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Acerca de Adrián Ravier

Adrian Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín.

Cómo la Fed causa auges y declives en Sudamérica

ncachanoskyHace unos días, el Ludwig von Mises Institute difundió en su página web una entrevista a Nicolás Cachanosky, donde el economista argentino y editor de este blog, resumió su tesis doctoral y su acercamiento a la tradición austriaca. Gracias al esfuerzo del Mises Hispano, y en particular a la traducción de Mariano Bas Uribe, hoy podemos ofrecer también la entrevista en español.

¿Qué le llevó a su interés inicial por la Escuela Austriaca?

Nicolás Cachanosky: Mi interés inicial por la Escuela Austriaca provenía de mi padre, que hizo su doctorado bajo la tutela de Hans Sennholz sobre “Los defectos del análisis matemático en economía”.

Mi interés por la economía se inició durante el bachillerato y mi padre me dio libros de Hazlitt, Hayek, Mises y Rothbard. El verano de mi graduación me trajo mi primera copia de La acción humana. La leí por primera vez durante el verano antes de ir a la Pontificia Universidad Católica Argentina para licenciarme en economía.

Cuando acabé mis estudios de licenciatura hice mi Máster en Ciencias Económicas y Políticas en ESEADE, la institución académica austriaca/de libre mercado de Argentina. Después de dos años estudiando con Martin Krause, Gabriel Zanotti (que fue mi tutor) y otros miembros de la facultad, pasé a la Universidad de Suffolk y escribí mi tesis dirigida por Ben Powell.

Ahora me voy a la Metropolitan State University de Denver, donde enseñaré macroeconomía y dinero. Espero continuar con el trabajo de John Cochran (mimebro sénior del Instituto Mises y miembro emérito de la facultad del MSUD) y trabajar junto a Alex Padilla (investigador asociado del Instituto Mises) en su Explore Freedom Project.

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Los cinco errores de Samuelson [Infobae]

SamuelsonComparto mi última columna en Infobae.

Es una respuesta a la lectura de Samuelson sobre la gran depresión, el New Deal, la crisis subprime de 2008 y la obra de Friedman y Hayek.

No es el “venenoso legado” del laissez faire de Friedman y Hayek el que provocó las dificultades actuales, sino el “envenenado legado” del intervencionismo de Keynes, que hoy sobrevive en la discrecionalidad y las regulaciones defendidas por Paul Samuelson.

Un siglo de fracasos: los primeros 100 años de la Reserva Federal americana

selguinLa Fundación Rafael del Pino organiza, el próximo día 2 de octubre de 2013, la Conferencia Magistral de George Selgin titulada “Un siglo de fracasos: los primeros 100 años de la Reserva Federal americana”.

Difundiremos el video de la conferencia ni bien esté disponible en la web.

 George Selgin es catedrático de economía en el Terry College of Business de la Universidad de Georgia y decano del Cato Institute en Washington DC. Su investigación abarca una amplia gama de temas dentro del campo de la economía monetaria, incluyendo la historia monetaria, la teoría macroeconómica y la historia del pensamiento monetario. Es autor de obras como Theory of Free Banking Bank Deregulation and Monetary Order, Less Than Zero: The Case for a Falling Price Level in a Growing Economy y, más recientemente, Good Money: Birmingham Button Makers, the Royal Mint and the Beginnings of Modern Coinage.

Ha escrito para numerosas publicaciones en revistas académicas, como British Numismatic Journal, the Economic Journal, the Economic History Review, the Journal of Economic Literature, o the Journal of Money, Credit, and Banking, y asi como columnas divulgativas en The Christian Science Monitor, the Financial Times o the Wall Street Journal.

El profesor Selgin también es editor asociado del Econ Journal Watch, una revista electrónica dedicada a la exposición de ” las suposiciones inapropiadas, las debilidades en las cadenas de argumentos, las reclamaciones faltas de importancia y las omisiones de las verdades pertinentes” en los escritos de los economistas profesionales.

Una vida formando austriacos: Entrevista a Rogelio Pontón

PontonMuchos de nuestros lectores de Rosario y de la Argentina extrañarán a quien fue su gran maestro. Rogelio Pontón pasó «una vida formando austriacos», como señalábamos en el título de aquella entrevista que concretó junto a Ivo Sarjanovic y que compilamos en el 2do volumen del libro «La Escuela Austriaca desde Adentro«.

A modo de homenaje, dejamos la entrevista completa. QEPD.

