¿Qué regla monetaria deberían aplicar los bancos centrales?

El debate tradicional de la política monetaria que debería aplicar la Fed o cualquier Banco Central divide a los economistas entre las reglas y la discrecionalidad (en este foro sabemos, además, que Hayek encabeza una lista de economistas que propusieron otras alternativas). Pero si nos circunscribimos estrictamente al debate tradicional, quienes creemos en las reglas también nos encontramos divididos en diferentes alternativas:1. Inflation targeting, 2. Regla de Taylor, 3. Regla de Friedman, 4.  NGDP targeting, 5. Norma de la productividad, 6 Regla de la tasa de interés natural, son algunas de ellas.

Nicolás Cachanosky cuestionó recientemente al NGDP targeting. Junto a Erwin Rosen, nosotros definimos la NRI Rule.

John Cochran referenció estos trabajos en su nueva columna en el Mises Daily, donde además cita a Alexander William Salter, “Is There a Self-Enforcing Monetary Constitution?”, y el trabajo de Alexander William Salter y Thomas Hogan, “A Hiccup in NGDP Targeting: Supply-Side Problems with Demand-Side Policy.” El mismo Cochran nos proporciona de una evaluación de las reformas monetarias planteadas desde la Escuela Austriaca.

Tomamos aquí un extracto:

In a recent Quarterly Journal of Austrian Economics article, “The Natural Rate of Interest,” Edwin Rosen and Adrian Ravier explain why. Central banks are likely to be key institutions for the “foreseeable future.” Hence, the end of “government interference with the market in general and its manipulation of the money supply in particular” is “an unrealistic aspiration.” Given this realty, the “objective becomes how best to minimize its [central banking’s] unfortunate negative impact on the economy.” Austrians are uniquely positioned to provide answers that are more likely to ensure suggested rules that address the “two significant weaknesses” all central banks face: “susceptibility to political pressure and inadequate economic knowledge.” Moreover, Austrians best understand the true nature of “sound money” and its “symptoms … full employment and economic stability.” Rosen and Ravier recommend a rule “that follows Wicksell’s monetary equilibrium doctrine.” While they recognize the rule would “not eliminate short term price fluctuations” they believe their proposed rule would lead to results more conducive to “inflation free economic stability” and “sustained growth” which has been missing in the US since the inception of the Fed. Other Austrian or Austrian-influenced economists have already made significant contributions to the discussion. Examples include Nicolás Cachanosky, “NGDP Targeting: Is 5 Percent Too Much?” Alexander William Salter, “Is There a Self-Enforcing Monetary Constitution?” and Alexander William Salter and Thomas Hogan, “A Hiccup in NGDP Targeting: Supply-Side Problems with Demand-Side Policy.” Cochran provides an assessment of some proposed reforms from an Austrian perspective.

Igualdad de oportunidades: ¿para crearlas, para aprovecharlas, para que nos las ofrezcan?

H.B. Acton (1908-1974) fue un filósofo político, profesor en la London School of Economics y en la Universidad de Chicago, entre otras. Liberty Fund publica un libro con ensayos de su autoría con el título: The Morals of Markets and Related Essays (1993).

Sostiene que ayudar a aquellos que sufren y responder al llamado humanitario es una demanda moral “que nadie puede razonablemente cuestionar, pero esta respuesta está relacionada con la reducción del sufrimiento, no con alcanzar la justicia. Una cosa es ayudar para aliviar el sufrimiento y otra muy distinta es obtener ayuda para alcanza la justicia. La primera no necesariamente lleva en una dirección igualitaria mientras que la segunda sí lo hace.”

Comenta que la distribución de ingresos es resultado de un proceso que nadie en particular diseña. “Aquello que simplemente ocurre no puede ser justo o injusto. No es injusto que un buen hombre muera en un accidente y que un mal hombre viva mucho y sea feliz.”

