidad sería interesante poder decretar que el año tiene cuarenta meses pero eso no es posible y así con en resto de las tristemente célebres conquistas sociales.

De más está decir que el salario que establecen las tasas de capitalización no aparecen dibujadas en el cielo, hay que averiguarlo. De todos modos, pruébese contratar una secretaria por la mitad del salario de mercado y seguramente durará hasta la hora del almuerzo del primer día laborable pues se informará inmediatamente que está subvaluada.

Esto que estamos comentando va muy especialmente dirigido al fenómeno de robotización en curso que permite liberar recursos humanos y materiales para destinarlos a cubrir otras necesidades imposibles de contemplar hasta el momento debido a que esos recursos estaban esterilizados en las áreas anteriores. Como es sabido los recursos son limitados frente a necesidades ilimitadas. Si estuviéramos en Jauja y hubiera de todo para todos todo el tiempo desaparecería el problema del trabajo. El empresario para lograr nuevos arbitrajes está incentivado a capacitar personal en las nuevas actividades. Salvando las distancias, es lo mismo que ocurrió con el hombre de la barra de hielo antes de los refrigeradores, o el fogonero antes de las locomotoras Diesel.

Los sindicatos como asociaciones libres y voluntarias juegan un rol apreciado por los afiliados lo cual implica la figura de la personería jurídica pero de ningún modo la figura fascista de la personería gremial que bloquea la libertad contractual. Del mismo modo, la huelga debe ser entendida como el derecho a no trabajar, lo cual se opone abiertamente a la intimidación y la violencia que dada tiene que ver con ese derecho.

Cuando comprendamos que el bienestar no depende de magias ni de decretos voluntaristas, recién entonces estaremos en condiciones de abrir las puertas al progreso, muy especialmente para los más necesitados. Tal como explica entre muchos otros Bruno Leoni, cuando comprendamos que el derecho no es fruto de la ingeniería social sino fruto de un proceso de descubrimiento, recién entonces comprenderemos el valor de marcos institucionales que garantizan el respeto recíproco. Recién entonces estaremos en condiciones de comprender el peligro del pseudoderecho.

Edmund Burke en 1756 escribió que “el disfrute seguro de los derechos naturales es el propósito último y más grande de la sociedad civil y por tanto toda forma de gobierno es solo buena si es consistente con ese propósito al que está enteramente subordinado”, lo cual, entre otros, fue tomado por Juan Bautista Alberdi en la publicación de su primer estudio de perspectiva jurídica en 1837 y luego en el contexto de su análisis económico en 1854. Esta es la manera de sacar a la gente de la pobreza y encaminarla al progreso: el respeto recíproco, en cuyo contexto es del caso recordar que en 2003 Alexander Solzhenitsyn resumió todo el problema del siguiente modo: “En diferentes lugares a través de los años he tenido que probar que el socialismo, que muchos pensadores occidentales dicen que es una especie de reino de justicia, es coerción, codicia burocrática, corrupción y avaricia”.

Publicado en Infobae, el 10 de abril de 2021.

Presentación del Centro Ricardo B. Salinas Pliego

  • El propósito más importante del Centro Ricardo B. Salinas Pliegoes que las próximas generaciones tengan una mentalidad ganadora y un temperamento liberal; que asuman a la innovación, la competencia y la resiliencia al fracaso como fortalezas personales y sociales.

Necesitamos impulsar un cambio cultural para que las próximas generaciones vivan un México regido por el Estado de Derecho y por valores democráticos, liberales y humanistas.

El Centro Ricardo B. Salinas Pliego busca impulsar el ciclo libertad, innovación y competencia como el origen de la prosperidad de las sociedades.

El lanzamiento del Centro será el jueves 15 de abril a las 10:00 am con un mensaje de Ricardo Salinas Pliego. Conoce el programa aquí.

El 16 de abril, a las 11 am de México, junto a Gonzalo Blousson y Axel Kaiser compartiremos un conversatorio sobre el “Estado, dinero y revolución cryptomonetaria”

Desde aquí podrá verse la presentación.

ROBERT ALEXANDER MUNDELL (1932-2021) – por Juan Carlos de Pablo para CONTEXTO; Entrega N° 1.653; Abril 12, 2021

            Nació en Kingston, Ontario, Canadá. “Mi papá era militar” (Mundell, en V y M, 2006).

