KICILLOF ES IMPREDECIBLE

Kicillos_econoimstasAxel Kicillof, el principal asesor económico de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, quien hoy es además Ministro de Economía, acaba de señalar orgullosamente que los economistas no aciertan en sus predicciones respecto de las variables fundamentales de la economía argentina. Esto sorprende, por supuesto, a quienes creemos que la certidumbre sería el escenario más deseable.
Lo cierto es que hace algunos años los economistas en general predecimos dificultades económicas crecientes que hoy se manifiestan con claridad en desequilibrios fiscales, monetarios y cambiarios, los que a su vez tienen como consecuencia lógica la recesión –especialmente en la industria que acumula 20 meses de caída continua según el Estimador Mensual Industrial del INDEC-, la inflación –que sigue en niveles elevados, aun cuando haya disminuido un poco producto de la misma recesión- y un nivel de desempleo y pobreza en aumento –que él mismo se niega a medir, pero que alcanzaría a más de un cuarto de la población-. Un balance real de la gestión de Kicillof que acompañó el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner entre 2011 y 2015 mostraría las consecuencias lógicas de las políticas implementadas.
El único aspecto en el que los economistas han fallado es en lo que hace a la política cambiaria, pues muchos estimábamos que durante el verano evitaría el atraso cambiario y devaluaría, como de hecho ya había hecho a comienzos de 2014. Kicillof decidió no devaluar y con ello profundizar la recesión comentada, con su impacto negativo en la industria y en la generación de empleo.

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Lo que Cristina ocultó

CFKEn su último discurso ante la Asamblea Legislativa, la Presidente habló más de tres horas para ofrecer un balance de su gestión y la de su marido, dejando cuantiosos datos y estadísticas sobre el período 2003-2015 y arrojando reflexiones polémicas que no son ajenas a la opinión pública.

Fue un discurso extremadamente positivo, un relato que se encuentra muy lejos de la realidad que vivimos los argentinos, pero en la que la Presidente realmente cree. No quiere decir esto que los datos arrojados sean todos falsos, pero sí debemos decir que hubo “cuestiones fundamentales” que se ignoraron voluntariamente, y reconocerlas posiblemente nos arrojen un balance menos positivo que el enunciado.

1. La sustentabilidad de los planes sociales

Recuérdense por ejemplo los numerosos planes sociales que se implementaron en estos años, como el plan progresar, el plan procrear o la asignación universal por hijo, además de ampliar los subsidios en todos los servicios públicos y extender el número de jubilados y pensionados hasta el total de personas en edad pasiva. Discutir estos aspectos del modelo puede ser visto como un gesto de insensibilidad, pero lo que preocupa hoy a la población no son los planes en sí mismos, sino su sustentabilidad. La expansión de planes es la expansión del gasto público que hoy lleva a la Argentina a un déficit fiscal del 6 o 7 % anual, que promete seguir creciendo en este último año de gestión, y que sólo encuentra financiamiento en su monetización.

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Infobae: ¿Por qué criticar a la oposicion?

Breve nota en Infobae sobre las criticas a la oposición del Kirchnerismo.

Ya entrando en el tramo final del gobierno kirchnerista, los distintos opositores presidenciales van incrementando su presencia en la opinión pública. Scioli, Macri, Massa, etc. Con su mayor presencia, también han aumentado las críticas a estos participantes políticos de aquellos que claramente también son críticos del kirchnerismo (me incuyo…). ¿Por qué es esto? ¿Por qué el crítico del kirchnerismo también lo es de la oposición? Después de todo, el kirchnerismo ha llevado el autoritarismo y desprecio por las instituciones a niveles pocas veces visto en la democracia Argentina. Si bien no hablo por terceros, sí es importante entender por qué a mi juicio la oposición no debe estar libre de críticas.

Lo primero a tener en cuenta es que no es lo mismo criticar al kirchnerismo per se que criticar el autoritarismo y malas políticas económicas, sean o no del kirchnerismo. Las transgresiones institucionales y el destrozo económico que este movimiento ha hecho es igual de criticable cuando es llevado adelante por la oposición. Si Macri, Massa, o Scioli hubiesen sido gobierno estos 10 años y hubiesen hecho exactamente lo mismo, entonces serían igual de cuestionables. Estando a cargo del Poder Ejecutivo y con una notable presencia en ambas cámaras del Congreso es lógico que la mayor cantidad de críticas de los últimos años haya recaído sobre el kirchnerismo y que esto comience a cambiar a medida que distintos grupos opositores comienzan a ganar espacio. Para dar un ejemplo concreto. Que Scioli o Macri, por ejemplo, utilicen bienes del Estado (es decir, de la gente) para promocionar sus respectivos partidos es tan reprochable como cuando lo hace el kirchnerismo.

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EPT: Para Carta Abierta la economía no está lo suficientemente regulada

Parece ser que para el grupo Carta Abierta, alineado con el movimiento Kirchnerista, la economía no se encuentra lo suficientemente regulada. Mi comentario en EPT.

