En tiempos en que el mercado es tan maltratado por el gobierno y Kicillof, vale la pena escuchar a Martín Krause explicando su «magia».
Sobre América Latina y la «otra biblioteca»: Entrevista para el Instituto de Acción Liberal
Comparto una entrevista que me hizo Nicolás Fuente Mas, para el sitio web del Instituto Acción Liberal (IAL).
Agradezco a Nicolás y al Instituto por la posibilidad de compartir mis reflexiones con sus lectores de Perú y latinoamérica.
Acceda aquí a la entrevista completa.
Reflexión de domingo: ¿Existe hoy un “vacío de poder”?
En estos días, en medios argentinos, a raíz de la ausencia de discursos de la Presidenta, se suele repetir en tono de queja que hay un “vacío de poder”. Personalmente me llama poderosamente la atención esta queja puesto que los argentinos tenemos al Leviatán sobre las espaldas a diario y si operaran las fuerzas de seguridad y la justicia no es para nada necesario que el Poder Ejecutivo siga interviniendo en nuestras vidas. Lo dicho sería en verdad una buena noticia para festejar.
Por Alberto Benegas Lynch (h)
Game Over! (por JCC)
Compartimos un post de Juan C. Cachanosky sobre la economía Argentina. El título habla por sí sólo. Sin una innecesaria introducción, Game Over:
Game Over (por Juan C. Cachanosky)
El pensamiento Mercantilista parece ser el más arraigado en el mundo, y en especial en Argentina. Mucho más que las ideas socialistas. Lo normal es que la gente crea que un saldo positivo del comercio internacional es bueno para el país y uno negativo es malo.
Infobae: Una Propuesta de Reforma Monetaria para Argentina (Dolarizacion Flexible con Banca Libre)
Compartimos con Adrián una columna en Infobae donde comentamos los aspectos generales de la «Propuesta de Reforma Monetaria para Argentina: Dolarización Flexible con Banca Libre.«
Esta nota es un resumen de la introducción del documento y una aclaración sobre el concepto de «soberanía» que tanto se utiliza para rechazar propuestas que busquen limitar los poderes de un banco central.
Argentina se encuentra, una vez más, transitando una profunda crisis económica. Las débiles instituciones monetarias tienen un rol central en esta problemática. Que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) es una institución desinteresada, o incapaz, en proteger el poder adquisitivo de la moneda nacional debiera ser una apreciación fuera de discusión. Desde su fundación en 1935 hasta fines del 2013 la inflación equivalente anual fue de un chocante 55%. En promedio, Argentina ha vivido con una inflación del doble a la que los residentes han tenido que soportar en el 2013 que acaba de terminar. En estos 78 años, sólo en 23 ocasiones la inflación fue menor al 10%, en 17 menor al 5%, y un magro 11 veces menor a un 2% (sin contar los años de deflación por crisis y no buena administración monetaria.) En 1935 regía el Peso Moneda Nacional. Hoy, luego de seis cambios monetarios en los cuales se dejaron de lado trece ceros, rige un Peso devaluado sin perspectivas de mejora en el corto y mediano plazo. Argentina no posee un banco central meramente ineficiente, posee uno de los peores bancos centrales del mundo. Es este pobre desempeño, y no cuestiones culturales, lo que explica la parcial y desprolija dolarización actual de Argentina.
El encaje 100% es un esquema que favorece a la presencia de bancos centrales?
¿Es posible que la posición que defiende los encajes de reservas del 100% pueda ser utilizada como argumento a favor de un banco central, en lugar de en contra? Si la oferta de dinero mercancía (por ejemplo oro) no puede ajustar a la demanda de dinero de manera eficiente, entonces es factible que un banco central pueda hacerlo ajustando dinero fiat.
Esto es más sencillo de ver si utilizamos la versión expandida de la teoría cuantitativa del dinero de Christensen, Beckworth y Hendrickson.
La universidad “virtual” del siglo XXI
Comparto una nueva nota publicada en Infobae, el día de ayer, 21 de enero de 2014.
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Escribo como economista, pero hablaré de educación. Y me permito hacerlo porque desde hace varios años he formado alumnos en economía en muchas partes del mundo sobre la base de plataformas virtuales. Contaré mi experiencia la que espero sea útil para aquellos que deseen introducirse en la universidad virtual del siglo XXI.
Mis estudios de grado fueron en la Universidad de Buenos Aires entre 1997 y 2002. En ese entonces -y esto se mantiene al día de hoy- se ofrecía cursar algunas materias del Ciclo Básico Común (CBC) bajo la modalidad de UBA XXI, es decir, un programa de educación a distancia. En la propia página web se puede observar que “UBA XXI desarrolla materiales y recursos que enriquecen la organización del estudio de las asignaturas y promueven la autonomía de los alumnos, como así también una formación flexible, sin tener la obligación de asistir a clases. Ofrece en la actualidad un entorno virtual, UBAXXI Campus Virtual, que potencia la interacción entre docentes y alumnos y da cuenta, a su vez, de una práctica histórica, en la inclusión de soportes multimediales, hoy convergentes”.
Numerosas universidades han incorporado esta modalidad en sus carreras, complementando programas tradicionales con una plataforma virtual desde la cual se puede acceder al programa de la materia, al material bibliográfico, a sitios de interés, a una planificación de las clases, a ciertos trabajos prácticos, e incluso a un blog o chat para que docentes y alumnos interactúen. Algunas universidades complementan esto con el acceso a bibliotecas virtuales como J-store o EBSCO.
