VII Congreso Internacional “La Escuela Austríaca de Economía en el Siglo XXI”

¿Cuándo? 6, 7 y 8 de Agosto de 2018

¿Dónde? Campus UCA (Avenida Pellegrini 3314 — Rosario — Argentina)

Conferencistas Invitados:

Eduardo Mayora (Guatemala)

Eduardo es socio principal de la firma de Abogados y Notarios “Mayora & Mayora, S. C.”; miembro de la Junta Directiva de Lex Mundi; de Philadelphia Society; de Asociación de Amigos del País y Fundación para la Cultura y el Desarrollo; asimismo, es director de la Junta Directiva de Mont Pélérin Society. Fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Francisco Marroquín. Es Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Rafael Landívar; cuenta con Master of Laws de Georgetown University; Doctorado en Derecho de la Universidad Francisco Marroquín; Master y Doctorado en Derecho Pluralista, Público y Privado de Universitat Autònoma de Barcelona.

Adrián Ravier (Argentina)

Adrián es economista de la Fundación Libertad y Progreso La Pampa, y Profesor Titular Regular de Introducción a la Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). Además es Licenciado en Economía (UBA, 2002), Master en Economía y Administración de Empresas (ESEADE, 2004) y Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC, 2009).

Alexander Salter (Estados Unidos)

Alexander estudió economía en el Occidental College y obtuvo su Doctorado en Economía en la George Mason University. Actualmente es investigador de economía comparada del Free Market Institute y profesor de economía del Jerry S. Rawls College of Business Administration, ambos en la Texas Tech University. Su investigación se enfoca en economía política comparada y análisis institucional. Su interés primordial se relaciona con la economía monetaria y la macroeconomía, especialmente en las instituciones macroeconómicas que mejor promueven la estabilidad económica. Sus intereses se extienden también a la economía de la gobernancia enmarcada dentro de la tradición de la Escuela de Virginia.

Gabriel Zanotti (Argentina)

Gabriel es Licenciado en Filosofía por la UNSTA y Doctor en Filosofía por la UCA, Director Académico del Instituto Acton, Profesor en la Universidad Austral, UCEMA, ESEADE y UNSTA. Es autor, entre otros, de “Antropología filosófica y economía de mercado”, “Introducción a la Escuela Austríaca de Economía”, “Economía de Mercado y Doctrina Social de la Iglesia”, “El método de la economía política”, “Nueva introducción a la escuela austríaca de economía”, “Introducción filosófica a Hayek, Fundamentos filosóficos y epistemológicos de la praxeología” y coautor de “Elementos de Economía Política”.

¿Cómo puedo participar? Hay dos maneras: Expositor o Asistente.

Como Expositor tenés tiempo hasta el 18 de Junio de 2018 para enviarnos tu ponencia.

Las áreas temáticas son:

Economía de la EA
Filosofía Política de la EA
Teoría del Conocimiento de la EA
Metodología de la EA
Lecturas en torno de la EA
Pensamiento Liberal / Libertario (Nueva)

La extensión máxima de las ponencias es de 4000 palabras, incluidas notas al pie y bibliografía final. Los idiomas oficiales son Inglés, Portugués, Italiano y Español. La aceptación de las ponencias queda sujeta a evaluación.

Como Asistente podés presenciar todo el Congreso, las actividades extra que habrá en el marco del mismo y estás invitado a un evento social la primera noche del Congreso (más información en unas semanas).

Organiza: Fundación Internacional Bases

Partners Académicos: CMT Group / Facultad de Ciencias Económicas del Rosario (UCA) / Free Market Institute (Texas Tech University) / Journal Libertas 2da Época

Más Información: www.escuelaaustriaca.org

Entrevista sobre el pensamiento de Friedrich Hayek

George Durand Cori, del Círculo Académico de Economistas Bicentenario, me entrevistó acerca del pensamiento de Friedrich Hayek. La misma es la primera de una serie de entregas sobre “ECONOMISTAS HETERODOXOS”. 

Acceda aquí a la entrevista completa.

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1) GDC: Profesor, muchas gracias por concederme la entrevista. Usted entenderá, que en economía, se han olvidado a economistas muy destacados, como fue Friedrich von Hayek. Cuenténos, profesor, ¿quién fue Friedrich von Hayek para la economía?

AR: Antes que nada, te agradezco George por esta oportunidad de compartir mis reflexiones con los lectores.

Se conoce a Friedrich von Hayek por su premio Nobel en Economía en 1974, por sus contribuciones a la teoría económica y su originalidad en varios frentes. Pero Hayek fue más que eso. Trabajó la economía en un sentido amplio, como lo hacían los clásicos, sin olvidarse de la filosofía, la antropología, la ética, el derecho, las ciencias políticas y la historia. Además era experto en historia del pensamiento económico, y en metodologías de las ciencas, aspectos que lamentablemente hoy son poco valorados en la economía moderna.

