Un siglo después… ¡ya es tiempo de cerrar la Fed!

EbelingHace exactamente 100 años, un 23 de diciembre de 1913 el Congreso de los Estados Unidos aprobó el Acta de la Reserva Federal establecendo un sistema de banca central en el país.

Richard Ebeling sostiene en este artículo publicado en EpicTimes que cien años de historia de la planificación central monetaria bajo el Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos sólo ha dado lugar a un fracaso desastroso que ha generado ciclos de auge, crisis y depresión, inflación, recesión, desempleo, bajo la arrogancia de aquellos que han creído que tenían el conocimiento, la sabiduría y la capacidad de micro-y macro-administrar el sistema monetario de los Estados Unidos.

Ebeling sugiere que es hora de acabar con el socialismo monetario, y presenta una agenda para mover a su país en la dirección de la banca libre competitiva, privada, hacia un nuevo sistema de libertad monetaria.

Lea el artículo completo aquí.

Reflexión de domingo: «Derechos humanos»

zanottiToda persona tiene derecho natural al fruto de su propio trabajo, o a lo legítimamente heredado o donado sin fraude. Ello incluye al libre comercio.

Por ende, todo impuesto que grave la propiedad o la renta es contrario al derecho natural y por ende intrínsecamente inmoral.

Y toda persona es inocente excepto se demuestre lo contrario.

Por ende, ninguna persona tiene por qué declarar ante nadie sus ingresos, ni el origen o el destino de sus ingresos.

Todo impuesto que grave la propiedad o la renta es contrario al derecho natural y por ende intrínsecamente inmoral.

Toda persona tiene el derecho de entrar, permanecer o salir de su territorio.

Por ende, toda persona tiene el derecho de emigración e inmigración sin declarar absolutamente nada de sus ingresos legítimamente adquiridos.

Si alguien ha adquirido sus bienes por robo, fraude, dolo, violencia o evasión de los pocos impuestos justos que pudiera haber (viejo debate), debe ser previamente procesado y recién allí la justicia tiene derecho a inquirir sobre sus bienes y revisar su propiedad.

Hasta entonces, toda pregunta coactiva sobre cuándo, cuánto, de dónde o hacia dónde, sobre los bienes propios, en viaje o no, es intrínsecamente inmoral.

Por ende, todas las personas que violen estos derechos, requisando, preguntando, expropiando y por ende robando lo que no deben, están haciendo un acto intrínsecamente inmoral, lo sepan o no, del cual son responsables, primariamente, desde los autores intelectuales de esas legislaciones, el poder ejecutivo que la impulsa, los legisladores que las sancionan, y los jueces que las hacen cumplir. Las responsabilidades personales, desde el punto de vista de la conciencia subjetiva, sólo las sabe Dios (no juzguéis y no seréis juzgados), pero ello es aplicable tanto al violador de menores como a los que expropian la propiedad ajena.

Todos los que ejecutan y hacen cumplir esas leyes son por ende los verdaderos criminales y delincuentes, y todo aquel que se resiste es el verdadero inocente que se está defendiendo del robo ejecutado por una banda de criminales, llámese gobierno o Al Capone.

Sólo la conciencia de estos derechos es la verdadera revolución. Mientras tanto, sólo la esclavitud es nuestro destino.

Fuente: Blog de Gabriel J. Zanotti

¿Es la Escuela Austriaca pseudociencia?

José Luis Ferreira abrió un debate acerca de la Escuela Austriaca a la que califica de pseudociencia. A continuación coloco los links del debate, y el acceso a la última aportación de Juan Ramón Rallo.

2 de diciembre de 2013 – Economía y pseudociencia – La tercera cultura – Por José Luis Ferreira

3 de diciembre de 2013 – ¿Es la Escuela Austriaca pseudociencia? (parte 1) – Por Juan Ramón Rallo

9 de diciembre de 2013 – ¿Es la Escuela Austriaca pseudociencia? Juzque usted (1) – Por José Luis Ferreira

12 de diciembre de 2013 – ¿Es la Escuela Austriaca pseudociencia? Juzque usted (2) – Por José Luis Ferreira

13 de diciembre de 2013 – ¿Es la Escuela Austriaca pseudociencia? (parte 1) – Por Adrián Ravier

14 de diciembre de 2013 – ¿Es la Escuela Austriaca pseudociencia? (parte 2) – Por Adrián Ravier

15 de diciembre de 2013 – ¿Es la Escuela Austriaca pseudociencia? (parte 2) – Por Juan Ramón Rallo

Infobae: Saqueos, Desidia Politica

Comparto mi última columna en Infobae sobre los recientes saqueos que ocurrieron en varias provincias de Argentina.

