Reflexión de domingo: «La falsa dicotomía entre lo fáctico y lo ficticio»

SpockEl positivismo sigue dominando nuestro modo de pensar aunque no nos demos cuenta, aún en aquellos que dicen haberlo superado, porque el positivismo sobrevive en el lenguaje, y los juegos de lenguaje son redes profundas de horizontes de precomprensión.
Uno de los hábitos más difundidos de nuestro horizonte cultural positivista –que ha invadido a la ciencia, la educación, la comunicación social, etc.- es si un relato corresponde a un “hecho” (lo “fáctico”) si es “ficticio” (no real). Dejemos de lado por un momento que la palabra hechos es engañosa, porque oculta la creencia de que un relato puede ser no proferido desde el horizonte del hablante. El asunto es más simple. Desde luego que, habitualmente, podemos distinguir entre un relato de ficción y otro que intente interpretar la realidad. Una cosa es una reseña sobre la situación económica actual de los EEUU y otra cosa es una película de Star Trek. Ok, lo podemos distinguir. Pero, ¿qué importancia tiene ello para el tema de la verdad?

Hülsmann, J.G.: Mises, The Last Knight of Liberalism (Ludwig von Mises Institute, 2007).

HulsmannPara alguien que ha dedicado gran parte de su vida intelectual a la obra de Mises, la lectura del libro de Hulsmann era una lectura obligada, pero que se convirtió luego en una lectura placentera y fructífera.

Fuera de las “notes and recollections” de Mises en el 42, y los famosos “years with Ludwig von Mises”, de Margrit, y demás entrevistas y referencias menores, había contadas obras académicas a la vida y obra de Mises, entre las cuales se destacan el libro de I. Kirzner del 2000 y la introducción de Ebeling a los lost papers, en el 2003.  Pero la extensión y el detalle del libro de Hulsmann lo coloca como una obra de consulta indispensable, que revisa exhaustivamente todos los períodos de su vida, más sus fuentes, sus obras, sus circunstancias vitales, más allá de las cuales es imposible comprender la obra de un autor.

En ese sentido, es interesante que en un libro de unas 1000 páginas, el período de Mises en EEUU comience un poco antes de la 800. Porque parte de la incomprensión que sufre permanentemente Mises, tanto de parte de admiradores y detractores, tiene que ver con el olvido de que Mises, en 1939, cuando tiene que huir a los EEUU, tiene casi ya 60 años y, si se lee atentamente la obra de Hulsmann, está en un período que cualquiera hubiera interpretado como de amarga derrota y abatimiento. Ello es olvidado habitualmente por las generaciones jóvenes nacidas en los 60 y 70 que leen a La Acción Humana (y posteriores) como si fuera un texto atemporal, escrito en medio de años sabáticos en la mejor universidad del mundo, y es interesante ver, en ese sentido, qué distintas que fueron las cosas.

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¿Es la teoría del origen del dinero de Carl Menger una teoría empírica o praxeológica?

AHDice Ludwig von Mises en La Acción Humana, su Tratado de Economía (ver extracto):

Carl Menger no sólo ha ofrecido una teoría praxeológicamente irrefutable del origen del dinero. Ha reconocido asimismo la importancia de esta teoría para elucidar principios fundamentales de praxeología de sus métodos de investigación.

Quiero empezar por aclarar que no coincido con Mises cuando define esta teoría como «irrefutable», dado que este concepto parece definitivo!

Pero lo que me pregunto acerca de este párrafo inicial es qué entiende Mises por praxeología. ¿Pudo Menger construir la teoría del origen del dinero bajo pura abstracción, sin condimentos empíricos? ¿o la teoría del origen del dinero es más bien una abstracción que surge de la evidencia empírica observada durante siglos sobre cómo se desarrolló el traspaso del cambio directo al cambio indirecto?

Volvemos, una vez más, al mismo debate planteado por Gabriel Zanotti. Quizás la pregunta esté mal planteada. Al menos a mí me parece que la teoría de Menger es tanto empírica, como praxeológica.

 

Reflexión de domingo: «Acerca de los Monopolios»

ZanottiExtracto de «Introducción a la Escuela Austríaca de Economía«, Unión Editorial, 2da edición 2012.  [Primera edición publicada en el Centro de Estudios para la Libertad, Buenos Aires, 1981].
Parte II: El monopolio
Toca el turno ahora a una parte muy importante de nuestro análisis: El monopolio.
1) El problema de la definición
 ¿Qué es el monopolio? He aquí el primer problema a resolver.
Es un problema porque, en efecto, la única definición estricta que conocemos, esto es, la etimológica (un solo vendedor), nos lleva –si consideramos sus consecuencias últimas– a la conclusión de que todos somos monopolistas. En efecto, sabemos que los bienes no son estrictamente homogéneos entre sí; por lo tanto, en última instancia, cualquier vendedor es vendedor exclusivo de su producto y, por tanto, monopolista del mismo. O sea, el vendedor de pañuelos A es monopolista de los pañuelos A; el vendedor de los pañuelos B es monopolista de los pañuelos B, aunque ambos vendan pañuelos.
Pero como vemos, no es esta concepción la que habitualmente tiene el vocablo «monopolio». El vocablo induce a imaginar; a un siniestro individuo que vende algo que no tiene un sustituto a la vista, privilegiada situación por la cual puede elevar el precio del artículo a su gusto. Luego, no es el concepto de monopolio lo que en realidad preocupa, sino el supuesto poder que el mismo tendría sobre el artículo que se vende. No preocupa a nadie, en efecto, que yo fabrique pequeños libros con las páginas en blanco y los vaya a vender a las librerías. Lo preocupante sería que mi extraño producto fuera muy apetecido por el homo sapiens.

