VENEZUELA DESDE ADENTRO: UNA ENTREVISTA CON HENRY VIZCAINO

Adrián Ravier: Cuéntanos quién es Henry Jose Vizcaino Isturiz.

Henry Vizcaino: Joven de 24 años, residente en Caracas, Licenciado en economía de la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Bolivariana (UNEFA). Hijo de Henry Vizcaino y Yamilet Isturiz, el segundo hijo de tres, José Gregorio Vizcaino-26 años y Yahen Vizcaino-22 años; dos hermanos posteriores que llegan a ser del segundo matrimonio de mi padre, Cristian Vizcaino-2 años y Crismar Vizcaino-1 año.

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Obtuve el titulo de economista en diciembre del 2015 y actualmente colaboro como asistente de Rafael Ávila, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas en la Universidad Monteávila.

Me encuentro realizando un diplomado de Escuela Austriaca certificado por el Centro de Divulgación Económico para la Libertad (CEDICE Libertad), la Universidad Monteávila y el Centro de Economía Política Juan de Mariana.

AR: ¿Puedes resumir la gestión de Chávez?

HV: Resulta complejo desarrollar un breve resumen  pero la respuesta más indicada es un fracaso. Chávez empieza su mandato en el año 1999 con promesas de cambios por una mejor Venezuela. La sociedad venezolana por lo menos en su mayoría, había visto algo distinto y totalmente nuevo a la vieja política basada en el bipartidismo de AD y COPEI que fue sumamente cuestionada por todos. La gestión chavista coincidió con el aumento súbito de los precios del petróleo que empezaría a partir del 2003 con mucha fuerza. Se pudiera hablar que en los primeros años Chávez no llegó con discursos de revolución y socialismo del siglo XXI, eso lo incorporaría con el tiempo, principalmente a partir de los problemas que germinaron en el 2002, con una debacle económica política y social, que terminarían fortaleciendo su liderazgo ante la sociedad venezolana y con cada año elevándose el precio del barril de petróleo, se terminaría consolidando en el poder. También vale la pena destacar el fortalecimiento de Chávez con los Castro como elementos esenciales de la revolución socialista con el lema del antiimperialismo.

Un hombre que incluyó las instituciones, la historia, los valores nacionales y la misma fuerza armada, a su proyecto socialista. En su gobierno no existirán restricciones para ejercer el poder, sería la dilapidación de cualquier estabilidad de república en detrimento de un poder exacerbado y que tendrá como justificación la democracia; yo gano y eso me confiere la voluntad del pueblo, yo soy el pueblo, y la voluntad mía es el pueblo encarnado. No habrá diferencia entre Líder y pueblo, gobierno y sociedad. No existirá ninguna contrapartida de peso y la confusión reinará bajo el lema de la patria, socialismo, izquierda, revolucionario vs los apátridas, neoliberal, derechista y antirevolucionario.

Se podría decir que Chávez fue un líder carismático, demagogo y autoritario con una variable muy grande a su favor, los altos precios del petróleo que le permitió repartir la bonanza como nadie nunca lo había hecho, que se vio reflejado en una especie de espejismo de bienestar que a larga se terminaría estrellando contra la realidad y la inviabilidad del proyecto socialista. La renta petrolera al servicio del comandante y su proyecto de país, se puede decir que eso sería la forma más clara de resumen. Un legado con muy pocos aciertos y enormes errores en la vertiente económica, política y social que terminarían con el actual mandatario Nicolás Maduro, capitaneando un barco con serios problemas para mantenerse a flote.

Venezuela termina sin república y sin democracia para rehacer al país, y le toca protagonizar la peor crisis de su historia.

AR: En algún momento de tu formación como economista, ¿justificaste las medidas económicas de Chávez?

HV: Sí y es algo que me hizo pensar mucho algunas veces. Llegue a la conclusión que en ese momento no tenía una formación adecuada como economista, era más fácil ver los indicadores sociales y los diferentes reconocimientos de organismos internacionales y algunos economistas famosos, que ponían a Venezuela como un país que lo estaba haciendo bien, hasta recuerdo haber leído alabanzas de Joseph Stiglitz-Nobel de economía o el reconocimiento de la UNESCO a la alfabetización por mencionar algunas cosas que recuerdo.