Desidia política, en el peor de los sentidos, es lo que describe a la dirigencia política Argentina en su conjunto a la luz de sus actos y omisiones en los últimos días. Sin que se interprete como una generalización de todos los funcionarios públicos, el oficialismo y la oposición han dejado mucho que desear y ambos grupos han contribuido a llegar al punto de tener medio país en anarquía con importantes daños económicos y materiales e inentendibles muertes innecesarias. ¿Cómo se describe un país con altos índices de pobreza, inflación con un piso del 25% anual y estado de anarquía en medio territorio nacional? ¿Qué dice de un país donde el jefe de Gabinete dice no haber enviado fuerzas de seguridad porque no le sonó el teléfono y sigue en funciones como si nada hubiese pasado? ¿Cómo se llegó a esto? Si bienes un tema muy complejo, hay tres puntos que creo no deben pasar por desapercibidos: (1) el económico, (2) el político y (3) el cultural.

Seguir leyendo en Infobae.

El origen de nuestros derechos

derechoLa facultad de hacer o no hacer algo siempre que no dañe igual derecho de terceros resulta indispensable al efecto de poder seguir el camino que cada uno prefiera para lograr sus cometidos particulares y, asimismo, con esta posibilidad abierta, las personas obran conforme con su condición humana, es decir, revestidas de dignidad compatible con su libre albedrío, lo cual lo distingue del resto de las especies conocidas

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Sigue leyendo →

NGDP Targeting, cual NGDP?

Si el objetivo que debe buscar un banco central como emisor monopólico de dinero es un equilibrio monetario, entonces la norma de productividad es la norma a seguir en lugar de la estabilidad de precios (inflación baja o cero). El principio de la norma de productividad es simple, la oferta de dinero debe acomodar cambios en la demanda de dinero, no cambios en la productividad de la economía que llevan a una mayor oferta de bienes y servicios y por lo tanto a una disminución del nivel de precios (aumento del precios del dinero).

En teoría la norma de productividad implica estabilizar el precio de los factores de producción (K y L). En la practica la norma de productividad se asocia con estabilizar el ingreso nominal. De allí las propuestas de NGDP Targeting donde MV = Py = constante.

Sigue leyendo →

Estados Unidos medirá la Producción Bruta sugerida por Mark Skousen

StructureofProductionA partir de 2014 el Buró de Análisis Económico de los Estados Unidos publicará una estadística macroeconómica austriaca conocida como Producción Bruta o Gross Output, la cual saldrá al público al mismo tiempo que los resultados del Producto Interno Bruto.

Mark Skousen sostiene que

Publicar la Producción Bruta y el Producto Interno Bruto al mismo tiempo será como otro round de Hayek vs Keynes.

La Producción Bruta provee un correcto balance en el proceso de producción-consumo que hace falta en los datos del PIB. Como Steve Landefeld, director de BEA, y los coeditores Dale Jorgenson y Bill Nordhaus dicen: Producción Bruta es la medida natural del sector productivo, mientras que el PIB es apropiado como una medida de bienestar. Ambos son necesarios en un sistema completo de cuentas.

Skousen ha abogado por esta nueva estadística nacional desde que publicó The Structure of Production en 1990. Steve Forbes se refirió a la Producción Bruta como un gran avance en apoyo a la macroeconomía austriaca del lado de la oferta, la cual socava todo el fundamento de la economía keynesiana.

Steve Moore de The Wall Street Journal y Gene Epstein de Barron’s esperan escribir artículos de la Producción Bruta. También la prestigiosa revista The Economist.

Estoy muy emocionado, este es un triunfo personal que tardó casi 25 años en suceder. La mayoría de autores de libros de texto de economía están planeando incluir una sección de Producción Bruta en las próximas ediciones (McConnell, Parkin, Gwartney), y los analistas económicos están empezando a echarle un ojo. Recién recibí un correo de Roger Leroy Miller diciendo que ha añadido una sección de Producción Bruta en su 18ª edición de “Economics Today”. Por supuesto, ya está totalmente desarrollada en mi libro de texto “Economic Logic”, agregó Skousen.