2) GDC: ¿Cuáles fueron los principales influencias intelectuales que le permitieron desarrollar su obra e ideas?

AR: Su mayor padre intelectual fue Ludwig von Mises. De hecho, al regresar de la Primera Guerra Mundial, y deseoso de ver una revolución socialista, chocó con el tratado de Mises “El Socialismo”, que revolucionó todo su herramental teórico. Desde ahí en adelante avanzó en las contribuciones originales de Mises sobre el debate con el socialismo, pero también sobre la teoría austríaca del ciclo económico, a la que le agregó valor, especialmente con su teoría pura del capital.

Pero volviendo a la pregunta, diría que Hayek es un continuador del pensamiento de Richard Cantillon, del Laissez Faire de los fisiócratas, de la tradición del orden espontáneo escocés en la que participaron Adam Smith, David Hume y Adam Ferguson, del pensamiento clásico, con Adam Smith a la cabeza, y del marginalismo que nace con Carl Menger en 1871 y continúa con Eugen Böhm-Bawerk y el mencionado Mises.

3) GDC: ¿Cuáles fueron sus aportes a la ciencia económica y cuál fue la implosión que desencadenó en contra de la economía convencional? 

AR: Hayek es de los autores que valorando el pensamiento clásico, siempre se opuso a la economía neoclásica. Valoraba, desde luego, la teoría de la utilidad marginal, pero no aceptaba los modelos neoclásicos mecanicistas, que abandonan el tiempo y la incertidumbre como puntos de partida. Hayek contribuyó a elaborar una teoría económica que Gerald O´Driscoll y Mario Rizo llamaron “del tiempo y de la ignorancia”. De hecho su lectura en 1974, en ocasión de ganar el premio Nobel, se tituló “la pretensión del conocimiento“. Hayek pensaba que debía demostrar a los economistas “lo poco que saben” y las dificultades que tendrán para diseñar un orden social.

4) GDC: Con respecto a la crítica que Hayek hace a la economía convencional, ¿cree que actualmente tiene vigencia?, ¿cree necesario re-estudiar sus teorías? 

AR: Claro que tiene vigencia. Hayek se adelantó a muchos premios Nobel, como Ronald Coase al conectar la economía con el derecho, James M. Buchanan al conectar la economía con la política y también a Douglass North, al conectar la economía con las instituciones. Todos ellos reconocen su deuda intelectual con Hayek. Hasta Angus Deaton y William Easterly reconocen en Hayek adelantos en la disciplina del desarrollo económico, o el estudio de la desigualdad y la pobreza.

La obra de Hayek empezó siendo estrictamente económica entre 1931 y 1945, con la publicación de varios libros. Eso lo llevó a enfrentarse con Frank Knigth y John Clark sobre teoría del capital, con John Maynard Keynes y varios economistas de Cambridge en macroeconomía y teoría monetaria, y con Oskar Lange y Abba Lerner en materia de socialismo. En todos los casos partía de la base desarrollada por los austriacos (Menger, Böhm-Bawerk y Mises), pero llegaba más lejos.

Cuando vio que la profesión tomaba un rumbo equivocado, decidió abandonar lo estrictamente económico, y empezó a trabajar otras áreas. Camino de Servidumbre es un libro de ciencias políticas; El Orden Sensorial, es un libro de psicología social; Los Fundamentos de la Libertad o los tres tomos de Derecho, Legislación y Libertad son trabajos que profundizan en cuestiones de derecho y de ciencias políticas; en sus Estudios y Nuevos Estudios toca tema de economía, ciencias políticas, antropología, metodología de las ciencias e historia del pensamiento económico.

En los años 1970 vuelve sobre temas estrictamente económicos, porque nota que las respuestas a los procesos inflacionarios no tenían fundamentos correctos. Pero ya Hayek era un autor muy completo. En mi opinión, el economista más completo del siglo XX.

4) GDC: ¿Qué obras del autor considera indispensables en el estudio de la Economía? 

AR: Mi área de especialización es la macroeconomía y la teoría monetaria. Hayek todavía tiene mucho para enseñarle a los especialistas modernos en esta disciplina. “Precios y Producción” de 1931 es la obra central, pero su libro sobre ciclos económicos de 1933 o “Profits, Interest and Investment” de 1939 son también trabajos importantes.

La Teoría Pura del Capital” de 1941 es el cierre de aquella primera fase de su pensamiento.

Sus aportes a la tradición del orden espontáneo están dispersos a lo largo de toda su vida. “Individualismo y Orden Económico” de 1948 es una obra brillante, pero 40 años más tarde, en “La Fatal Arrogancia” de 1988 vuelve sobre estos temas. Creo que allí está el corazón de su pensamiento.