También estaban los innumerables programas sociales como las misiones; que con mayor formación uno empieza a darse cuenta de que era un mecanismo para garantizar hegemonía y no para el desarrollo. Chávez de alguna manera puso en el centro de su gobierno los temas como la salud, educación, vivienda, alimentación, seguridad social y muchas cosas más que facilitaban el discurso de la justicia social y el bien común. Todo esto a través de un subsidio indiscriminado con el gasto público como bandera del proyecto. Tal vez sea muy petulante de mi parte y podría discutirse pero me siento capaz de afirmar que Chavez no solo metió esos temas en sus discursos, de alguna manera llegó a trascender ante todos con las ideas socialistas, llegando hasta el punto de la descapitalización de cualquier idea diferente. Constituyo un eje  intervencionista del Estado más allá de lo meramente económico, trastocó los cimientos de la sociedad, reconfiguró los valores y la percepción de los venezolanos. Estar en contra de Chávez era posicionarse en contra de toda una forma de ver el país o hasta del propio país. Se tendría que vivir en Venezuela para entender este punto pero se cambió la noción de pasado y presente del país, cruzando algunos límites de la relación gobierno y sociedad.

Sonará extraño y divertido pero una gran parte de la oposición de mi país se plegó bajo ese enfoque del chavismo, hasta me atrevo a decir que fueron y son chavistas, el problema es que tal vez no lo saben o no lo entienden. Se combatió la revolución chavista con ideas chavistas, se podría entender de esa manera. La sociedad fue completamente absorbida ante la misma idea y sin ideas distintas no puede haber resultados distintos.

Mi formación como economista se da en una de las universidades que se crea en el mandato de Chávez. La UNEFA es una universidad que se transformaría en el orgullo del chavismo, quedándose con todo el mérito de su gestión y vender la idea de un gobierno que sí le importaba los temas para desarrollar a su población, en contra de la vieja política. Ese discurso era muy fuerte y tenía programas, libros, documentales, apoyo internacional, y un sin fin de cosas para plasmarlo ante la sociedad venezolana.  A partir de una mayor formación en el tiempo en mi universidad, nuevas materias, conocer a grandes economistas con otros enfoques y profundizar con varias lecturas y vídeos, me di cuenta que el problema central está en las ideas y el conocimiento. En ese aspecto el fracaso de Venezuela es por seguir un camino equivocado, no es un tema de buenas intenciones, es un tema de que funciona realmente y que es lo que puede garantizar la prosperidad de un país.

Considero que el fracaso del chavismo tiene su origen en su concepción socialista.  Mi rompimiento con el chavismo fue por mayor conocimiento y un cambio profundo de muchas ideas.

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Latinoamérica: Hacia los futuros municipios del paraíso cubano

zanottiA muchos está sacando de las casillas mi comparación de Maduro con los nazis. Es que justamente toco allí uno de los dramas de las democracias contemporáneas.
En primer lugar se trata de una analogía, esto es, según Aristóteles, “predicación de un nombre según nociones en parte igual y en parte diferentes”. Por ende, la analogía NO dice que sea una igualdad. Luego todos aquellos que me digan que NO son lo mismo me están diciendo una obviedad.
El asunto es: ¿cuál es el asunto “en parte igual”? Es precisamente subir al poder por medio de elecciones y luego atentar contras las libertades que forman parte de lo que muchos politicólogos han llamado “democracia como forma de estado”. Algo que ha sucedido muchas veces, especialmente cuando los que acceden al poder son totalitarios de pura cepa en sus diversas vertientes –o sea primos hermanos: herederos políticos de nazis, leninistas, mussolinianos, peronistas- que con total maquiavelismo político mantienen la apariencia de formas democráticas mientras que lentamente van eliminando toda forma de oposición,  en nombre de “el pueblo” del cual se arrogan la representación exclusiva.
Sería importante entonces que la OEA y la ONU se pusieran a trabajar en mecanismos de control sobre ese tipo de atropellos ante los cuales no hay ninguna defensa, y justamente por ello se terminan viviendo situaciones dramáticas como Venezuela, que parece ser el futuro de todo lugar donde no haya dirigentes lúcidos para impedirlo. En Venezuela ha desembarcado el ejército cubano y desde allí seguirá avanzando a todas las regiones cuyos “presidentes democráticos” habrán encontrado finalmente su oportunidad para convertir a su región a una municipalidad de la gran “democracia” cubana.
Ojalá hubiera una terapéutica más rápida. Por ahora no se enojen conmigo porque insista con el diagnóstico.

Reflexión de domingo: “Venezuela y el límite de nuestros esquemas conceptuales”

PeronEn medio de la tragedia de los venezolanos (y esto incluye a los chavistas) ponerse a hacer reflexiones in abstracto parecerá antipático pero sin embargo es necesario para tratar de entender qué está sucediendo.

