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¿El péndulo de la opinión pública vuelve ahora hacia la economía de mercado? ¿Alberdi renace?
Cuando vemos Economía Institucional y Economía Política Constitucional, consideramos el tema del cambio institucional. Vemos distintas teorías que buscan explicar estos cambios para luego prestar atención más precisa al cambio de ideas, al poder de la opinión pública, ya destacado por los clásicos como un determinante fundamental de los cambios.
Vemos que la opinión pública va cambiando y los políticos buscan ubicarse donde puedan conseguir una mayoría. Esto es explicado por el “teorema del votante medio” del Public Choice. También vemos que muchos países han alcanzado cierto “consenso” sobre determinadas instituciones o políticas, las que no cambian con los cambios de gobierno. Se mantienen estables, la distribución de los votantes no cambia mucho. Esto genera condiciones de estabilidad política que facilitan la inversión al generar mayor grado de certidumbre.
Pero algunos países de América Latina son un caso especial, no logran generar ese consenso y se trasladan de un lado al otro del espectro de ideas con cierta facilidad. Esos cambios están muchas veces asociados a crisis, ya que las crisis aumentan la demanda de ideas, de explicaciones sobre lo que ha ocurrido. En la Argentina que iba a la hiperinflación, la mayoría asumió que las causas eran la ineficiencia del gasto público y la emisión monetaria. Luego vinieron las privatizaciones en los 90s. En el 2001 se interpretó que la causa de la crisis era el FMI o el neoliberalismo, y luego vino el “modelo productivo, etc”.
LA DIMENSIÓN ÉTICA DEL LIBERALISMO – Por Alberto Benegas Lynch (h)
El término más empleado es “capitalismo” pero personalmente prefiero el de “liberalismo” puesto que el primero remite a lo material, al capital, aunque hay quienes derivan la expresión de caput, es decir, de mente y de creatividad en todos los órdenes. Por otro lado, la aparición de esta palabra fue debida a Marx quien es el responsable del bautismo correspondiente, lo cual no me parece especialmente atractivo. De todas maneras, en la literatura corriente y en la especializada los dos vocablos se usan como sinónimos y, por ende, de modo indistinto (incluso en el mundo anglosajón -especialmente en Estados Unidos- se recurre con mucho más frecuencia a capitalismo ya que, con el tiempo, liberalismo adquirió la significación opuesta a la original aunque los maestros de esa tradición del pensamiento la siguen utilizando, algunas veces con la aclaración de “in the classic sense, not in the american corrupted sense”).
La moral alude a lo prescriptivo y no a lo descriptivo, a lo que debe ser y no a lo que es. Si bien es una noción evolutiva como todo conocimiento humano, deriva de que la experiencia muestra que no es conducente para la cooperación social y la supervivencia de la especie que unos se estén matando a otros, que se estén robando, haciendo trampas y fraudes, incumpliendo la palabra empeñada y demás valores y principios que hacen a la sociedad civilizada. Incluso los relativistas éticos o los nihilistas morales se molestan cuando a ellos los asaltan o violan. La antedicha evolución procede del mismo modo en que lo hace el lenguaje y tantos otros fenómenos en el ámbito social.
II Congreso de Economía y Libertad: ¿Sostenibilidad del sistema público de pensiones?
Remito una invitación que recibí para participar del II Congreso de Economía y Libertad de la Universidad Católica de Ávila en España. Este es un tema central tanto en España como en casi todos los países de América Latina.
El hundimiento de la tasa de natalidad y el notable aumento en la esperanza de vida han despertado una creciente preocupación en la ciudadanía sobre las garantías que ofrece el actual sistema público de pensiones a los jubilados. De hecho, son muchos los que consideran que la sostenibilidad del actual modelo es uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan las sociedades occidentales y, muy especialmente, la española.
Por este motivo, la Universidad Católica de Ávila, en colaboración con el Instituto Juan de Mariana y el Centro Diego de Covarrubias, queremos organizar un Congreso de Economía sobre el futuro de las pensiones. En él reuniremos durante tres días a los mejores expertos y analizaremos si el actual sistema de reparto es viable y qué alternativas privadas existen.
El propósito de este II Congreso de Economía y Libertad es doble, ya que, en primer lugar, queremos ofrecer a nuestros alumnos y demás asistentes una formación integral sobre problemas económicos y sociales de actualidad y, en segundo lugar, reivindicar la Universidad como entidad catalizadora y transmisora conocimiento a la sociedad.