Pero me cuesta recomendar un libro. Los recomiendo todos, de acuerdo al área de interés de cada lector.

5) GDC: ¿Qué trabajos o manuales recomienda a los estudiantes y docentes para introducirse al pensamiento de Hayek? 

AR: Me gustaría escribir un libro sobre “el pensamiento económico de Hayek”. Ninguno me conforma, aunque la tarea no es fácil. Quizás algún día lo haga. Pero mientras tanto les puedo recomendar dos cosas. En primer lugar, el libro editado por Bruce Caldwell “Contra Keynes y Cambridge“, que resume los ensayos del debate entre Hayek y Keynes, además  de la correspondencia que intercambiaron, y un extraordinario capítulo introductor del editor que resume aquella batalla intelectual. Por otro, la tesis doctoral de David Sanz, economista que completó su doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos, que trabajó esta misma disputa entre Hayek y Keynes pero lo hizo de manera muy completa, analizando cada libro de cada uno de estos dos autores. Lamentablemente este libro aun no lo vi editado, pero quizás el autor esté dispuesto a compartir su tesis si alguien se la pide.

Unión Editorial tiene publicada en español la obra completa de Hayek. Cuesta encontrar algo que no haya sido traducido aun.

6) GDC: Y para culminar, profesor, se conoce por historia que Hayek sostuvo un debate acalorado con Keynes en el siglo pasado, en ese contexto, ¿cuáles son las bases de los debates actuales entre los economistas “hayekianos” y “keynesianos”, a sabiendas de una teoría económica más compleja? 

AR: Como decía antes, Hayek recibió una fuerte influencia de los clásicos, a quienes sumaba los aportes marginalistas, especialmente de la Escuela Austriaca. Keynes llegó para revolucionarlo todo, “creando” la Macroeconomía. Coloco comillas porque pienso que es un mito esto de que Keynes creó la macroeconomía. Si macroeconomía es el estudio del consumo, el ahorro, la inversión, el empleo, la producción, el crecimiento económico, los ciclos económicos, la inflación, el desempleo, todos estos temas ya habían sido tratados por autores previos a Keynes. Ocurre que Keynes y Cambridge desconocían toda esta literatura. Keynes es el padre de la macroeconomía sin microfundamentos. Ese fue el punto que hizo Hayek. Demostró que Keynes no comprendía las cuestiones esenciales sobre el proceso de mercado.

De ahí en más, me parece que ya no podemos hablar de macroeconomía a secas. Debemos enseñar “macroeconomía comparada”. Mi tesis doctoral compilada en mi libro “En busca del pleno empleo” trata de hacer precisamente eso. Debemos enseñar las ideas de Keynes, desde luego, pero también las ideas de la Escuela de Chicago, de la Nueva Macroeconomía Clásica, y las de la Macroeconomía del Capital, que en definitiva es la Macroeconomía de Hayek y de la Escuela Austriaca.

Muchos de sus aportes ya son aceptados por la profesión, pero no todos. Es por eso que me parece que tenemos que volver a Hayek, porque aun tiene mucho por enseñarnos.

Entrevista sobre la economía, las instituciones, calidad institucional, el liberalismo y la Escuela Austriaca

Fue hace tiempo pero recién la encuentro. Entrevista y comentarios en una página de un joven economista peruano:

Entrevista con Martin Krause

Martín Krause es Académico Asociado del Cato Institute y profesor de Economía de la Universidad de Buenos Aires. Tiene publicados varios libros: El cuento de la economíaEn defensa de los más necesitados, Proyectos por una sociedad abierta en conjunto con Alberto Benegas Lynch (h), yDemocracia directa en conjunto con Margarita Molteni; capítulos de libros y numerosos artículos en revistas académicas y en periódicos de toda América. En 1998 resultó electo por concurso Profesor Titular de Economía de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Se ha desempeñado como Rector en ESEADE. Es profesor titular visitante de Proceso Económico y de Economía Austriaca I en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Obtuvo su doctorado en Administración de la Universidad Católica de La Plata. Krause ha estado dedicado principalmente a las tareas académicas y de consultoría en el ámbito de la economía. Ha participado como conferencista en seminarios y reuniones, y como observador en distintos procesos electorales en todo el mundo. Además, ha recibido varios premios y becas, entre los que se destacan el Premio de la Academia de Ciencias de Buenos Aires (Derecho y Economía) en 2007, la Eisenhower Exchange Fellowship en 1993 y el Freedom Project de la John Templeton Foundation en 1999 y 2000.

NF: Doctor Krause ¿Qué es la economía para usted? ¿Por qué es tan importante?

MK: Es el análisis de la forma en que las personas actúan, cooperando y compitiendo, para satisfacer sus necesidades tomando en consideración las necesidades de los demás. Estudiamos esa interacción y las normas que mejor la permiten.

