Michel Ibarra me comparte este link a un post crítico sobre los Indices de Libertad Económica. El argumento del post es que los índices de libertad económica, en realidad, no están midiendo la libertad económica. El post tiene algunos comentarios interesantes, pero los argumentos de fondo no me parecen muy convincentes y son una buena oportunidad para discutir algunos puntos.
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Lecturas para Historia del Pensamiento
Agradezco mucho a quienes enviaron sus sugerencias, todas muy útiles. Teniendo en cuenta algunos de los comentarios (que sean en castellano es mejor, que estén en la web) y que sean de los autores mismos más que sobre ellos, aunque con algunas excepciones, les hago llegar una lista. Los que aparecen en ingles es que no están en castellano.
Me quedan afuera autores como Hume, Smith, Say, en fin, ahora les pregunto, manteniendo la cantidad de trabajos: cuáles agregarían y, en tal caso, cuáles sacarían
- Rothbard, El erudito extremista Juan de Mariana
- Vernon Smith, Las dos caras de Adam Smith
- Menger, El Origen del dinero
- Radford, Campo de prisioneros
- Hayek, El uso del conocimiento en la sociedad
- Coase, El problema del costo social
- Demsetz, Hacia una teoría de los derechos de propiedad
- Hayek, El significado de la competencia
- Coase, The lighthouse in economics
- Rothbard, Ley, Derechos de propiedad y contaminación atmosférica
- Mises, Causas de las crisis económicas
- Hayek, Desnacionalización del dinero
- Mises, El cálculo económico en el socialismo
- Friedman, The social responsibility of business is to increase its profits
- Buchanan, Mi peregrinaje intelectual
- Gustave de Molinari, Sobre la producción de seguridad
- Douglass North, La economía institucional
Capitalism and Labor Share (Young and Lawson)
La idea de la explotación del capital sobre el trabajo esa una idea muy arraigada en Latino América. Esta concepción viene, a mi juicio, acompañada de varios mitos (aquí menciono algunos sobre distribución del ingreso.)
En un reciente paper, Andrew A. Young y Robert T. Lawson deciden mirar más de cerca el «labor share» o la participación del factor trabajo (por unidad de capital) sobre la totalidad de los ingresos. Lo que encuentran es, justamente, lo mismo que Marx: países más capitalistas poseen una mayor porción del ingreso en manos del factor trabajo. Dejo unas interesantes reflexiones de la introducción y luego algunos comentarios de sus resultados.
Historia del Pensamiento Económico – sugerencias
Estimados,
El año que viene estaré dictando una materia de Historia del Pensamiento Económico I en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Como parte del programa quisiera que los alumnos leyeran durante el cuatrimestre un conjunto de textos originales.
Quiero entonces seleccionar unos 15 trabajos, ya sean artículos o capítulos de libros que deberían estar sí o sí en una lista que, sobre todo, les muestre «la otra mitad de la biblioteca». Ejemplo: Hayek: El uso del conocimiento en la sociedad.
(Cantillon, Turgot, Adam Smith, Ricardo, Say, Mill……., Menger, Bohm Bawerk, Mises……, Coase, North, Vernon Smith)
Como van a leer uno por semana no deberían ser muy extensos.
Empezando desde Juan de Mariana hasta la actualidad, qué artículos o capítulos de libros sugerirían?
Agradezco sus sugerencias
Revalorización de la Escolástica en la formación del pensamiento económico
En varias oportunidades hemos llamado la atención de nuestros lectores, solicitando se preste mayor atención al pensamiento de los escolásticos como raíz del moderno pensamiento económico (véase por ejemplo, aquí y aquí). En este post comparto un hallazgo de la web con una breves referencias del Académico de Número, Excmo. Sr. D. Fabián Estapé Rodríguez (1923-2012), quien en la sesión del día 10 de octubre de 1995, ofreció ante el Presidente de la Academia Española, algunas palabras acerca de la revalorización de la Escolástica en la formación del pensamiento económico. En la nota referencia los conocidos trabajos de Schumpeter (1954), Raymond de Roover (1958) y Grice-Hutchinson (1978), esta última alumna de Friedrich Hayek. Más tarde llegarán otros aportes de Alex Chafuén, Murray Rothbard y Jesús Huerta de Soto que profundizan esta revalorización.
