Resumen 2012 No. 9: Filosofía Política

Mises_HayekEn este campo de estudio me parece oportuno comenzar con las 5 conferencias que Gabriel Zanotti ofreció en la UFM sobre la Filosofía Política de Ludwig von Mises. Después de todo, en este blog hemos trabajado bastante una pregunta normativa que permanece abierta: ¿Es el gobierno necesario? O en otros términos,  ¿Qué debe hacer el Estado? Sin duda Mises, ofreció algunas respuestas interesantes a esta preguntas.

Algunos autores acusan al anarcocapitalismo de constructivista y argumentan que el Estado es justamente el resultado de los órdenes espontáneo. Otros, sin embargo, observan al anarcocapitalismo y al liberalismo clásico, como dos caras de una misma moneda. Después de todo, ambos programas de investigación se deben preocupar por limitar al poder, incluso como medio para llegar al anarquismo.

Para aquellos que piensan en la anarquía como una posibilidad, deben enfrentarse a algunos “hard cases”, o casos difíciles, que son el de la justicia, la seguridad y la defensa, y aquí nos concentramos en el caso de la policía y el anarquismo. Un caso que también puede dar lugar a dudas es el de la planificación urbanística, el que tratamos con una entrevista a Gonzalo Melián en la UFM.

Desde ya que esta preocupación por la justificación del Estado no es monopolio de los austriacos. Por ello, prestamos atención también al Public Choice, con las contribuciones de Buchanan y Gordon Tullock, entre otros. Nos preocupó también una posible reconciliación entre Hayek y Buchanan en un elemento clave, y hasta una posible contradicción entre el pensamiento de Jorge Luis Borges y el Public Choice.

En cuanto a la posibilidad práctica de evolucionar hacia una sociedad libre, nos interesamos por las ciudades libres, y en especial por el caso concreto de Honduras, el que podría replicarse en otras ciudades y dar lugar al voto con los pies. Dadas las dificultades legales por independizar un territorio de las normas de un país, algunos autores incluso han planteado para el futuro la posibildad de construir estas ciudades libres en el Oceano.

En el plano de la estrategia, nos preguntamos cuál es el mejor modo de trabajar en hacer posible el sueño liberal, donde tuvimos una importante participación de los lectores.

Abandonando ahora el plano normativo, nos preocupó el Estado de Bienestar Europeo, y discutimos el éxito que en general se sugiere para el caso de Suecia. Para el caso argentino, tratamos el caso del federalismo y la coparticipación de impuestos, en búsqueda de cierta correspondencia fiscal y descentralización del poder. Incluso propusimos cambiar la dirección de la coparticipación, y en lugar que el gobierno central coparticipe a las provincias, que las provincias coparticipen al gobierno central.

Planteamos casos de políticas públicas como la privatización del fútbol y discutimos el mito de que los gobiernos deban contar con un banco propio. Difundimos un documental sobre las regulaciones en el ámbito de la educación, y por supuesto trabajamos el tema de la pobreza, y una lectura austriaca y del Public Choice sobre el desarrollo.

Liberalismo versus Anarcocapitalismo

El título de este post es el que eligió Jesús Huerta de Soto para publicar un ensayo donde declara su “ruptura” teórica y política con el liberalismo clásico. “En el presente trabajo se explica por qué el programa del liberalismo clásico es teórica y prácticamente imposible, y por qué el único sistema de cooperación social plenamente compatible con la naturaleza del ser humano es el anarcocapitalismo.”

Nicolás Cachanosky ofreció una respuesta crítica de este ensayo en “Los límites del anarco-capitalismo. Breve comentario desde el liberalismo clásico.” (pp. 35-45) “Este pequeño artículo no tiene mayor intención que mencionar algunas de las objeciones centrales que el liberalismo clásico posee frente a la postura ‘anarcocapitalista’, en especial sobre el tipo de propuestas que supone que un ‘mercado’ de seguridad y justicia es viable en ausencia de un gobierno central.”

Este debate hoy divide a la Escuela Austriaca. Es tiempo de reconsiderarlo.