“Podemos hablar de crear oportunidades, de aprovechar oportunidades, de recibir oportunidades o de estar presentes en las oportunidades. ¿Es la igualdad de oportunidades tener la misma chance de creárselas uno mismo? Esto parecería asumir una energía e inteligencia que poca gente posee, por lo que sería estirar mucho la definición si nos quedamos solamente con la idea de crearnos nuestras propias oportunidades. Por otro lado, sería hacerlo en sentido opuesto si dijéramos que igualdad de oportunidades es tenerlas allí, digamos, disponibles, requiriendo poco o ningún problema para utilizarlas. En verdad, esto es difícilmente posible, dado que cada persona puede no utilizar o aprovechar una oportunidad que se le ofrezca. Sugiero, entonces, que aprovechar oportunidades es central para el mismo concepto de igualdad de oportunidades, lo que presupone, en consecuencia, una cierta espontaneidad y actividad por parte del tomador. Si esto es así, podemos esperar que aquellos que buscan igualar las oportunidades para todos en el sentido de presentarlas ante ellos dentro de un sistema educativo organizado por el gobierno, encontrarán que solamente una porción de quienes son ofrecidos las aceptan. Los igualitaristas están entonces tentados a poner más y más énfasis en dar y presentar y esto es probable que incluya ciertos obstáculos para quienes las crean y quienes las toman.”

Respecto a la salud pública: “Como pacientes, la gente quiere mucho más salud pública de la que desea pagar como contribuyente”.

“La pobreza y la desgracia son males pero no son injusticias, y la demanda moral que presentan es por ayuda en base a la humanidad. En cuestiones básicas para la vida como salud, vivienda y educación de sus hijos es mejor que la gente asigne sus propios recursos tanto como puedan, y que la provisión pública (si es posible como poder de compra) se reserve para aquellos que individualmente no pueden pagarla. SI no se les permite que la provean por sí mismos terminarán considerando a estos requerimientos básicos como la responsabilidad de algún otro, y el entretenimiento como el principal objetivo de sus elecciones libres.”

“En cuanto la gente quiere que la sociedad como un todo esté justamente organizada implican con ello que debe estar bajo un control humano unificado para que el gobierno asegure la distribución justa que no se produce automáticamente. En una sociedad democrática se espera que los votantes elijan un gobierno que haga esto. Ahora, la cuestión que debe considerarse es si un estado organizado para la justicia distributiva puede al mismo tiempo mantener la justicia conmutativa… Sugiero que hay una oposición fundamental.”

Lo que Cristina ocultó

CFKEn su último discurso ante la Asamblea Legislativa, la Presidente habló más de tres horas para ofrecer un balance de su gestión y la de su marido, dejando cuantiosos datos y estadísticas sobre el período 2003-2015 y arrojando reflexiones polémicas que no son ajenas a la opinión pública.

Fue un discurso extremadamente positivo, un relato que se encuentra muy lejos de la realidad que vivimos los argentinos, pero en la que la Presidente realmente cree. No quiere decir esto que los datos arrojados sean todos falsos, pero sí debemos decir que hubo “cuestiones fundamentales” que se ignoraron voluntariamente, y reconocerlas posiblemente nos arrojen un balance menos positivo que el enunciado.

1. La sustentabilidad de los planes sociales

Recuérdense por ejemplo los numerosos planes sociales que se implementaron en estos años, como el plan progresar, el plan procrear o la asignación universal por hijo, además de ampliar los subsidios en todos los servicios públicos y extender el número de jubilados y pensionados hasta el total de personas en edad pasiva. Discutir estos aspectos del modelo puede ser visto como un gesto de insensibilidad, pero lo que preocupa hoy a la población no son los planes en sí mismos, sino su sustentabilidad. La expansión de planes es la expansión del gasto público que hoy lleva a la Argentina a un déficit fiscal del 6 o 7 % anual, que promete seguir creciendo en este último año de gestión, y que sólo encuentra financiamiento en su monetización.

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Reflexión de domingo: «SOBRE EL MULTICULTURALISMO Y EL TEMA DEL ISLAM»

La historia de la humanidad es, en gran parte, la historia de las guerras. Las más crueles y terribles guerras, intra-culturales, inter-culturales, cuando la conquista y la invasión eran la forma habitual de pensar. Pero, ¿por qué digo “eran”?

Es verdad, ese tiempo verbal no tiene casi razón de ser. Para colmo, grandes filósofos se encargaron de entronizar la guerra. Para Platón –a pesar de su sagacidad metafísica- los guerreros eran lo segundo más importante de la vida social; los comerciantes eran lo peor de lo peor y por eso podían tener propiedad. Para Aristóteles la autarquía era la vida plena de la polys, y aún hoy muchos filósofos de la economía creen que redescubrir a Aristóteles es una gran novedad, sobre todo para criticar al pérfido liberalismo económico. Los llamados sofistas vislumbraron una sociedad internacional, pacífica, pero quedaron sepultados por el cap. 1 de la Metafísica de Aristóteles. La patrística y la escolástica en general, a pesar de su gran genialidad, no salió en estos temas del comentario a los griegos y, cuando la segunda escolástica descubrió al mercado, quedó sepultada casi inmediátamente en el olvido. El único Papa que nombró una sola vez en un solo discurso a la 2da escolástica fue Pío XII. Y adiós.