Estos son los ejes temáticos sobre los que versarán las comunicaciones que serán presentadas en las “sesiones paralelas”:
- Historia de los sistemas de pensiones
- Tendencias demográficas y sostenibilidad de las pensiones
- Transición entre sistemas
- Fiscalidad y pensiones privadas
- Pensiones, crecimiento económico y crisis económicas
- Ética, sociedad y pensiones
6, 7 y 8 de noviembre de 2014
Normas y plantilla comunicaciones
PRIMER PLAZO: ENVÍO DE ABSTRACT
Fecha límite: 16 de junio de 2014
SEGUNDO PLAZO: NOTIFICACIÓN DE ACEPTACIÓN DE TRABAJOS
Fecha límite: 30 de junio de 2014
TERCER PLAZO: ENVÍO DE COMUNICACIONES
Fecha límite: 1 de septiembre de 2014
Más información aquí.
¿Qué dice el marxismo sobre el libro de Piketty?
Rolando Astarita ofrece una reflexión en tres partes al libro de Piketty.
[M]i posición es que, si bien Piketty pone el foco en una cuestión real y candente, que la economía del mainstream ha tratado de disimular en base a formulismos matemáticos y supuestos irrealistas, su planteo tiene poco que ver con la teoría de Marx. En particular, porque la idea marxiana de explotación –el trabajo es la única fuente de las ganancias del capital, y las ganancias del capital son fruto de la explotación del trabajo asalariado- desaparece por completo de su explicación. En su lugar, Piketty propone una explicación neoclásica ortodoxa, que pasa por lo “técnico” (productividad marginal, precios de factores, tecnología y similares). La idea del marxismo es que el fenómeno de la distribución no es “técnico”, ni se resuelve en “los precios de los factores”, ya que tiene por base las participaciones relativas del capital y el trabajo en el ingreso nacional, que es generado por el trabajo. Por eso, la teoría de la plusvalía de Marx llama a cuestionar subversivamente la sociedad. Su mensaje central es que la sociedad moderna se basa en la explotación del trabajo, y esto permanece al margen de que aumente, o no, la desigualdad del ingreso. Su eje es la teoría de la explotación; la tendencia al aumento de la brecha en las desigualdades es un efecto de esa explotación. Pero este aspecto de la cuestión está por completo ausente del trabajo de Piketty; como veremos en seguida, las categorías que utiliza son propias de las formas fetichistas bajo las que se disimulan las relaciones esenciales, incluso en su versión más ortodoxamente neoclásica.
Nota EPT: Importante Deterioro Fiscal

Nota sobre el importante deterioro fiscal de Argentina y la posible presión inflacionaria a futuro.
Con una demora difícil de entender, Secretaria de Hacienda finalmente informó el resultado fiscal (base caja) del mes de marzo. Este era un dato que estaba siendo esperado, no sólo para ver la evolución de las deterioradas cuentas fiscales, sino porque cierra los datos del primer trimestre del 2014. Las dudas sobre los números fiscales no son menores. El desprestigio de los indicadores económicos trasciende al Indec (incluso sobre las series “corregidas”). La contabilidad creativa de Secretaria de Hacienda y la demora (sin explicaciones) generan entendibles dudas sobre la precisión de los números informados. Incluso el BCRA no siempre parece comportarse de acuerdo al nivel de reservas que dice tener.
No obstante, si tomamos los números informados por hacienda, vemos un importante deterioro fiscal. ¿Cuál es la situación al cierre del primer trimestre y que proyección dan estos números para el resto del 2014? ¿Y cuál es el impacto de esta proyección sobre la inflación futura?
WP: A Financial Framework for Macroeconomic Cycles
Comparto el segundo borrador junto a Peter Lewin donde aplicamos finanzas a teoría del capital y ciclos económicos. En el primer paper, Roundaboutness is not a Mysterious Concept: A Financial Application to Capital Theory, usamos los conceptos financieros de duration para conceptualizar la idea de período promedio de production (average period of production.)
En este caso ponemos más énfasis en ciclos económicos que principalmente en el período de producción como hicimos en el anterior paper. Dado que este es un tema un tanto abstracto (y poco tratado), debajo de los links a los papers y el abstract dejo un breve resumen del argumento.
Arreglamos con el Club de París, bien, pero, ¿no será para volver a endeudarnos?
El default del año 2002 fue brutal, aunque no la causa de la peor crisis económica, sino consecuencia de ella. Podría haber tenido un efecto “saludable”: cerrar la puerta a un mayor endeudamiento porque nadie nos iba a prestar un dólar (nadie nos presta un peso, por supuesto). No obstante, esto no ocurrió. Si bien se cerró la canilla del endeudamiento externo, se tomaron activos internos como los fondos de pensiones o las reservas del Banco Central. La deuda hoy es más alta que la existente antes del default si se cuentan esas fuentes internas de financiamiento y la emisión monetaria.
Ahora se ha llegado a un acuerdo con el Club de París respecto a las deudas impagas que se tienen con los países más ricos del planeta (Alemania y Japón a la cabeza). ¿Es esto algo beneficioso? Tanto el gobierno como la oposición y la mayoría de los analistas piensan que sí.
Y siendo que el default no ha servido como un límite al endeudamiento tal vez sea así, ya que esto ocasionaba problemas al sector privado, el que no podía acceder a su propio financiamiento, al financiamiento de importaciones o lo hacía a niveles más costosos.