Estas notas que pretenden despertar el interés hacia el momento culminante de la aportación del pensamiento económico español a la formación del análisis económico, no pueden ir mucho más lejos de esta visión panorámica, que se enriquece -en mi opinión- con el reconocimiento manifiesto, sobre todo en Estados Unidos y en Gran Bretaña, de la existencia de una verdadera Escuela, la Escuela de Salamanca, que con gran intuición supo adivinar nuestro malogrado compañero José Larraz. Ahora, en un descargo de conciencia, debemos solicitar la benevolencia de filósofos y pensadores, en general, porque, como señalara José Ferrater Mora, los economistas hemos incurrido en el «vicio» de hacer sinónimo el pensamiento escolástico y la Filosofía medieval. Son, como sabemos hoy todos, cosas distintas y a veces contrapuestas. Constituye una destacada satisfacción registrar la incesante labor de la distinguida discípula de Friedrich van Hayek, en la London School of Economics, las tantas veces citada Marjorie GriceHutchinson, merecida Doctora Honoris Causa -aunque el título se halla un tanto devaluado. Lo mismo cabe decir, y siempre desde la trinchera de la gratitud, de Raymond de Roover y Jean y Pierre Vilar. Mi conocida formación -que no es un secreto para ninguno de ustedes- me obliga a cerrar esta intervención con la referencia inexcusable a la Historia del Análisis Económico de Joseph Alois Schumpeter.
Acceda aquí al documento completo.
Reflexión de domingo: «Elogio de Nelson Mandela»
Soy de aquellos que piensan que los héroes y villanos de nuestro tiempo tienen mucho de mito. Si Galileo Galilei no hubiera creado el termómetro, otros hubieran tomado su lugar. Si Hitler no hubiera comenzado un movimiento totalitario, algún otro individuo del sufrido pueblo alemán hubiera tomado su lugar. Si Keynes no hubiera planteado la teoría general del intervencionismo, algún otro autor, un Pigou o un Samuelson, habría tomado su lugar.
Pero luego aparecen las excepciones. Y quizás Nelson Mandela lo sea. El País publica una nota de Mario Vargas Llosa, el Premio Nobel en Literatura y uno de los grandes escritores de nuestro tiempo, acerca de la vida de Nelson Mandela.
Afirma Vargas Llosa, que Mandela logró alcanzar un sueño imposible:
una transición pacífica del apartheid a la libertad, y que el grueso de la comunidad blanca permaneciera en un país junto a los millones de negros y mulatos sudafricanos que, persuadidos por su ejemplo y sus razones, habían olvidado los agravios y crímenes del pasado y perdonado.
Habría que ir a la Biblia, a aquellas historias ejemplares del catecismo que nos contaban de niños, para tratar de entender el poder de convicción, la paciencia, la voluntad de acero y el heroísmo de que debió hacer gala Nelson Mandela todos aquellos años para ir convenciendo, primero a sus propios compañeros de Robben Island, luego a sus correligionarios del Congreso Nacional Africano y, por último, a los propios gobernantes y a la minoría blanca, de que no era imposible que la razón reemplazara al miedo y al prejuicio, que una transición sin violencia era algo realizable y que ella sentaría las bases de una convivencia humana que reemplazaría al sistema cruel y discriminatorio que por siglos había padecido Sudáfrica. Yo creo que Nelson Mandela es todavía más digno de reconocimiento por este trabajo lentísimo, hercúleo, interminable, que fue contagiando poco a poco sus ideas y convicciones al conjunto de sus compatriotas, que por los extraordinarios servicios que prestaría después, desde el Gobierno, a sus conciudadanos y a la cultura democrática.
Preguntas que me surgen: ¿Cuántas muertes evitó Mandela? ¿Pudo haber otro Mandela? ¿Cuán responsable es del cambio revolucionario que vemos en Sufáfrica? Meditar acerca de su legado, nos puede dejar muchas lecciones.