Hobbes convenció luego a casi todos no sólo que el hombre es el lobo del hombre –lo cual casi podría tener fundamentos bíblicos- sino de que ESO es la política y NADA MÁS que eso y que el PROGRESO del hombre se basa en ESO. La izquierda hegeliana, con Marx a la cabeza, convenció a casi todos de que el comercio es una vil explotación, de que la lucha de clases es la dialéctica de la historia y los más pacíficos –la escuela de Frankfurt- se retiraron sencillamente a contemplar la dialéctica intrínseca de la razón occidental.

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ECONOMÍA EN UNA LECCIÓN – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLEste es el best-seller de uno de los tantos libros escritos por Henry Hazlitt, un autor sumamente prolífico y notablemente didáctico. Sus obras más conocidas, además de La economía en una lección que se ha traducido a varios idiomas con abultadas y reiteradas ediciones (la última en castellano por Unión Editorial de Madrid) se destacan Fundamentos de la moralidad traducida al castellano por el argentino Centro de Estudios sobre la Libertad junto con la Fundación de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y Los errores de la “nueva” economía traducida por la española Ediciones Aguilar, donde este autor estudia y critica línea por línea el trabajo más conocido de Keynes.

Hazlitt fue el predecesor de Milton Friedman en sus colaboraciones semanales durante años en Newsweek, también publicaba regularmente en el Wall Street Journal y fue miembro del Consejo Editorial de The New York Times, asimismo fue cofundador de la Mont Pelerin Society y enseñó en centros educativos estadounidenses, latinoamericanos y europeos. En oportunidad de sus 70 años fue agasajado por reconocidos profesores y periodistas en el New York University Club, ocasión en la que enfatizó el peligro del “crecimiento canceroso en el poder del estado”. Visitó Buenos Aires invitado por mi padre en 1960 donde pronunció conferencias en diversos foros las cuales tuvieron amplia repercusión en medios locales.

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Los incentivos que genera el derecho de propiedad: juguetes con dueño o sin dueno en Toy Story 3

CalderónGabriela Calderón es editora de ElCato y asidua columnista en periódicos de Ecuador y la región. Ahora ha publicado un libro con sus mejores columnas con el título “Entre el instinto y la razón” (Paradiso Editores, 2014).

Va uno sobre los incentivos de la propiedad privada: “El mensaje de Toy Story 3”:

No he visto hasta ahora una película que explique de manera tan didáctica que la libertad es un valor en sí que no debe ser sacrificado a cambio de otros valores y que ésta es asegurada a través de los derechos de propiedad privada.

En Toy Story 3 los juguetes con dueño pasan a ser obsoletos cuando el dueño crece y por lo tanto son olvidados en alguna bodega o, peor aún, clasificados como basura. Cuando Andy (el dueño) deja de jugar con sus juguetes, estos montan la “Operación vuelta al juego”. Más o menos como cuando un trabajador pierde su trabajo e intenta recuperarlo o busca otro. Lamentablemente ellos concluyen que “ya nadie va a jugar con nosotros” (léase, “ya nadie nos va a contratar”).

Toy Story 3Frente al prospecto de quedarse en un ático o terminar en el basurero los juguetes consideran que la guardería Sunnyside es el paraíso en la tierra. Ahí parecía que tendrían una oferta ilimitada de niños que siempre jugarían con ellos (siempre habría trabajo). El juguete líder de la guardería, Lotso, les promete que nunca serán abandonados (léase: despedidos) porque en ese mundo los juguetes no dependen de un dueño (es decir, no hay propiedad privada). Lotso les prometió muchas cosas: “Tenemos control de nuestro destino”; “Ya no sufran, ¡pronto tendrán la diversión que tanto han esperado!”

Inmediatamente se identifica la estructura de poder en la guardería. El Ken es la obediente mano derecha de Lotso. El “Bebote” (una muñeca grande y tuerta) es la fuerza detrás del poder del dictador. Hay dos cuartos: el de la clase privilegiada y el de los disidentes. En el primer cuarto de los niños mayores que no destruían a los juguetes solo ingresaban aquellos que obedecían al dictador. En el segundo cuarto de niños menores que eran bruscos con los juguetes iban todos los juguetes que se negaban a obedecer a Lotso.

