Un siglo después… ¡ya es tiempo de cerrar la Fed!

EbelingHace exactamente 100 años, un 23 de diciembre de 1913 el Congreso de los Estados Unidos aprobó el Acta de la Reserva Federal establecendo un sistema de banca central en el país.

Richard Ebeling sostiene en este artículo publicado en EpicTimes que cien años de historia de la planificación central monetaria bajo el Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos sólo ha dado lugar a un fracaso desastroso que ha generado ciclos de auge, crisis y depresión, inflación, recesión, desempleo, bajo la arrogancia de aquellos que han creído que tenían el conocimiento, la sabiduría y la capacidad de micro-y macro-administrar el sistema monetario de los Estados Unidos.

Ebeling sugiere que es hora de acabar con el socialismo monetario, y presenta una agenda para mover a su país en la dirección de la banca libre competitiva, privada, hacia un nuevo sistema de libertad monetaria.

Lea el artículo completo aquí.

El descalce de plazos no es la causa del ciclo económico, parte 2

Hace unos días subí un post en el que ofrecía algunos argumentos a favor de la hipótesis de que el descalce de plazos no es la causa del ciclo económico. Inmediatamente, Rallo ofreció una réplica sistemática, lo que abrió un diálogo en diversos grupos de redes sociales y blogs que manifiestan el interés que hay en el tema. A continuación intentaré una réplica.

Aclaración previa: Si bien en las redes sociales han surgido defensores de la posición Rothbard-Huerta de Soto, por el momento prefiero concentrarme exclusivamente en la posición Fekete-Rallo (la que incluye por supuesto a otros economistas, especialmente a Gabriel Calzada y José Ignacio del Castillo, con quienes he conversado sobre estos temas en varias oportunidades). Es por ello que dejaremos fuera del análisis a los depósitos a la vista, porque pueden generar confusión. Cuando de aquí en más diga “depósitos”, me referiré especialmente a los depósitos a plazo fijo, en el que el “depositante” pierde la disponibilidad del dinero por el plazo del contrato. Quedará para otro post, extender el análisis incluyendo los depósitos a la vista.

