Globalización y Globalización

Últimamente se nota un acuerdo entre nacionalistas católicos, conservadores y libertarios, liberales clásicos y paleo-libertarios y lo que fuere-libertarios 😊 en criticar a un poder unificado, global, de los organizamos internacionales y la imposición forzada de sus políticas a las soberanías nacionales.

Como he dicho ya varias veces, son las nuevas circunstancias históricas las que están produciendo estas alianzas y, también, cierta confusión.

Hay una mentalidad anti-globalista que viene del nacionalismo católico de los años 30. En ese entonces, y luego también en los 70 del lado de cierta derecha, los poderes globales tenían y tienen que ver con cierta conspiración “judeo-masónica-liberal” para dominar al mundo, que estaba en íntima relación por supuesto con el capitalismo liberal y las grandes empresas multinacionales. Los liberales en ese entonces, con nuestra defensa de la inversión extranjera y el capitalismo liberal, que incluía por supuesto al libre comercio internacional (con arancel cero), estábamos del otro lado.

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Hermeneutics and Phenomonology in the Social Sciences: Lessons from the Austrian School

Finalmente, Agustina, Nicolás y yo logramos escribir nuestro artículo sobre Hermenéutica, Escuela Austríaca y Don Lavoie.

Decimos finalmente porque tiene una larga historia.

Yo por mi parte siempre había quedado interesado en el caso de Don Lavoie[1]. Sabía de las dificultades que en su momento había tenido con el mainstream austríaco, por la apariencia relativista e historicista que tenía la hermenéutica de Gadamer. Con los años yo desarrollé mi propia hermenéutica gadameriana basada en Husserl, lo cual eliminaba ese peligro. Le comenté a Peter Boettke una vez el tema y me dijo que Don Lavoie de ningún modo había olvidado la relación de la hermenéutica con Husserl. Desde allí en adelante tuvimos un primer proyecto con Agustina de probar ese punto, y es allí cuando iniciamos una larga re-lectura de Lavoie tratando de encontrar esa conexión.

Mientras tanto, Nicolás y yo dedicamos mucho tiempo a desarrollar con detalle nuestro convencimiento de que el Mises de Rothbard, en la parte epistemológica, era más Rothbard que Mises y fruto de ello fue nuestro artículo sobre la interpretación Machlup de la epistemología de Mises[1]

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La “tijera” de Menger (valor y precio) – por Carlos Bondone

Introducción

La ciencia económica no tiene el rigor científico de las ciencias naturales, motivo por el cual no goza del mismo prestigio. Consecuencia de ello es la existencia de instituciones económicas cuyos orígenes son tan disímiles como teorías, opiniones, y/o sugerencias, surjan.

En este artículo demostraremos el origen de la inconsistencia de la ciencia económica, y para ello partimos de una contundente sentencia de J.S. Mill, citado y compartido por S. Jevons:

… «el más mínimo error en la teoría del valor inocula el correspondiente error en todas nuestras conclusiones restantes, y cualquier vaguedad o nebulosidad en nuestra concepción del mismo crea confusión e incertidumbre en todo lo demás», un fallo en la teoría del valor inocula su defecto a toda la teoría económica.”

Esa sentencia me inspiró a definir que: economía es la ciencia que estudia el valor.

Continuemos con otra referencia sobre el valor de J.S. Mill:

“Afortunadamente, no queda nada que aclarar en las leyes del valor, ni para los escritores actuales, ni para los del porvenir: la teoría está completa.”

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Trump, Twitter, la Libertad de Expression y la Importancia de los Pactos Políticos Originarios

Volviendo al tema que tantos debates ha ocasionado últimamente, creo que hay un aspecto muy importante para entender qué está ocurriendo.

