Imaginando un eventual gobierno de Scioli

A principios de mayo pasado publiqué una nota imaginando la política económica de un eventual gobierno de Mauricio Macri y el PRO. Hoy me propongo hacer lo mismo con el otro candidato a presidente que lidera las encuestas, aunque la información en este caso es más limitada.

Daniel Scioli ha intentado en los últimos años alinearse en su discurso con el modelo kirchnerista, aunque al evaluar su gobierno en la provincia de Buenos Aires, o los comentarios y las entrevistas que han ofrecido sus asesores, se puede advertir cierta confrontación con el kirchnerismo puro, que es en definitiva lo que provoca cierta desconfianza aun entre sus propios seguidores.

Sostenemos aquí que la política económica de Scioli estaría en una posición intermedia entre la que representa Axel Kicillof, como continuidad de la política económica actual, frente a los comentarios de sus asesores, y en particular del consultor Miguel Bein y el expresidente del Banco Central Mario Blejer, que es, en definitiva, corregir los desequilibrios y tomar un nuevo rumbo.

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Populismo vs República, con Gloria Alvarez [2do video]

Aprender Volando es una iniciativa de la Fundación Libertad y Progreso donde Gloria Alvarez abre ciertos debates fundamentales para nuestro presente y futuro. Ante el exitoso primer video «Por amor a la Libertad«, hoy se lanzó el segundo «Populismo vs República». Desde Punto de Vista Económico, apoyamos la difusión de este proyecto.

A RAÍZ DE FELIPE GONZÁLEZ EN VENEZUELA – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLA pesar de algunas de las ideas patrocinadas en su momento por el ex presidente del gobierno español y a pesar de algunos desaciertos y problemas que tuvo su gobierno, es necesario destacar las valientes y sumamente oportunas declaraciones de Felipe González en Caracas y luego en Madrid. “Venezuela es un país en proceso de destrucción” es lo menos que ha dicho el ex mandatario español a lo cual agregó que “Podemos hace de monaguillo de Maduro”.

Son muchos las destacadas personalidades de muy diversos rincones que se muestran grandemente preocupadas por la situación venezolana. Mario Vargas Llosa acaba de concluir también, esta vez en la Universidad de Alicante, que “el país [Venezuela] se va deshaciendo por sus políticas” a lo que sumó el magnífico artículo de hoy titulado “La Venezuela que dejó al desnudo Felipe”. Por mi parte, quiero ahora introducir otro aspecto a las referencias de la catástrofe venezolana como las apuntadas, para marcar la necesidad de una revisión y corrección de la brutal desfiguración del concepto de democracia.

En Venezuela claro que la situación es extrema: atropellos al Poder Judicial, a todos los organismos de contralor y a los mismos tribunales electorales se agregan al ataque más despiadado a la libertad de prensa, a las crecientes detenciones a opositores, a la politización de las fuerzas armadas, a los controles de precios, a las reiteradas confiscaciones, a la inflación galopante, al crecimiento sideral del gasto público, al déficit fiscal incontrolable y otras tantas tropelías, hacen que la vida de los venezolanos se torne insoportable en medio de persecuciones y la escasez más despiadada de lo elemental para sobrevivir.

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El avance del Estado sobre el Mercado

Asdrúbal Baptista Troconis es referencia obligada para quien quiera comprender la historia económica de Venezuela. Aquí copio un gráfico elaborado por Osmel Brito Bigott, construido sobre la data compilada por Baptista en uno de sus libros, en relación con el avance del Estado sobre el Mercado de Venezuela, en particular a partir de que el gobierno controla el petróleo. Esta relación debería preocupar a los argentinos, en particular desde el momento en que Vaca Muerta comience a brindar recursos al poder político.

Baptista

¿Qué países son los peores deudores de la historia?

En estos días, cuando se habla de crisis de deuda, surge inmediatamente el nombre de Argentina.

El país sudamericano parece estar nuevamente al borde de la cesación de pagos (o default) luego de que en EE.UU. el juez Thomas Griesa fallara en favor de grupos de acreedores privados que tienen bonos del Estado argentino.