La república constitucional norteamericana fue originada en horizontes lejanos. Horizontes donde se suponía que los derechos individuales eran el valor supremo de la ética política, donde las diversas “administraciones” no deberían tocarlos en absoluto y si ello ocurría, para eso estaba el control constitucional. Y, muy importante, todos coincidían en ese sistema, y ninguna persona, partido o lo que fuere se atribuía la propiedad de “la Nación”, la patria, la revolución o la historia.
América Latina nunca fue terreno cultural fértil para trasladar esas ideas. Hubo intentos, sí, siempre un mix no del todo coherente entre la influencia anglosajona y la influencia francesa; siempre un general ilustrado y un grupo de liberales constructivistas laicistas enfrentados con las tradiciones religiosas y españolas anteriores. De ese mix, siempre en tensión, nunca resuelto, algo salió. Muchas naciones latinoamericanas trataron de implantar la división de poderes, el control de constitucionalidad, un derecho penal liberal, algo de libre comercio, “pero”…. Dentro de la inestabilidad intrínseca de un marco cultural que se resistía, como un suelo rocoso resistente a instituciones que requerían un humus diferente. Lationoamérica nunca pudo plasmar instituciones liberales firmes. Su génesis es revolucionaria al estilo francés, y ese horizonte revolucionario la marcó, parece, para siempre.
Durante mucho tiempo eran guerras civiles intestinas, facciones diferentes que se disputaban un poder al que siempre se accedía con la lógica de la revolución: los buenos, los malos, los traidores, los cobardes. Palabras como democracia, república, límites, derechos de las minorías, etc., se escribían pero no se comprendían.
Pero con el advenimiento del marxismo como horizonte cultural, y con la revolución cubana como ejemplo, el asunto fue peor. Los Castro tuvieron al menos la coherencia de los violentos: por la violencia subieron y por la violencia están. Pero en otros lares, se introdujo el sutil engaño del acceso nazi al poder: la vía democrática en sentido lato. Mucho más inteligente y perverso. El Chile de Allende, la Argentina de Perón (1945, 1951, 1973, 2003), y, obviamente, la Venezuela de Chávez, son ejemplos perfectos. La dialéctica revolucionaria, junto con la marxista, encontraron en esas vías democráticas la forma casi perfecta de perversión conceptual. Los términos revolucionarios eran los mismos (leal, traidor, amigo, enemigo). Pero mientras que los constitucionalistas de los EEUU jamás imaginaron que toda esa dialéctica fuera compatible con los métodos electorales, ahora, en cambio, sí. El partido revolucionario, el que va a luchar contra el capitalismo opresor, sube al poder con la mayoría de los votos, o con los votos inventados o con los votos que fueren, pero asumen el criterio de legitimidad de origen de los sistemas democráticos. El enemigo sigue siendo el traidor, el vendepatria, el cipayo vendido al imperialismo, pero ahora es legítimo aniquilarlo –de golpe o de a poco- “democráticamente” y denunciar a todo el mundo “la violación de la democracia” de cualquier intento de resistencia.
Todo esto tomó a los no marxistas totalmente desprevenidos, conceptual y terminológicamente. Al principio, gentes desesperadas apoyaron las contra-revoluciones militares, pero la bestialidad e ignorancia de estos últimos no hizo más que acrecentar el problema. Ahora no hay salida posible. Ahora, los marxistas, los verdaderos golpistas, a quienes los derechos humanos les importan absolutamente nada, allí están, como cuasi estadistas republicanos. Los Correa y los Kirchner son ejemplos perfectos; Chávez, en cambio, era más sincero, y el delirante de su sucesor ha convertido a Venezuela no en una broma woodyallinezca, sino en una verdadera tragedia donde Calígula ha resucitado y el caballo tiene el apoyo del ejército, del ejército cubano y el silencio cómplice y cobarde de casi todos los gobernantes del mundo.

No hay mucha salida. Que Dios se apiade de los venezolanos y de todos nosotros, porque la Venezuela actual es el futuro de todos, excepto que intervengan las aleatoriedades de la historia, imprevisibles, inconmensurables, sólo accesibles a las denuncias de los profetas, ya muertos, sin embargo, en el silencio del desierto.

Hugo Chavez y el Costo de lo Politicamente Correcto sin Limites Republicanos

Comparto mi nota quincenal en Economía Para Todos, en esta ocasión sobre el caso de Chávez como ejemplo de lo costoso de dejarse llevar por lo “políticamente correcto.”