Las libertades individuales, tales como libertad de expresión, religiosa, de enseñanza y de asociación, no fueron concebidas primero in abstracto y luego plasmadas in concreto. Surgieron de una circunstancia histórica en la que había un consenso generalizado, tácito pero muy básico como horizonte cultural, donde casi todos (excepto los criminales) asumían el respeto mutuo de formas de vida y de pensar diferentes, y que el sujeto de derechos era cada persona en particular o asociada libremente con otras[1]. Ese fue el contexto fundacional de los EEUU, donde miles de inmigrantes católicos, protestantes, judíos y librepensadores huyeron de una Europa enloquecida para vivir en paz bajo el contexto del common law. Es lo que antiguamente era la “concordia” civil (ver Mauricio Vázquez)  No lo sabían, pero de ese modo fundaron las bases de lo que iba a ser la Declaración de Independencia, la Constitución Federal y la Declaración de Derechos. En ese momento sí que se entendía lo que quería decir free speech, más allá de la dicotomía privado/público. Era un consenso cultural de respeto al “disidente”, esto es al que tiene otra cosmovisión. Por supuesto, todos sabemos del “barro de la Historia”: ese pacto comenzó mal, con el tema de la esclavitud, que seguimos pagando hasta hoy.

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Globalización y Globalización

Últimamente se nota un acuerdo entre nacionalistas católicos, conservadores y libertarios, liberales clásicos y paleo-libertarios y lo que fuere-libertarios 😊 en criticar a un poder unificado, global, de los organizamos internacionales y la imposición forzada de sus políticas a las soberanías nacionales.

Como he dicho ya varias veces, son las nuevas circunstancias históricas las que están produciendo estas alianzas y, también, cierta confusión.

Hay una mentalidad anti-globalista que viene del nacionalismo católico de los años 30. En ese entonces, y luego también en los 70 del lado de cierta derecha, los poderes globales tenían y tienen que ver con cierta conspiración “judeo-masónica-liberal” para dominar al mundo, que estaba en íntima relación por supuesto con el capitalismo liberal y las grandes empresas multinacionales. Los liberales en ese entonces, con nuestra defensa de la inversión extranjera y el capitalismo liberal, que incluía por supuesto al libre comercio internacional (con arancel cero), estábamos del otro lado.

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El Orden Espontáneo y el Covid-19

Durante todo el año pasado todos nos hemos convertido en médicos. Es natural, porque quienes estamos en contra de la cuarentena obligatoria hemos tenido también la tendencia a tranquilizar a una opinión pública bombardeada por el pánico. Por ende hemos actualizado nuestros conocimientos sobre virus, bacterias, contagios, sistema inmunológico, ADN, ARN, etc.

Pero entretenidos en nuestra nueva profesión, hemos olvidado el punto central.

La tesis del orden espontáneo de Hayek no termina de hacer pie en esta sociedad “construida sobre la base del” constructivismo denunciado por Hayek, similar a la razón instrumental denunciado por la Escuela de Frankfurt. Sin embargo, es algo muy sólido. Es el equivalente, en el orden social, a las teorías de la auto-organización de la materia, esto es Big Bang y Evolución. Si hubo un Big Bang, ¿por qué la tendencia fue a la auto-organización de la materia y no a un caos originario de elementos? Los físicos están aún tratando de responderlo. Lo mismo en ciencias sociales: si el conocimiento humano es limitado, ¿cómo pueden los seres humanos inter-actuar entre sí de modo pacífico? Lamentablemente la respuesta sigue siendo hobbesiana. No pueden. Un dictador, el gobierno (que al parecer no es humano) debe organizar al caos que somos todos los demás dejados en libertad. Por eso el gobierno y sus “políticas”: política monetaria, impositiva, exterior, política educativa, de salubridad, etc. etc. etc. hasta el infinito. Y este síntoma de planificación central se da incluso en los liberales clásicos, que no pueden dejar de concebir a la educación (excepto Albert Loan, Hugo Landolfi y nadie más) como un orden deliberado donde tiene que haber un aula, un profesor, apuntes, notas, etc. Logran advertir el orden espontáneo en economía pero no en educación. Si eso les pasa a los liberales que leyeron a Hayek, imagínense en los demás……………..