NF: En la última década ha llegado a Perú, con mucha fuerza, el tema del Análisis Económico del Derecho ¿Por qué cree usted que es importante el análisis económico de las instituciones?

MK: Porque se ha vuelto a descubrir la importancia de las reglas de juego que permiten esa mayor coordinación de las acciones entre todos, como un elemento central para explicar el progreso de distintas sociedades.

NF: Usted ha venido y viene haciendo un índice de calidad institucional a nivel mundial ¿Qué mide este índice y cuáles son sus principales determinantes de una buena institución?

MK: Parte de la base de que todos tenemos dos caminos para satisfacer nuestras necesidades, los mercados y la política. En todas las sociedades encontramos uno u otro camino, en distintas proporciones por supuesto. Estas también cambian con el tiempo, de pronto más de un lado que del otro, o al revés. Pero para que uno u otro funcionen mejor necesitan buenas normas, calidad institucional. Entonces, una buena institución es la que favorece esa coordinación, que favorece el mejor funcionamiento de los mercados o de la política.

NF: Doctor, con respecto a la teoría de juegos y su papel en la instituciones : ¿Considera usted que las instituciones sociales son el resultado de conductas regulares no planificadas por los individuos para hacer frente a los problemas, es decir, resultado de los juegos no cooperativos de carácter repetido y de duración indefinida que lograron ocasionar la cooperación? (Si la respuesta es positiva, por favor, responda está siguiente pregunta: ¿Ha sido posible determinar si son o no eficientes?

MK: Es un proceso largo y complejo. Es correcto, las instituciones evolucionan como resultado de juegos repetidos, pero tanto cooperativos como no cooperativos. De tanto en tanto, también se produce un período de formalización, que parece generar ese marco institucional, aunque más no sea recoger principios evolucionados en el pasado. Por ejemplo, cuando se codifica el Derecho Romano, o cuando se aprueba la Constitución de los Estados Unidos, parecen actos racionales determinados, pero tienen también un alto componente de tradición evolutiva.

NF: Pasando a otro tema, Doctor ¿Cómo empezó su viaje a través del liberalismo y la escuela austriaca?

MK: Aprendí marxismo y estructuralismo en la Universidad, pero luego me topé con Adam Smith, con el libro no con comentarios sobre él, con La Riqueza de las Naciones. Y viajé, y pude encontrar un mundo desarrollado en base a otros principios. Empecé a buscarlos en la actualidad. Primero accedí a los autores del ordoliberalismo alemán: Ludwig Erhard, Walter Eucken, de allí llegué a los austriacos.

NF: ¿Qué ventajas tiene el liberalismo como pensamiento político y la Escuela Austriaca como pensamiento económico con respecto al resto de pensamientos y escuelas?

MK: Da prioridad al valor de la libertad y, por ende, respeta las preferencias individuales que son necesariamente diferentes. No busca imponerle nada a nadie, simplemente pretende que cada uno pueda decidir ante las alternativas y oportunidades que se le presentan. En cuanto a la EA entiendo que presenta un conjunto de teorías que recoge la tradición clásica escocesa y permite comprender mejor las acciones humanas y sus consecuencias. No ve a la economía como el análisis de la asignación de factores, sino como el de las acciones de personas de carne y hueso, con sus limitaciones y sesgos.

NF: Muchas personas desconocen de esta escuela y hasta piensan que solo son modas ¿Cuáles son los principales aportes a la teoría económica que tiene esta escuela?

MK: Los enumero según fueron realizados históricamente por sus autores: el carácter subjetivo del valor, el carácter subjetivo de los costos y el costo de oportunidad, el valor derivado de los factores de producción, el origen de la moneda y las instituciones, el ciclo económico causado por la manipulación de la moneda, la imposibilidad del cálculo económico en el socialismo, el problema del conocimiento disperso y su transmisión por el sistema de precios, el carácter evolutivo de las instituciones, y otros.

NF: Mises, en su libre “Socialismo” explico porque este pensamiento es imposible. ¿Podría explicarnos la imposibilidad del cálculo económico en el socialismo?

MK: El cálculo económico se puede hacer con precios, que permiten calcular resultados y determinar pérdidas o ganancias. Los precios son el resultado de intercambios, y estos intercambios son transmisiones de derechos de propiedad. Como la esencia del socialismo es negar la propiedad, no habrá precios como tales sino números creados por los planificadores, y no se podrá determinar si la producción agrega valor o lo destruye.

NF: ¿Por qué cree usted que en América Latina las economías aún no se han liberado más? ¿Cuál cree usted que es el gran obstáculo que debe de pasar por encima América Latina para abrir sus mercados?