Una vida formando austriacos: Entrevista a Rogelio Pontón

Rogelio Pontón es Contador Público Nacional por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en la Provincia de Santa Fé, Argentina, y ha acumulado varias décadas como profesor de Teoría Económica, Historia del Pensamiento Económico y Economía Argentina, en distintas Universidades de Rosario y ESEADE. Fue presidente de la Fundación Libertad y Rector de la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (UCEL), de la cual hoy es decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Hoy, además, es Director de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Rosario, del cual depende un departamento de capacitación que prepara alrededor de 2000 estudiantes por año, y donde dirige desde hace más de 20 años el Semanal, que ya acumula 1376 ejemplares, abordando temas económicos y financieros vinculados a la producción de cereales, oleaginosas y subproductos, pero donde se vislumbra un espíritu austríaco.

IS: Rogelio, ¿por qué no nos cuenta algo sobre su educación? ¿dónde fue a la escuela? ¿cómo fue su etapa universitaria? ¿por qué se decidió por esta carrera? ¿qué profesores lo influenciaron?

PONTÓN: Mi primera educación formal fue en la Escuela Almafuerte, en Rosario, donde cursé los seis grados primarios. Lo que recuerdo de esos años es que era bastante exitoso en matemática e historia y no tanto en lenguaje. La educación secundaria la cursé en la Escuela Superior de Comercio General San Martín de la misma ciudad y en los cinco años de ese ciclo tuve un muy buen desempeño, terminando con el segundo promedio de toda la Escuela, turno mañana, tarde y noche.

Durante el ciclo secundario y primeros años de la Universidad no tuve un interés especial por la economía. Mis preocupaciones mayores fueron en materia religiosa y siguen siéndolo hasta ahora. Seguí cursos particulares con algunos profesores destacados en ciencia bíblica y en teología, como el Rdo. Padre Enrique Nardoni, doctor en ciencias bíblicas, y recibí una influencia importante del Rdo. Padre Héctor Valla que me permitió escribir comentarios bibliográficos en algunos números de la revista ‘Didascalia’ que él dirigía. De todas maneras, cuando estaba cursando el tercer año de la carrera de Contador Público, a partir de un libro que me acercó el Dr. Antonio Margariti -me refiero a “Más allá de la oferta y la demanda” de Wilhelm Röpke- el tema de la ciencia económica pasó a ser para mí importante.

En economía no tuve profesores destacados que deba recordar. Fui buen alumno, pero el tener que trabajar no me permitió especializarme con más dedicación. Tengo que recordar que comencé a trabajar cuando tenía catorce años y ahora, en trámite de jubilación, recuerdo que he trabajado en relación de dependencia alrededor de 50 años. Por supuesto, las actividades laborales me restaron tiempo para estudiar una carrera de postgrado, pero la profesión muy variada me enseñó también muchas cosas.

Cuando cursaba la carrera de grado (Contador Público) los libros de texto por los que se estudiaba economía eran los cursos generales de Francesco Vito y Paul Samuelson. No recuerdo de ningún profesor que me haya motivado a dedicarme a la economía; si recibí influencia de Antonio Margariti que era algunos años mayor pero que no fue profesor mío en ningún momento.

De todas maneras, y no como exigencia del plan de estudio, comencé a leer por mi cuenta y fui formando una biblioteca particular hasta el día de hoy de unos 3.000 volúmenes dedicados a temas económicos, bíblicos, teológicos y científicos.

Mi actividad laboral como contador público, especialmente en el rubro costos, la llevé a cabo en varias empresas (los lugares en donde trabajé profesionalmente fueron alrededor de 25). En 1977 ingresé como docente de economía en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Católica Argentina (UCA) de Rosario sustituyendo al Dr. Margariti. En 1979 ingresé como profesor de economía en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario; en 1980 me nombraron director de teoría económica de la Escuela de Economía de esa facultad y en 1982 fui designado director de dicha Escuela. En esas tareas tuve una dedicación prácticamente full time.

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Money, Markets, and Government: The Next 30 Years [Cato Journal]

catov33n3-coverEl Cato Journal publicó un nuevo número (Fall 2013, Vol. 33, No. 3) que ofrece un material imperdible para nuestros lectores del blog, especialmente los interesados en el tema monetario.

Destacan los aportes de George S. Tavlas con un homeanje a Anna J. Schwartz; John B. Taylor con un análisis de los últimos 30 años de política monetaria de la Fed y las lecciones que se pueden desprender para los próximos 30 años; Charles Plosser señalando las buenas intenciones de las políticas de la Fed, pero destacando las consecuencias riesgosas que ellas implican; David Malpass agregando que la Fed debe cambiar su curso; Allan Meltzer acerca de si la Fed puede recuperar independencia; Thomas Cargill y Gerald O ´Driscoll Jr evaluando precisamente si esa independiencia de la Fed es un mito o una realidad; Eswar Prasad and Lei Ye evaluando la posibilidad de que el Renminbi se convierta en la moneda de referencia para el comercio global; además de diversos aportes de Vernon Smith, Lawrence H. White, Pedro Schwartz y otros.