Los llamados holdouts, a los que la presidenta Cristina Fernández califica de ‘fondos buitre’, rechazaron la reestructuración de la deuda que emprendió el gobierno de Buenos Aires en 2005 y 2010, y ahora reclaman el pago de la totalidad de sus préstamos: US$1.330 millones más intereses.

En menos de una semana vence el plazo de gracia para que Argentina desembolse el dinero y, si no logra renegociar los términos en EE.UU., es posible que caiga en default.

El gobierno de Fernández ya depositó en un banco de EE.UU. más de US$500 millones correspondientes al vencimiento de uno de los bonos en disputa, por lo que insiste en que no puede hablarse de default. Sin embargo, el juez Griesa rechazó esta transacción afirmando que se debe cumplir con todos los bonistas al mismo tiempo.

Pero hay más razones para que se hable de Argentina.

Pocos olvidan que el país –una de las mayores economías de América Latina- se declaró en cesación de pagos en 2001, en medio de su mayor crisis política, social y financiera de los últimos tiempos.

Desde entonces los inversionistas y la prensa internacionales han mirado con desconfianza a la nación sudamericana, mientras el gobierno ha intentado sin mucho éxito regresar a los mercados de capitales, que consideran al país una suerte de paria.

Ahora bien, desde una mirada más amplia y retrospectiva, ¿es merecida la mala fama de Argentina en los círculos financieros?

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Vaca Muerta y la enfermedad holandesa

Vaca_muertaTras una corta experiencia como profesor visitante en una universidad de Caracas, tuve la oportunidad de reflexionar acerca del problema que puede representar Vaca Muerta para Argentina en el mediano plazo. Y es que Venezuela ofrece sus lecciones. Con una cantidad de petróleo que a este ritmo de explotación podría durar 200 años, el gobierno de Venezuela no entiende de escasez, extiende el populismo a su máxima expresión y deja a su pueblo sin productos básicos como papel higiénico, con una completa dependencia de la importación, arruinando completamente a su propia industria.

Los montes que rodean Caracas hoy ofrecen una nueva geografía que hace algunos años era desconocida. Se trata de millones de personas que han construido villas en las inmediaciones de la capital hambrientos del populismo que Maduro les extiende periódicamente. Ya no hay fábricas que empleen a estas personas, como sí lo hubo en la década del 70, cuando la economía venezolana estaba entre las 20 más ricas del mundo. El pueblo advirtió que bajo este modelo se lo condena a la miseria, lo que ya engrosa las encuestas que miden un 60 % de rechazo a la gestión de Maduro, que estaría considerando no completar su mandato hasta 2019 (Sondeo de Datanálisis, publicado en El Universal).

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Marx y Engels contra el estatismo y el Estado

Como anticipo del debate que el próximo miércoles tendremos en aula virtual entre los profesores Rolando Astarita y Juan Carlos Cachanosky (acerca de las teorías del valor en el marxismo y la Escuela Austriaca), y viendo lo que está ocurriendo en Venezuela, me parece oportuno compartir un párrafo del último post del primero, así como el acceso a la nota completa. El profesor Astarita aquí se separa del socialismo venezolano, pero además, se muestra crítico del estatismo como medio para alcanzar el socialismo.

En contra de esta tradición tan instalada, se puede demostrar sin embargo que Marx y Engels fueron extremadamente críticos del estatismo y del Estado. El objetivo de esta entrada es resumir este aspecto del pensamiento de Marx y Engels. Adelantando el argumento, sostengo que Marx y Engels, partían de caracterizar al Estado como una fuerza enemiga de la clase obrera, y consideraban, por lo tanto, que los trabajadores debían tener una actitud hostil hacia el Estado, e independiente de la clase dominante. En este marco, aconsejaron defender las libertades democráticas, incluso en el seno de la democracia burguesa. Lo hicieron porque la conquista de esas libertades mejora las condiciones para la organización independiente de los explotados y oprimidos. Lo cual encaja en la idea rectora de la Primera Internacional de que “la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos”. Por eso también Marx y Engels se opusieron a los que pensaban que se puede implantar el socialismo desde las cumbres de una minoría de iluminados, y defendieron las principales medidas transformadoras de la Comuna de París.

