Machlup versus Rothbard, otra vez

Jonathan Moreno nos ofreció un extenso comentario a la entrevista a Friedman, y respondo con un nuevo post para darle más atención.

Primero quiero retroceder al comentario de Gabriel al decir que “Friedman hizo una grandiosa colaboración, clásica e histórica, con su artículo de 1953 sobre la metodología de la economía positiva, pero no pasará a la historia por “entender” qué hacían Mises y Hayek desde un punto de vista metodológico. Listo y a otra cosa.”

Coincido parcialmente. Yo puedo perdonarle a Friedman su falta de comprensión de la metodología de Mises por un lado, y Hayek por otro, y hasta el colocar a Machlup en la misma bolsa que los dos autores anteriores, pero el punto crítico de este autor es el “énfasis” por lo empírico. Que la profesión haya abandonado mayoritariamente la teoría y se haya concentrado en la econometría y las estadísticas para probar hipótesis teóricas del pasado, es un error que en parte le cabe a Friedman. En sus propias palabras, si alguien no procede del modo por Friedman planteado en 1953, entonces no es científico. Hoy abundan debates empíricos en las revistas especializadas, pero los nuevos economistas carecen de interés por entender el mundo. Este es quizás el punto que enfatizan los austriacos y por el que siguen teniendo vigencia.

Volviendo sobre el punto 5 de los comentarios de Jonathan, Friedman sólo distingue entre temas aterrizados (Chicago) o los de alta formalización (Boston). Friedman diría que los austriacos no son ni una cosa, ni la otra. Es otra forma de plantear el mismo error de Friedman mencionado antes.

Ahora sí, me puedo concentrar en el punto 7, que es central. Dice Jonathan: “Y mi punto, el mismo que intenté exponer en Rosario en el congreso, es que la praxeología ‘can only take you so far’. Hay muchas cosas que no se pueden estudiar con este tipo de lógica deductiva, y por eso los datos empíricos son tan importantes. Y por eso la estadística es vital.”

El problema aquí es pensar la praxeología como la parte axiomática deductiva y nada más. Para Mises la praxeología era mucho más. 

Esto es justamente lo que plantea Gabriel al enfatizar la necesidad de una lectura de Machlup de la praxeología, más abierta al estudio empírico.

La diferencia entre la lectura de Rothbard y la de Machlup de la Praxeología, Gabriel la sintetiza acá.

Un video donde intento explicar el punto de Gabriel y Machlup se puede encontrar acá, conectado a su vez con la teoría austriaca del ciclo económico.

8 pensamientos en “Machlup versus Rothbard, otra vez

  1. Gracias Gabriel! Hubiera sido diferente, tanto la historia de la EA, como la historia de la economía. Me parece que leer a Machlup es necesario tanto para la EA, como para la economía en general.

    Me gusta

  2. Además de que es posible encuadrar a Menger y Rothbard en una posición “empirista” al basarse no en una realidad ontológica, sino en la experiencia humana… El problema del empiricismo de Friedman está más bien en que debe basarse en su capacidad predictiva… y, evidentemente, una vez se ha reajustado la teoría para encajar en la realidad pasada reciente, ya habrán pasado muchas otras cosas que cambiarán esas relaciones, invalidando nuevamente, al menos parcialmente, esa teoría, desde ese punto de vista…