            Estudió en las universidades de British Columbia y de Washington, en el MIT y en la Escuela de Economía de Londres. “Me enamoré del análisis económico antes de graduarme… Estudié en el MIT porque quería ir a un lugar famoso” (Mundell, en V y M, 2006). “En el MIT fue influido por Paul Anthony Samuelson y Charles Poor Kindleberger” (Wallace, 2006).

            Enseñó en la universidad Stanford, en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de Bologna, en el Instituto de Estudios Internacionales de Ginebra, y en las universidades de Chicago y Columbia.

            “Estuvo en Chicago en los años de oro, junto a Milton Friedman, Harry Gordon Johnson, Arnold Carl Harberger, teniendo como estudiantes a Arthur Laffer, Stanley Fischer, Michael Mussa, Jacob Frenkel, etc… Influyó de manera decisiva sobre una generación de economistas, a quienes les inyectó el atractivo de los modelos simples, para analizar cuestiones relevantes” (Dornbusch, 2000).

            Entre 1961 y 1963 trabajó en el Fondo Monetario Internacional. “El departamento de investigaciones era dirigido apropiadamente por Jacques Polak” (Mundell, 2001). “Estaría encantado si los directores del FMI repasaran el espíritu de Bretton Woods, al diseñar reformas del sistema monetario internacional” (Wallace, 2006).

            En 1999 recibió el premio Nobel en economía, “por sus análisis monetario y fiscal bajo diferentes regímenes cambiarios y sus análisis de las áreas monetarias óptimas. Fijó las bases de la teoría monetaria y fiscal en economías abiertas. Sus trabajos combinan análisis formales (pero técnicamente accesibles), interpretaciones intuitivas y resultados con implicancias de política inmediatas. Su tarea muestra el valor de la investigación básica” (Comité Nobel, 1999). “The economist lo describió como `un gran excéntrico´. No sorprendentemente, en el banquete ofrecido en su honor, a los presentes les cantó `A mi manera´, la canción popularizada por Frank Sinatra” (Wallace, 2006).

            “Es un pintor entusiasta y notable (su firma –RAM- coincide con la de otro economista/pintor, Richard Abel Musgrave)” (Dornbusch, 2000). En casa de Rudy Dornbusch vi una pintura de la cara John Maynard Keynes, que tenía el siguiente superescrito: “IS-LM”. “Comencé pintando paisajes y retratos, pero cuando intenté la abstracción no volví para atrás. Debo tener en el depósito entre 200 y 300 pinturas” (Mundell, en Engel, 2008).

            “Su otra pasión es la reconstruir Santa Colomba, un palacio [de 65 habitaciones] del siglo XII, ubicado en la Toscana, Italia, un hobby que ya lleva un cuarto de siglo” (Dornbusch, 2000). “Lo compró por u$s 20.000, para defenderse de la inflación. Desde 1970, en el `palazzo Mundell´ organiza conferencias académicas” (Wallace, 2006).

            “Dada su fascinación por China, recientemente fue reconocido como `ciudadano´ de la municipalidad de Beijing” (Wallace, 2006).

En 2004 Guillermo Calvo, Rudiger Dornbusch y Maurice Obstfeld publicaron un libro de ensayos en su honor.

            ¿Por qué los economistas nos acordamos de Mundell? “Principalmente, porque replanteó por completo la forma en que pensamos el funcionamiento de una economía abierta a los movimientos de capital, y derivó contundentes implicancias de política económica. Esta es la porción intelectual de su talento. La porción `marketinera´ es que comunica con pocas ecuaciones y diagramas simples, equivalentes a la IS-LM de John Richard Hicks” (Dornbusch, 2000). “Entre fines de la década de 1950 y mediados de la de 1960 generó un sorprendente número de creativos trabajos [listados al final de estas líneas], que siguen siendo muy influyentes hasta el día de hoy” (Rose, 2000). “Soy entusiasta de la regla de Tinbergen, aplicada a la publicación: en cada monografía, una sola idea” (Mundell, 2001). “Es una de las figuras claves en el desarrollo de la economía internacional monetaria” (Engel, 2008).

            En 1996 la Asociación Americana de Economía lo calificó como miembro distinguido, porque “hizo contribuciones pioneras tanto a la teoría monetaria como a la real, del comercio internacional… Pocos especialistas en comercio internacional han mostrado tanta originalidad en tal cantidad de cuestiones, o han ayudado a entrenar tan distinguido conjunto de estudiantes graduados” (AEA, 1997).