Acceda aquí al índice completo y a cada uno de los artículos del ejemplar.

Midiendo el crecimiento económico de Argentina

ucema_logoAriel Coremberg presentará el próximo 26 de septiembre a las 12 del mediodía en UCEMA (Av. Córdoba 274, Ciudad de Buenos Aires) un artículo en el que se propone medir el verdadero crecimiento económico de la Argentina desde 1993 a la fecha.

Concretamente, dice el Abstract,

El propósito del paper es presentar una revisión exhaustiva a 4-5 dígitos de la CIIU de la metodología del PIB argentino para reproducir las series desde 1993; mediante las mismas fuentes y metodología utilizadas durante 25 años hasta el 2007.

La serie reproducible ARKLEMS muestra un crecimiento menor que la serie oficial. Pero al contrario de varios mitos, la brecha no está relacionada con la deflación mediante índices de precios sesgados sino con el abandono de la metodología tradicional de las cuentas nacionales argentinas.

El trabajo demuestra que si bien Argentina presentó importante dinamismo durante el reciente episodio de crecimiento, este fue similar al período 1990-1998. De su comparación internacional, surge que Argentina no fue el campeón del crecimiento de América Latina.

Imagino que puede ser de interés para nuestros lectores residentes en Buenos Aires, asistir a esta presentación.

Acceda aquí al trabajo completo.

Acceda aquí al listado completo de seminarios gratuitos que se impartirán en UCEMA.

El descalce de plazos no es la causa del ciclo económico, parte 3

Como siempre ocurre en estos debates, el intercambio va abriéndose a varios campos relacionados. Aquí, para no perder el foco, me concentraré en el punto original, que el descalce de plazos no es la causa del ciclo económico. En el futuro intentaré volver sobre lo demás.

En esta última réplica de Rallo veo una contradicción que me impide comprender el mensaje de la teoría de la liquidez.

Hayek siempre rechazó que en ausencia de intervención estatal el mercado sea perfectamente estable. Distinguía por ello entre fluctuaciones y ciclos económicos. Las fluctuaciones ocurren por factores endógenos al mercado, ante cambios en las preferencias temporales o ante innovaciones tecnológicas. Los ciclos económicos ocurren por factores exógenos al mercado, concretamente, por la expansión de crédito de la autoridad monetaria que rompe la identidad entre ahorro e inversión, creando un auge insostenible.

Keynes, Marx y los seguidores de ambos, por el contrario, afirman que el ciclo económico es causado por factores endógenos al mercado. No hay espacio aquí para desarrollar las teorías de ambos, pero digamos que es justamente esta inestabilidad la que lleva a Keynes a justificar su intervencionismo y a Marx a sugerir un cambio de sistema.

Soy consciente que Rallo defiende un pensamiento libertario, y en ningún momento quisiera identificarlo con estos otros autores. Más aun, pienso que está haciendo un trabajo increíble en defensa de la libertad. Pero cerré mi anterior post afirmando que “la posición de Rallo tiene un condimento keynesiano importante. El ciclo económico se produce ahora por un factor endógeno del capitalismo.” A lo que Rallo respondió que “La teoría de la liquidez no fortalece la versión keynesiana del ciclo por una razón: porque explica cómo el libre mercado sería capaz de superar esos problemas.”

Aquí veo una contradicción importante que me lleva a concluir que quizás estamos diciendo lo mismo. Si el libre mercado es capaz de superar los problemas del descalce, entonces yo tendría razón en afirmar que el descalce no es la causa del ciclo económico. En todo caso, la teoría de la liquidez debería afirmar que el monopolio de emisión + el descalce, provocan ciclos económicos.

Si por el contrario, Rallo insiste en su posición de que “el descalce general de plazos sí genera el problema, con independencia del marco institucional en el que se dé” (punto 5), entonces fortalece la posición keynesiana de que está en la naturaleza del libre mercado la causa de los ciclos económicos.

En la clasificación de Hayek yo creo que el “descalce” sería un factor más para explicar ciertas fluctuaciones en el mercado libre, pero no para fundamentar los ciclos económicos.