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RAZONES PARA VOTAR POR TRUMP

Sí, lo lamento……. Lo lamento por los liberales que piensan lo contrario y no lo lamento por mi supuesto prestigio que puede ser tirado por la borda en este momento. Lo único que lamentaría alguna vez es no haber dicho lo que mi conciencia dictaba en circunstancias difíciles.

¿Tengo que aclarar de vuelta lo obvio? Parece que sí. Trump no es precisamente mi ideal. ¿Qué NO es liberal clásico? Claro que no lo es. Si la elección fuera entre Ron Paul y él, claro que la elección adecuada sería Ron Paul. Pero no vivimos en ese mundo. Estamos viviendo en una circunstancia histórica terrible cuya gravedad resulta difícil de entender para muchos liberales que leen estas líneas.

Hace ya muchos años que los EEUU han comenzado una terrible declinación de sus ideales fundacionales originarios. Y no, no me refiero a los eternos debates entre federalistas y anti-federalistas. Me refiero a que, con todas sus imperfecciones, como todo lo histórico, documentos tales como la Constitución de 1787, el Bill of Rights de 1789 y la Declaración de Independencia de 1776 eran liberales clásicos. Esos son los ideales fundacionales a los que me refiero.

Y bien, por supuesto que a medida que pasó el tiempo, los EEUU comenzaron a desviarse de esos ideales PERO se podría marcar un punto de inflexión, al menos en la dualidad entre demócratas y republicanos. Se podría decir que, desde los Kennedy hasta Al Gore, el debate era Rawls versus Nozick. O sea, políticas redistributivas más activas versus políticas de restricción de gasto. J. Rawls, a quienes muchos libertarios odian, consideraba a esos documentos fundacionales como los “constitutional essentials” que debían ser respetados por todos. Hoy en día yo lo votaría a J. Rawls versus Trump sin ningún problema.

Mucho tiempo antes de los Kennedy, dos ideas occidentales, dos patologías de Occidente (al decir del olvidado García Venturini) comenzaron a expandirse en todo Occidente y particularmente en los EEUU. Me refiero a esa combinación incoherente pero efectiva entre neo-marxismo y post-modernismo.

El neo-marxismo es una mutación del marxismo. Tuvo dos etapas. La primera, esencialmente económica, con la teoría de la Dependencia de la Cepal, aceptada lamentablemente por los católicos que siguieron a la Teología de la Liberación de G. Gutiérrez (1968). La segunda, más destructiva, es la que afirma que hay nuevos colectivos explotados, mientras que el nuevo explotador es todo el sistema hetero-patriarcal explotador. Los explotadores son los occidentales blancos y pro-mercado, mientras que los explotados son las mujeres, los afro-americans, los indígenas y los homo, lesbians y trans-sexuales.

Nunca será suficiente aclarar que este modo de pensar mina en su esencia al pacto político norteamericano originario. Ya no hay en ese caso un conjunto de personas (“all men…”) que son los sujetos de derechos frente al poder, sino colectivos explotados que coherentemente niegan al explotador su supuesta “Bill of Rights”. En ese caso ya no puede hablarse de una sociedad donde todos (homo o hetero, blancos o afro) los seres humanos tienen derechos, independientemente de su color y etc. (como concluyó perfectamente el liberal clásico Martin Luther King en su famoso discurso) sino de una sociedad en lucha de clases unos contra otros. Eso quiebra automáticamente la esencia misma de los EEUU.

A eso se une el post-modernismo según el cual nada hay bueno o verdadero en ninguna cultura. Por lo tanto ese Occidente en el cual emerge la idea de libertades individuales, nada tiene de moralmente superior. Por ende, combinada una cosa con la otra, el resultado es equivalente a una bomba atómica cultural para Occidente. Por un lado los ideales del liberalismo clásico son atacados por el neo-marxismo como un sistema heteropatriarcal explotador. Por el otro, cuando Occidente intenta defenderse, no puede porque no hay nada moralmente bueno, excepto, claro (he aquí la incoherencia efectiva) el marxismo.

