Avatar de Desconocido

Acerca de Adrián Ravier

Adrian Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín.

¿Es posible una reconciliación con los poskeynesianos?

Gerald O´Driscoll y Mario Rizzo explican que el término “economía del tiempo y la ignorancia”, con el que titularon su libro de 1985, se deriva de las “fuerzas oscuras del tiempo y la ignorancia” de Keynes. Explican los autores que esto no significa que la economía austríaca se haya convertido en la economía de Keynes, pero que encuentran en el enfoque de este último -y aquí nos referimos estrictamente a Keynes y no a sus seguidores-, algunos elementos subjetivistas y “profundamente penetrantes y compatibles con nuestra forma de pensar.”

Elegimos la expresión de Keynes porque él entendía, al menos durante bastante tiempo, la importancia de los problemas básicos que afrontan los actores individuales respecto del tiempo real. Decir que la economía austríaca es la economía del tiempo y la ignorancia es decir que es la economía que se ocupa de los problemas que plantean el tiempo real y la ignorancia radical. (Rizzo, 1996, p. 19)

Rizzo sigue a Lawson (1994b, pp. 534.535) al extender esta perspectiva filosófica común entre Keynes y los austríacos, también al institucionalismo y el poskeynesianismo, señalando que ya es “hora de que haya alguna reconciliación más completa entre [estas] tradiciones.” (Rizzo, 1996, p. 22)

Tomemos por caso la síntesis en tres proposiciones que Paul Davidson (1981, pp. 158-161) hace de la perspectiva postkeynesiana: 1) La economía es un proceso en tiempo histórico (real); 2) En un mundo donde la incertidumbre y las sorpresas son inevitables, las expectativas tienen un efecto inevitable y significativo en los resultados económicos; 3) Las instituciones económicas y políticas no son despreciables y, de hecho, desempeñan un papel extremadamente importante para determinar los resultados económicos del mundo real.

Me parece que hay dos aspectos diferentes donde podemos trabajar esta reconciliación. La primera tiene que ver con el marco analítico, y la referencia de Paul Davidson muestra cierta sintonía común a los austriacos y contraria al enfoque neoclásico. La segunda tiene que ver con el proceso de mercado en sí mismo. Mientras los austriacos en su mayoría hablaron de un proceso de mercado que tiende al equilibrio, los poskeynesianos desconfían de este proceso, y hasta lo describen como desestabilizador.

Sin embargo, desde las contribuciones de Shackle y Lachmann, hoy hay bastante consenso que en el proceso de mercado coexisten tanto fuerzas equlibrantes como desequilibrantes, lo cual puede crear un punto de contacto entre las dos tradiciones.

La pregunta que sigue es: ¿Es posible una reconciliación entre austriacos y poskeynesianos?

 

Oro, Oro, Oro: La cámara acorazada del Fed de Nueva York

Pienso que a los lectores les puede ser interesante la experiencia de Jesús Fernández-Villaverde en la Fed de Nueva York.

Pero más allá de la experiencia, el profesor Fernández-Villaverde aprovecha la instancia para recordarnos la crítica de Keynes al oro, la cual parece apoyar. El intercambio posterior con sus lectores, abre aun más aspectos que merecen atención.

Comparto mi comentario en su blog.

Sigue leyendo →

El árbol genealógico de la Escuela Austriaca de Economía

Tras exponer un gráfico con la familia keynesiana, varios lectores solicitaron trabajar en un árbol genealógico austriaco. Aquí lo tenemos, pero posiblemente sea demasiado simplificado. Los comentarios de los mismos lectores pueden agregar lo que falte o corregir mis errores.

Arbol

La familia keynesiana…

Algunos comentarios menores:

Me cuesta ver a la Nueva Macroeconomía Clásica de las expectativas racionales integrando la familia keynesiana. ¿Son Robert Lucas, Edward Prescott y Robert Barro keynesianos en algún sentido?

En la síntesis neoclásica (neo-keynesianos) me parece que Hicks  y Samuelson resultan centrales. Pero quizás Stiglitz poco a poco va abandonando el barco de la síntesis neoclásica. Algunos de sus últimos artículos son lo suficientemente críticos de la macroeconomía moderna como para continuar perteneciendo a este grupo mainstream.

Entre los keynesianos ortodoxos (post-keynesianos), no podía faltar Joan Robinson, pero me parece que Minsky debiera recibir hoy la mayor atención.

Me ha sorprendido la ausencia de figuras centrales del keynesianismo del siglo XX, especialmente John Galbraith y Axel Leijonhufvud.

¿Se puede reconciliar a Hayek con Buchanan?

Sabemos que Hayek fue un crítico de la ingeniería social y del constructivismo. Se opuso a la fatal arrogancia de quienes intentan planificar un orden social ajeno a lo que la interacción de sus voluntades determina. Esto consiste, básicamente, en diseñar un plano de lo que la sociedad debería ser y luego considerar el camino y los medios más adecuados para alcanzar ese fin.

James M. Buchanan, por su parte, insiste en su obra en la necesidad de «imponer» ciertas normas. Explica que un consenso acerca de ciertos elementos básicos en la constitución, como puede ser el proteger la vida, la libertad y la propiedad, sólo puede redundar en beneficios para la sociedad.

Me interesa conocer la opinión de los lectores acerca de este conflicto: ¿Es Buchanan un constructivista?

Buchanan se declara en varias oportunidades como un admirador del pensamiento de Hayek, ¿pero es acaso el pensamiento de ambos contradictorio?

 

 

Programa Anual de Economía y Ciencias Sociales (dictado on line)

El pasado 13 de diciembre anunciamos el lanzamiento de un programa anual de economía y ciencias sociales que se puede cursar on line. El cuerpo docente responsable del dictado del programa está constituido por Juan Carlos Cachanosky, Alejandro Gómez, Martín Krause, Juan Sebastián Landoni, Adrian Ravier y Gabriel Zanotti.

El programa inicia este 27 de febrero con un seminario de Gabriel Zanotti.

Más información aquí.

Informes e inscripción: bases@fundacionbases.org

 

¿Existe un «mercado» de la moral?

El Dr. Walter Castro completó su programa de doctorado en ESEADE a comienzos de este 2012 con una disertación basada en «La teoría de los sentimientos morales» de Adam Smith. Su contribución original consiste en desarrollar una concepción hasta ahora no trabajada sobre un  «mercado» para la moral.

¿Existe oferta, demanda y precio en la moral? El profesor Castro responde que sí. Este video resume sus argumentos.