  1. Lo primero en lo que quiero insistir es en el argumento de que el descalce de plazos no es la causa del ciclo económico y para ello puede servir un contraejemplo. Imaginemos que un banco capta un depósito de 10.000 dólares a un año. Imaginemos ahora que el banco presta estos 10.000 dólares a diez años. Se podrá decir que cumplidos los primeros 365 días, el banquero no podrá cumplir su compromiso de devolver el dinero al depositante. Sin embargo, imaginemos que el banquero logra captar el último día del primer año otro depósito por el mismo monto, y nuevamente por un plazo de un año. El primer depositante habrá recibido su dinero, pero ahora hay un segundo depositante que corre el riesgo de perder su capital. Al cierre del segundo año, digamos entonces que el banquero logra captar nuevamente un depósito que le vuelve a permitir cumplir su compromiso. Digamos que esto ocurre una y otra vez hasta que llega el décimo año, y el banco recupera su préstamo inicial de 10.000 dólares, pudiendo cancelar –con ese dinero- el último compromiso.
  2. Nótese que el caso podría extenderse a muchos bancos y muchos depositantes, sin alterar la conclusión. Da igual que tengamos un “depositante” por 10.000 dólares, que 10.000 depositantes de un dólar. Da igual que el valor sea de 10.000 dólares que 10 billones de dólares. Da igual que en lugar de un banco hablemos de diversos bancos.
  3. En el punto 3 de la réplica, coincidimos con Rallo en que “[e]l ciclo es un fenómeno macroeconómico, no microeconómico, y en parte debemos explicar por qué la lógica individual puede conducir a descoordinaciones agregadas. Si todos los ahorradores han invertido a plazos y riesgos superiores a los que están dispuestos a asumir, ¿pueden todos ellos deshacer su posición? No, no pueden…” Nótese, sin embargo, que el contraejemplo muestra que el descalce de plazos no generó ningún problema, ni en el banco individual, ni en cada uno de los depositantes, ni tampoco en el sistema bancario.
  4. Nótese también que no se da aquí un efecto Ponzi, porque no se requieren nuevas “víctimas” recurrentemente para evitar el colapso del sistema. Es cierto que el primer año, el banco cancela su deuda con dinero de otro cliente, pero al cumplirse el décimo año, el banco recupera el depósito inicial, y con ello, cancela todas sus deudas.
  5. Nótese que si el banco tuviera problemas para captar un depósito a tiempo para cumplir su contrato, podrá subir el tipo de interés que paga al “depositante”, y con ello –en la medida que no tenga serios problemas de solvencia- lograría asegurarse la obtención de fondos.
  6. Nótese que el caso imaginario, no es otra cosa que la forma en que la banca ha operado históricamente desde sus inicios.
  7. Nótese que el caso incluye cierta incertidumbre, porque el banquero podría llegar al final del primer año sin captar el o los depósitos suficientes para cumplir su compromiso. Esto sin embargo, no debiera preocuparnos. El banquero ejerce en este sentido la función empresarial, al igual que millones de empresarios que día a día arriesgan capital en cada uno de sus contratos (explícitos o implícitos).
  8. Nótese que nada diferencia al banquero de un dueño de un restaurante que al cierre del período no logró vender los cubiertos suficientes para pagarle a sus empleados. La pregunta que surge entonces es por qué le vamos a exigir a la industria bancaria mayor certidumbre que al resto de las industrias.
  9. Creo que todos coincidimos que el descalce de plazos tendrá distintas consecuencias en distintos marcos institucionales. Quizás ayude en este debate mostrar qué ocurre bajo un sistema de banca libre con reserva fraccionaria, en comparación con un sistema de banca central. El mensaje de Rallo es parcialmente correcto bajo la órbita del banco central (como lo es también el ataque de la posición Rothbard-Huerta de Soto a las reservas fraccionarias), pero no bajo banca libre. Bajo un sistema de banca central, seguramente el “descalce” será mayor, porque los banqueros saben que hay un prestamista de última instancia que ofrecerá la liquidez necesaria para rescatarlos de problemas de iliquidez. Bajo un sistema de banca libre descentralizado y competitivo (White 1984, Selgin 1988, Dowd 1992) tal posibilidad de recurrir a un prestamista de última instancia desaparece, lo que obliga a los banqueros a comportarse más responsablemente. Recordemos que en competencia el éxito de un banco está en construir reputación. Pienso que el descalce de plazos bajo un sistema de banca libre con reserva fraccionaria será más limitado y no causará ciclos económicos, pues se comportaría como de hecho mostramos en el contraejemplo. En tal caso, los bancos no solo “no son los motores de este proceso distorsionador” (Rallo, punto 6), sino que al contrario, intermediando entre ahorristas e inversores, permiten la estabilidad del sistema.
  10. Aplicado al caso de Escocia, los bancos emisores competían unos con otros. El sistema de compensación bancaria justamente obligaba a cada banco a manejarse responsablemente. Si un banco sobre-expandía su oferta de billetes  bancarios rápidamente veía disminuir sus existencias de oro, lo cual lo obligaba a cambiar, o bien, lo conducía a la quiebra (Mises 1949).  Pero de nuevo, la quiebra de un banco, no implica la quiebra del sistema. En el caso escocés, especialmente en la primera etapa, hubo un proceso de prueba y error que dejó algunos  bancos en el camino, pero con el tiempo la reputación de algunos bancos fue construyendo un sistema sólido donde el descalce de plazos no representó un problema.
  11. Nótese que para Rallo (punto 7) “[e]l análisis institucional –que elementos refuerzan o frenan el descalce de plazos– viene después una vez poseemos un sólido análisis económico.” Sin embargo, si coincidimos que el ciclo económico es causado por una “descoordinación generalizada”, y entendemos también –a través del contraejemplo- que el descalce de plazos en sí mismo no genera ese problema, entonces lo que importa es el marco institucional que hace que la descoordinación sea generalizada. Concluyo entonces que es Rallo quien coloca el carro delante del caballo (punto 8).
  12. Resumiendo, coincidimos con Rallo que el problema del ciclo económico está en una descoordinación generalizada. Creo haber mostrado que el descalce de plazos no es la causa de esta descoordinación. Si un banco, en una situación excepcional no consigue financiamiento para cubrir sus baches, ni siquiera aumentando los tipos de interés, entonces debemos estudiar concretamente el caso. Ya dijimos que si el problema es individual, entonces es otro problema. s el caso se generaliza, entonces estamos ante «el problema». Pero “ese” factor exógeno, será la causa del ciclo económico.
  13. Para cerrar, nótese que la posición de Rallo tiene un condimento keynesiano importante. El ciclo económico se produce ahora por un factor endógeno del capitalismo. Rallo no concluye de ello que el Estado deba intervenir para calzar los plazos, pero en lo que concierne a las causas del ciclo, la posición de la teoría de la liquidez parece fortalecer la visión keynesiana (y quizás marxista) sobre la inestabilidad inherente del capitalismo.

Por lo demás, han quedado dos puntos de la réplica de Rallo, no tratados arriba.

