¿Se terminó la inacción fiscal? [Infobae]

En sus dos primeros años de gobierno, Mauricio Macri desarrolló avances graduales pero importantes en distintos ámbitos, pero prácticamente todo el arco de analistas destacó su inacción fiscal. Ni los impuestos, ni el gasto público, ni el déficit fiscal han bajado realmente.

Cambiemos se defiende. Después de las elecciones se dieron cuatro noticias relevantes: se sobrecumplieron las metas fiscales; se acordó un pacto fiscal con las provincias; continúa la baja del gasto al quitar subsidios a los servicios públicos, con sus consecuentes tarifazos en electricidad y gas; se recortará uno de cada cuatros cargos políticos del Poder Ejecutivo Nacional y durante 2018 los funcionarios no van a tener aumentos de sueldo para acompañar la inflación.

El mensaje, sin embargo, es bastante engañoso. Si bien las metas fiscales redujeron el déficit fiscal primario en relación con el PIB de 4,3% en 2016 a 3,9% en 2017, esto no contempla los intereses de deuda que se incrementaron en el mismo plazo del 1,6% al 2,2% del PIB. Con esta información el déficit fiscal financiero se incrementó entre 2016 y 2017 de 5,9% al 6,1% del PIB.

A este saldo habría que agregar también el déficit fiscal de las provincias estimado en 0,9% del PIB. Es por ello que el Gobierno enfatiza en la importancia del consenso fiscal en el que nación se compromete a ceder a las provincias 45 y 75 mil millones de pesos en 2018 y 2019, con la provincia de Buenos Aires como principal beneficiaria. Lo que el pacto fiscal nos está diciendo es que el esfuerzo por reducir el déficit de las provincias también proviene de nación con nuevas transferencias, y no de las jurisdicciones locales.

Al respecto, si bien continúan las quitas de subsidios, es precisamente ese dinero el que nación utilizará para ceder a las provincias por el pacto fiscal. En otros términos, las bajas de subsidios no tienen como fin bajar el gasto consolidado, sino que se destinan a otros incrementos de gastos como ya ha pasado en los dos años anteriores. Recordemos que solo en 2017 las quitas de subsidios económicos fueron de 65.500 millones de pesos, pero los subsidios sociales subieron en 82.300 millones de pesos.

La medida de hoy que recorta cargos y congela sueldos de funcionarios públicos de nación desde luego que va en el buen sentido de corregir el rojo fiscal, pero su impacto cuantitativo es marginal. El ahorro estimado en 1500 millones de pesos que comunicó hoy el presidente Mauricio Macri representaría apenas el 0,012% del PBI.

La noticia, sin embargo, debe tomarse como un gesto bien intencionado en el sentido de mostrar que los esfuerzos fiscales comienzan por casa, previo a un año de negociaciones paritarias de las que depende corregir los desequilibrios fiscal y monetario.

Si concluyó o no la inacción fiscal, es algo que sabremos en los próximos meses. Bien haría a esta Argentina que las provincias y los municipios replicaran el gesto o que la provincia de Buenos Aires aprovechara los nuevos recursos del pacto fiscal para reducir los ingresos brutos que tanto preocupa al oficialismo. Lo cierto es que en materia de impuestos tampoco ha habido avances, considerando que la reforma tributaria tiene impacto nulo de cara al presente y marginal recién después de 2020.

Publicada originalmente en Infobae, miércoles 31 de enero de 2018.

Una Pregunta para Pro/Cambiemos

El eslogan político “Cambiemos” es muy eficiente. Al no definir de manera precisa en qué consiste el “Cambio”, cada votante puede verse atraído a este proyecto político esperando que sea su cambio el que va a tener lugar. Votantes que distintos deseos de cambio apoyan al mismo gobierno que sigue prometiendo que el cambio esperado ya va a llegar; paciencia se nos pide una y otra vez. Este eslogan permite mantener en el tiempo la sensación de que el cambio esperado ya va a llegar.

Algunos indicios se han dejado ver. El mismo Mauricio Macri sostuvo en su campaña electoral que no había que esperar grandes cambios por parte de su gobierno. Al menos tres representantes importantes del Pro/Cambiemos han descripto a este movimiento como un grupo que es o debe ser de izquierda (Ivan Petrella, Federico Pinedo, y Durán Barba.) Estas tres expresiones se dieron en los medios, es decir, dirigidos al público en general.

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Breve reflexión sobre Uber, Pro, y Cambiemos

En el día de ayer Uber dio inicio a sus actividades en Buenos Aires. Esto tomó de sorpresa no sólo a sus clientes, sino también al gobierno del Pro en Ciudad de Buenos Aires (CABA) y al sindicato de taxistas. La reacción del Pro en CABA se ha prestado más a confundir a la opinión pública que a ayudar a que las nuevas tecnologías y servicios hagan pie en un país que tanto necesita de nuevos emprendimientos. Si bien en este caso la empresa involucrada es Uber, esta no es la única que ofrece estos servicios a nivel mundial. Quizas Lyft sea la competencia más conocida. Pero hay distintas empresas similares en varios países alrededor del mundo. Mis comentarios van por igual para Uber como para cualquier otra empresa que ofrezca el mismo tipo de servicio.