MK: Difícil, saber esto, tal vez porque tememos competir y tenemos miedo de abrirnos al mundo. Puede ser el resultado de una herencia cultural o de haber asumido ideas y teorías incompatibles con la apertura, sobre todo durante el siglo XX.

NF: Si el liberalismo trata sobre acciones voluntarias y en el socialismo todo es forzado ¿Por qué es que el Socialismo se lleva todas las palmas de benevolencia y de solidaridad de los ciudadanos y no se los lleva el liberalismo? ¿Cuál cree que es la causa principal?

MK: La “mano visible” del Estado es fácil de ver, la “mano invisible” del mercado no se ve a primera vista.

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Las escuelas económicas de mayor impacto en el siglo XX: marginalistas, keynesianos, austríacos, monetaristas

Con los alumnos de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) vemos la Historia del Pensamiento Económico y como parte del análisis de las principales corrientes de pensamiento en los comienzos del siglo XX (marginalismo, keynesianismo, monetarismo), vemos una introducción sobre la Escuela Austriaca por parte de Juan Carlos Cachanosky, que comienza así:

“El pensamiento de la Escuela Austriaca de Economía ha penetrado en el mundo académico muy recientemente. De las tres escuelas que produjeron la revolución marginalista a fines del siglo XIX, la austriaca es la menos divulgada.

Esto, tal vez, se debió en parte al idioma alemán, poco conocido, y en parte a la persecución nazi que obligó a las principales fi guras a abandonar Viena a mediados de 1930, provocando de esta manera su dispersión.

A fines del siglo XIX y principios del XX el predominio de la Escuela de Cambridge era muy claro; el siguiente párrafo de Joan Robinson así lo refleja:

Cuando llegué a Cambridge los Principles de Marshall eran la Biblia, y conocíamos muy poco más allá de él. Jevons, Cournot, inclusive Ricardo, eran hombres de pie de página. Escuchábamos hablar de la Ley de Pareto, pero nada acerca del sistema de equilibrio. Suecia estaba preparada por Cassel, América por Irving Fisher, Austria y Alemania eran apenas conocidas. La economía era Marshall.

Aunque en nuestros días el pensamiento de la Escuela Austriaca es mucho más conocido, todavía se nota en la bibliografía universitaria un claro predominio del enfoque de Cambridge y Lausanne. Los libros de texto de microeconomía y macroeconomía, los manuales de introducción a la economía y los libros de teoría de los precios así lo demuestran.

Tal vez, lo más grave es creer que las diferencias entre el grupo austriaco y el de Cambridge-Lausanne consisten en la «manera» de exponer la teoría de la utilidad marginal y la formación de los precios, cuando en realidad existen diferencias sustanciales. Este trabajo no pretende ser novedoso, y menos aún para los que fueron educados en la tradición austriaca, pero intenta llamar la atención de aquellos que no lo fueron sobre estas diferencias sustanciales.

Los economistas «austriacos», sobre todo los de las últimas generaciones, cuentan con una gran ventaja sobre el resto de sus colegas. Al pasar por la universidad debieron realizar el esfuerzo de estudiar la teoría económica desde el punto de vista de las escuelas de Cambridge y Lausanne. Tuvieron que leer libros, artículos y escuchar a profesores de estas escuelas durante cinco o más años. Este ejercicio ayuda mucho a abrir la mente al análisis de los distintos argumentos, y a cumplir en gran medida con lo que Ludwig Von Mises recomendaba a sus alumnos:

Lean todo lo que sus profesores les indican leer. Pero no lean solo eso. Lean más. Lean todo acerca de un tema, desde todos los puntos de vista, ya sean socialista-marxista, intervencionista o liberal. Lean con mente abierta. Aprendan a pensar. Solo cuando conozcan su campo desde todos los ángulos podrán decidir que es correcto y que es falso. Solo entonces estarán preparados a responder a todas las preguntas, inclusive las que les hagan sus opositores.

Tanto los profesores como la bibliografía «austriaca» están, en nuestros días, casi ausentes en las carreras de economía. Si los estudiantes no entran en contacto por voluntad propia con esta tradición, terminan sus carreras con una visión amputada de la ciencia económica. Este trabajo tiene como objetivo contribuir a la la divulgación de la historia y teoría de la Escuela Austriaca de Economía.”

Huerta de Soto y las diferencias entre la Escuela Austriaca y la Neoclásica. Acción o decisión, y el subjetivismo

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Econonómico II (Escuela Austriaca) de Económicas, UBA, vemos el artículo de Jesús Huerta de Soto “La Escuela Austriaca moderna frente a la Neoclásica” (Revista de Economía Aplicada, vol V, Invierno 1997). Aquí van dos de esas diferencias:

Huerta de Soto

“Para los teóricos austríacos la Ciencia Económica se concibe como una teoría de la acción más que de la decisión, y ésta es una de las características que más les diferencian de sus colegas neoclásicos. En efecto, el concepto de acción humana engloba y supera con mucho al concepto de decisión individual. En primer lugar, para los austríacos el concepto relevante de acción incluye, no sólo el hipotético proceso de decisión en un entorno de conocimiento “dado” sobre los fines y los medios, sino, sobre todo y esto es lo más importante, “la percepción misma del sistema de fines y medios” en el seno del cual tiene lugar la asignación económica que con carácter excluyente estudian los neoclásicos.

