Luis Reig Albiol, ‘in memoriam’

El pasado 25 de mayo falleció Luis Reig Albiol, el primer Premio Juan de Mariana a una trayectoria ejemplar en defensa de la libertad. Sin él, no se podría explicar que el liberalismo en España pasase de caber en un taxi a convertirse en el amplio movimiento que es en la actualidad. Siempre humilde y generoso, fue un santo varón de la libertad. Su ejemplo permanecerá imborrable en todos nosotros. Descanse en paz.

Por su interés, reproducimos la necrológica que el profesor Jesús Huerta de Soto publicó el 31 de mayo en el diario Abc.


Luis Reig Albiol (1925-2018). Decano de los liberales españoles.

Por Jesús Huerta de Soto

Luis Reig Albiol nació en Valencia el 8 de abril de 1925 y falleció en Madrid el 25 de mayo de 2018. Gran economista liberal de la Escuela Austriaca, ingeniero industrial y empresario, obtuvo el Premio Juan de Mariana en 2007 y dedicó toda su vida al impulso en España de las ideas del liberalismo clásico de Mises, Hayek, Kirzner y Rothbard y a la defensa de la libertad humana.

Su padre, Joaquín Reig Rodríguez, fue, junto a Ignacio Villalonga, uno de los máximos exponentes del nacionalismo liberal valenciano hasta que, frustradas sus respectivas carreras políticas tras la Guerra Civil, se dedicaron al mundo de las finanzas, en el que llegaron a liderar el grupo del Banco Central. El propio Luis Reig llegó a ser vicepresidente de Cepsa y Dragados y Construcciones, importantes empresas de dicho grupo. Cuando Joaquín Reig Albiol, hermano de Luis, traduce al español y publica La acción humana de Ludwig von Mises, Luis se vuelca en el estudio de Friedrich A. Hayek, Premio Nobel de Economía en 1974.

Posteriormente, Luis Reig llegó a ser amigo personal de Hayek y miembro, junto con sus hermanos Joaquín y Clotilde, de la Mont Pelerin Society, que Hayek fundara en el 1947. Además, en 1982 culminó una excelente traducción al castellano del libro de Hayek Derecho, legislación y libertad. Esta obra, de 556 páginas, ha sido publicada en España en varias ediciones por Unión Editorial, que el propio Luis, junto a su hermano Joaquín y Juan Marcos de la Fuente, fundó en 1973.

Fue en octubre de ese mismo año cuando comencé a asistir al seminario sobre economía de la Escuela Austriaca que Luis Reig organizaba en su casa del Parque del Conde Orgaz de Madrid todos los jueves por la tarde. Allí pude debatir con un nutrido grupo de importantes economistas, como Lucas Beltrán, Julio Pascual o Pedro Schwartz, las ideas más importantes del liberalismo clásico. La asistencia a este seminario en casa de Luis tuvo una influencia determinante en nuestra formación como economistas liberales de la Escuela Austriaca. Allí fue donde por primera vez oímos hablar, por ejemplo, del iusnaturalismo anarcocapitalista de Murray M. Rothbard o de la necesidad de restablecer el coeficiente de caja del cien por cien para los bancos. Aunque Luis estuvo más orientado desde un principio hacia el evolucionismo de Hayek y Popper, volvió su atención hacia la ética y el derecho natural durante los últimos años de su vida.

Siempre alegre y vitalista, jamás tuvo una palabra de amargura incluso cuando alguna circunstancia le fue más adversa. Disfrutaba nadando a vela por Mallorca acompañado de su inseparable Íñigo Barallobre o volando sin motor con su sobrino Pepe Reig. Plenamente activo hasta la semana antes de su muerte, deja cuatro hijos, Luis, Gabriela, Mariana y Alonso, que tuvo con su mujer Lily, pero sobre todo nos deja huérfanos a los liberales españoles, que nunca lo olvidaremos por su gran sabiduría y bondad.