Según reporta una nota en La Nación, la agrupación Carta Abierta habría afirmado que es necesario profundizar las regulaciones en el mercado Argentino. Especialmente en lo que compete al comercio exterior y mercado financiero. Incluso se habrían aventurado a sugerir que no estaría de más plantearse una reforma constitucional. Eso sí, aclarando que el objetivo no es eternizar a nadie en el poder. Curiosa aclaración de un grupo alineado a un gobierno donde la presidente hereda el puesto del marido y el hijo Máximo es una de las figuras más importantes del movimiento K vía La Cámpora (una agrupación con nombre sugestivo de por sí.) Quizás no sea casualidad que el Kirchnerismo no tenga sucesor (al menos por el momento) para las elecciones presidenciales del año próximo.

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El modelo Kicillof

KicillofRecientemente Axel Kicillof, el ministro de Economía de la Nación, justificó la actuación del vicepresidente Amado Boudou en el polémico caso Ciccone que hoy estudia la Justicia señalando que la impresión de billetes es una función estratégica del Estado. De la misma manera, Kicillof justificó varias expropiaciones o nacionalizaciones como las de Aerolíneas Argentinas, la del sistema de pensiones, la de los ferrocarriles o la de Repsol-YPF. Luego de que el propio gobierno mostrara su incapacidad para regular tarifas e inversiones de estas empresas “privadas”, se decidió en cada caso culpar a las empresas por los problemas en los servicios y avanzar en la expropiación o nacionalización.

Lejos de aquella famosa frase de la presidente (“chiquitito pero cumplidor”), los resultados no han sido buenos, con una empresa aeronáutica que sólo se sostiene por los subsidios crecientes que recibe del gobierno, con un sistema de pensiones que lejos está de cumplir su función de cara al futuro, con ferrocarriles que cada año ofrecen peor servicio y mayor número de accidentes y con un país que abandonó el auto-abastecimiento de petróleo y ahora necesita algunos miles de millones de esos escasos dólares por año para que la economía no se quede sin energía.

Del modelo heredado de gobiernos anteriores al imaginario-ideal de Kicillof, se deben corregir varias anomalías, y es allí donde el ministro está operando, definiendo cuáles son las “cuestiones de Estado” e interviniendo en consecuencia lo necesario para asegurarle a los argentinos estabilidad de empleo y fomentando el desarrollo.

Estamos entrando posiblemente en la última etapa de doce años de kirchnerismo y el modelo que la Argentina proyecta es el del actual ministro de Economía, cuya formación económica lo ha conducido siempre a desconfiar del mercado mucho más que en sus colegas del gobierno. Todo está justificado en el “modelo de Kicillof”, si él cree -dentro de su arbitrariedad- que es una “cuestión de Estado”.

Se respaldará siempre en la democracia, en el voto del pueblo que eligió a Cristina Fernández de Kirchner en el poder y a él como su consejero económico. Nos debemos entonces los argentinos un debate acerca del modelo que queremos y la definición de las “cuestiones de Estado”.

El problema, desde mi humilde punto de vista, es que la “cuestión de Estado” central ya no es la seguridad, la justicia independiente, la protección del Estado de Derecho, la estabilidad monetaria, la desocupación o la pobreza, sino llegar a 2015 sin sufrir las consecuencias de estas políticas que se vienen aplicando. Tenga o no éxito Kicillof en este objetivo cortoplacista, la destrucción de nuestras “instituciones” ya es un daño irreparable.

Publicado originalmente en Infobae, domingo 15 de junio de 2014.

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EPT: Qué país dejará el Kirchnerismo?

Nota en EPT sobre el deterioro institucional del Kirchnerismo.

En una de sus últimas apariciones por cadena nacional, Cristina Kirchner dijo que estaba dejando un país mejor del que recibió a sus sucesores. Las reacciones no se hicieron esperar. ¿Debe el gobierno de CFK compararse con el 2001, con el 2003, o con el 2006? La trampa estadística de referirse a la peor situación de la crisis no sólo vicia los resultados de cualquier indicador económico, sino que Néstor Kirchner no fue presidente recién hasta mayo del 2003. El panorama no es tan alentador para CFK si en lugar de tomar el inicio del Kirchnerismo, se toma el inicio de su presidencia en el 2007. La mayoría de las reacciones a los dichos de CFK, sin embargo, pasaron por alto el ámbito institucional, justamente donde más daño se hecho en la última década.

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EPT: Tres Decadas de Democracia (Argentina y el Mundo)

Comparto mi última columna en Economía Para Todos donde comparo la evolución de Argentina frente al mundo y otros países en términos de PBI per cápita (PPP).