Lea aquí la nota completa.

Latinoamérica: Hacia los futuros municipios del paraíso cubano

zanottiA muchos está sacando de las casillas mi comparación de Maduro con los nazis. Es que justamente toco allí uno de los dramas de las democracias contemporáneas.
En primer lugar se trata de una analogía, esto es, según Aristóteles, “predicación de un nombre según nociones en parte igual y en parte diferentes”. Por ende, la analogía NO dice que sea una igualdad. Luego todos aquellos que me digan que NO son lo mismo me están diciendo una obviedad.
El asunto es: ¿cuál es el asunto “en parte igual”? Es precisamente subir al poder por medio de elecciones y luego atentar contras las libertades que forman parte de lo que muchos politicólogos han llamado “democracia como forma de estado”. Algo que ha sucedido muchas veces, especialmente cuando los que acceden al poder son totalitarios de pura cepa en sus diversas vertientes –o sea primos hermanos: herederos políticos de nazis, leninistas, mussolinianos, peronistas- que con total maquiavelismo político mantienen la apariencia de formas democráticas mientras que lentamente van eliminando toda forma de oposición,  en nombre de “el pueblo” del cual se arrogan la representación exclusiva.
Sería importante entonces que la OEA y la ONU se pusieran a trabajar en mecanismos de control sobre ese tipo de atropellos ante los cuales no hay ninguna defensa, y justamente por ello se terminan viviendo situaciones dramáticas como Venezuela, que parece ser el futuro de todo lugar donde no haya dirigentes lúcidos para impedirlo. En Venezuela ha desembarcado el ejército cubano y desde allí seguirá avanzando a todas las regiones cuyos “presidentes democráticos” habrán encontrado finalmente su oportunidad para convertir a su región a una municipalidad de la gran “democracia” cubana.
Ojalá hubiera una terapéutica más rápida. Por ahora no se enojen conmigo porque insista con el diagnóstico.

Reflexión de domingo: «Venezuela y el límite de nuestros esquemas conceptuales»

PeronEn medio de la tragedia de los venezolanos (y esto incluye a los chavistas) ponerse a hacer reflexiones in abstracto parecerá antipático pero sin embargo es necesario para tratar de entender qué está sucediendo.