Además, lo importante para los austríacos no es que se tome una decisión, sino que la misma se lleve a cabo en forma de una acción humana a lo largo de cuyo proceso (que eventualmente puede llegar o no a culminarse) se producen una serie de interacciones y procesos de coordinación cuyo estudio precisamente constituye para los austríacos el objeto de investigación de la Economía. Ésta, lejos de ser una teoría sobre la elección o decisión, es una teoría sobre los procesos de interacción social, que podrán ser más o menos coordinados según cuál sea la perspicacia mostrada en el ejercicio de la acción empresarial por parte de los diversos actores implicado.

Por eso, los austríacos son especialmente críticos de la estrecha concepción de la Economía que tiene su origen en Robbins y en su conocida definición de la misma como ciencia que estudia la utilización de medios escasos susceptibles de usos alternativos para la satisfacción de las necesidades humanas(4). La concepción de Robbins implícitamente supone un conocimiento dado de los fines y los medios, con lo que el problema económico queda reducido a un problema técnico de mera asignación, maximización u optimización, sometido a unas restricciones que se suponen también conocidas. Es decir, la concepción de la Economía en Robbins corresponde al corazón del paradigma neoclásico y es completamente ajena a la metodología de la Escuela Austríaca tal y como hoy se entiende.

En efecto, el hombre robbinsiano es un autómata o caricatura del ser humano que se limita a reaccionar de forma pasiva ante los acontecimientos. Frente a esta concepción de Robbins, hay que destacar la postura de Mises, Kirzner y el resto de los austríacos que consideran que el hombre, más que asignar medios dados a fines también dados, lo que realmente hace es buscar constantemente nuevos fines y medios, aprendiendo del pasado y usando su imaginación para descubrir y crear (mediante la acción) el futuro. Por eso, para los austríacos la Economía queda subsumida o integrada dentro de una ciencia mucho más general y amplia, una teoría general de la acción humana (y no de la decisión humana).Según Hayek, si para esta ciencia general de la acción humana “a name is needed, the term praxeological sciences now clearly defined and extensively used by Ludwig von Mises would appear to be most appropriate”.

1.2. El subjetivismo austríaco frente al objetivismo neoclásico

Un segundo aspecto de importancia capital para los austríacos es el del subjetivismo. Para los austríacos la concepción subjetivista consiste en el intento de construir la Ciencia Económica partiendo siempre del ser humano real de carne y hueso, considerado como actor creativo y protagonista de todos los procesos sociales. Por eso, para Mises “la teoría económica no trata sobre cosas y objetos materiales; trata sobre los hombres, sus apreciaciones y, consecuentemente, sobre las acciones humanas que de aquéllas se deriven.

Los bienes, mercancías, las riquezas y todas las demás nociones de la conducta, no son elementos de la naturaleza, sino elementos de la mente y de la conducta humana. Quien desee entrar en este segundo universo debe olvidarse del mundo exterior, centrando su atención en lo que significan las acciones que persiguen los hombres”. Por eso, para los austríacos, y en gran medida a diferencia de los neoclásicos, las restricciones en Economía no vienen impuestas por fenómenos objetivos o factores materiales del mundo exterior (por ejemplo, las reservas de petróleo), sino por el conocimiento humano empresarial (el descubrimiento, por ejemplo, de un carburador que duplique la eficiencia de los motores de explosión tiene el mismo efecto económico que una duplicación del total de reservas físicas de petróleo).

El significado de la Escuela Austriaca de Economía en la historia de las ideas: comenzamos con un artículo de Lachmann

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Económico II (Escuela Austriaca), de Económicas UBA, comenzamos a ver los fundamentos de la escuela, en este caso con un artículo de Ludwig Lachmann, titulado “El significado de la Escuela Austriaca de Economía en la historia de las ideas” Revista Libertas 27 (Octubre 1997)

Austrian-Economists

“El logro específico de la escuela austriaca sólo adquiere transparencia con este trasfondo del pensamiento clásico. Tal vez se lo podría caracterizar así: también aquí nos esforzamos por describir leyes. Pero, sea lo que fuere que Menger haya creído, las leyes de la cataláctica son leyes lógicas, vérités de raison. A partir de la ley de utilidad marginal, se desarrolla gradualmente un cálculo económico, o sea, una “lógica de la elección”. Una cuestión muy importante, que analizaremos más adelante, es de qué manera se relaciona esta lógica con la realidad, de tal modo que nos ayude a interpretar los procesos reales.