El contraste es claro: en el mundo de la propiedad privada (la casa de Andy) los juguetes suelen ser cuidados y hay una relación mutuamente beneficiosa entre el dueño y sus juguetes. En el mundo sin propiedad privada (la guardería), los juguetes sin dueño viven bajo la tiranía de un juguete que les prometió el paraíso.

En el mundo con propiedad privada los juguetes tenían libertad de entrar y salir de la casa del dueño. En el mundo sin propiedad no tenían libertad de escapar. Los que se fueron a la guardería sacrificaron libertad a cambio de la seguridad de que nadie los abandonaría. Pronto se vuelve evidente que aquellos que sacrificaron libertad a cambio de seguridad perdieron ambas cosas.

Finalmente, cuando todos los juguetes están a punto de escapar de la guardería Barbie nos da una lección en gobierno citando a John Locke: “¡La autoridad debería derivarse del consentimiento de los gobernados, no de la amenaza del uso de la fuerza!” Si su hijo o hija comprenden a su corta edad este mensaje, el futuro de nuestro país se proyectaría mucho mejor. Lástima que los que compusieron nuestra constitución no lo comprendieron, pero nunca es tarde. Todavía pueden ver Toy Story 3.

Descarrilamiento en la cuna de la democracia – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLEn Grecia, más específicamente en Atenas, se considera comenzó a gestarse la idea de la democracia luego de un período de asfixiante tiranía de avasalladoras oligarquías, modificación que puede situarse primero con Solón, luego con Pericles y más tarde con el sustento filosófico socrático y, especialmente, aristotélico aunque con un criterio que Benjamin Constant definió como “la libertad de los antiguos”: con derecho a voto y participación en la Asamblea (Ecclesia) pero con facultades restringidas y limitaciones inaceptables para el espíritu libre, que a partir de los estudios de John Locke se convirtieron en lo que también Constant ha catalogado como “la libertad de los modernos”, es decir, más allá del derecho a voto (y no de todos en el caso ateniense) se enfatizaron los derechos individuales.

En cualquier caso, en esa así considerada “cuna” hoy se elige a un gobierno comunista. ¿Cómo fue posible que tuviera lugar ese derrotero macabro? La respuesta debe verse en la subestimación grosera de “la libertad de los modernos” y la sobreestimación de “la libertad de los antiguos” en un contexto de educación socialista-colectivista en la que fueron mermando las autonomías individuales y el estímulo al otorgamiento de poderes cada vez más engrosados del aparato estatal.

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Lecciones argentinas para la Unión Europea

Existen semejanzas entre la salida de Argentina de la Convertibilidad respecto de la posible salida de algunos países de la Unión Europea del Euro, así como también entre el rol que supo jugar Domingo Cavallo y el lugar que ocupa hoy mismo Angela Merkel al frente de la Unión Europea.

Argentina consiguió con la Convertibilidad la estabilidad monetaria que se la había negado durante muchas décadas, pero hacia el final del milenio las dificultades emergieron con fuerza, tanto por causas exógenas al modelo, como la crisis asiática de 1997, el default ruso de 1998 y la devaluación brasileña de 1999, como también por causas endógenas, como el continuo desequilibrio fiscal y la acumulación de deudas para financiarlo.

El gobierno de Fernando De La Rúa asumió en 1999 con el objetivo de sostener el “uno a uno”, pero no supo o no quiso avanzar en los necesarios ajustes fiscales que le habrían permitido mantenerlo. Domingo Cavallo, su ministro de Economía en la etapa más compleja de su corta administración, jamás creyó en las bondades de la Convertibilidad que él mismo había ayudado a crear, y en lugar de apuntar a equilibrar las cuentas públicas, apuntó a un gradual abandono del modelo, lo que profundizó la crisis con una fuga de capitales creciente que dejó a la Convertibilidad sin las reservas necesarias para sostenerla. Con un desempleo real (incluyendo sub-empleo) que rondaba el 30 % de la población económicamente activa, y luego de tres años de estancamiento (había comenzado en el tercer trimestre de 1998), Argentina eligió el peor camino, una fuerte devaluación de la moneda que obligó a romper contratos en masa, a pesificar depósitos y a agravar todos los indicadores de la economía real.