Mientras el mejor gobierno de los últimos 200 años está ocupado decidiendo quién debe ser el locutor de Fútbol Para Todos y cuál debe ser el logo televisivo, el país incrementa sus inocultables signos de serios problemas económicos y sociales. Mucho se ha hablado en los últimos tiempos de los 30 años de democracia Argentina. No viene mal refrescar la importancia que en el largo plazo tienen las instituciones. ¿Qué pasó en Argentina y el mundo en estos 30 años en términos de bienestar económico? ¿Cómo le ha ido a la Argentina respecto a otros países? Debe ser claro que “democracia” no es sinónimo de libertad, ni de república, ni de buena gestión económica.

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De Lavagna a Kicillof, un único modelo

LavagnaAnte el ya evidente fracaso de la política económica populista del kirchnerismo en los diez años que van desde 2003 a 2013, surge cierta literatura que busca rescatar a algunos responsables directos de los acontecimientos actuales.

Eduardo Duhalde intentó rescatar por ejemplo a su ministro de Economía, Roberto Lavagna, al punto de candidatearlo como una persona de experiencia para resolver la situación actual. Martín Redrado o Martín Lousteau escriben decenas de columnas críticas en las que intentan separarse del actual gobierno, cuando hace unos pocos años acompañaron el proceso. Es cierto, se podrá decir que desde 2007 Cristina Fernández de Kirchner se ocupó personalmente de profundizar ese mismo populismo que “nació” post-convertibilidad, pero cada uno de estos tres economistas tuvo su responsabilidad en la actual situación que sufrimos.

Para empezar, diré que la salida de la convertibilidad fue la peor que se podía haber diseñado. Eduardo Duhalde acusa al gobierno actual de improvisación, cuando él mismo prometió devolver dólares a quienes depositaron dólares, y sólo unos días después pesificó todos los depósitos y fue el responsable de la mayor estafa al pueblo argentino de las últimas décadas. En segundo lugar, hay que ser claros en que esa devaluación, que implicó el abandono de la convertibilidad y que hoy es vista como el comienzo de la “década ganada”, en realidad nos dejó con otra “década perdida”. Es cierto que entre 1998 y 2001 la economía estaba estancada y con alto desempleo, pero la devaluación convirtió esa crisis en una profunda depresión que hizo caer el PIB más del 10 % en 2002, además de destruir el Estado de Derecho.

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Producción Agrícola Total en Argentina (1890-2013)

Producción Agrícola Total en Argentina (1880-2010)Orlando J. Ferreres ofrece un análisis de la producción agrícola argentina desde 1890 hasta nuestros días. Tomamos algunas referencias de su análisis que vale la pena destacar, pero aquí se puede leer la nota completa.

En 1890, la producción agrícola fue de 1 millón de toneladas, principalmente trigo. Actualmente, se ubica cerca de los 100 millones de toneladas, principalmente soja. […]

Desde 1989 hasta 2007 la producción creció 3.5 veces, o sea un 250%. De esta forma, la exportación agrícola se consolidó como la principal fuente genuina de generación de divisas del país, a lo que contribuyó el incremento de precios internacionales de estos productos. […]

Pero a partir de 2002 se reinstalaron las retenciones, primero con Doctor E. Duhalde al 20% y luego con el Doctor N. Kirchner al 35%, con la intención de hacerlas crecer mucho más (por la Resolución 125) que generó la crisis del gobierno con el campo.

La producción se estancó, en la década Kirchner, a pesar de los altísimos precios de los granos. Efectivamente, la producción agrícola está en el promedio de los últimos 7 años, en los 96 millones de toneladas, como consecuencia de las trabas e impuestos que les impuso el gobierno nacional.

Estas retenciones no han sido aplicadas por países de producción agrícola importante, con los cuales a veces queremos comparamos favorablemente como Australia y Canadá. Tampoco hay este tipo de impuestos en países como Uruguay, Brasil o Estados Unidos, también productores de materias primas agrícolas, y no hay problemas con los precios de los alimentos en la canasta familiar de esos países. Aun más, en Europa ocurre lo opuesto, en lugar de ponerles impuestos les dan subsidios a los agricultores para tratar de fomentar más la producción de granos. […]

Nuestra producción agrícola podría haber llegado en los 10 años que van del 2003 al 2013 a 150 millones de toneladas, pero se quedó en 96 millones (un año superó en algo los 100 millones). Espero que podamos retomar esa meta de los 150.000 millones de toneladas de producción agrícola para el 2023.

EPT: Una Brujula Para el Oficialismo (y Otra para la Oposicion)

Comparto mi última nota en Economía Para Todos sobre los curiosos cambios de actitud del kirchnerismo luego de las PASO.

El resultado de las elecciones PASO debieron ser como la crónica de una muerte anunciada para el FPV (Frente para la Victoria.) ¿Realmente se esperaban un triunfo luego de las históricas manifestaciones que han tenido no sólo en suelo Argentino, sino alrededor del mundo? Difícil encontrar una mejor ilustración al dicho “no hay peor ciego que el que no quiere ver.” El kirchnerismo, que tan cerca se dice del pueblo, fue incapaz de ver la derrota que le esperaba a la vuelta de la esquina

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