Tal vez la expresión más significativa de la importancia de la escuela austriaca en la historia de las ideas sea el enunciado según el cual el hombre se encuentra en el centro de los sucesos económicos como actor. Claro que también para los austriacos las múltiples relaciones económicas cuantitativas ocupan el primer lugar como objeto de conocimiento para la investigación económica, pero su determinación no constituye el objetivo último. El investigador no se detiene aquí, porque esas determinaciones provienen de actos de la mente que deben ser “comprendidos”: es decir, su origen, su significado y sus efectos tienen que ser explicados dentro del marco de nuestra “experiencia común” de la acción humana. Hay aun otra cosa importante para comprender a la escuela austriaca y es que en ella, a diferencia de la escuela clásica, se considera a los hombres como muy distintos. Cada uno tiene necesidades y capacidades diferentes, de las cuales dependen las cantidades y los precios de los bienes vendidos en el mercado. Este hecho es precisamente el que destaca la teoría subjetiva del valor. Cada agente económico imprime su individualidad sobre los sucesos económicos a través de su acción. El hombre como consumidor no puede ser incluido forzadamente dentro de ninguna clase homogénea, y lo mismo puede decirse de su función como productor. El concepto de costos de oportunidad quiebra la homogeneidad de los factores de costos y amplía el área de la subjetividad, que ahora abarca también la teoría de la producción.

Por último, el concepto clásico del valor experimenta un cambio fundamental en las obras de los autores vieneses. Ya no se lo considera como una “sustancia” inherente a los bienes. El concepto central de la escuela austriaca es la evaluación, que es un acto de la mente. Para estos pensadores el valor de un bien consiste en una relación que realiza una mente que evalúa. Puesto que las necesidades son heterogéneas, es muy improbable qué diversos agentes económicos evalúen de manera semejante un mismo bien. Del concepto ricardiano de cuasi-sustancia ha emergido un concepto de relaciones mentales.”

MANUAL DE ECONOMÍA AUSTRIACA CONTEMPORÁNEA – Peter J. Boettke (Coord.) [incluye acceso al Estudio Preliminar y al capítulo 1]

Este Manual de economía austriaca contemporánea está coordinado por Peter J. Boettke, y escrito por una nueva generación de prestigiosos economistas austriacos que se formaron bajo su tutela. Como buen manual, el libro presenta sistemáticamente aspectos generales de la economía, de la microeconomía y de la macroeconomía, pero se concentra específicamente en aquello que hace único al paradigma austriaco. A saber, que la economía es una ciencia donde sólo los individuos eligen; que el estudio del orden de mercado es fundamentalmente sobre el comportamiento del intercambio y las instituciones dentro de las cuales tienen lugar estos intercambios; y que los «hechos» de las ciencias sociales son lo que la gente cree y piensa. En el campo de la microeconomía enfatiza que la utilidad y los costos son subjetivos; que el sistema de precios economiza sobre la base de la información que la gente necesita para el proceso de toma de decisiones; que la propiedad privada de los medios de producción es una condición necesaria para el cálculo económico racional; y que el mercado competitivo es un proceso de descubrimiento empresarial. En el campo de la macroeconomía nos recuerda que el dinero es no-neutral; que la estructura del capital se compone de bienes heterogéneos que tienen usos múltiples y específicos que deben ser alineados; y que las instituciones sociales a menudo son el resultado de la acción humana, pero no del designio humano. Boettke cierra con un delicioso capítulo final que enmarca metodológicamente toda la obra.

INDCIE

Introducción por Peter J. Boettke

Estudio preliminar, por Adrían O. Ravier

PARTE I. LA CIENCIA DE LA ECONOMÍA

1 Solo los individuos eligen

Anthony J. Evans

2 La Economía como el estudio de la coordinación y el intercambio

Christopher J. Coyne

3 Los hechos de las ciencias sociales son lo que la gente cree y piensa

Virgil Henry Storr

 PARTE II. MICROECONOMÍA

4 Los valores y costes económicos son subjetivos

Edward P. Stringham

5 Precios: la última heurística

Stephen C. Miller

6 Sin propiedad privada no puede haber cálculo económico racional

Scott A. Beaulier

7 El mercado competitivo es un proceso de descubrimiento empresarial

Frederic Sautet 

PARTE III. MACROECONOMÍA

8 El dinero es no-neutral

J. Robert Subrick

9 Algunas implicaciones sobre el capital heterogéneo

Benjamin Powell

10 Anarquía sin límite: ¿cuánto orden puede crear el orden espontáneo?

Peter T. Leeson

 PARTE IV. CONCLUSIÓN

11 Regreso al futuro: la Economía Austriaca en el siglo XXI

Peter J. Boettke

Índice de nombres

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Kindle: www.amazon.es/dp/B075BDM4BV
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Las distintas “Escuelas Austriacas”