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Crearon el FMI, querían establecer un sistema monetario, pero antes ya hubo uno y funcionaba

El patrón-oro, desde Keynes, ha sido considerado una “reliquia” económica. Pese a que el oro sigue siendo un refugio para muchos ahorristas sobre todo en momentos de crisis económicas, lo cierto es que estamos lejos de un retorno a un sistema monetario como ése. Pero los sistemas de moneda fiduciaria que lo sucedieron no pueden ni acercarse a sus resultados. El futuro, tal vez sea de las cripto-monedas como el Bitcoin. Mientras tanto, Mises nos recuerda cómo era el patrón-oro en un artículo de 1944: “Noninflationary Proposal for Postwar Monetary Reconstruction”.

Mises1“El siglo XIX estableció con éxito el patrón-oro como un sistema monetario internacional estándar. A comienzos de nuestro siglo, casi todas las naciones comercialmente importantes habían adoptado tanto sea el patrón-oro o el patrón “cambio-oro” como su estándar nacional. (el patrón cambio-oro era el que ataba una moneda nacional a otra moneda nacional, la que a su vez estaba definida en cantidad de oro).

Estos dos sistemas monetarios ataban a una moneda nacional particular a una cierta cantidad definida de oro, fijada por una ley debidamente promulgada por la legislatura de cada país. Se evitaba así toda diferencia entre el poder adquisitivo de la unidad monetaria local de su paridad legal. Las fluctuaciones en los tipos de cambios sólo podían producirse dentro de ciertos límites; no podían superar los ‘puntos de oro’ (Ed.: los ‘puntos de oro’ representaban los límites superior e inferior de un tipo de cambio bajo el patrón-oro, más allá de los cuales sería rentable exportar oro o importarlo). Estas pequeñas fluctuaciones solo preocupaban a los comerciantes profesionales en oro o monedas extranjeras. Para todo propósito práctico los tipos de cambio de los países que habían adoptado tanto el patrón-oro como el patrón cambio-oro estaban perfectamente estabilizados. El comercio internacional, las transacciones crediticias internacionales y las inversiones, transportes o viajes no eran perjudicados por fricciones monetarias.” (en la actualidad las empresas internacionales y todos aquellos involucrados en actividades económicas internacionales tienen que asumir costos para reducir los riesgos de fluctuación de las paridades entre distintas divisas, costos de transacción que no existían en un sistema como el que Mises explica).

“Este estado satisfactorio de cosas no fue el resultado de tratados, acuerdos o convenios internacionales, o de las operaciones de un banco o institución internacional creada al efecto (se discutía en ese momento la creación de lo que luego fue el Fondo Monetario Internacional). Fue el resultado del accionar de varios gobiernos nacionales actuando por su propio acuerdo, buscando el objetivo de conseguir el mejor arreglo monetario para sus países. Los gobiernos querían estabilizar sus tipos de cambio porque consideraban que esa estabilidad era beneficiosa para el bienestar económico de sus propios pueblos. Una política de dinero estable no era diseñada para el beneficio de intereses externos, sino como una política altamente beneficiosa para el bienestar de su propio país.”

“Hubo, es cierto, varios intentos de establecer un sistema monetario internacional en el siglo XIX, incluso hasta una unión monetaria. Algunos de estos planes incluso llegaron a implementarse. El caso más conocido fue el de la Unión Monetaria Latina, inaugurada en 1865. Su breve existencia no aportó mucho. No brindó ningún servicio importante a la causa de la estabilidad monetaria. Eventualmente, la Primera Guerra le dio un golpe final (Ed: La Unión Monetaria Latina fue creada por una convención entre Francia, Bélgica, Suiza e Italia el 23 de Diciembre de 1865. Su objetivo era estabilizar el tipo de cambio entre monedas de oro y de plata utilizadas en esos países, luego de la caída del precio del oro como resultado del aumento de su oferta en los años 1850 y 1860. La Unión fue formalmente liquidada el 31 de Diciembre de 1926 debido a las políticas inflacionarias nacionales y sus consecuencias durante y luego de la Primera Guerra Mundial).

«Las razones de su fracaso son obvias. El mantenimiento de la estabilidad monetaria requiere una conducta adecuada en las políticas económicas domésticas; las políticas erróneas crean condiciones para la depreciación de la moneda y un aumento de los tipos de cambio. Ese fue el caso de Francia en 1871 y Francia y Bélgica en 1914, sin mencionar a Grecia e Italia. Una unión monetaria es inútil si no le otorga a la junta de gobierno de esa unión control completo sobre el sistema monetario y bancario de cada país y si no restringe la soberanía nacional de sus miembros.»