            Perspectiva. “Siempre fue un formidable ecléctico… En sus trabajos, la conexión entre el análisis y las implicaciones de política es muy estrecha” (Dornbusch, 2000). “Su énfasis para trabajar con modelos simplificados, llevó a Dornbusch a afirmar que `Mundell creó los modelos tipo Volkswagen: fáciles de manejar, confiables y pulcros´” (Rose, 2000). “A diferencia de sus colegas, no se circunscribió al análisis de corto plazo… En el análisis dinámico introdujo una distinción fundamental, entre variables flujo y stock” (Comité Nobel, 1999). “En el análisis de las políticas monetarias y fiscales enfatizó la importancia de la diferente velocidad de ajuste” (Engel, 2008). “Mi enfoque a la política económica primero caracteriza la naturaleza del desequilibrio, y luego le presta atención a la dinámica que permite restaurar el equilibrio… Lo significativo fue que encontré la forma de plantear modelos simples con contundentes implicancias de política… Monetary dynamics… es uno de los más originales e interesantes de mis trabajos… Appropiate use… fue mal recibido, tanto dentro como fuera del Fondo” (Mundell, en Engel, 2008). “Según Michael Mussa, el impacto que causó no se debió a alguna idea específica, sino al enfoque que utilizó para analizar los problemas de la economía internacional. `Siempre fue un pensador muy estimulante y heterodoxo´” (Wallace, 2006).

            Economía internacional. “Afortunadamente nació en Canadá, país que pasó del tipo de cambio fijo al flotante, y por consiguiente planteó muchas preguntas” (Dornbusch, 2000). “La mayoría de los canadienses nos involucramos con la visión internacional de la realidad, porque vivimos en una economía abierta que comercia mucho con su vecino del sur” (Mundell, en V y M, 2006). Sin embargo, “no estoy seguro de que sea útil buscar los orígenes de las ideas en los contextos nacionales. Sería como decir que el monoteísmo nació en el desierto. Jacob Viner, John Kenneth Galbraith y Harry Johnson, también canadienses, no pensaron en términos de áreas monetarias óptimas” (Engel, 2008).

            “Las barreras a la movilidad de factores estimulan el comercio de bienes, las barreras a este último estimulan la migración de capital y trabajo, como mostró en 1957” (Comité Nobel, 1999). “Cualquier análisis de las relaciones económicas entre Canadá y Estados Unidos tiene que considerar, simultáneamente, los movimientos de capital y el tipo de cambio” (Mundell, en V y M, 2006). “Si los factores no pueden migrar, el tipo de cambio real tiene que hacer el trabajo; y si los salarios y los precios son inflexibles, el tipo de cambio nominal tiene que generar el ajuste” (Dornbusch, 2000). “Fue el primero en plantear la `incompatible trinidad´: perfecta movilidad del capital, tipos de cambio fijos y autonomía monetaria interna” (Rose, 2000). “El equilibrio externo tiene que ver con los stocks, no con los flujos (ejemplo: cuenta comercial de la balanza de pagos)… Si en el mundo no hubiera una economía dominante, los tipos de cambio flotantes serían un completo desastre. Los tipos de cambio flotantes son una expresión de nacionalismo monetario” (Engel, 2008).

            Modelo Mundell-Fleming. “En Stanford, en 1958-1959, reuní las piezas del modelo… Cuando comencé a escribir no sabía cuáles serían las conclusiones. Al comienzo pensé que la dinámica sería igual, con tipos de cambio fijo o flotante. Como buen alumno de Samuelson, derivé las condiciones dinámicas de los 2 sistemas… Marcus Fleming es un economista dotado y original… Escribí The appropiate use… en una semana, y se lo dejé a Fleming en su escritorio, para que lo encontrara cuando volviera de sus vacaciones… El había trabajado en la cuestión antes de que yo llegara al FMI, y yo escribí mi monografía sin haber leído la suya” (Mundell, 2001). “El modelo Fleming-Mundell es muy valioso, aunque no resiste bien el paso del tiempo… Dornbusch (1976) es una valiosa generalización del modelo Fleming-Mundell, relevante en un mundo donde los agentes miran al futuro y tienen expectativas racionales” (Rose, 2000). “La clave está en que los movimientos de capital dependen de la tasa de interés” (Mundell, 2001).