Los invitamos a leer aquí la columna de Mario Vargas Llosa completa.
Entrevista, Infobae TV
Juan R. Rallo: Es la EA una pseudo-ciencia?
Me alegra que Juan R. Rallo haya escrito este post. Ahora, cada vez que escucho a alguien decir que la EA es una pseudo-ciencia con dudosas, o ninguna, contribución, puedo ahorrarme el trabajo de argumentar e invitarlo amablemente a leer el excelente post de Rallo.
Aunque soy de la opinión de que no hay buenas o malas escuelas de Economía, sino buena o mala ciencia económica, considero que existe cierta utilidad señalizadora en poner en antecedentes al lector a propósito de la tradición principal de pensamiento en la que uno se enmarca. No para sacralizarla y defenderla a capa y espada, sino simplemente para aclarar cuál es tu background principal. En este sentido, tiendo a enmarcarme en la tradición de pensamiento de la Escuela Austriaca, aun cuando no son pocos quienes en alguna ocasión me hayan acusado de adoptar posiciones antiaustriacas por criticar a Hayek, Mises o Rothbard. Pero grosso modo creo que lo más descriptivo es insertarme dentro de esta corriente.
José Luis Ferreira acaba de publicar un libro en el que habla de refilón de la Escuela Austriaca para tildarla de pseudociencia. Su juicio crítico deriva de lo siguiente: “¿dónde están los avances de esta escuela? ¿Cuándo han corregido un error? ¿Cuándo han descartado una hipótesis por encontrar otra mejor? ¿Dónde publican? ¿A quién convencen? ¿Qué datos necesitan para invalidar alguna de sus hipótesis? … En realidad no es de extrañar que esta escuela no presente avances puesto que, como decía Friedrich Hayek, su postura no es consecuencialista. Para ellos la aceptación de la libertad de mercado es un fin en sí mismo como parte de la libertad humana”. Supongo que si uno es capaz de responder a estas cuestiones, la acusación de pseudociencia deberá ser corregida.
EPT: El Anacronismo del Socialismo y de la Politica de Control de Costos

Comparto mi última columna en Economía Para Todos sobre lo anacrónico de las políticas económicas del nuevo ministro de economía, Axel Kicillof, en Argentina.
Los cambios en el equipo económico del Gobierno dieron aún más trascendencia mediática a las políticas e ideas de Kicillof. El nuevo ministro de economía se define así mismo como marxista y keynesiano. Tampoco ha guardado energía en criticar a las “teorías ortodoxas”, sea lo que sea que Kicillof entienda por ortodoxia económica. Si sus actos algo sugieren, es un corte marxista más que keynesiano. Confiscaciones como las hechas a Repsol-YPF y la política de controlar la economía a través de grandes planillas de costos tiene bastante más de marxista que de keynesiano. Es importante, sin embargo, distinguir entre el socialismo de inicios del siglo XX y el socialismo actual. El retroceso que el último ha visto frente a los argumentos en defensa de economías libres no es menor; al punto tal la política de Kicillof de controlar los precios es peligrosamente anacrónica.
Infobae: El Libre Mercado y la Crítica del Papa Francisco
Comparto mi nota del lunes en Infobae sobre la crítica que el Papa Francisco hace al libre mercado. Vale aclarar que si bien tiendo a coincidir con varios aspectos del análisis de Gabriel, no obstante es un documento que al criticar al «libre mercado», sea lo que sea que entienda el Papa por este termino, claramente su mensaje se entiende en contra de las economías libres.
Las críticas que el Papa Francisco hiciese al libre mercado en el Evangelii Gaudium (“La alegría del Evangelio”) han generado fuertes reacciones. No sólo en Argentina, su país de origen, sino en varios países alrededor del mundo. Un ejemplo es un reciente post de Gregory Mankiw (Harvard University) en su blog con breves pero interesantes reflexiones. Especial atención recibió el pasaje donde el documento critica la teoría del “derrame, que supone que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismo sacralizados del sistema económico imperante” (p. 44).