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¿Que quiere decir que un precio está alto?

Con el nuevo gobierno del Pro-Cambiemos (Argentina) las discusiones sobre precios altos no han desaparecido ni de la opinión pública ni por parte de los políticos. En particular, en los últimos días se ha insistido que el precio de la carne está alto. ¿Es ese el caso? ¿Que quiere decir que el precio está alto?

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Infobae: Deficit Fiscal: El Gran Misterio Pro

Mi última nota en Infobae sobre el déficit fiscal y el gobierno del Pro/Cambiemos.

A dos meses de asumir la Presidencia, el Gobierno de Mauricio Macri ha producido cambios importantes, como la eliminación del cepo cambiario y la participación en Davos, en lugar de relacionarse con Venezuela o Irán. Pero también ha mantenido grandes incógnitas aún sin respuesta, especialmente cómo se va a reducir el déficit fiscal.

Podemos dividir el efecto de las elecciones presidenciales en dos. Por un lado, el efecto político. El triunfo de Macri implica nada menos que poner fin al proyecto Argenzuela del peronismo en su versión k. El PRO-Cambiemos no sólo ganó la Presidencia, sino que mantuvo la Capital Federal y ganó la provincia de Buenos Aires. El potencial político de haber ganado estos tres distritos no es menor. El PRO-Cambiemos tiene una oportunidad única de desmantelar el clientelismo político de la provincia de Buenos Aries que tanto daño le ha hecho al país.

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Imaginando un eventual gobierno de Scioli

A principios de mayo pasado publiqué una nota imaginando la política económica de un eventual gobierno de Mauricio Macri y el PRO. Hoy me propongo hacer lo mismo con el otro candidato a presidente que lidera las encuestas, aunque la información en este caso es más limitada.

Daniel Scioli ha intentado en los últimos años alinearse en su discurso con el modelo kirchnerista, aunque al evaluar su gobierno en la provincia de Buenos Aires, o los comentarios y las entrevistas que han ofrecido sus asesores, se puede advertir cierta confrontación con el kirchnerismo puro, que es en definitiva lo que provoca cierta desconfianza aun entre sus propios seguidores.

Sostenemos aquí que la política económica de Scioli estaría en una posición intermedia entre la que representa Axel Kicillof, como continuidad de la política económica actual, frente a los comentarios de sus asesores, y en particular del consultor Miguel Bein y el expresidente del Banco Central Mario Blejer, que es, en definitiva, corregir los desequilibrios y tomar un nuevo rumbo.

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La polarización llegó a La Pampa [Infobae]

Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri coincidieron en La Pampa para contribuir a las campañas políticas de Fabián Bruna como candidato a gobernador y Javier Mac Allister como candidato a senador por la provincia.

Ambos expusieron en La Pampa sus formas de hacer política: Ni Macri se hubiera sentido cómodo ante 3000 personas de La Cámpora en el Club Estudiantes (ubicado en el centro de Santa Rosa), ni la presidente Fernández de Kirchner hubiera aceptado una conferencia de prensa para responder preguntas de los medios no oficialistas.

Antes del discurso de la Presidente por cadena nacional, el actual gobernador de la provincia de La Pampa, Mario Jorge, expuso un emotivo -y quizás exagerado- agradecimiento a la Presidente por el apoyo financiero a varios proyectos en la provincia durante la última década. Apoyó su gestión en todo el país y enfatizó particularmente sus negociaciones por el río Atuel, los avances de industrialización de La Pampa, la diversificación en la producción y el valor agregado en varias industrias, como la porcina y la bovina.

No está de más decir que los pampeanos esperaban más bien un reclamo por el río Atuel y los fallos incumplidos de parte de la provincia de Mendoza. Tampoco está de sobra señalar la indignación de los pampeanos al notar que la industrialización y la diversificación en la producción son solo un párrafo más en el relato oficialista. En estos doce años ha habido muchos ganadores, pero ni la industria, ni la producción bovina y porcina representan precisamente a los sectores beneficiados por el modelo.

A continuación la Presidente ofreció un discurso para “sus soldados” -esas fueron sus palabras- en cadena nacional y en teleconferencia a otras provincias, lo que permitió que se desviara de la olvidada provincia de La Pampa y enfatizara un salpicado de inversiones en diversas zonas geográficas tomadas de manera arbitraria, pero ignorara los 22 meses consecutivos que lleva en caída la industria nacional, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

En su discurso hizo hincapié en el federalismo de su gestión, olvidando que nunca los recursos estuvieron tan concentrados en el gobierno nacional como durante sus dos mandatos, lo que se utilizó para tener de rodillas a los gobernadores de todo el país, así como también a los miembros del Congreso, los intendentes y todo el resto de los actores políticos.