            Áreas monetarias óptimas. “Cuando [en 1961] publicó su monografía, las monedas nacionales eran consideradas indispensables… Para que funcione, un área monetaria óptima requiere alta movilidad en el mercado laboral” (Comité Nobel, 1999). “Mundell diferencia entre un país, definido en base al funcionamiento de una moneda, y una región, definida por la movilidad de los factores” (Dornbusch, 2000). “Formuló uno de los primeros planes para la emisión de una moneda única en Europa” (NN, 1999). “Si bien sería un error llamarlo el `padre del euro´, Mundell acepta que `probablemente´ deba ser considerado `uno de sus padrinos´”. (Snowdon y Vane, 2002).

            Efecto Mundell-Tobin. “El `efecto´ dice que aún la inflación esperada puede generar efectos reales sobre la economía” (Comité Nobel, 1999). “Efecto Mundell-Tobin: si el consumo depende de la riqueza, el dinero afecta la economía real” (Rose, 2000).

            Impuestos, economía del lado de la oferta. “Siempre favoreció la reducción de los impuestos” (Dornbusch, 2000). Dicha reducción “fue la porción mas importante de la economía del lado de la oferta, y una cuestión importante dentro de la desregulación” (Engel, 2008). “Según Jude Wanninsi, Mundell fue quien le proporcionó fundamento teórico a la curva de Laffer” (Skousen, 2000).

            Economistas. “Los grandes economistas del pasado tenían un conocimiento superlativo de la historia: Hume, Smith, Ricardo, Cournot, los Mill, Marshall, Pareto, Keynes, Schumpeter, Mises, Samuelson, etc.” (Engel, 2008).

            “Lo que exaspera de El balance de pagos, de James Edward Meade, es su enfoque taxonómico, apropiadamente criticado por Harry Johnson. Según William Jack Baumol, existían 28.781.143.379 soluciones a su modelo… Aprendí mucho de Meade, no macroeconomía sino su brillante contribución al modelo clásico… Sus ecuaciones abrieron nuevos rumbos, cuando hicieron depender el gasto interno del ingreso, la tasa de interés, los tipos de cambio, algunos precios, etc., pero no elaboró las implicancias… Estoy convencido de que si Lloyd Appleton Metzler no hubiera visto reducida parcialmente su capacidad intelectual, como consecuencia de la operación de cáncer en su cerebro, hubiera sido un pionero de la macroeconomía de economías abiertas” (Mundell, 2001).

            “Dornbusch fue uno de mis alumnos favoritos, su fallecimiento prematuro fue una tragedia para el análisis económico internacional. Siempre fue una bocanada de aire fresco en las discusiones, algo así como un `tirabombas´ intelectual” (Mundell en Engel, 2008). “Lo vi por primera vez a fines de la década de 1960, cuando dictó un seminario en Harvard, donde yo estaba estudiando. Luego de su presentación discutimos mi investigación sobre altísima inflación. Bob me alentó y me sugirió que enviara el trabajo al Journal of political economy, que él editaba en la universidad de Chicago. Seguí su consejo, que me vino muy bien, porque inflación y moneda no eran tópicos populares en Harvard en aquel momento (el trabajo fue publicado en 1970)” (Barro, 2002).

            Conferencia Nobel. “El siglo XX puede ser dividido en 3 partes, de duración aproximadamente igual. La deflación de la década de 1930 fue el espejo del aumento de precios durante la Primera Guerra Mundial, que no fue revertido durante la recesión de 1920-1921. El nivel de precios, en dólares, de 1934 era el mismo de 1914. Si hubieran aumentado el precio del oro a fines de la década de 1920, o alternativamente si los bancos centrales hubieran buscado la estabilización de los precios y no el mantenimiento del patrón oro, no hubiera habido ni Gran Depresión, ni Nazismo ni Segunda Guerra Mundial. En Bretton Woods [1944, fundación del FMI y el Banco Mundial] no se implantó un `sistema’ sino un `orden’” (Mundell, 2000).

“A comienzos de la década de 1980 la inflación se había convertido en un gran problema en Estados Unidos. Le tomó 20 años (entre 1952 y 1971) al índice de precios mayoristas, para aumentar 30%, pero luego de 1971 le tomó sólo 11 años, para aumentar 157%. La mayor inflación de la historia de Estados Unidos desde la Guerra de la Independencia, ocurrió cuando el país abandonó el patrón cambio oro en 1971. La de 1970 fue la década de la inflación, la de 1980 fue la década de la corrección, y la de 1990 fue la de la estabilidad… La experiencia con los tipos de cambio flexibles fue un desastre… La lección fue que la inflación, los déficit fiscales, las grandes deudas y el aumento en el tamaño de los estados, fueron en contra del bienestar de la población, y el costo de corregir estos desequilibrios fue tan alto, que ningún gobierno democrático quiere repetir la experiencia… Los tipos de cambio flexibles son una diabolización innecesaria en un mundo donde cada país consiguió la estabilidad de precios… Quedan 2 asignaturas pendientes: la disfuncionalidad volatilidad de los tipos de cambio, que deterioran las relaciones internacionales en tiempos de crisis, y la ausencia de una moneda internacional” (Mundell, 2000).