  1. El punto 1 me parece algo contradictorio. Por un lado se afirma no enfrentarse a la teoría austriaca tradicional, pero a paso siguiente se la critica. Al margen, como ha señalado Nicolás, es correcto señalar que el mercado funciona con una curva de rendimientos, y no con una única tasa de interés (reconocido en sus escritos por Mises, Hayek, etc.) Pero no es menos cierto que el sistema financiero opera arbitrando esa curva. Pasar de una tasa de interés única (como si toda la curva se moviese en paralelo) a una curva de rendimientos puede dar más insight y detalles, pero no veo porque debe cambiar la teoría.
  2. Dice Rallo: “Es una ilusión (de la que la Escuela Austriaca es en parte culpable) el pensar que existe un solo mercado intertemporal…” En Mises, sin embargo, queda claro que hay tantas tasas de interés originarias como individuos participan en la sociedad, vinculando esta tasa de interés a la preferencia temporal de cada sujeto. Dicho esto, bajo micro-fundamentos adecuados, no veo inconvenientes en afirmar que existe un mercado de fondos prestables –al estilo Garrison- que determina un tipo de interés a partir de la oferta y demanda agregada de ahorros que hay en el mercado.

Entrevista en Oro y Finanzas

Javier Santacruz Cano (University of Essex y OroyFinanzas.com) me entrevistó sobre temas monetarios y de política monetaria. En este link se puede acceder a la primera mitad de la entrevista. En este link a la segunda mitad. En este link a otras entrevistas sobre el mismo tema. Hace unos días publicamos el link a la entrevista que JavierSantacruz le hiciera a Martin Krause.

(OroyFinanzas.com) -Para usted, ¿qué es el dinero? ¿Qué papel juega el dinero en la sociedad de hoy?

Se entiende por dinero todo bien que sea aceptado de manera generalizada como medio de intercambio. A lo largo de la historia distintos bienes han servido como dinero; ganado, cigarrillos, oro, plata, e incluso la sal de donde proviene la palabra salario. La presencia de dinero permite que una economía abandone el trueque y pueda expandir su tamaño gracias a las facilidades de intercambio que ofrece la presencia de dinero. Si usted es zapatero, ¿se imagina lo difícil que sería comprar una casa o departamento bajo trueque?

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Deficit Fiscal y Politica Monetaria: Dos Caras de una Misma Moneda?

En un reciente borrador titulado “Who Influences the Fed?”, Dan Smith y Peter Boettke discuten diversos canales de influencia por los cuales un banco central, especialmente la Fed, no es independiente del proceso político. Los estudios de política monetaria poseen el vicio de ignorar las influencias políticas sobre la Fed, asumiendo una situación de Nirvana que no es real. Las instituciones no son neutrales, por el contrario, definen la estructura de incentivos que enfrentan los agentes económicos.

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What is free banking? – Interview with George Selgin

Lucas Rentschler entrevistó a George Selgin, especialista en teoría e historia bancaria, acerca de la siguiente pregunta: ¿Qué es el free banking?

La entrevista dura unos 30 minutos y repasa lo más esencial de esta teoría. Selgin aclara que este modelo no es hipotético, sino que está basado en numerosos estudios históricos que muestran cómo un sistema de banca libre y privada sería competitivo y sería ajeno a las crisis bancarias y financieras que hoy sufrimos en distintas partes del mundo.

El caso más interesante para analizar es el de Escocia que perduró entre mediados del siglo XVIII y mediados del siglo XIX, pero también podemos encontrar otros casos exitosos.

Gracias al esfuerzo de José Antonio de Aguirre, el Cato Institute y Editorial Aosta, disponemos hoy de uno de sus libros traducidos al español bajo el título: «La Libertad de Emisión de Dinero Bancario. Crítica del monopolio del Banco Emisor Central«.

Acceda a la entrevista completa.

Acceda a la página web personal de George Selgin.

Acceda a su blog sobre free banking.

VI Jornada Monetaria del Banco Central de Bolivia

El próximo jueves 19 de julio estaré en La Paz, participando de la VI Jornada Monetaria del Banco Central de Bolivia. El evento conmenora el 84º aniversario del Banco Central y la nota de prensa enfatiza la situación coyuntural de la economía global:

Las recientes crisis económicas mundiales, principalmente la crisis inmobiliaria y financiera de EE.UU. en 2008-2009 y la crisis de endeudamiento en la Zona Euro iniciada en 2011, han puesto en la palestra de discusión la relación entre la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico. El consenso en las ciencias económicas estableció que la primera, la estabilidad, era condición necesaria para alcanzar el segundo, el crecimiento; pero que ambos eran independientes entre sí: las fluctuaciones económicas no influían en el comportamiento de largo plazo. Sin embargo, los eventos mencionados de los últimos años y otras crisis particulares en varios países del mundo muestran que la volatilidad económica tiene efectos permanentes en el dinamismo económico de los países y regiones.