Todo esto ha sido enseñado hasta el cansancio en los Colleges de EEUU desde tiempos anteriores a los 60 y no sólo ha sido transmitido a generaciones y generaciones de personas carentes de pensamiento crítico, sino que los que pensaban y piensan diferentes han sido perseguidos y atacados de infinitas y crueles maneras diferentes, como bien ha mostrado Axel Kaiser en su último libro[1], produciendo con ello una espiral del silencio en aquellos que secretamente saben que todo ello es peor que los tanques de Hitler. Porque al menos -aunque algún amigo me tuvo más de dos horas para que no lo diga- la única, la única ventaja que tenía Hitler es que parecía Hitler.

Los resultados de todo esto trascienden a las ya desastrosas políticas económicas propuestas por el ala izquierda del Partido Demócrata. Los norteamericanos han sido muy ingenuos al suponer que el Parido Comunista no crecía en los EEUU, de igual modo que los argentinos que creen que el comunismo no creció en Argentina “porque estaba el peronismo”. La pura verdad es que el ala izquierda del Partido Demócrata es hoy en los EEUU el Partido Comunista más eficiente en la Historia de la lucha por la libertad. Porque esos ideales marxistas y postmodernos, que no habían llegado a los Kennedy, ahora sí llegaron al Partido Demócrata, cada vez más, siendo Kamala Harris y Joe Biden sus representantes más paradigmáticos. Sobre todo Kamala Harris, la nueva presidente de los EEUU en caso de que el títere Biden gane las elecciones (argentinos, ¿les recuerda a alguien?).

El “programa de gobierno” de este singular Partido Comunista camuflado no podría ser más coherente con los ideales destruccionistas[2] más preciados del comunismo revolucionario.

1.       Destrucción de lo que queda de la libertad religiosa, de enseñanza y de expresión, con leyes federales que incrementen más los supuestos delitos de odio y discriminación de todo aquel que se atreva a actuar y pensar diferente de los que quiera el lobby LGBT y Z.

2.       Destrucción de lo que queda de libertad religiosa y etc.  por la imposición forzada a todos de políticas de salud reproductiva, aborto y educación sexual integral por parte del gobierno federal sin ninguna posibilidad de apelar a la libertad de conciencia.

3.       Destrucción de la economía por el financiamiento de políticas ambientalistas anti-mercado que pueden incluir las locuras propuestas por AOC a nivel federal. Los que no lo sepan, lean.

4.       Aliento, por parte del gobierno federal, a todos los ataques a la vida y a la propiedad (saqueos, etc.) por parte de grupos como Antifa y “only” Black Life Matter, presentados como angelitos “peaceful protesters”. Persecución judicial a los que ejerzan su legítima defensa.

5.       Eliminación de la Second Amendment. Porque los malos serían los ciudadanos que portan armas, y no los delincuentes y los gobiernos que portan armas.

6.       Destrucción de las restantes libertades individuales por la imposición a nivel federal de todos los confinamientos obligatorios dictatoriales, ejecutados con frialdad y crueldad por gobiernadores y alcades demócratas.

7.       Eliminación de toda libertad de expresión de los que piensan diferente, a partir de los fack-checkers, la acusación de fake news y el delito de “negacionista”. Utilización totalitaria del Covid-19. Monopolio de la comunicación social entre el Deep State en contubernio con Facebook y Google.

8.       Persecución judicial y asesinato a todo aquel que se atreva a denunciar los delitos del Deep State.

9.       Ampliación de la Suprema Corte y consiguiente destrucción del Poder Judicial Independiente por medio de la conversión del Poder Judicial en una extensión más del Partido Demócrata.

10.   Aumento, aún más, de la deuda externa, el deficit fiscal, la presión impositiva y la inflación, como modo de financiamiento de todas las políticas del gobierno federal. Mayor devaluación del dolar.