En aquellos años, pude cursar además algunas materias del ciclo profesional bajo la modalidad “a distancia”, como Análisis Económico II e Historia del Pensamiento Económico. El alumno compraba un libro “guía” que básicamente introducía los temas, y luego nos derivaba a ejercicios prácticos o lecturas del programa. En ambos casos, en UBA XXI y en educación a distancia, los exámenes eran presenciales en la Facultad, bajo los mismos lineamientos, condiciones y exigencia de la cursada tradicional.
La tecnología, sin embargo, siguió avanzando y con ello surgieron plataformas superadoras. Hoy se permite dictar clases presenciales, en tiempo real, a diferentes alumnos de todas partes del mundo. Ya no hablamos de clases asincrónicas o a distancia donde el alumno estudia solo, sino de clases sincrónicas donde el profesor y el alumno conversan en tiempo real.
Sería similar a una reunión en teleconferencia. La tecnología desarrollada por Webex o Adobe connect -seguramente existen otras- permiten al docente y a los alumnos verse las caras mutuamente por video en tiempo real, al mismo tiempo que interactúan verbalmente a través de un micrófono o por escrito a través de un chat. El profesor además utiliza un pizarrón sobre el cual puede escribir con el ratón, el teclado, o bien, con un lápiz electrónico. También se puede llevar al aula el paquete Office, utilizando presentaciones en PowerPoint elaboradas con carácter previo a la clase, o bien, una planilla de Excel que resulta útil especialmente en materias financieras.
La dinámica del docente con sus alumnos no sólo es similar a la tradicional, sino que es superadora por la tecnología que puede utilizarse. Esto se vuelve especialmente importante para programas ejecutivos y de posgrado, donde los empresarios que viajan pueden conectarse a clase desde cualquier lugar del mundo, o bien disfrutando de la alternativa de grabar las reuniones para verlas cuando cuenten con el tiempo necesario.
Por citar mi propio ejemplo, me encontraré este primer semestre de 2014 dictando clases de economía en un MBA de la Edinburgh Business School (EBS), universidad líder en Escocia que cuenta hoy con más de 11.000 estudiantes en todo el mundo, y que hace escala en América Latina a través de CMT Group. Lo mismo se puede decir de la Universidad Francisco Marroquín (UFM) de Guatemala, asociada con OMMA de España, ofreciendo un Master en Economía totalmente virtual. Finalmente, la Swiss Management Center University (SMC) de Suiza, ofrece un Master in Political Economy y un PhD in Economics, ahora en español, para estudiantes de toda América Latina.
Para ser más gráficos, quienes ejercemos la docencia en estos programas nos encontramos semanalmente con una o dos docenas de alumnos de Estados Unidos, España, México, Guatemala, Panamá, Colombia, Perú, Brasil, Chile, Argentina o Uruguay para discutir cierto material asignado en el programa. No sólo se enriquecen los alumnos de este proceso cosmopolita y multicultural, sino que los mismos profesores nos vemos obligados a internacionalizar estos programas de estudio.
Es importante notar que al completar estos programas, los alumnos reciben títulos oficiales y certificados. Esto representa un desafío para los Ministerios de Educación latinoamericanos que exigen a estas y otras casas de estudio cumplir con numerosos burocráticos requisitos si quisieran instalarse en el país. Pero nótese que bajo esta modalidad todos estos requisitos se pueden sortear a bajo costo. El título lo emite el Ministerio de Educación del país extranjero, al que luego se le agrega la apostilla de La Haya para que tenga validez nacional.
Esto que abre una oportunidad única para aquellas casas de estudio que han logrado construir reputación durante las últimas décadas o siglos. También abre una oportunidad única para aquellos alumnos que viven en lugares donde ciertos programas no se dictan y tienen la imposibilidad de viajar. Estudiar bajo los programas certificados de Estados Unidos y Europa es ahora una posibilidad accesible, lo que debe conducir a los Ministerios de Educación y a las universidades públicas y privadas tradicionales a adaptarse rápidamente a un mundo virtual que no se detiene.
Ultra Easy Monetary Policy and the Law of Unintended Consequences (William White)
Hacía tiempo que tenía pendiente la lectura de este working paper de William White. El paper es sobre las consecuencias no intencionadas de las políticas monetarias super expansivas. El título no es accidenta, White plantea interesantes aspectos del ABCT en torno a la crisis del 2008 y lo que los bancos centrales han venido haciendo desde entonces.
¿Qué «incentivos» tiene el gobierno para emitir dinero?
Una alumna solicita bibliografía acerca de esta pregunta. Mi primera sugerencia fue este artículo de Larry White, publicado en Libertas. La argumentación de White está inspirada en una extensa literatura, pero Hayek ha dicho mucho sobre el tema en diversos lugares, como en su campaña contra el keynesianismo. James M. Buchanan también tiene contribuciones al punto, especialmente en su argumentación del constitucionalismo monetario. Milton Friedman, en su crítica a la discrecionalidad también aporta. Por ahora sólo encontré este ensayo on line, pero debe haber otros. Yo mismo publiqué este artículo en 2008 en un homenaje a A. Benegas Lynch (h), que puede servir. En la bibliografía se citan varios trabajos sobre el tema. Para cerrar, los «incentivos» para emitir dinero deben estar asociados a la monetización del déficit fiscal y en consecuencia, a la expansión del estado moderno. Quizás la lectura de este ensayo que escribimos con Stefany Bolaños ayude!
Invitamos a los lectores de este blog a ofrecer sus respuestas y sugerencias bibliográficas!
Reflexión de domingo: «Sobre los pobres, explotados y excluidos»
(Había escrito esto en el 2007, poco antes que se emitiera el documento de Aparecida. Creo que publicarlo ahora (1 de Enero de 2014 en mi blog) es de estricta actualidad y una buena manera de comenzar el año).