La república constitucional norteamericana fue originada en horizontes lejanos. Horizontes donde se suponía que los derechos individuales eran el valor supremo de la ética política, donde las diversas “administraciones” no deberían tocarlos en absoluto y si ello ocurría, para eso estaba el control constitucional. Y, muy importante, todos coincidían en ese sistema, y ninguna persona, partido o lo que fuere se atribuía la propiedad de “la Nación”, la patria, la revolución o la historia.
América Latina nunca fue terreno cultural fértil para trasladar esas ideas. Hubo intentos, sí, siempre un mix no del todo coherente entre la influencia anglosajona y la influencia francesa; siempre un general ilustrado y un grupo de liberales constructivistas laicistas enfrentados con las tradiciones religiosas y españolas anteriores. De ese mix, siempre en tensión, nunca resuelto, algo salió. Muchas naciones latinoamericanas trataron de implantar la división de poderes, el control de constitucionalidad, un derecho penal liberal, algo de libre comercio, “pero”…. Dentro de la inestabilidad intrínseca de un marco cultural que se resistía, como un suelo rocoso resistente a instituciones que requerían un humus diferente. Lationoamérica nunca pudo plasmar instituciones liberales firmes. Su génesis es revolucionaria al estilo francés, y ese horizonte revolucionario la marcó, parece, para siempre.
Durante mucho tiempo eran guerras civiles intestinas, facciones diferentes que se disputaban un poder al que siempre se accedía con la lógica de la revolución: los buenos, los malos, los traidores, los cobardes. Palabras como democracia, república, límites, derechos de las minorías, etc., se escribían pero no se comprendían.
Pero con el advenimiento del marxismo como horizonte cultural, y con la revolución cubana como ejemplo, el asunto fue peor. Los Castro tuvieron al menos la coherencia de los violentos: por la violencia subieron y por la violencia están. Pero en otros lares, se introdujo el sutil engaño del acceso nazi al poder: la vía democrática en sentido lato. Mucho más inteligente y perverso. El Chile de Allende, la Argentina de Perón (1945, 1951, 1973, 2003), y, obviamente, la Venezuela de Chávez, son ejemplos perfectos. La dialéctica revolucionaria, junto con la marxista, encontraron en esas vías democráticas la forma casi perfecta de perversión conceptual. Los términos revolucionarios eran los mismos (leal, traidor, amigo, enemigo). Pero mientras que los constitucionalistas de los EEUU jamás imaginaron que toda esa dialéctica fuera compatible con los métodos electorales, ahora, en cambio, sí. El partido revolucionario, el que va a luchar contra el capitalismo opresor, sube al poder con la mayoría de los votos, o con los votos inventados o con los votos que fueren, pero asumen el criterio de legitimidad de origen de los sistemas democráticos. El enemigo sigue siendo el traidor, el vendepatria, el cipayo vendido al imperialismo, pero ahora es legítimo aniquilarlo –de golpe o de a poco- “democráticamente” y denunciar a todo el mundo “la violación de la democracia” de cualquier intento de resistencia.
Todo esto tomó a los no marxistas totalmente desprevenidos, conceptual y terminológicamente. Al principio, gentes desesperadas apoyaron las contra-revoluciones militares, pero la bestialidad e ignorancia de estos últimos no hizo más que acrecentar el problema. Ahora no hay salida posible. Ahora, los marxistas, los verdaderos golpistas, a quienes los derechos humanos les importan absolutamente nada, allí están, como cuasi estadistas republicanos. Los Correa y los Kirchner son ejemplos perfectos; Chávez, en cambio, era más sincero, y el delirante de su sucesor ha convertido a Venezuela no en una broma woodyallinezca, sino en una verdadera tragedia donde Calígula ha resucitado y el caballo tiene el apoyo del ejército, del ejército cubano y el silencio cómplice y cobarde de casi todos los gobernantes del mundo.

No hay mucha salida. Que Dios se apiade de los venezolanos y de todos nosotros, porque la Venezuela actual es el futuro de todos, excepto que intervengan las aleatoriedades de la historia, imprevisibles, inconmensurables, sólo accesibles a las denuncias de los profetas, ya muertos, sin embargo, en el silencio del desierto.

¿En qué fase del populismo están Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina?

AmdelSurCarlos Melconián publicó una columna en el diario La Nación de hoy titulado «Las cuatro fases del populismo«. Al igual que nosotros lo hemos hecho en varias oportunidades, distinguió en América del Sur dos grupos de países: de un lado, aquellos que siguen un modelo abierto al mundo (Chile, Brasil, Colombia, Perú, Uruguay y Paraguay); del otro, aquellos países que se cierran al mundo con un modelo populista (Venezuela, Ecuador, Bolivia y la Argentina).

Dado que este blog recibe visitas de muchos residentes de estos países, me interesa conocer las opiniones acerca del análisis de Melconián, e identificar, en qué fase del populismo nos encontramos.

Respecto a la Argentina, Melconián concluye:

La coyuntura argentina, que está en la Fase 2 coqueteando con la Fase 3, tiene: el nivel de actividad estancado hace siete trimestres, la tasa de inflación durmiendo la siesta con el pseudo congelamiento al 24% anual -ahora por 60 días-, el agujero fiscal creciente y financiado con la «maquinita» del Banco Central al 40% anual, las reservas internacionales cayendo hace 26 meses pese al control de cambios, y una brecha cambiaria en torno al 60 por ciento. El pasaje de fase 2 a 3 no está a la vuelta de la esquina y hay elecciones a la vista que hacen resistir y profundizar el estado actual. ¿Cómo serán esta vez los tiempos?