Les cuento que me he quedado corto. Muy corto.

Y otra buena noticia: en el mejor de los escenarios posibles, esto es, en caso de que gane Trump, la situación es que en ese caso el partido Republicano no será un partido más, sino una “resistencia” contra la toma del poder del Nuevo Partido Comunista y la destrucción total de los EEUU. La pregunta es: ¿por cuánto tiempo más?

¿Por cuánto tiempo más podrán seguir algunos resistiendo?

¿Cómo se podrá frenar el tsunami cultural que ha dado origen a todo esto y que va a seguir?

¿A dónde huir en caso de que suceda lo peor?

A ningún lugar.

La WWII fue espantosa, pero al menos el enemigo estaba claro y eran claras las esperanzas en caso de ser derrotado. Sin embargo, no se lo derrotó: impedir a Patton llegar hasta Moscú fue el peor error, el más trágico error del gobierno de los EEUU de entonces.

Pero lo que queríamos decir es que al menos Hitler parecía Hitler y su derrota fue una esperanza.

Ahora el enemigo está camuflado, las personas no lo ven y lo votan.

Que gane Trump, gente, es apenas ganar algo de tiempo.

Todo esto para que tengan conciencia de lo que se juega en esta nunca mejor dicha “elección”.


[1] Axel Kaiser, La neo-inquisición: persecución, censura y decadencia cultural en el s. XXI, Ediciones Mercurio, 2020.

[2] Sobre el destruccionismo, ver Mises, Socialismo, 1922.

NO BASTA CON SER UN BUEN CIUDADANO. LOS LIBERALES DEBEN ESTAR EN EL CONGRESO.

Si viviéramos en Hayeklandia, donde la política “está bajada de su pedestal” (LLL, III), entonces el espacio de lo público ocuparía un lugar de poca importancia en nuestras vidas y podríamos dejar el poder a quienes tengan una especial vocación por el servicio público. El poder sería tan limitado, sus funciones tan pocas y sus salarios tan bajos, que verdaderamente estarían allí los más estoicos de los ciudadanos. En 1988 me asombró ver a varios ciudadanos del Estado de Pensilvania que no sabían quién era el gobernador, no les importaba y, lo mejor del caso, no necesitaban saberlo. Ahora, como es obvio, las circunstancias cambiaron. De quién sea el gobernador depende que puedan salir de su casa, ir a las iglesias, tomar un café……………….

Por ende todo ha cambiado. La diferencia es que, si los anfi-federalistas NO tienen razón, podríamos decir que los EEUU comenzaron bien. Nosotros, nunca.

La tarea de limitar de vuelta el poder es ciclópea y casi imposible. Porque los poderes políticos se han ido transformando (a medida que la demanda cultural por el estatismo fue en aumento) en diversos aguantaderos de mafiosos y asesinos, y el sobre-dimensionamiento de sus poderes, la ley de partidos políticos y las listas sábanas constituyen un conjunto de incentivos perversos para que los peores lleguen al poderPor eso se produce la tremenda injusticia de que el destino de nuestras vidas se encuentre en manos de criminales impresentables pero que son “honorables” diputados, senadores, presidentes, vices, ministros y hasta jueces. Sí, hay mucha gente buena en la Argentina, pero esa gente no tiene el menor incentivo para participar en la faz agonal de la política y juntarse con esos bestias.

Pero hay que hacerlo, no queda otra, porque el sistema sólo puede reformarse desde dentro. Lo que queda es la disolución total, la guerra, la revolución, métodos que tienen su propia lógica interna hacia el totalitarismo (la llamada Revolución norteamericana fue un cambio de personas, no de régimen político).

Las fundaciones y los think tanks son muy importantes pero NO suficientes. NO tienen el poder para limitar al poder, punto. La teoría de los círculos que se van expandiendo, de Hayek, tiene sus fallas. Las masas se manejan emocionalmente y no pueden escuchar lo que sus racionales discursos dicen. Los políticos, por ende, nunca olfatean un cambio porque las fundaciones vayan aumentando, sino que olfatean las contradicciones y pasiones de las masas. Excepto que sea un estadista, casualidad de la que no podemos depender.