Resumen 2012 No. 9: Filosofía Política

Mises_HayekEn este campo de estudio me parece oportuno comenzar con las 5 conferencias que Gabriel Zanotti ofreció en la UFM sobre la Filosofía Política de Ludwig von Mises. Después de todo, en este blog hemos trabajado bastante una pregunta normativa que permanece abierta: ¿Es el gobierno necesario? O en otros términos,  ¿Qué debe hacer el Estado? Sin duda Mises, ofreció algunas respuestas interesantes a esta preguntas.

Algunos autores acusan al anarcocapitalismo de constructivista y argumentan que el Estado es justamente el resultado de los órdenes espontáneo. Otros, sin embargo, observan al anarcocapitalismo y al liberalismo clásico, como dos caras de una misma moneda. Después de todo, ambos programas de investigación se deben preocupar por limitar al poder, incluso como medio para llegar al anarquismo.

Para aquellos que piensan en la anarquía como una posibilidad, deben enfrentarse a algunos «hard cases», o casos difíciles, que son el de la justicia, la seguridad y la defensa, y aquí nos concentramos en el caso de la policía y el anarquismo. Un caso que también puede dar lugar a dudas es el de la planificación urbanística, el que tratamos con una entrevista a Gonzalo Melián en la UFM.

Desde ya que esta preocupación por la justificación del Estado no es monopolio de los austriacos. Por ello, prestamos atención también al Public Choice, con las contribuciones de Buchanan y Gordon Tullock, entre otros. Nos preocupó también una posible reconciliación entre Hayek y Buchanan en un elemento clave, y hasta una posible contradicción entre el pensamiento de Jorge Luis Borges y el Public Choice.

En cuanto a la posibilidad práctica de evolucionar hacia una sociedad libre, nos interesamos por las ciudades libres, y en especial por el caso concreto de Honduras, el que podría replicarse en otras ciudades y dar lugar al voto con los pies. Dadas las dificultades legales por independizar un territorio de las normas de un país, algunos autores incluso han planteado para el futuro la posibildad de construir estas ciudades libres en el Oceano.

En el plano de la estrategia, nos preguntamos cuál es el mejor modo de trabajar en hacer posible el sueño liberal, donde tuvimos una importante participación de los lectores.

Abandonando ahora el plano normativo, nos preocupó el Estado de Bienestar Europeo, y discutimos el éxito que en general se sugiere para el caso de Suecia. Para el caso argentino, tratamos el caso del federalismo y la coparticipación de impuestos, en búsqueda de cierta correspondencia fiscal y descentralización del poder. Incluso propusimos cambiar la dirección de la coparticipación, y en lugar que el gobierno central coparticipe a las provincias, que las provincias coparticipen al gobierno central.

Planteamos casos de políticas públicas como la privatización del fútbol y discutimos el mito de que los gobiernos deban contar con un banco propio. Difundimos un documental sobre las regulaciones en el ámbito de la educación, y por supuesto trabajamos el tema de la pobreza, y una lectura austriaca y del Public Choice sobre el desarrollo.