Siempre sostuve que hay tantas “Escuelas Austriacas” como individuos que compongan esta tradición. Seguramente hay muchos consensos entre quienes componen una Escuela, pero difícilmente al profundizar en diversos temas no surjan distancias de un autor a otro. Aquí, desde México, nos llega el aporte de Fernando Arteaga, docotorando en economía en George Mason University y miembro fundador del movimiento libertario en México. Estos comentarios fueron publicados en septiembre de 2012, pero recién ahora pude conocerlos. Abramos el debate, una vez más…

LAS DISTINTAS “ESCUELAS AUSTRIACAS”

Se ha vuelto a poner de moda dentro de la blogosfera económica  la discusión sobre cuáles son las características definitorias de la escuela austriaca de economía[1]. La dificultad para llegar a un consenso sobre qué es y  qué representa dicha escuela se debe a las diferentes posturas adoptadas; tanto por aquellos que se llaman a sí mismos austriacos como por aquellos críticos que tienden a caricaturizar los postulados austriacos.  La cuestión puede parecer banal, pero en esencia es un problema que permea a todo el conocimiento humano y que radica en distinguir qué son, cómo se identifican y cómo surgen los paradigmas científicos.

Hace un par de meses aporté mi granito de arena al sugerir que la distinción principal de la Escuela Austriaca, respecto a otras perspectivas teóricas, residía principalmente en: a) su énfasis en el análisis del capital  a partir de una visión Böhm-Bawerkiana; b) su aproximación sistemática que iba más acorde con la economía política clásica que con los procedimientos modernos,  más matemáticos y estilizados.  Sin embargo, como cualquier tipificación, al hacerla se puede llegar a varios niveles de generalización.  Mi  clasificación resulta insatisfactoria para aquellos que juzgan que existen otros tantos puntos que se deberían enfatizar para caracterizar correctamente a dicha corriente. Sin embargo, creo yo, cualquier otra aproximación más detallista sería ficticia en tanto que  no abarcaría los postulados de la totalidad de economistas que se asumen austriacos.  El fin de este pequeño texto, por ende, es identificar los grandes subgrupos dentro de la generalidad austriaca.

Las tres actitudes

La forma más sencilla de proceder para analizar las diferencias teóricas es evaluar las actitudes concretas de los economistas respecto al significado de la Escuela Austriaca en la actualidad. A partir de los recientes debates en internet sobre este tema es posible observar la existencia de tres grupos válidos [2]:

  • Los que enfatizan la singularidad de la Escuela Austriaca como corriente del pensamiento económico. Al hacerlo también apuntan que dicho marco conceptual resulta el único apropiado para el análisis económico. Para aterrizar esta idea, sugiero se sitúe al Mises Institute  – incluyendo a allegados y colaboradores- como el núcleo de esta posición. Es importante recalcar la influencia de este enfoque en el debate político estadounidense: el político republicano Ron Paul y el grupo Tea Party – de los que hablé aquí– han manifestado en varias ocasiones su visión en términos afines a los de este subgrupo de austriacos. En adelante llamaré a este grupo: rothbardiano puro – ya se verá por qué.
  • Los que piensan que la Escuela Austriaca representa un programa de investigación muy importante dentro de la economía, pero que no es el único y que además puede y debe ser complementado por otras perspectivas desde otros programas teóricos. Esta posición puede ser atribuida a la mayoría de académicos y profesionistas que se encuentran ligados a la George Mason University.   Dado el contexto, tal enfoque intenta consolidar el “austrianismo” dentro de la tradición ortodoxa neoclásica. En adelante llamaré a este grupo: académico conciliador.
  • Por último están aquellos que niegan por completo la existencia de cualquier atributo específico que pueda dotar el “mote” de escuela a los principios austriacos. Para esta posición, los principales fundamentos “austriacos” se encuentran ya asimilados por la ortodoxia.  Esta visión es mantenida tanto por el “mainstream” académico como por la “heterodoxia” de izquierda [3] y los argumentos están planteados bajo los mismos términos:  1) la corriente “mainstream” neoclásica ha resultado de un proceso histórico que ha fusionado “lo mejor” de las  ideas walrasianas, mengerianas y marshallianas; 2) la Escuela Austriaca resulta ortodoxa en tanto parte de las mismas premisas neoclásicas – marginalismo y subjetivismo metodológico- y redunda en una concepción similar del proceso económico – tendencia natural del mercado hacía el equilibrio. En adelante llamaré a esta posición simplemente como la ortodoxia.

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