    Me gusta

  3. Gracias Adrián por la respuesta.

    Lo primero que quiero es cuestionar la afirmación que haces de que la profesión haya abandonado mayoritariamente la teoría y se haya concentrado en la econometría y la estadística para probar hipótesis teóricas del pasado. Si bien estoy de acuerdo con que se puede realizar una fuerte crítica a un subconjunto de economistas que parecen querer economía sin mucha teoría, tampoco creo, ni que sea la mayoría, ni que no se haya creado nueva teoría desde F53 (Friedman, 1953). Creo que la cantidad de ejemplos de nueva teoría desde entonces son tan abundantes, que parece un despropósito si quiera tratar de listarlos. Y de nuevo, tengo posiciones encontradas con Friedman en varios puntos, pero en su defensa, eso es precisamente lo que en toda la entrevista advierte que no es posible. No es posible hacer economía sin teoría y no es posible zanjar debates teóricos sólo con datos. Esa es la crítica que le está haciendo todo el tiempo a Mitchel y a su idea de que el NBER iba a acabar con los debates económicos sólo mirando los datos. Claro, ahora hay en los pensum de economía tradicionales un énfasis en métodos cuantitativos mucho más fuertes, pero ello no implica de ninguna forma que se haya abandonado la teoría. También me parece un poco exagerado decir que los nuevos economistas carecen de interés por entender el mundo.
    Ahora, sobre mi punto 7, quiero aclarar algo allí. Mi propuesta en el paper expuesto en Rosario no hacía énfasis en el rol de la estadística, sino más en un llamado a abandonar la idea que Zanotti entiende como la interpretación Rothbard de Mises de que el aparato lógico deductivo de la praxeología es todo lo que se necesita para (y de hecho define) hacer economía. En nuestra opinión, puede haber una especie de diálogo entre el mainstream y los rothbardianos (si así les quieren llamar) en sugerirles a ambas partes que cedan en un punto cada una. A los del ‘mainstream’ (término bien difícil de definir igualmente), que cedan que el axioma de la acción no es refutable y si de allí se desprenden ciertas conclusiones lógicas, entonces ellas serán ciertas independientemente de lo demás. Ahora, el problema con este marco, es que esas deducciones, como es bien sabido, rápidamente requiere de hipótesis adicionales que no se pueden sostener con la misma fortaleza epistemológica con la que se puede defender el axioma de la acción. Así, cada vez más, las conclusiones que así se deducen se vuelven ciertas sólo cuando la hipótesis adicional se cumpla, luego son sólo universales pero condicionadas a ciertos factores adicionales. Por último, es posible que incluso con las hipótesis auxiliares no puedan decir más de lo que, de igual forma, la profesión de los economistas está, de hecho, estudiando. Ello puede incluir la forma en que los agentes descuentan intertemporalmente (prospect theory), o la forma en que se pueden existir ciertos tipos de preferencias que pueden ser más universales de lo que uno podría pensar en primera mano (con la ayuda de estudios de neurociencia), o cómo funcionan las interacciones entre agentes altamente racionales, con información asimétrica (con actualización bayesiana en las creencias subjetivas) o completa, secuenciales o simultáneos, cooperativos o no, o incluso la interacciones de agentes que no requieren de racionalidad alguna, que sólo bajo un algoritmo de elección, pueden llegar a equilibrios de nash iguales a los de los agentes racionales (juegos evolutivos).
    Estos avances en teoría económica dicen cosas sobre las cuales, se podría argumentar, la escuela austriaca difícilmente ha hecho mención. Entonces, lo que proponemos es decirle a los austriacos, si no hay más fuerzas (o si las demás fuerzas son despreciables) en una situación histórica en particular, entonces las conclusiones de sus teorías deberían regir sobre explicaciones alternativas, si estos otros modelos requieren supuestos como racionalidad perfecta o competencia perfecta, por ejemplo. Ahora, si ese no es el caso, o más aún, si la escuela austriaca no tiene un cuerpo teórico con el cuál poder competir con una teoría ‘mainstream’ en un campo particular, entonces deberíamos quedarnos con esta segunda explicación.
    Dónde entra la estadística en todo esto? Bueno, pensándolo ahora, pareciera que la estadística es un medio muy imperfecto de resolver debates teóricos entre el mismo mainstream, o con la interpretación Machlup, entre los austriacos machlupianos y los del mainstream. Quiere decir esto que la estadística resuelve perfectamente los debates? No! Pero es evidencia, que si se acumula inexorablemente en una dirección u otra, puede favorecer la elección de una sobre la otra en términos de probablididad de tener más la razón que el otro.
    Ya me extendí mucho de nuevo! Perdón… Gracias de nuevo Adrián y Nicolás por sus respuestas.