American Economic Association (1997): “Robert A. Mundell. Distinguished fellow 1996”, American economic review, 87, 4, setiembre.

Barro, R. J. (2002): Nothing is sacred, The mit press.

Blaug, M. (1999): Who´s who in economics, Edward Elgar.

Calvo, G. A.; Dornbusch, R. y Obstfeld, M. (2004): Money, capital mobility, and trade. Essays in honor of Robert A. Mundell, The MIT press.

Comité Nobel (1999): “The Nobel prize in economics 1999”, comunicado reproducido en Scandinavian Journal of economics, 102, 2. 2000.

Dornbusch, R. W. (1976): “Expectations and exchange rate dynamics”, Journal of political economy, 86, 6, diciembre.

Dornbusch, R. (2000): “Robert A. Mundell’s Nobel memorial prize”, Scandinavian journal of economics, 102, 2.

Engel, C. (2008): “Mundell, Robert”, New palgrave dictionary of economics, Macmillan.

Fleming, M. (1962): “Domestic financial policy under fixed and floating exchange rates”, International monetary fund staff papers, 9, 3, noviembre.

Mundell, R. A. (2000): “A reconsideration of the twentieth century”, American economic review, 90, 3, junio.

Mundell, R. A. (2001): “On the history of the Mundell-Fleming model”, IMF staff papers, 47.

NN (1999): “Biography”, Nobel foundation.

Rose, A. K. (2000): “A review of some of the economic contributions of Robert A. Mundell, winner of the 1999 Nobel memorial prize in economics”, Scandinavian journal of economics, 102, 2.

Skousen, M. (2000): “A much deserved triumph in supply side economics”, Ideas on liberty, 50, 2, febrero.

Snowdon, B. y Vane, H. R. (2002): An encyclopedia of macroeconomics, Edward Elgar.

Vane, H. R. y Mulhearn, C. (2006): “Interview with Robert A. Mundell”, Journal of economic perspectives, 20, 4, invierno.

Wallace, L. (2006): “Ahead of his time”, Finance and development, setiembre.

PRINCIPALES TRABAJOS ESCRITOS POR ROBERT ALEXANDER MUNDELL

(Rose, 2000, presenta una lista completa hasta que le otorgaron el Nobel)

“International trade and factor mobility”, American economic review, 47, 3, junio de 1957.

“Transport costs in international trade theory”, Canadian journal of economics and political science, 23, agosto de 1957.

“The monetary dynamics of international adjustment under fixed and flexible exchange rates”, Quarterly journal of economics, 74, mayo de 1960.

“The pure theory of international trade”, American economic review, 50, 1, marzo de 1960.

“A theory of optimum currency areas”, American economic review, 51, 4, setiembre de 1961.

“The international disequilibrium system”, Kyklos, 14, 1961.

“Flexible exchange rates and employment policy”, Canadian journal of economics and political science, 27, noviembre de 1961.

“The appropriate use of monetary and fiscal policy under fixed exchange rates”, International monetary fund staff papers, 9, 1, marzo de 1962.

“Inflation and real interest”, Journal of political economy, 71, 3, junio de 1963.

“Capital mobility and stabilization policy under fixed and flexible exchange rates”, Canadian journal of economics and political science, 29, noviembre de 1963.

“The nature of policy choice”, Banca nazionale del lavoro quarterly review, 66, setiembre de 1963.

“A fallacy in the interpretation of macroeconomic equilibrium”, Journal of political economy, 73, 1, febrero de 1965.

“Barter theory and the monetary mechanism of adjustment”, Capital movements and economic development, Macmillan, 1967.

International economics, Macmillan, 1968.

Man and economics, Mc graw hill, 1968.

Monetary theory: interest, inflation and growth in the world economy, Goodyear, 1971.

“The dollar and the policy mix”, Essays in international finance, 85, 1971.