Lo mismo ocurre con las reservas fraccionarias. En un sistema de banca central, la existencia de reservas fraccionarias ayudan a expandir el crédito y causan el ciclo económico. Pero en un sistema de banca libre, la competencia entre bancos emisores y la compensación bancaria evitan que se desencadene el ciclo, como de hecho muestra el caso de Escocia, que funcionó de forma estable con un encaje del 2 %.

De esto se deduce que ni el descalce, ni las reservas fraccionarias son causa del ciclo económico. La causa proviene del monopolio de emisión.

Hay que reconocer que el monopolio de emisión podría no generar ciclos económicos si lograra equilibrar ahorro e inversión, pero dada su naturaleza lo más probable es que Hayek tenga razón al enfatizar el «problema de conocimiento» y Buchanan tenga razón en enfatizar el «problema de incentivos». Resumiendo, lo más probable es que el monopolio de emisión redunde en desequilibrios monetarios.

Insisto entonces en la necesidad de distinguir entre marcos institucionales monetarios. Y el contraejemplo expuesto en mi anterior comentario, se cumple precisamente bajo un sistema de banca libre con reserva fraccionaria. No niego que el descalce puede generar pequeños desequilibrios, y que estos a su vez puedan generar cierto efecto Ricardo en la estructura productiva, pero al estar limitados por la competencia no llegan a causar el ciclo económico.

Rallo dijo que el mercado libre “sería capaz de superar” el problema. Quizás se refería a esto mismo. Y luego en el punto 3 de su réplica agrega que “sí, en banca libre los bancos tienden a aprender que no deben descalzar plazos. Pero… durante un tiempo pueden no haber aprendido la lección (en eso consiste el aprendizaje evolutivo: me equivoco, corrijo, aprendo) y en ese caso se podría dar un ciclo sin bancos centrales.”

Lo único que debo corregir de esta última afirmación es que no habrá “ciclo” en ese proceso de aprendizaje, sino que habrá quiebra de un banco o algunos bancos que operen irresponsablemente. De nuevo, insisto con el mensaje de mi primer post, no es lo mismo la quiebra de un banco que “desequilibrios generalizados”. En un sistema de bancos emisores competitivos como el de Escocia, la caída de un banco no arrastra a todos los bancos del sistema.

En el punto 4 de la réplica, Rallo señala que bajo un sistema de banca libre, “Los bancos se pueden equivocar: es más, pueden descalzar todos ellos en masa el crédito sin que aparezcan saldos negativos en la cámara de compensación interbancaria y sin que ninguno ponga fin a expansión crediticia”. Acepto que los bancos se pueden equivocar. Lo contrario sería un mundo de equilibrio y competencia perfecta. Pero no veo por qué tal cosa ocurriría. Si bien los bancos pueden descalzar, el proceso de competencia haría que aquel banco que se exceda quiebre, pero no arrastrará el sistema completo como decía antes. Aquí es necesario ampliar la explicación para mostrar que tal cosa ocurriría. Rallo acepta que en Escocia no ocurrió pero afirma que podría ocurrir. Yo no veo por qué.

Huerta de Soto afirma algo similar en su libro “Dinero…” utilizando teoría de los juegos, para afirmar que todos los bancos formarían un cártel contra sus clientes. El ejemplo es desafortunado, y el propio Mises lo muestra en La Acción Humana, Cap. 17, sección 11, p. 535, cuando analiza precisamente la libertad bancaria:

¿Qué sucedería si toda la banca privada se asociara y formara un cartel? ¿No es acaso posible que los bancos se confabulen para emitir sin tasa medios fiduciarios? Tal inquietud es absurda. Mientras la intervención estatal no impida a la gente retirar sus saldos, ningún banco puede permitirse arriesgar su buen nombre asociándolo con el de otras entidades de menor crédito. Conviene recordar que el banco dedicado a crear medios fiduciarios se halla siempre en una postura más o menos precaria. El buen nombre es su prenda más valiosa. Cualquier duda acerca de la seguridad y solvencia de la institución puede llevarla a la suspensión de pagos. Para un banco de buena reputación sería una política suicida ligar su nombre al de otras instituciones menos acreditadas. Bajo un régimen de libertad bancaria, la unión de todos los bancos en un cartel implicaría el fin de la banca, lo que, evidentemente, no beneficiaría a ninguna de las instituciones afectadas.

Cierro con las referencias al intercambio completo:

Ravier, El descalce de plazos no es la causa del ciclo económico

Rallo, El descalce de plazos sí es la causa del ciclo económico

Ravier, El descalce de plazos no es la causa del ciclo económico, parte 2

Rallo, El descalce de plazos sí es la causa del ciclo económico (parte 2)