Resumen 2012 No. 2: La Escuela Austriaca

EAEn el post de ayer, resumíamos el material de historia del pensamiento presentado a lo largo de 2012. Aquí, nos concentramos específicamente en la Escuela Austriaca, identificando las cuatro etapas en la historia de esta tradición, destacando su fundación (1871-1913), la etapa de consolidación (1914-1932), aquella de aislamiento (1932-1974) y el resurgimiento (1974 a hoy).
Peter Boettke agrega una quinta etapa con «nuevas oportunidades», lo que nos recuerda un trabajo de Mario Rizzo acerca de los aportes recientes de la Escuela Austriaca.
Ayer citábamos un árbol genealógico que distinguía varias tradiciones keynesianas como continuadoras del trabajo de John M. Keynes. Nosotros hemos realizado un árbol genealógico similar, identificando a los actores centrales de la tradición austriaca.
También hemos difundido dos biografías de sus máximos exponentes, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, este último en conmemoración de los 20 años de su fallecimiento.
Recordamos aquella anécdota de M. Friedman acerca de Mises, cuando este último -con cierta intolerancia- tildó de socialistas a otros miembros de la Mont Pelerin Society que aceptaban un mayor intervencionismo que él, y recordamos algunos consejos de George Selgin para los jóvenes economistas austriacos que intentan publicar sus contribuciones en círculos académicos no necesariamente afines a estas ideas.
Nos preguntamos qué libro es ideal para recomendar a un lector interesado en introducirse a esta tradición, y poco más tarde, tuvimos el placer de anunciar la reedición de uno de ellos, el de Gabriel Zanotti, justamente bajo el título «Introducción a la Escuela Austriaca de Economía«, libro editado originalmente en 1981, cuando el autor contaba con sólo 20 años.
Además, difundimos un test que permitirá al lector analizar si su posición sobre diversos temas es consistente con aquella de la Escuela Austriaca, y también recordamos cuáles son los libros más importantes de la tradición austriaca de los últimos 35 años, lo que ayuda a lo que posiblemente sea un nuevo libro a publicar en 2013.
Cabe recordar también las entrevistas a Gabriel Zanotti y Adrian Ravier, acerca de la Escuela Austriaca, e incluso la primera encuesta acerca de cuál autor austriaco es el favorito de los lectores.
Para cerrar, fuimos difundiendo una gran cantidad de eventos relacionados con la tradición austriaca, los que muestran la extensión del movimiento en todo el mundo, con un nuevo congreso austriaco en Toronto y reediciones de congresos internacionales en Argentina, Nueva York, Las Vegas, Auburn, Brasil, España y hasta Shangai, todo lo cual motivó una nueva página dentro del blog que precisamente sintetiza la información básica y links de acceso a las páginas web de cada uno de ellos. Es importante notar también la presencia creciente de papers austriacos en congresos que no son precisamente afines a estas ideas, los que se han extendido a Argentina, Bolivia y Colombia.

Machlup versus Rothbard, otra vez

Jonathan Moreno nos ofreció un extenso comentario a la entrevista a Friedman, y respondo con un nuevo post para darle más atención.

Primero quiero retroceder al comentario de Gabriel al decir que “Friedman hizo una grandiosa colaboración, clásica e histórica, con su artículo de 1953 sobre la metodología de la economía positiva, pero no pasará a la historia por “entender” qué hacían Mises y Hayek desde un punto de vista metodológico. Listo y a otra cosa.”

Coincido parcialmente. Yo puedo perdonarle a Friedman su falta de comprensión de la metodología de Mises por un lado, y Hayek por otro, y hasta el colocar a Machlup en la misma bolsa que los dos autores anteriores, pero el punto crítico de este autor es el “énfasis” por lo empírico. Que la profesión haya abandonado mayoritariamente la teoría y se haya concentrado en la econometría y las estadísticas para probar hipótesis teóricas del pasado, es un error que en parte le cabe a Friedman. En sus propias palabras, si alguien no procede del modo por Friedman planteado en 1953, entonces no es científico. Hoy abundan debates empíricos en las revistas especializadas, pero los nuevos economistas carecen de interés por entender el mundo. Este es quizás el punto que enfatizan los austriacos y por el que siguen teniendo vigencia.

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Reflexión de domingo: El discurso Marxista de la Presidente

Hay una objeción muy obvia al discurso que la Presidente ha dado el pasado domingo. Ella piensa que la voluntad de las cámaras legislativas tienen que estar por encima del poder judicial, lo cual es desconocer lo elemental del sistema republicano donde el poder ejecutivo y el legislativo tienen un límite precisamente en el poder judicial.
Pero la Presidente y todos los que piensan como ella -esto es, la mayoría de los argentinos, y no es una cuestión de «corrupción»- van a decir que un típico liberal como yo se olvida o no le importa «el poder de las corporaciones» y que es a éstas a las cuales hay que poner un límite. Pero, ¿de dónde sale «el poder de las corporaciones»? Para Marx, de la dinámica misma del sistema capitalista, que tiende a la concentración monopólica. Por lo tanto, el deber de un gobernante que se preocupa por el pueblo es frenar el poder de los monopolios capitalistas, que son capaces de controlar al poder judicial.

Reflexión de domingo: ¿ES EL PSICOANÁLISIS UNA CIENCIA?

sigmundFinalmente, escribí la conferencia que en enero pasado brindé en la UFM, y tuve el honor que fuera aceptada como ponencia en las V Jornadas Peirce en Argentina. He aquí el texto.
¿ES EL PSICOANÁLISIS UNA CIENCIA?
Por Gabriel J. Zanotti.
Agosto de 2012.
  1. La imagen habitual de ciencia y la revolución popperiana.
La mayor parte de respuestas negativas a la pregunta son el resultado de una visión de la ciencia pre-popperiana. Según esa visión, aún muy extendida en manuales y documentales, la ciencia parte de la observación de los hechos, se remonta a la elaboración de una hipótesis, y si los resultados de dicho hipótesis son sometidas a testeo experimental, según los famosos métodos inductivos de Mill, la hipótesis queda “probada” y convertida en “ley”. La ciencia –donde la Física sería el modelo ideal- es sobre todo hechos, experimentación metódica, sería como un lugar donde el ser humano ha logrado finalmente liberarse de sí mismo y de sus interpretaciones, porque, según el mandato de Bacon, a aprendido a leer el gran libro de la naturaleza. Según esto, claro, Freud aparece en todo caso como una interpretación más de la vida psíquica, sin ningún tipo de apoyo empírico aunque él pretenda lo contrario.