¿Pero qué es la «producción bruta»? En la entrevista que tuve la suerte de compartir con Mark Skousen, él mismo explicaba el concepto. Aquí puede acceder a la entrevista completa, pero abajo copio el extracto traducido.

AR: The Structure of Production [La Estructura de la Producción] (NewYork University Press, 1990) fue su primer libro académico, y se suele describir como un clásico de la Macroeconomía Austriaca moderna. ¿Qué puede encontrar el lector en este libro?

MS: The Structure of Production fue visto como la biblia clandestina de la economía de la Oferta (Supply Side Economics); un renacimiento de la Ley de Say; una herramienta para el análisis financiero; y lo más importante, como un avance Austriaco sobre el Weltanschauung estándar Keynesiano y Monetarista.

Creo firmemente que durante nuestra corta permanencia en esta vida, nos debemos concentrar en avanzar y mejorar el trabajo de otros. ¿Porqué gastar tiempo en actividades que otros están desarrollando de forma satisfactoria? Observé la necesidad de avanzar en base al magistral modelo macroeconómico de Hayek, que se encuentra en Precios y Producción (1931). Los Austriacos necesitaban un modelo macro actualizado que pueda contrarrestar los modelos Keynesianos y Monetaristas en boga en la actualidad. Pensé que los triángulos de Hayek eran un buen lugar para comenzar, pero que eran enteramente teóricos, lo cual era una de las razones por lo que no se popularizaba. En mi trabajo, The Structure of Production (NYU Press, 1990), intenté modernizar los triángulos de Hayek en un modelo universal de una economía en cuatro etapas (recursos, producción, distribución y producto final) que pudiera ser integrado con las estadísticas de ingreso nacional y que pudiera ser testeado empíricamente.

Además del modelo de economía universal de cuatro etapas, el libro introduce una nueva estadística agregada bajo el nombre “Gasto Doméstico Bruto” (Gross Domestic Expenditures – GDE), el cual intenta medir el gasto total en la economía. Muestro que el GDE puede ser fácilmente integrado a un libro de texto de estadísticas de ingreso nacional así como lo está el Producto Bruto Interno (PBI). Se puede ver abajo el diagrama del modelo de la economía de 4 etapas, y la relación entre el GDE y el PBI.

El modelo macroeconómico actual es por naturaleza Keynesiano y comienza por el producto final (PBI), lo cual crea distorsiones acerca de la economía, enfatizando por demás en el consumo a expensas del ahorro y la inversión. Mi modelo “Austriaco” crea el equilibrio adecuado entre la parte de “hacer” y de “utilizar” la economía. Utilizando el GDE, descubrí que el gasto en consumo solo representa el 30% de la economía de los EEUU, no el 70% como comúnmente se informa. Para un mayor detalle se puede ver mi reciente artículo publicado en The Freeman (17 de mayo de 2010) bajo el título:  “Consumer Spending Doesn’t Drive the Economy, Investment Does” [El gasto en consumo no conduce a la economía, la inversión lo hace]

He incorporado el modelo de cuatro etapas y el GDE en mi propio libro de texto, “Economic Logic” [Lógica Económica] (Capital Press, 2000, 2010), y con suerte eventualmente será adoptado en todos los libros de texto. Como Max Planck dijo, “la ciencia progresa funeral a funeral”.

Además busco avanzar en la teoría Austriaca del ciclo económico con la introducción de los Vectores de Demanda Agregada (ADV) y los Vectores de Oferta Agregada (ASV).

Me tomó alrededor de diez años escribir el libro, y recién ahora está logrando cierto reconocimiento. New York University Press recientemente lanzó una edición de bolsillo (paperback) con una nueva introducción (2007). Recientemente fue traducido al polaco.

Lea también aquí un artículo de Skousen sobre Producción Bruta publicado por Forbes.

Videos de Mark Skousen en New Media:

Fuente: El amigo de la Marro, UFM + algunos agregados.

La Economía de la Escuela Austriaca no es pseudociencia – Parte II

La primera parte de mi réplica a José Luis Ferreira dejó pendiente el punto metodológico. En esta segunda parte me propongo explicar brevemente cómo proceden los economistas austriacos, como un complemento a lo ya señalado por Juan Ramón Rallo, aspectos que comparto plenamente y que ya compartimos en nuestro blog.