“La inflación conforme a una perspectiva internacional”, en: Meiselman, D. I. y Laffer, A. B., comp.: La inflación, un fenómeno mundial, Ediciones tres tiempos, 1977.

“A reconsideration of the twentieth century”, American economic review, 90, 3, junio de 2000.

Todos estamos en el mismo barco – por Alberto Benegas Lynch (h)

En su libro La antiguo régimen y la Revolución Francesa Alexis de Tocqueville sostuvo que en países en los que se goza de gran progreso moral y material la gente suele dar eso por sentado y ese es el momento fatal pues ocupan espacios otras corrientes de pensamiento que navegan en direcciones contrarias a las que brindaron la posibilidad del mencionado progreso. Por su parte Thomas Jefferson repitió en diversas ocasiones que “el precio de la libertad es su eterna vigilancia”.

Estas dos citas de personajes ilustres son para mostrar la imperiosa necesidad de que todos -reitero todos- los que pretenden que se los respete contribuyan en el estudio y la difusión de los valores y principios que abren paso a la sociedad libre. Ningún adulto está eximido de esa obligación moral, no importa si se dedica a la jardinería, la música, la filosofía, la economía o lo que fuere, todos están interesados en que se los respete.

No es cuestión de mirar para otro lado y esperar que otros sean los encargados de mantener y reforzar el sistema. Es sumamente desgraciada la situación en la que muchos se concentran en sus negocios personales pero en lo que concierne al problema que venimos comentando, se limitan a mirar televisión y criticar a la hora de engullir alimentos pero acto seguido vuelven a sus intereses particulares que si son legítimas bienvenidas sean pero es indispensable que se comprenda que no sobreviven si no son apuntalados por marcos institucionales civilizados y esto no viene del aire, es el resultado de esfuerzos cotidianos.

Es triste y muy peligroso observar a quienes no se preocupan y ocupan de alimentar el respeto recíproco porque las cosas van bien y cuando van mal es porque la faena se torna mucho más difícil y empinada. Siempre hay un pretexto. No puede actuarse como si estuviéramos en la platea de un enorme teatro esperando que los actores en el escenario resuelvan los problemas, este es un buen método para que el teatro se derrumbe liquidando a todos.

No es una exageración decir que cada noche antes de acostarnos debemos preguntarnos que hicimos durante la jornada para que se nos respete, si la respuesta es nada no tenemos derecho a quejarnos.

Es sabido que los canales más fértiles para lograr el cometido son la cátedra, el libro, el ensayo y el artículo pero no son los únicos procedimientos. Por ejemplo, un buen ejercicio consiste en grupos de lectura de buenos libros en reuniones en casas de familia de pocas personas en las que por turno una comenta la lectura de una parte del texto en cuestión y los otros debaten. Esto tiene un efecto notablemente productivo y constituye un potente efecto multiplicador en los lugares de trabajo, en reuniones sociales y equivalentes.

Todos estamos en al mismo barco y cuanto más globalizado el mundo más cercanos son los problemas. En uno de mis primeros libros fabriqué una definición de liberalismo que veo con satisfacción que se cita con frecuencia: es el respeto irrestricto por los proyectos de vida de otros. No es que se suscriba el proyecto de vida del vecino, más aun la prueba decisiva de tolerancia es cuando no lo compartimos pero la vida se torna imposible si pretendiéramos imponer nuestro proyecto a otros, en este contexto solo es admisible el uso de la fuerza cuando hay lesiones de derecho todo lo demás queda al entero criterio de cada cual.

Esta concepción que parece sencilla en la práctica en muchos lugares no es compartida y se delega en manos de megalómanos el manejo arbitrario y prepotente de vidas y haciendas ajenas lo cual indefectiblemente conduce a la miseria moral y material. En esta línea argumental, es de especial importancia percatarse que la democracia consiste en un aspecto central cual es la garantía y protección de los derechos de las personas y una parte secundaria y accesoria que consiste en los votos de mayorías o primeras minorías tal como han puesto de manifiesto los Giovanni Sartori de nuestra época.

Sin embargo se observa la malsana tendencia a revertir las prioridades y otorgan prelación al conteo de votos y dejar de lado y renegar de la antedicha custodia a los derechos individuales. En este sentido el eminente constitucionalista argentino Juan González Calderón ha señalado que los demócratas de los números ni de números entienden puesto que parten de dos ecuaciones falsas: 50%+1% =100% y 50% – 1% = 0%. Con este criterio antidemocrático los dictadores electos simulan democracia como fue antaño el régimen nazi o lo es hoy el chavista.