Mi presentación pondrá en duda la «efectividad de la política económica para mitigar los ciclos económicos» y será una oportunidad para difundir nuestra letura sobre la crisis subprime, discutir la no neutralidad del dinero de largo plazo enfatizada por Mises y Hayek en sus escritos, así como insistir en la posibilidad de respaldar científicamente una Curva de Phillips de pendiente positiva.

Animo a los lectores a sugerir qué políticas debiera tomar el Banco Central de Bolivia para mitigar los ciclos económicos, pues con ello cerraré mi presentación.

¿Debe Colombia copiar al sistema monetario y bancario de Panamá?

El 13 de junio pasado, subimos un post en el que nos preguntábamos: ¿Debe Argentina copiar el sistema monetario y bancario de Panamá? La discusión nos condujo hacia la convertibilidad de Argentina durante la década de 1990, la dolarización de Ecuador y El Salvador entre 2000 y 2001, el Euro y hasta una posible dolarización en Colombia para los próximos años.

En mi post, al mencionar la posible dolarización en Colombia, incluí un link a un trabajo de Carlos Eduardo León y Alejandro Reveiz titulado «La dolarización financiera: Experiencia internacional y perspectivas para Colombia«, en el que se concluye que:

Basado en la experiencia internacional, y en especial por las características de la economía colombiana, este documento concluye que la dolarización financiera conllevaría costos elevados, en especial si se comparan con unos beneficios limitados y apenas potenciales.

Uno de los coautores de este artículo me escribió recientemente un correo electrónico, apuntando que el post no era claro acerca de la posición mantenida en el artículo, lo cual es cierto. Mi intención al linkear el mismo fue simplemente mostrar que la discusión ya se está generando en el ámbito del Banco Central de la República de Colombia, y conociendo los tratados de libre comercio con Estados Unidos y otros países -los que entraron en vigor recientemente-, me parece que la viabilidad de esta propuesta de reforma bancaria es mayor. Carlos Eduardo León me autorizó a compartir su correo electrónico en el blog, lo cual puede abrir una nueva discusión con los lectores en torno a los pros y contras de dolarizar la economía colombiana.

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Sound Money Project Interview: George Selgin

Entrevista de Sound Money Project a George Selgin sobre los bancos centrales y políticas monetarias alternativas.

En la página de ATLAS un resumen de 3’ y la entrevista completa (reproducida aquí abajo). Excelente entrevista para entender la estructura y problemas del sistema monetario pre-Fed en Estados Unidos.

¿Dilema del Prisionero en Banca Libre (free banking)?

Existen varias críticas al sistema de banca libre o free banking. Una de ellas es que un sistema bancario libre converge espontáneamente a tener un banco central. Esta es, por ejemplo, la postura de Charles Goodhart y Huerta de Soto entre otros. Dentro de la escuela austriaca, la postura de Huerta de Soto se repite, por ejemplo, en Phillip Bagus y David Howden. El argumento de Huerta de Soto se encuentra en su “Dinero, Créditos Bancarios y Ciclos Económicos” (pp. 517-522). El uso del dilema del prisionero, sin embargo, no es correcta.

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¿Abandonar el euro? Una pregunta que divide a los libertarios

Un alumno me envía un artículo de Iván Alonso de reciente publicación y recordando mi apoyo en clase al abandono del euro me pide opinión. Su título resume la conclusión del autor: «Dejar el euro, devaluar…y morir de hiperinflación»

Mi posición y respuesta a este artículo pienso que puede encontrarse en aquello que escribiera en julio de 2010 (¿Abandonar el euro?)

Sostenía entonces:

1) que los beneficios de la Unión Europea exceden a la creación del Euro, 2) que Hayek advirtió que la creación del Euro constituía un error hace 35 años y 3) que hoy es necesario aprovechar la oportunidad que se presenta para retroceder hacia la competencia de monedas nacionales.

Coincidía entonces -y lo hago aun hoy- con Richard Ebeling al afirmar que:

Un sistema en el que haya tantos monopolios públicos de la moneda como países haya en Europa parece superior a un solo monopolista con capacidad para manejar una única moneda para toda la Unión Europea. Y más aun cuando los individuos cuentan con libertad de elegir entre todas las monedas europeas, lo cual se constituye en un importante limitante para la política inflacionaria de los bancos centrales.

Al final del artículo intento despegarme de la propuesta de Paul Krugman y varios otros economistas  de que Grecia o España abandonen el euro, recuperen la capacidad de emitir moneda propia e impongan el curzo forzoso (que es justamente lo que Ivan Alonso critica). Mi posición es que resulta fundamental para el éxito de la medida que se deje a los ciudadanos europeos de los distintos países operar en cualquier moneda que se desee. Esa libertad de optar por las distintas monedas nacionales, será un límite a la expansión de los distintos bancos centrales, y así, el escenario hiperinflacionario será sólo una utopía.

¿Me gustaría conocer la opinión de los lectores?