Solo al cerrar su discurso la Presidente pareció recordar el motivo de su visita a la provincia: apoyó a Mario Jorge en su decisión de candidatearse a intendente para fortalecer las chances de Bruna como gobernador, y dedicó un párrafo a la importancia de conseguir alternancia en el poder -quizás el único aspecto que comparto en su discurso-, pero pareció olvidar nuevamente su fallido interés en “eternizarse” en el poder nacional, al suceder a su marido, el fallecido Néstor Kirchner.

Mauricio Macri, por el contrario, tuvo un perfil bajo en su visita a La Pampa. Se reunió con vecinos que habían solicitado conversar con él y apenas ofreció una conferencia de prensa en el hotel La Campiña para un puñado de medios locales. Acompañado por Javier Mac Allister, lo primero que tuvo que responder fue al ataque de la Presidente a las formas de la campaña del PRO, quien había enfatizado en que “no se gobierna el país con chamuyo y globito”. Macri sonrió y respondió: “Tiene razón. Por eso vamos a gobernar después del 10 de diciembre.”

Macri señaló que el país necesita un proceso de normalización y se preguntó por qué se sigue mintiendo con la inflación, con los datos de pobreza y en general con las estadísticas del INDEC.

Respondió preguntas abiertas de los medios acerca del rol de la mujer, de las elecciones de Santa Fe, de las inversiones en infraestructura y demás. No hubo sorpresas respecto a lo que la opinión pública ya conoce de este candidato.

Quizás corresponde cerrar esta breve nota con una mención al otro candidato presidencial, Daniel Scioli. Llegó a La Pampa con la delegación que acompañó a la Presidente, pero resulta extraño que solo ofreció silencio.

Publicado originalmente en Infobae, el 29 de junio de 2015.

Imaginando la política económica de un eventual gobierno del PRO

ProLas recientes elecciones primarias dejaron a los analistas políticos con la sensación de que la elección presidencial se terminará polarizando entre el PRO y el oficialismo.

En este sentido, nos preguntamos qué haría el PRO a nivel nacional en caso de ser gobierno. Es cierto que no se ha presentado aún un plan concreto sobre cómo se solucionaría cada uno de los problemas identificados, pero sí se puede afirmar que Mauricio Macri -el candidato presidencial y líder del partido-, ha dado numerosas evidencias de lo que haría si llegara al gobierno. Aquí ordenamos parte de sus anuncios y agregamos aquello que consideramos necesario para que el plan sea consistente y factible.

Comenzando con el plano internacional, Macri cambiaría el eje Argentina-Venezuela-Bolivia-Ecuador por lazos estrechos hacia Estados Unidos, Europea, Asia, África y el Mercosur. El objetivo es volver al mundo con acuerdos bilaterales como los de Chile, y sin discriminar a una región respecto de otra. Priorizar un acuerdo con el Mercosur y desde el bloque negociar con el mundo no parece factible en el corto plazo, pero sí se privilegiará recuperar el libre comercio con nuestro vecino más importante. Si el contexto internacional de liquidez se mantiene, Argentina debería recibir mayor inversión extranjera directa de lo que ha recibido en los últimos 12 años, recuperando un rol protagónico junto a Brasil y México, y aprovechando la necesidad que China tiene de nuestros productos, tanto en alimentos como en lo que refiere a insumos.

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Infobae: Macrismo y Economía

Comentario sobre qué se puede esperar de continuar las victorias del Pro en las siguientes elecciones en Argentina.

El Pro ha tenido un contundente triunfo en las PASO. El espacio macrista se consolidó como la propuesta de cambio y de una Argentina diferente. Si bien el Frente Para la Victoria (FpV) actúa como si no fuese a dejar el poder en pocos meses, lo cierto es que doce años de kirchnerismo están por dar paso a una nueva gestión de gobierno, salvo un eventual triunfo de Scioli. El fuerte presidencialismo en Argentina y la fuerte figura de Néstor y Cristina Kirchner no hacen más que incrementar las expectativas de cambio. Por supuesto, si el Pro va a ser o no el partido de donde surja el nuevo presidente aún está por verse. No es, al menos para mí, del todo claro que el resultado de las PASO en CABA haya sido a favor del Pro sino en rechazo al FpV y ex-kirchneristas (por ejemplo Massa).

El éxito del Pro en las PASO también hace más real, al menos en el imaginario público, la posibilidad de Macri como presidente. De ser ese el caso, ¿qué le puede esperar a la economía Argentina? Esto muy difícil por tres motivos: (1) no se ha presentado ningún plan concreto, (2) el énfasis en la calidad de gestión no es brújula de qué medidas puede tomar el Pro, y (3) usar los datos fiscales de CABA como referencia no aportan mucha luz sobre los problemas que le próximo gobierno irremediablemente tendrá que enfrentar.

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