Las fundaciones, por lo demás, además de tener sus propias internas entre los cuatro gatos locos que las integran, tienen (sin contradicción con lo anterior) problemas graves de fund rising y, en el mejor de los casos (cuando NO hay peleas internas y cuando el fund rising va bien) los que asisten a sus cursos y a sus universities no son héroes que van a minar su prestigio y sus oportunidades laborales hablando todo el día de Mises y Hayek. No, hay muy buenos puestos, por millones de dólares, en corporaciones y organismos internacionales en los cuales hay que portarse bien y no citar a autores que pongan en evidencia sus chanchullos. Muy lindo el curso sobre Mises que hace mucha gente a los 20 años. Pero luego pasó. Qué lindo recuerdo. Pero no entra en la entrevista laboral. Y no estoy criticando a nadie. Las sociedades humanas tienen incentivos, no tiene héroes, y cuando los tienen se encargan bien de destrozarlos.

El único modo de cambiar a corto plazo las cosas es que todos los liberales y conservadores del país se unan en una sola lista para diputados y que entren en la Congreso. Muchos de ellos ya llegan a los medios. Es el momento. Una vez en ella, lo que tiene que hacer es: a) bajarse el sueldo a la mitad; b) NO contratar asesores pagos; c) instalar temas, d) presentar proyectos para derogar legislación, nunca crearla; e) escribir ellos mismos sus propios discursos; f) con todo lo cual recién podrán comenzar a ser el cambio cultural que masas desilusionadas con los políticos habituales puedan comenzar a escuchar.

Fíjense en el ejemplo de Ron Paul: “… un ejemplo de cómo probar otras estrategias nos los ha ofrecido Ron Paul quien, sin dar un paso atrás, manteniendo inmaculados sus principios se subió al ring como miembro del congreso, e inclusive, como precandidato a la presidencia dentro del partido republicano. Desde esa trinchera pudo darle más fuerza a su mensaje y, sobre todo, con su ejemplo enseñarnos que debemos participar en política porque es la forma más potente de provocar cambios, pero siempre manteniendo el supremo objetivo que sean de acuerdo a nuestra filosofía. Y, más importante, la participación en el congreso le proporcionó una tribuna para convertirse en la consciencia de la nación. “

(Ricardo Valenzuela, en https://refugiolibertariol.blogspot.com/2020/10/tiene-futuro-el-liberalismo-en-mexico-i.html?fbclid=IwAR2C1aVdYt2eMr4EdtZf8fNpnFbzrz4pceTQ9rYt7AxtJIm7a1S4QCDd8DU)

Por lo demás, ni se les ocurra presentar candidatos a presidente, desde luego, actualmente es imposible superar el voto cautivo del peronismo y otros partidos (dos más como mucho).

Presentarse como candidato en listas de los partidos dominantes NO es contra la ética SI es que luego se tienen los riñones para resistir las amenazas de muerte de las mafias que intentaron engañar. Es como ser agente encubierto.

Pero, ¿están los liberales y conservadores argentinos a la altura de esta circunstancia histórica?

Lo dudo. Yo no soy como santo Tomás Apóstol, que no creyó hasta que no puso los dedos en las llagas. Pero en política, sí. Hasta que no lo veo, no lo creo.

HEMOS CRUZADO UNA LÍNEA QUE NUNCA DEBERÍAMOS HABER CRUZADO. PERO……

Como ya he dicho varias veces, la razón por la cual NUNCA hay que violar derechos personales en nombre de la seguridad (como lo creyeron Videla, Buch y Dick Cheney) es que una vez que violas el debido proceso, y secuestras, matas y torturas, todo en nombre del bien, entonces has desatado un infierno que tú pensabas que podías controlar.