En resumen, hoy son muchos los lugares donde se han abandonado o se está en vías de abandonar los valores centrales del respeto recíproco bajo diversos ropajes y etiquetas. Es urgente que cada uno asuma su responsabilidad y -sin descanso- contribuyamos a que se suscriban los principios básicos de la libertad, lo cual para nada quiere decir que no existan disensos que son indispensables para mejorar puesto que, precisamente, el pensamiento único es propio de mentes antidemocráticas.

Como reza el lema de la Royal Society de Londres: nullius in verba, es decir, no hay palabras finales en el proceso evolutivo del progreso…para lo cual es requisito la sociedad libre.

Publicado originalmente en El Economista, jueves 8 de abril de 2021.

Entrevista con Marcelo Otiñano en Radio Libertad: “La Argentina es una fábrica de pobres”

El doctor en economía, Adrián Ravier, se refirió, en diálogo con el doctor Marcelo Otiñano en “La Mañana en Libertad”, al sostenido crecimiento de la pobreza e indigencia en nuestro pais. También habló sobre la falta de políticas tendientes a fomentar la inversión y la producción.

Acceda aquí a la entrevista completa.

Economía e Instituciones – Marzo 2021 – UCA

Estimado lector:

Tengo el agrado de dirigirme a usted para enviarle el Informe de Economía e Instituciones del mes de marzo, que realiza nuestro programa de investigación en el Departamento de Investigación “Francisco Valsecchi”, con el objetivo de profundizar en el estudio de las instituciones que influyen en el desarrollo económico y social de Latinoamérica y la Argentina.

 Resumen ejecutivo:

Pocas Nueces en la Góndola. Guillermo Sabbioni.

Consejo Económico y Social. Hugo Luis Dalbosco.

La ‘economía gig’ y su impacto en el mundo del trabajo. Juan Carlos Mondragón Quintana.

Si desea leerlo haga click aquí.

A su vez, la colección completa la puede encontrar aquí.

Desde ya, muchas gracias por su interés,
Martina Rosenfeld
Asistente de Investigación
Programa de Desarrollo e Instituciones
Departamento de Investigación, Facultad de Ciencias Económicas
Universidad Católica Argentina
Alicia Moreau de Justo 1400, 4to. piso
Ciudad de Buenos Aires, Argentina (C1107AFB)
Tel: (54-11) 4338-0649

Reseña del libro de Lawrence H. White, EL CHOQUE DE LAS IDEAS ECONÓMICAS. LOS GRANDES DEBATES DE LA POLÍTICA ECONÓMICA DE LOS ÚLTIMOS CIEN AÑOS – por Antonio Sánchez Andrés

El objetivo de este libro es exponer los debates económicos occidentales del siglo XX, pero desde una perspectiva relativamente original. En concreto a través de su relación con las discusiones de política económica.
El libro se organiza en 15 capítulos, donde se analiza el inicio del rechazo del laissez-faire, los retos económicos planteados en el periodo de entreguerras (el cálculo socialista, los ciclos económicos, el New Deal, la Gran Depresión y la Teoría General de Keynes, así como la respuesta de Hayek), la situación inmediatamente posterior a la II Guerra Mundial (el socialismo fabiano o el ordoliberalismo), la consolidación de la nueva era capitalista (los resultados de Bretton Woods, el aumento en el tamaño del Estado, las crecientes tensiones inflacionistas, los límites al libre comercio) y finalizando con el planteamiento de aspectos de la crisis económica actual (el déficit fiscal y la deuda soberana).

Seguir leyendo aquí.

MISES (Brazil): Interdisciplinary Journal of Philosophy, Law and Economics – Call for papers