Puede resultar paradójico, pero así como los austriacos han denunciado el abuso de la matemática por parte de los profesionales de esta disciplina (Ver Juan Carlos Cachanoksy aquí y aqui), también sostienen que el método adecuado para la economía es precisamente el mismo que el de las matemáticas. Sin entrar en el debate de si las matemáticas son o no una ciencia, diremos que las matemáticas son un cuerpo de teoremas abstractos, vacíos de contenido empírico, que se deducen lógicamente de ciertos axiomas. Luego, bajo ciertas definiciones, las matemáticas –y también su hija, la geometría- tienen numerosas aplicaciones en el mundo real.

La praxeología precisamente sigue este método. Define un axioma como punto de partida, y deduce de él una serie de teoremas, que podemos llamar leyes económicas teóricas, porque son de aplicación universal y vacías de contenido empírico.

El enfoque es claramente anti-positivista (Friedman 1953), porque sostiene que no es posible refutar las leyes económicas que se deducen del axioma central a través de la evidencia empírica. Un ejemplo de las matemáticas que acostumbra ofrecer Juan Carlos Cachanosky en sus clases puede resultar útil para mostrar el punto. Imaginemos que yo deposito 4 manzanas en una heladera vacía. Luego mi esposa me comenta que depositó otras 8 manzanas en la heladera. Ahora imaginemos que al abrir la heladera cuento 13 manzanas. ¿Refuta el caso los respectivos teoremas de las matemáticas? Claro que no. Al aplicar los axiomas y teoremas deducidos lógicamente sobre el mundo real, debo hacer ciertas observaciones empíricas, subjetivas, ajenas al modelo. Luego, los errores de predicción (pasados y futuros) no son necesariamente problemas del modelo teórico. A lo sumo, nos pueden prender una luz de alarma de que puede haber allí un problema. Para refutar un teorema matemático se necesita una demostración lógica en la deducción de los teoremas. Para refutar una ley económica del tipo austriaco también se necesita una demostración lógica en la deducción de los teoremas.

¿Podemos sostener entonces que los teoremas de la matemática o la economía son siempre verdaderos y que es imposible su refutación? Claro que no. Todos los teoremas son construcciones teóricas abiertas al debate, pero no debemos confundir la contrastación o refutación de estos teoremas, respecto de la contrastación o refutación de las predicciones empíricas que surgen de aplicar estos teoremas. En el primer caso, necesitamos lógica para desmantelar el sistema. En el segundo, las observaciones sobre hechos empíricos pueden ayudarnos a identificar un problema.

¿Y qué podemos decir de los axiomas? Por conveniencia metodológica los axiomas se toman como válidos, indiscutibles y no se contrastan directamente con la evidencia empírica. Sin embargo, al introducirnos en el “arte” de la predicción, sí se contrastan los axiomas de un modo indirecto. Esto es lo que llamamos macro-predicciones que pondrán a prueba el conjunto del sistema que incluirá desde el axioma de punto de partida, hasta los teoremas teóricos deducidos y las observaciones subjetivas y empíricas del analista. Un error en la predicción, sin embargo, no anula al sistema, ni al axioma de punto de partida. El analista deberá empezar por el final, analizando si sus observaciones subjetivas fueron correctas, y si no encuentra errores allí, volver la atención sobre la deducción de los teoremas.

Dicho esto, hay que decir que Menger (1871, 1884) sólo dio los primeros pasos en la construcción de este sistema. Böhm Bawerk ofreció algunos avances más tarde en su trabajo en tres tomos, Capital e Interés (1884-1889-1921). Pero corresponde a Mises el mérito de ofrecer una primera sistematización integrada de la economía, específicamente en su tratado La Acción Humana (1949). Hoy contamos además con nuevas contribuciones que reforzaron esa línea de trabajo, pero aquí me interesa destacar el notable aporte del profesor Zanotti en el que ofrece un ordenamiento epistemológico de la economía de la acción humana, que permite mostrar con mayor claridad los elementos de la praxeología: 1) un sub-núcleo central no falsable, que surge de una descripción del axioma praxeológico central y una descripción de los 24 teoremas o leyes económicas teóricas que se pueden deducir de ese axioma; 2) una serie de hipótesis auxiliares, de carácter empírico, que son fundamentales para pasar de las leyes económicas teóricas al análisis de la economía pura de mercado, del intervencionismo y del socialismo; 3) una descripción de los teoremas o leyes económicas empíricas que describen la economía pura de mercado, y que se pueden deducir del axioma central + las leyes económicas fuertes + hipótesis auxiliares; 4) una descripción de los teoremas o leyes económicas empíricas que describen la teoría general del intervencionismo, describiendo en particular aquellos teoremas que advierten de las consecuencias de la acción estatal al distorsionar los precios que surgen en una economía pura de mercado; 5) una descripción de los teoremas o leyes económicas empíricas que describen el socialismo, definido bajo la propiedad pública de los medios de producción. (Zanotti 2009)