Pero al mismo tiempo, esta solución abre la puerta a un mayor y continuo endeudamiento público: de ahí que lo celebren tanto el gobierno actual (que desesperadamente necesita financiamiento) como los opositores (que lo van a querer tener en el futuro). En el medio de toda esta discusión, no hay ninguna mención al gasto publico: ¿para qué se quiere tener la posibilidad de tomar deuda? ¿Para financiar el próximo “fútbol para todos” o la propaganda official de éste o el futuro gobierno? Se admite rápidamente que es bueno tener financiamiento pero no se considera para qué.
Esto refleja algunos conceptos que hemos visto en las clases:
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El fuerte incentivo de los políticos a recibir los beneficios ahora y postergar los costos hacia el futuro. El gobierno quiere poder gastar ahora (con endeudamiento) y que lo paguen quienes vengan después. ¿Qué van a querer hacer éstos? Refinanciar esa deuda, es decir, también pasarla para más adelante. El ciclo ya lo conocemos, termina, como en 2002, cuando nadie ya nos quiere prestar. Termina así, pero empieza ahora. Los mismo ha ocurrido con YPF: compre ahora y pague después (o pague otro gobierno, pero siempre los contribuyentes en definitiva).
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El otro tema que hemos visto es sobre los posibles “límites al oportunismo político”, en particular relación a esto. Hay varios: límites al endeudamiento o límites al gasto público (que evitaría el endeudamiento).
La experiencia reciente de los Estados Unidos muestra que el “techo” a la deuda no es efectivo. Cada vez que se lo alcanza, se lo extiende. Así, no funciona como un límite efectivo. James Buchanan buscaba evitar esto proponiendo que el techo fuera una norma de nivel constitucional.
Podría tener distintas características: prohibir toda deuda, prohibir el crecimiento de la deuda más allá del crecimiento del PBI (es decir, mantener la relación deuda/PBI constante), poner un límite de deuda con menor crecimiento del PBI (para reducir esa relación en el tiempo).
Alguna norma de este tipo (aunque impensable momento político actual), podría brindarnos los beneficios de salir de este default (quedan otros todavía) sin caer en la tentación de la deuda. Es decir, arreglar con el Club de Paris, pero luego establecer algún tipo de límite creíble al endeudamiento futuro. No es sencillo, hasta ahora el único límite que hemos tenido ha sido el que nos ponen los acreedores cuando no nos prestan más, es decir un límite “exógeno”, externo. No estaría mal adelantarnos a esto con un límite “endógeno”, interno, que sea credible, por supuesto.
No parece políticamente posible pero podría permitirnos sonreír respecto del futuro, no como ahora donde la alegría del arreglo viene acompañada de preocupaciones sobre el futuro de la deuda.
MARCOS INSTITUCIONALES: EL ORIGEN – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Hoy en los países civilizados se da por sentado que los marcos institucionales compatibles con una sociedad abierta resultan esenciales para el progreso. Desarrollos como el tronco principal de las tradiciones de pensamiento de Law & Economics y Public Choice parten de ese supuesto al efecto de dar paso a la estrecha vinculación ente el derecho y la economía. Escuelas como la Austríaca y la de Chicago se basan -con criterios distintos- en la estrecha conexión entre esas áreas vitales.
Es interesante entonces indagar acerca del origen del tratamiento sistemático de aquellos marcos. Habitualmente se sitúa en John Locke, pero si bien fue un inicio decisivo en la historia no es el origen del referido tratamiento sistemático donde más bien debe ubicarse a Algernon Sidney quien escribió antes que Locke sobre algunos de los mismos temas, aunque una obra no tan ordenada y con divergencias como en el caso del llamado “estado de naturaleza”, el modo de presentar asuntos como la tributación, el abuso de poder en las asambleas populares y el mayor refinamiento por parte de Locke de asuntos como el origen de la propiedad y los poderes del gobierno.
Altavoz: El Mito de la Mala Distribucion del Ingreso en los Paises «Capitalistas»

Nota en Altavoz Perú sobre el «mito» de la mala distribución del ingreso entre países capitalistas (libre mercado) y socialistas (no libre mercado.)
Casi de manera unánime se señala que la “mala” distribución del ingreso es un serio problema social. El socialismo moderno, por ejemplo el Socialismo del Siglo XXI, está llamado a corregir este vicio del sistema de mercado capitalista. El capitalismo, sostiene la crítica socialista, puede ser eficiente pero es inmoral, dado que no resulta en una equitativa distribución del ingreso para todos. Los empresarios (a veces de manera inconsciente) explotan a sus trabajadores debido a la “lógica productiva del capitalismo.” El empresario puede ser una buena persona, es la lógica del sistema lo que lo lleva a explotar a sus trabajadores incluso sin ser consciente de lo que hace a nivel social.