La muerte de Hugo Chávez vino acompañada de esa liturgia casi religiosa con la que se adorna a los líderes populistas de corte autoritatio. Es que si no se genera una imagen que se lo muestre como “El Elegido”, ¿qué cualidades resaltan en un Hugo Chávez que justifique tanta devoción? ¿Y cómo justifican sus sucesores que ellos deben ser los continuadores del proyecto del líder? Los líderes populistas pueden sobresalir por su carisma, pero no suele ser el caso que sobresalgan por ser estadistas o estar dotados de un conocimiento o intelecto superior al del cualquier otro mortal. ¿Qué justifica una permanencia interminable en el poder y no dar lugar a otros líderes igual de capacitados? ¿Acaso la alternancia no protege contra abusos de poder por parte de quien se siente dueño del país y el poder del estado? En resumen, nada hace de estos personales seres especiales para detentar el cargo en el que buscan perpetuarse ignorando el espíritu republicano plasmado en las constituciones que tanto dicen defender. Obtener una mayoría de votos no dota súbitamente a uno de un conocimento supra-humano, en todo caso, dota de una falsa seguridad sobre políticas ineficientes. Algunos países de Latino América parecen haberse independizado de las coronas del Viejo Mundo para instaurar sus propios absolutismos locales bajo un disfraz democrático.

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Resumen 2012 No. 8: América Latina y Argentina

argDesde el inicio del blog, hemos afirmado que Punto de Vista Económico radicará mayor énfasis en las ideas y en los pensadores, y en menor medida en datos y estadísticas. Sin embargo, un acuerdo con Roberto Cachanosky y EPT, nos llevó a escribir varias columnas sobre la coyuntura local, las que a su vez compartimos en el blog.

La realidad macroeconómica y social de América Latina es bastante positiva en estos últimos años, de acuerdo a los precios de los commodities que se mantienen en niveles récord, pero nosotros dimos un paso más y nos preguntamos si tal desarrollo se trata más bien de una nueva burbuja.

También separamos dos grupos de países en cuanto a la estrategia de desarrollo “hacia afuera” y “hacia adentro” y mostramos que en el corto plazo, la performance macroeconómica es similar, dudando que tal similitud se mantenga en los próximos años. Esto nos llevó a preguntarnos si realmente fracasó el neoliberalismo, dado que aquel modelo hacia afuera continúa en muchos países, con un éxito rotundo en los resultados de la política económica. Y nos preguntamos también que tan neoliberal fue la argentina durante los años 1990, definiendo previamente qué entendemos por ese concepto.

Después de todo ansiamos que la Argentina post 2015, siga aquel modelo abierto, claramente identificado con Chile, y que tan bien sintetiza Rolf Luders.

Respecto a Argentina, publicamos una serie de posts con reflexiones históricas y en particular, nos interesamos por la economía política del peronismo, con su evolución, su significado y hasta su posición sobre las pensiones.

En relación con la actualidad, no dudamos en subrayar que el nuevo desarrollo económico de la Argentina no es otra cosa que un nuevo auge insostenible, lo que personalmente sostuve en la revista Perspectivas, de la Universidad Nacional de La Pampa.
Las dos miradas sobre el modelo K, también pueden observarse en esta entrevista a Mark Weisbrot, a las que agregué mis propias respuestas, a modo de contraste.
En cuanto al entendimiento de la crisis, debemos insistir en la atención sobre el déficit y subrayar aquello que el gobierno no ve.Le dimos un significado al 8N, y discutimos el crecimiento inédito que subraya el oficialismo, el que supuestamente duplicó la clase media.Desde luego, criticamos el constitucionalismo popular y no pudimos ser ajenos al tema inflación y sus causas, e identificamos al modelo K con aquel camino de servidumbre sobre el que escribió Hayek en 1944.
Nos preocupamos por mostrar que la crítica al modelo K no proviene sólo desde nuestra posición ideológica, sino también desde la izquierda más científica. Pero a pesar de nuestro pesimismo de corto plazo, intentamos separarnos de la Venezuela de Chavez.
En el plano de popuestas, nos preocupamos por identificar las reformas que Argentina necesita, por entender  qué elementos no pueden faltar en un plan macroeconómico, mostrando las limitaciones del kirchnerismo y la oposición, y enfatizando la importancia de la calidad institucional (entrevista a Martín Krause) y los límites a la democracia. Incluso imaginamos una carta de Milton Friedman a la Presidente, pues entendemos que las propuestas que hizo a Chile, representan lo que hoy necesita la Argentina.
Para el largo plazo, volvimos a insistir con la re-privatización del sistema de pensiones y con copiar el sistema monetario y bancario de Panamá.Para cerrar, tuvimos la oportunidad de conversar con representantes de las islas malvinas, lo que a su vez generó un interesante diálogo con los lectores.

Venezuela: el triunfo de Hugo Chávez no es suficiente

El resultado de la elección presidencial en Venezuela ha sido claro. Hugo Chávez obtuvo una victoria que no fue cuestionada por el candidato opositor ni por los observadores que estuvieron presentes. Claramente, es el candidato elegido por los venezolanos para hacerse cargo de la administración del Estado por el período que corresponde. Pero el 54% de los votos no es suficiente como para modificar la estructura constituyente de ese país e imponer lo que denomina como “socialismo del siglo XXI”.

Por Martín Krause

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