Todo esto intentamos resumirlo en el siguiente cuadro, el que además presenta ejemplos concretos de cada uno de estos teoremas o sub-hipótesis auxiliares, para que el lector se haga una correcta imagen del planteamiento del profesor Zanotti.

Zanotti

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de Zanotti, 2009.

¿Pero qué entendemos nosotros por ley económica? La respuesta es compleja porque existen tantas definiciones de “ley” como “filósofos de la ciencia”. Nosotros diremos que “ley económica” es aquel teorema que se deduce directa o indirectamente del axioma praxeológico central. Pero debemos advertir que en este sistema coexisten distintos tipos de leyes.

Del cuadro se pueden deducir precisamente tres diferentes tipos de leyes económicas. Para definirlas utilizaremos cuatro ejemplos concretos de teoremas, todos los cuales forman parte del sistema praxeológico. En este caso, nos concentraremos en cuatro leyes que están conectadas, pero que son de naturaleza diferente, a saber, 1) la ley de utilidad marginal; 2) la ley del intercambio; 3) la ley de formación de los precios; 4) la ley de control de precios máximos.

Diremos que la primera es una ley económica en sentido fuerte, universal, vacía de contenido empírico: “El valor otorgado a las unidades de un bien formado por n unidades es mayor que el otorgado a las unidades del mismo bien formado por n+1 unidades y menor que el otorgado a las unidades del mismo bien formado por n-1 unidades (ley de utilidad marginal)” (Zanotti, 2009, p. 34). Partiendo del axioma praxeológico central de “la acción humana” su deducción es lógica y sólo puede ser refutada mediante esta herramienta.

Tomemos ahora la ley del intercambio: “La ley de utilidad marginal y la [hipótesis auxiliar de la] división del trabajo constituyen dos condiciones necesarias para el intercambio de bienes y servicios (mercado). Según la hipótesis auxiliar 3ª, en la cooperación social cada persona concentra su labor en aquello para lo cual posee mayor productividad. Por lo tanto, cada persona dispondrá de mayor cantidad de unidades del bien que produce que del bien que no produce. Luego, dada la ley de utilidad marginal (axioma 9), si A produce a y si B produce b, el valor de las unidades de a será para A menor que para B, y el valor de las unidades de b será menor para B que para A. En ese caso, cada persona valora menos lo que posee que lo que no posee, y dado el axioma 1, tenderá a realizarse el intercambio.” (Zanotti, 2009, pp. 37-38)

Puede confundir al lector que aquí Zanotti define como axioma 1 y 9, lo que nosotros definimos inicialmente como teoremas. Lo que ocurre es que dentro del sistema representado en el cuadro No. 2, hay dos sub-sistemas axiomático-deductivos. El primero tiene como axioma a la acción humana, esto es, el axioma praxeológico central, del cual se derivan los 24 teoremas praxeológicos. El segundo sistema, tiene como axiomas a los 24 teoremas praxeológicos, de los cuales se derivan luego los teoremas de la economía pura de mercado, el intervencionismo y el socialismo.

Volviendo sobre la ley del intercambio, no podemos asumir a priori que siempre habrá intercambio. Para ello debemos asumir la existencia de más de un individuo y una determinada interacción social entre ellos. Pero esa cooperación social y también la división del trabajo requieren como condicionante de ciertas instituciones –que Zanotti coloca como hipótesis auxiliares-, como por ejemplo, el derecho de propiedad o la libertad de contratos, los que no necesariamente aparecen en el mundo real. Hubo otros tiempos, y hay hoy muchos lugares, en que tales asociaciones voluntarias no ocurrieron, ni ocurren. La teoría de los juegos, por ejemplo, se preocupa precisamente por mostrar centenares de situaciones en que los agentes no cooperan.

