Ciclos Económicos, Economías Abiertas y los dos Canales de Distorsiones

Creo que ya he comentado sobre algunos puntos del ABCT (Teoría Austriaca del Ciclo Económico) en un contexto de economías abiertas. La Crisis Financiera del 2008 ha atraído bastante interés por los puntos de vista de esta teoría. No solo ha habido dos interesantes debates Keynes vs. Hayek, en Inglaterra y Estados Unidos, sino que parecería haber cierto consenso que el ABCT explica aspectos centrales de la reciente crisis. Pero al considerar economías abiertas con dinero fiat, una política monetaria expansiva no afecta sólo a las tasas de interés, también afecta los tipos de cambio. Las distorsiones pueden canalizarse por dos caminos, y no solo uno, al considerar una economía abierta en lugar de una economía cerrada con patrón oro como hace la versión tradicional del ABCT.

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Mark Blaug (1927-2011)

El pasado 18 de noviembre falleció Mark Blaug, uno de los más importantes historiadores del pensamiento económico.

Economista británico, obtuvo su PhD en Economía en Columbia University, en Nueva York. Tuvo un paso corto por la administración pública y algunas organizaciones internacionales, para luego dedicarse full time a la academia, la que le permitió obtener posiciones en las mejores universidades de Inglaterra, como Yale University, la University of London, la London School of Economics y la University of Buckingham. Además fue profesor visitante en la University of Amsterdam y Erasmus University.

Sus dos campos de investigación fueron la historia del pensamiento económico y la metodología de la economía, y es precisamente en esos campos, donde dos de sus libros son hoy de lectura obligatoria. Que en paz descanse.

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Cómo subdesarrollar a la Argentina en diez lecciones

Hasta 1935 EE.UU., Canadá, Australia y Argentina tenían un desarrollo y un PIB per cápita similar, en torno a los $5.000, lo cual les permitía ser cuatro de los países más ricos del mundo. Para explicar tal estado de situación, uno encuentra ciertos factores comunes en estos países, tales como la riqueza natural de sus recursos, la gran extensión de territorio, los marcos constitucionales, la apertura económica, un modelo eminentemente agroexportador, la inmigración europea, un estado muy pequeño, escasas regulaciones y la estabilidad monetaria.

Pero en los siguientes 75 años el desarrollo de Argentina se torna mucho más lento y débil que el de los otros tres países. Claramente la inestabilidad política y las políticas económicas tomadas por diversos gobiernos —como el modelo de sustitución de importaciones— fueron exitosas en mantener al país subdesarrollado, lejos de los estándares de otros países con características similares.

La lección clave que el lector encontrará en este artículo es que evitar el desarrollo implica colocar todo tipo de trabas sobre las fuerzas creativas de los empresarios, evitando el ahorro y con ello la inversión local y extranjera.

Acceda al artículo completo aquí.

La regla de Hayek versus la regla de Friedman (elcato.org)

La teoría cuantitativa del dinero resulta en una excelente herramienta para comparar las políticas monetarias que debieran guiar a un banco central en el marco de las obras de Milton Friedman y Friedrich Hayek.

En este artículo comparamos ambos enfoques y mostramos, mediante una serie de gráficos, un punto en común de estos autores sobre la crisis subprime, y en particular los últimos cuatro años (2008-2011).

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¿Qué estamos haciendo los modernos con Mises?

Axel Leijonhufvud se ha preguntado, ¿qué han hecho los modernos con Keynes? Ha reclamado que los economistas modernos interesados en la síntesis neoclásica keynesiana, han abandonado al Keynes original, un autor que descreía de la matemática y de los gráficos para expresar las ideas en economía, y que poco se había interesado por los estados de equilibrio. Me pregunto: ¿Estamos haciendo hoy lo mismo con Mises?

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Ley de Say

La llamada Ley de Say, o Ley de los Mercados de Say, es una contribución central que ha perdurado en el tiempo. La Ley de Say recorre, de alguna manera, el centro de la teoría económica afectando desde aspectos básicos de la economía hasta dificultades en los ciclos económicos.

La Ley de Say sostiene que es la oferta la que generadora de demanda, y no la demanda la que genera oferta. Para ver esto con mayor claridad es importante abrir demanda en dos de sus componentes. Necesidad o preferencias, y poder de compra. Que una persona desee comprar una Ferrari, o un auto Porche, no quiere decir que pueda demandarlo si no ofrece nada a cambio. Su efecto en la demanda de Ferrari y Porche es nulo. Aquello que puede ofrecer para demandar bienes determina su poder de compra. De modo tal que su demanda depende del poder de compra de su oferta. Aquel que quiere demandar un bien o servicio sin ofrecer nada a cambio no tendrá éxito.

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Recuperemos la cosmovisión de los Padres Fundadores

Es un placer informar que Juan Carlos De Pablo es un nuevo miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas.

Jorge Oviedo le ha dedicado una columna a De Pablo en La Nación, donde resume:

Juan Carlos De Pablo tiene una larguísima carrera como economista, profesor, escritor, aunque seguramente es más conocido por su labor en los medios de comunicación. Columnista de este suplemento desde hace dos años, De Pablo popularizó el conocimiento económico desde programas de televisión y su capacidad para simplificar las explicaciones de procesos complejos para el público en general. Parece haber cumplido ampliamente su lema: «Serio, pero no solemne», que es, además, el título de su columna aquí.

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La debacle de la economía argentina post-1940

Argentina era uno de los diez países más ricos del mundo antes de la Primera Guerra Mundial. ¿Qué ocurrió después? ¿Cuándo comenzó la debacle? ¿Qué factores explican el alejamiento de la Argentina en materia de performance económica de otros países de condiciones semejantes como Australia, Canadá o EEUU?

Algunos gráficos hablan por sí solos. Al menos hasta 1940 el PIB per cápita era similar al de Canadá, y cercano al de Australia y EEUU. ¿Qué ocurrió después?