Dear, Adrián Osvaldo Ravier,
I hope this letter finds you and your family well and healthy!
I am writing to tell you about the MISES Journal’s Call for Papers for the 2021 Special Issue.
150 years of the Austrian School: Big Contemporary Issues
Guest-Editor: Dr. 
Antony Peter Mueller, PhD, Federal University of Sergipe (UFS) – Brazil / Instituto Mises Brasil (IMB)
Deadline for manuscript submissions: August 15, 2021
Mises Journal (http://www.misesjournal.org.br e-ISSN 2594-9187) is an international forum for discussing the Austrian School of Economics ideas and related topics. We provide an interdisciplinary outlet for research interested in the Austro-libertarian views of Law, Economics, Philosophy and their applications in the other social sciences.
2021 is an especially important year for the Austrian school in general and in particular for us at the (IMB). It marks the 150th anniversary of the publication of Carl Menger ‘s Principles of Economics, which inaugurated Austrian School and provides its theoretical foundations to this day. In the 2021 special issue, we invite high-quality manuscripts on various aspects and applications of the Austrian School and its associated disciplines. We are looking for explanations on how the Austrian School – the intellectual heir of the classical school of economics represented by Cantillon, Smith, Ricardo and others -, manages to be able to discuss the contemporary problemsof society.
Manuscripts will be accepted in English, Spanish and Portuguese.
Topics of interest include, but are not limited to:
Modern Monetary Theory (MMT)
Great Reset
Fourth Industrial Revolution
ESG: Environmental, social and corporate governance
Policy responses and economic consequences of the interventionism that came with the Covid-19 pandemic
Other discussions on modern societal problems that build upon Austrian perspectives are also welcome
The special issue will be published as the 2021 Special Edition, and these are the important dates:
Deadline for submission: August 15, 2021;
Editor’s evaluation and first response to the authors: until August 23;
Authors will receive comments from reviewers: until October 5;
Author´s corrections to reviewers’ comments: until October 20;
Publication: end of December.
Additional information can be found at https://revistamises.org.br/misesjournal/call2021
Best,
Adriano Paranaiba
MISES: Interdisciplinary Journal of Philosophy, Law and Economics

The new issue of Econ Journal Watch is online…

Dear social scientist,

The new issue of Econ Journal Watch is online at https://econjwatch.org.

In Memoriam

In this issue:

Will you live longer if you move to a place where people live longer? Commenting on an American Economic Review article, Robert Kaestner examines the causality behind an association between Medicare enrollees’ longevity and their post-Katrina migration from New Orleans to various destinations. Tatyana Deryugina and David Molitor reply to Kaestner.

Does machine learning improve corporate fraud detection? Commenting on a Journal of Accounting Research article, Stephen Walker investigates the findings for the effectiveness of machine learning in detecting accounting fraud. Yang Bao, Bin Ke, Bin Li, Y. Julia Yu, and Jie Zhang reply to Walker.

Is institutional quality impacted by immigration from poor or corrupt countries? Garett Jones and Ryan Fraser suggest overcontrol bias in works studying the issue, propose to investigate the matter using simpler evidence, and find indications of adverse impact on economic freedom. Jamie Bologna Pavlik, Estefania Lujan Padilla, and Benjamin Powell controvert the suggestion of overcontrol bias and provide new results finding against any such adverse impact.

Adam Smith in LoveEnrique Guerra-Pujol considers several pieces of evidence and concludes that Adam Smith very likely knew from personal experience what it meant to be in love with another person.

A final inning on colonial money: Ronald Michener has persistently challenged the scholarship of Farley Grubb on colonial money. Here, Professor Grubb replies to Michener’s last rejoinder, focused again on the experience of colonial New Jersey.

Against Standard Deviation as a Quality Control Maxim in Anthropometry: Austin Sandler discusses a pervasive practice in his field of anthropometry: Rejecting data sets in which standard deviations are “too big.” He describes the origin and spread of this practice and its rationales, and argues against it.

Readworthy 2050: We complete the fielding of the question: What 21st-century works will merit a close reading in 2050? New responses are provided by Mitchell Langbert, Andrés Marroquín, Steven G. Medema, Alberto Mingardi, Paul D. Mueller, Stephen R. Munzer, Evan W. Osborne, Justin T. Pickett, Rupert Read and Frank M. Scavelli, Hugh Rockoff, Kurt Schuler, Daniel J. Schwekendiek, Per Skedinger, E. Frank Stephenson, Scott Sumner, Cass R. Sunstein, Slaviša Tasić, Clifford F. Thies, and Richard E. Wagner. (The first tranche is here.)

The History of Economic Thought as a Refined Liberal Art: Kevin Quinn reflects on intellectual history as a way of cultivating our humanity, with compliments for Don Lavoie.

EJW Audio:

Call for papers:

Commentaries on Smith/Hume scholarship

Who should get the Nobel Prize in economics, and why?

EJW invites ‘journal watch’ submissions beyond Econ.

EJW fosters open exchange. We welcome proposals and submissions of diverse viewpoints.

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Best regards,

Jason Briggeman
Managing Editor, Econ Journal Watch
http://econjwatch.org