Luego, bajo todo lo dicho, podemos pasar a la ley de determinación de los precios: “Oferta y demanda encuentran una valoración común en el precio. Si A demanda 3 b y por ellos ofrece 2 a, y B demanda (valora) 2 a pero por ellos ofrece 1 b, no hay intercambio. Luego, para que haya intercambio el valor esperado mínimo del oferente (‘yo no vendo por más de…’) debe ser menor o igual al valor esperado máximo del demandante (‘yo no compro por más de…’). Luego, si se produce el intercambio, oferente y demandante se han encontrado, comunicado, en una valoración en común que se denomina precio. El precio no es entonces el precio esperado del vendedor ni del comprador, sino el precio en el momento del intercambio. Es el encuentro de expectativas entre oferente y demandante lo que se denomina precio.” (Zanotti, 2009, pp. 38-39)

Estos dos teoremas, el de la ley de intercambio y la ley de formación de precios son para nosotros leyes económicas empíricas que nos permiten comprender una parte de la economía pura de mercado. No podemos calificarlas como leyes “fuertes” porque no son vacías de contenido empírico.

Finalmente, el profesor Zanotti nos recuerda la ley de precios máximos que es generalmente aceptada en el campo de la microeconomía: “toda fijación de un precio por debajo de lo que el mercado lo hubiera fijado (precio máximo) genera una retracción de la oferta y un aumento en la demanda, lo cual implica un faltante en el mercado.” (Zanotti, 2009, p. 70)

Esta ley económica también es empírica, porque se basa en una intervención del estado sobre un aspecto de la economía pura de mercado. Pero si bien es una ley económica empírica, debemos advertir que no es parte de la economía pura de mercado, sino de una teoría más amplia del intervencionismo.

Ceteris paribus, puede observarse que una política económica (bien o mal intencionada) que fije esos precios, en un nivel diferente al que genera el propio mercado, producirá con el tiempo una reacción del mercado que necesariamente conducirá a un efecto contrario al buscado.

Podemos tomar como ejemplo, el teorema enunciado arriba que resume la ley de control de precios máximos. Concretamente, esta ley muestra que si el gobierno desea intentar bajar el precio de la carne o la leche a un nivel inferior al que el mercado determina, los incentivos a una mayor demanda y a una menor oferta contribuirán a su escasez, lo que más tarde hará elevar aun más su precio de mercado, lo que agravará indeseablemente el problema inicial.

Advertirá el lector que esta ley aplica a todos los bienes y a todos los servicios, incluyendo la salud y la educación, y también, como ha demostrado Gary Becker, al mercado de las drogas, los órganos humanos, el matrimonio, la discriminación o el crimen organizado. (Becker, 1976).

El cuadro trabaja finalmente el caso del socialismo, lo cual es relevante para mostrar que el sistema no limita su utilidad únicamente al caso específico del capitalismo, sino a todos los sistemas económicos posibles. Si definimos socialismo como ausencia de propiedad privada, entonces surge un nuevo teorema: “El cálculo económico es imposible bajo el socialismo.” (Zanotti, 2009, p. 88).

En comparación con la economía pura de mercado, uno puede notar lógicamente que la ausencia de propiedad privada de los medios de producción, implicará ausencia de mercados para esos medios de producción. Sin estos mercados, no habrá precios para esos medios de producción, lo que implica lógicamente que no es posible realizar cálculo económico, lo que en definitiva es una guía para la función empresarial en cuanto a qué bienes y servicios deben ser producidos. Cabe notar que este teorema elaborado por Mises (1922) anticipó el caos en la producción que habría en cualquier economía que rechace la propiedad privada de los medios de producción.