    Me gusta

  4. Si: la historia de la economía hubiera sido diferente si toda la profesión hubiera leído a Mises DESDE Machlup. Pero, ¿se puede volver marcha atrás? ¿Se puede volver el 55? Yo voy a intentar escribir un largo artículo sobre eso, si, pero con mucho escepticismo del resultado………………………

    Me gusta

  5. Gracias Jonathan!

    Si mi comentario fue exagerado o no, es cuestión de grado. Siempre critiqué y sigo criticando que aquellas personas que desean doctorarse en economía, deban “necesariamente” hacer un trabajo econométrico, aplicado, porque de otro modo su planteo no queda “probado”. Mi sugerencia a los lectores sobre este punto es que conversen con todos los doctores en economía que conocen y le pregunten sobre el tema de su tesis, sobre las sugerencias que recibieron de sus directores, y verán que el énfasis de la “economía aplicada” es mucho mayor que el de la “economía teórica”.

    Cuando dije que los economistas perdieron interés por entender el mundo, estoy parafraseando a Buchanan en su conferencia en la UFM (http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php/Investidurabuchanan). De nuevo, sostener esto es una cuestión de grado. Muchos autores están más preocupados en observar los resultados de sus regresiones, que en pensar filosóficamente el mundo. El abuso de la matemática es la gran responsable.

    Respecto a Friedman, pienso que su “teoría” se limita demasiado a la simpleza de la teoría cuantitativa y a la Curva de phillips de pendiente vertical, justamente porque son trabajos que pueden ser ilustrados por cierta evidencia empírica. Pero siempre ha negado la estructura del capital o cuestiones mucho más profundos (que para los austriacos son todo), justamente porque no pueden ser fácilmente “contrastadas” con la realidad. Lo cierto es que las cuentas nacionales de las que disponemos hoy, hacen bastante difícil cualquier trabajo empírico bajo el programa de investigación austriaco. No es que no se puede hacer, pero encontramos algunas dificultades adicionales que en “simple” montarismo, no ocurre.

    Respecto al punto 7 de tu comentario anterior, y tus agregados ahora, empiezo confirmando que este año no estuve en el Congreso de Rosario, ni tuve tiempo aun de leer tu ponencia (de hecho, aprovecho para pedirte me la reenvíes por mail). Pero me parece que el punto que nos separa es este: “Así, cada vez más, las conclusiones que así se deducen se vuelven ciertas sólo cuando la hipótesis adicional se cumpla, luego son sólo universales pero condicionadas a ciertos factores adicionales.” Pues no. El núcleo axiomático constituido por la Acción Humana y sus derivaciones es de aplicación universal, a todo tiempo y lugar. Luego, al aplicarlo, hay que tener en cuenta las construcciones imaginarias y las hipótesis ad hoc, lo cual abre un extenso debate sobre temas de política e historia económica. Pero no veo claramente tu crítica a la visión Mises-Machlup. Tengo la impresión que si conversamos vamos a converger hacia esa posición.

    Me gusta

  6. Lo que he visto en estos años es que las tesis doctorales no poseen contribuciones teóricas, salvo pocas excepciones. Consisten más bien en regresiones sobre modelos que quizás han recibido alguna modificación marginal. Esto puede ser más entendible en programas de investigación recientes, como la literatura del self-governance.

    Entiendo que tener una contribución teórica no es fácil. Pero ese no es el punto. El doctorado (*doctor in the philosphy* of a science) es (o debería ser) un proyecto distinto al de volverse un maestro en la aplicación de las herramientas (programas master). Al menos a mi gusto, el énfasis contemporáneo se encuentra desbalanceado.

    Saber modelizar y correr regresiones complejas no nos ilustra sobre los grandes problemas de la economía. No son las herramientas adecuadas para responder a la pregunta económica de fondo. Sí son herramientas que sirven para estudiar la coyuntura de un país o mercado. Pero estas son dos actividades distintas.

    Me gusta

  7. Pingback: Resumen 2012 No. 3: Filosofía de la ciencia y metodología « Punto de Vista Economico

Los comentarios están cerrados.