¿Existe un «mercado» de la moral?

El Dr. Walter Castro completó su programa de doctorado en ESEADE a comienzos de este 2012 con una disertación basada en «La teoría de los sentimientos morales» de Adam Smith. Su contribución original consiste en desarrollar una concepción hasta ahora no trabajada sobre un  «mercado» para la moral.

¿Existe oferta, demanda y precio en la moral? El profesor Castro responde que sí. Este video resume sus argumentos.

6 comentarios en “¿Existe un «mercado» de la moral?

  1. Voy a comentar sin ver todavía el video.

    Creo que si existe un mercado de la moral. Por ejemplo el uso de preservativos que hace años pudo haber estado mal visto hoy no lo es por culpa de enfermedades tan horribles como el VIH
    Puede ocurrir que dentro de algunos años la venta de órganos no este mal vista ya que el aumento de la demanda haría que baje la aprensión.

    Y no tan solo es necesario que pase el tiempo, por ejemplo cuando cayó el avión en los andes se dieron casos de canibalismo. La sociedad los perdonó ya que el contexto donde se dió de extrema escasez hacía que la aprensión disminuya.

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  2. Disculpen, escribí un comentario y no salió publicado.

    Voy a opinar sin ver todavía el video.

    Creo que si existe un mercado de la moral. Por ejemplo los preservativos que por mucho tiempo estuvieron mal vistos hoy no lo estan culpa de enfermedades horribles como el HIV.
    Es posible que en el futuro mercados hoy por hoy repugnantes como la venta de órganos no lo sean en el futuro debido a un crecimiento de la demanda de los mismos. Por ejemplo disminuiría la aprensión a la compra de órganos.

    No es necesario que transcurra el tiempo, cuando fue el accidente aereo en los Andes se dieron casos de canibalismo. Sin embargo la sociedad supo perdonar dichos actos ya que entendieron el contexto de profunda escasez donde se cometieron.

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  3. Muy interesantes tus ejemplos Martín. Sin embargo, el mismo el Dr. Castro explica en el video que su tesis no trata de aplicar las herramientas del análisis económico a problemas morales -aspecto ya tratado por muchos autores, en especial Gary Becker-, sino responder a otro tipo de preguntas. Sería difícil para mí resumirlo en un comentario, por eso prefiero que los lectores vean el video. Es un campo nuevo, interesante, sobre el cual aun no tengo una posición tomada, y que entiendo habría que considerar con mente abierta y sentido crítico.

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  4. Acabo de ver el video.

    Son 22 minutos cargados de información e ideas sorprendentes. Me pareció muy interesante.

    Me quedo por lo pronto con dos conceptos:

    1. Ganancias de la aprobación social – Costos de rebajar nuestras pasiones = Beneficio moral

    2. El concepto de Expectador imparcial marginal me pareció muy muy interesante pero me cuesta mucho comprenderlo. Volví a los libros de microeconomía para repasar el significado de Costos e ingresos marginales! 😀

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  5. Adrián dice que el Prof. Castro no trata de aplicar las herramientas del análisis económico a los problemas morales. En cierto sentido es así pero en otro no. Para el Prof. Castro los intercambios morales son movidos inicialmente por la simpatía mutua de los agentes pero más tarde uno utiliza la racionalidad para comprenderlos y tiene en cuenta la utilidad que les brindan a la hora de definir su comportamiento. Por ejemplo, uno puede hacer amigos originalmente por la afinidad con las otras personas pero luego se da cuenta de la utilidad que le brinda la «amistad» y entonces busca conscientemente hacer nuevos amigos o fortalecer los vínculos con las personas que ya conoce. Por esta razón, y contestando a Martín, el beneficio moral no puede explicar el origen de las normas morales, pero sí puede fortalecer su vigencia.

    Respecto del espectador imparcial, hay que tener en cuenta que existiría una ley de sentimientos decrecientes. En otras palabras, nuestra capacidad de amar es limitada y entonces llega un punto en el que no tenemos ningún vínculo emocional con ciertas personas (familia, amigos, vecinos, el resto del mundo…). Cuando uno observa la acción de un amigo el juicio está «contaminado/sesgado» por el afecto, entonces no es fácil llegar a la imparcialidad. El espectador imparcial es el agente que juzga desde la distancia emocional, que puede observar sin ningún sesgo afectivo y opinar de manera imparcial respecto de lo apropiado o no de cada conducta. Las normas morales serían el resultado de lo que cualquier espectador imparcial considera apropiado.

    Espero haber aclarado algunas cosas.

    Saludos,

    Matías Spelta

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