Mark Blaug –uno de los tratadistas de mayor prestigio en la historia de las ideas- reconoció que “de forma lenta y extremadamente reacia he llegado a darme cuenta de que ellos (los teóricos de la Escuela Austriaca) están en lo cierto y de que todos los demás hemos estado equivocados”, afirmando además, al evaluar la aplicación del paradigma neoclásico cara a justificar la posibilidad del cálculo económico socialista, que es algo “tan ingenuo desde el punto de vista administrativo como para dar risa. Sólo aquellos emborrachados con el modelo de equilibrio estático perfectamente competitivo pueden haberse tragado semejante tontería. Yo mismo fui uno de los que se la tragó en mis años de estudiante en los 50 y ahora no hago sino maravillarme ante mi propia falta de agudeza.” (Blaug y Marchi, 1991, p. 508)

Demás está decir que Ferreira y los economistas de la corriente principal, podrán rechazar esta metodología, pero lo que no queda claro, al menos para quien escribe es por qué lo rechazan, y mejor aun, por qué tal proceso no sería científico.

Quizás deban comprender la praxeología como un único gran modelo que integra todo el análisis económico. Quizás los elementos de punto de partida, el axioma central y sus teoremas deducidos, no deban ser tomados por ellos como indiscutibles, sino como simples supuestos. Pero de cualquier forma, el modelo tiene sus ventajas respecto de las metodologías alternativas, tomando como principal ejemplo, el poder integrar los campos de estudio en un solo modelo. De ahí la «superioridad» del enfoque que muchos observamos en este paradigma respeto de sus alternativas.

Para cerrar, hay que señalar que el enfoque austriaco está abierto a debate. Los teoremas mencionados son sólo un punto de partida, que deberá ser corregido y ampliado por nuevos economistas en el futuro. Afirma el propio Zanotti:

“El desarrollo de estos teoremas puede ser continuado y perfeccionado ad infinitum. Los ideales de ‘ciencia terminada’ ya hace mucho tiempo que concluyeron. La epistemología ha dado un verdadero progreso con el tema de los límites del conocimiento humano, en las ciencias naturales, ciencias sociales y formales. […] Trabajos como estos no sólo no cierran los temas sino que los abren a mayores desarrollos. Pero esa apertura tiene que ver con un orden epistemológico  de los contenidos. Tal ha sido nuestro principal intento.” (Zanotti, 2009, pp. 90-91)

La Economía de la Escuela Austriaca no es pseudociencia – Parte I

José Luis Ferreira ha escrito un libro en el que relaciona la economía y la pseudociencia. En los últimos días, tomó un extracto del libro y lo subió a un blog incluyendo una breve referencia crítica a la Escuela Austriaca de Economía que copio a continuación.

“Con la escuela austriaca se encienden muchas señales de alarma que nos previenen contra la pseudociencia: ¿dónde están los avances de esta escuela? ¿Cuándo han corregido un error? ¿Cuándo han descartado una hipótesis por encontrar otra mejor? ¿Dónde publican? ¿A quién convencen? ¿Qué datos necesitan para invalidar alguna de sus hipótesis? … En realidad no es de extrañar que esta escuela no presente avances puesto que, como decía Friedrich Hayek, su postura no es consecuencialista. Para ellos la aceptación de la libertad de mercado es un fin en sí mismo como parte de la libertad humana.”

La crítica ha generado una fuerte reacción en los círculos austriacos, y es quizás por eso que me animo a escribir esta nota, básicamente para calmar las aguas y pedir comprensión de un lado y del otro del debate.

A los austriacos les digo que Ferreira no es un improvisado. Es profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y se define a sí mismo como un economista de amplia formación, experto en Teoría de Juegos, Microeconomía, Economía Experimental y Metodología, temas sobre los que dirige proyectos de investigación y publica regularmente artículos en las revistas académicas internacionales.

Les diré además que esta crítica no es nueva, sino que representa precisamente el modo en que la corriente principal, el mainstream, ve a la tradición austriaca.

Incluso diré que parte de la tradición austriaca –y no daré nombres- cae en los vicios que Ferreira señala. Sí, lo confirmo, dentro de la Escuela Austriaca hay autores que contaminan sus investigaciones con sesgos ideológicos.

Pero también le diré a Ferreira que esos sesgos no son sólo un problema en la tradición austriaca. Rallo lo dice claramente en su réplica. No puede desestimarse a toda la tradición por la mala praxis de unos pocos. De otro modo, ¡qué quedaría de la profesión!

Intentaré entonces convencer a Ferreira que hay una Escuela Austriaca a la que vale la pena dedicarle tiempo, y que va mucho más allá de Mises y Hayek.

Sigue leyendo →