Lo mismo en nombre del virus. Se ha cruzado una línea que jamás debía cruzarse. No importa qué tan virulento sea un virus. Los derechos individuales no deben nunca (nunca: NUNCA) quedar sujetos a la arbitrariedad de médicos y políticos. Ellos no son los dueños de otros seres humanos. No son dueños de una nueva granja de esclavos a los que cuidan “por su bien”.

Las inevitables consecuencias no intentadas ya se ven por doquier. La violencia y la arbitrariedad policial, el reglamentarismo bestial de diversos funcionarios, la banalidad del mal de sus respuestas, propias de toda dictadura, no son “excesos” a una regla buena en sí misma. Son consecuencias propias y necesarias de toda dictadura, de todo poder ilimitado, ahora y siempre.

Pero……… ¿Por qué el “pero”? Porque, lamentablemente, no deberíamos sorprendernos de nada. ¿Qué se puede esperar de sociedades -la nuestra es una más- que han perdido hace tiempo la mas mínima noción de lo que es la libertad? No importa que no fueran La Unión Soviética o Corea del Norte. La mayor parte de los estados occidentales se han organizado con una burocracia férrea de órdenes y mandatos, con una estructura militar, disfrazada de nobles ideales, tal cual Weber lo describió. Somos herederos de la fuerza ilimitada de los estados iluministas, donde el abuso de la razón, denunciado por Hayek, se ha cumplido estrictamente desde el inicio. Ministerios de educación con poderes ilimitados, e igualmente, ministerios, secretarías o como se llamen sóviets de salud pública, de comercio, de economía, de transporte, etc., etc., etc.,  etc., que han convertido a los derechos individuales (de expresión, de religión, de enseñanza, de asociación, de reunión) en letra muerta hace ya muchas décadas. Sumemos a ello los grupos de presión de lo políticamente correcto, y la complacencia, ignorancia e indolencia de la mayor parte de las personas convertidas en tristes ovejitas eficientes de la máquina del estado, muchas de ellas con 5 doctorados, 6 idiomas, 70000 sacos y corbatas, 80000 togas, premios y distinciones, con resplandor mágico de personas serias, de ser miembro del paradigma dominante, de ser los que saben ante los imbéciles disidentes. Quien tenga oídos, oiga.

Pero todo esto, hace décadas, MUCHAS décadas.

Por lo tanto, el terror al virus encontró a Occidente sencillamente casi muerto bajo el peso de su propia dialéctica del Iluminismo. Tal vez nunca se sepa cuánto hubo de planificación, de estupidez o de lo que fuere en todo esto que está pasando, pero sí puedo afirmar con seguridad que nunca hubiera sucedido si el horizonte cultural hubiera sido diferente. Ni siquiera, como en otros tiempos, esta nueva Unión Soviética encontró la firme oposición de un Wyszynski, un Wojtila, un Pacelli. Líderes religiosas de todo el mundo han eliminado el derecho a la libertad religiosa por el temor a un virus. Impensable.

Y pensar que a veces se discute la falta de corroboración empírica de la predicción de Hayek en Camino de Servidumbre. Durante mucho tiempo se creyó que Europa y EEUU estaban gozando de una socialdemocracia light y benévola mientras que las libertades estaban bien custodiadas, y cuán equivocado estaba Hayek en haber predicho el desastre. Miren ahora. Ojalá hubiera estado equivocado. El y unos pocos, desde la Mont Pelerin Society, los Liberty Funds, la pionera Foundation for Economic Education, la UFM en Guatemala y no mucho más, advirtieron contra corriente, todo el tiempo, todo ello, siendo objeto de burla y desprecio por parte de los señores serios, creyentes y agnósticos, que nos miraban y aún nos miran bajo la soberbia del funcionario, del experto, de la OMS, la ONU, los comités científicos oficiales y todos los conicetitos y coneaucitas del mundo. Son los partidarios de la cuarentena obligatoria. Son los ideólogos y ejecutores de los diagnósticos de Hayek, Feyerabend, Adorno y Horkheimer, sobre el abuso de la razón humana, la nueva ciencia, la nueva religión, donde sus sacerdotes e inquisidores han vuelto con la soberbia de creer que no lo son. La ausencia de la conciencia de pecado. Lo peor de lo peor.

Gabriel, danos algo de esperanza. Sí, gente, Dios existe. Y deja al hombre en manos de su propia decisión (SI, 15,14). 

CARTA ABIERTA A AXEL KICILLOF

Axel, nos conocimos en el 2005. Por intermedio de Adrián Ravier, quien fuera tu alumno, yo te invité al Departamento de Investigaciones del Eseade. Expusiste sobre Marx, Keynes y tus interpretaciones de la Escuela Austríaca. Nos quedamos todos con una excelente impresión. Eras todo un académico. Todo fue tranquilo, cordial, respetuoso, como debe ser. Cuando hablabas citabas tu bibliografía y te remitías a las fuentes. Fue una excelente exposición y luego un muy buen debate.

Han pasado los años. It´s been a while….

Hace muy poquito dijiste que estábamos todos muy angustiados por no poder ir a jugar al golf.

Me hizo acordar a De Vicenzo, que cuando jugaba hacía un golf.

Pero lo tuyo no fue precisamente un golazo.

Axel, ¿dónde se ha ido el que podía saltar de Marx, a Keynes, a Mises, bien estudiados todos, en sólo una línea?

Axel te voy a responder lo que muchos argentinos quisieran decirte.

La angustia no consiste en no poder ir a jugar al golf. Tal vez algunos, sí, pero reconoceme que no la mayoría de gente que te votó.

Axel, la angustia consiste en no poder salir a trabajar, en gente que vive al día, que no tiene departamentos en Puerto Madero ni dirige reuniones de directorio por zoom.

Axel, lejos del golf, el problema está en miles y miles de pymes que se están fundiendo y miles, tal vez millones, de cuentapropistas en negro que se están muriendo de hambre, ellos y su familia, a los cuales persigue tu policía.

Axel, el problema de salud consiste en las miles de personas con enfermedades graves (cáncer, corazón, diabetes, etc.) que ahora no pueden ser atendidas porque vos y muchos han colaborado en infundirles pánico y ni siquiera se atreven a estornudar en público.

Axel, el problema no consiste en el nro. de casos, sobre todo en gente sana que se contagia pero ni desarrolla síntomas o apenas un resfrío de unos días. El problema consiste, sí en los inmunodrepesivos, en los que tienen enfermedades pre-existentes, que mueren CON Covid y no por Covid, pero a esas personas hace años que el sistema de salud de la Provincia no llega; hace años que ya está colapsado.

Axel, por favor, dejá salir a trabajar a todos pero sobre todo a los que más lo necesitan, a los que trabajan en negro porque no les queda otra, a esos que antes no les mandabas la policía pero ahora sí, que si se contagian van a desarrollar inmunidad ante un virus que sabés bien que tiene una tasa de letalidad infinitamente más baja que el dengue, la tuberculosos, la neumonía bacterial y etc., enfermedades de las cuales no estás contando los casos y parece que para vos no existen.

Pero, Axel, lo peor es que todo esto lo sabés. Vamos, a mí no me mientas, en el fondo lo sabés, igual que te sabés de memoria todas las fuentes de lo que antes eran tus artículos académicos.

Como ves no te pido que dejes de ser marxista ni keynesiano. Ni soñando. Ese es tu paradigma y lo respeto. Pero sabés perfectamente que ese paradigma no te permite perseguir con la policía a los trabajadores o ignorar cómo funciona el sistema inmunológico.

No te atrevés, obviamente, a enfrentarte ni con Alberto y menos aún con Cristina.

Eso lo comprendo también pero, qué lástima.

El Axel Kiciloff que yo conocí, el académico, no había perdido su dignidad.