Huerta de Soto y las diferencias entre la Escuela Austriaca y la Neoclásica. Acción o decisión, y el subjetivismo

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Econonómico II (Escuela Austriaca) de Económicas, UBA, vemos el artículo de Jesús Huerta de Soto “La Escuela Austriaca moderna frente a la Neoclásica” (Revista de Economía Aplicada, vol V, Invierno 1997). Aquí van dos de esas diferencias:

Huerta de Soto

“Para los teóricos austríacos la Ciencia Económica se concibe como una teoría de la acción más que de la decisión, y ésta es una de las características que más les diferencian de sus colegas neoclásicos. En efecto, el concepto de acción humana engloba y supera con mucho al concepto de decisión individual. En primer lugar, para los austríacos el concepto relevante de acción incluye, no sólo el hipotético proceso de decisión en un entorno de conocimiento “dado” sobre los fines y los medios, sino, sobre todo y esto es lo más importante, “la percepción misma del sistema de fines y medios” en el seno del cual tiene lugar la asignación económica que con carácter excluyente estudian los neoclásicos.

Además, lo importante para los austríacos no es que se tome una decisión, sino que la misma se lleve a cabo en forma de una acción humana a lo largo de cuyo proceso (que eventualmente puede llegar o no a culminarse) se producen una serie de interacciones y procesos de coordinación cuyo estudio precisamente constituye para los austríacos el objeto de investigación de la Economía. Ésta, lejos de ser una teoría sobre la elección o decisión, es una teoría sobre los procesos de interacción social, que podrán ser más o menos coordinados según cuál sea la perspicacia mostrada en el ejercicio de la acción empresarial por parte de los diversos actores implicado.

Por eso, los austríacos son especialmente críticos de la estrecha concepción de la Economía que tiene su origen en Robbins y en su conocida definición de la misma como ciencia que estudia la utilización de medios escasos susceptibles de usos alternativos para la satisfacción de las necesidades humanas(4). La concepción de Robbins implícitamente supone un conocimiento dado de los fines y los medios, con lo que el problema económico queda reducido a un problema técnico de mera asignación, maximización u optimización, sometido a unas restricciones que se suponen también conocidas. Es decir, la concepción de la Economía en Robbins corresponde al corazón del paradigma neoclásico y es completamente ajena a la metodología de la Escuela Austríaca tal y como hoy se entiende.

En efecto, el hombre robbinsiano es un autómata o caricatura del ser humano que se limita a reaccionar de forma pasiva ante los acontecimientos. Frente a esta concepción de Robbins, hay que destacar la postura de Mises, Kirzner y el resto de los austríacos que consideran que el hombre, más que asignar medios dados a fines también dados, lo que realmente hace es buscar constantemente nuevos fines y medios, aprendiendo del pasado y usando su imaginación para descubrir y crear (mediante la acción) el futuro. Por eso, para los austríacos la Economía queda subsumida o integrada dentro de una ciencia mucho más general y amplia, una teoría general de la acción humana (y no de la decisión humana).Según Hayek, si para esta ciencia general de la acción humana “a name is needed, the term praxeological sciences now clearly defined and extensively used by Ludwig von Mises would appear to be most appropriate”.

1.2. El subjetivismo austríaco frente al objetivismo neoclásico

Un segundo aspecto de importancia capital para los austríacos es el del subjetivismo. Para los austríacos la concepción subjetivista consiste en el intento de construir la Ciencia Económica partiendo siempre del ser humano real de carne y hueso, considerado como actor creativo y protagonista de todos los procesos sociales. Por eso, para Mises “la teoría económica no trata sobre cosas y objetos materiales; trata sobre los hombres, sus apreciaciones y, consecuentemente, sobre las acciones humanas que de aquéllas se deriven.

Los bienes, mercancías, las riquezas y todas las demás nociones de la conducta, no son elementos de la naturaleza, sino elementos de la mente y de la conducta humana. Quien desee entrar en este segundo universo debe olvidarse del mundo exterior, centrando su atención en lo que significan las acciones que persiguen los hombres”. Por eso, para los austríacos, y en gran medida a diferencia de los neoclásicos, las restricciones en Economía no vienen impuestas por fenómenos objetivos o factores materiales del mundo exterior (por ejemplo, las reservas de petróleo), sino por el conocimiento humano empresarial (el descubrimiento, por ejemplo, de un carburador que duplique la eficiencia de los motores de explosión tiene el mismo efecto económico que una duplicación del total de reservas físicas de petróleo).

Nuevo Libro: Lecturas para una Teoría Económica de la Empresa – Editado por Leonardo Ravier y Adrián Ravier

Es un orgullo para nosotros presentar este nuevo libro. Si bien en las últimas décadas han habido importantes esfuerzos por desarrollar este tipo de teorías, en el mundo hispano la economía y la empresa permanecen como dos cuerpos teóricos bien separados. Este libro busca, entre otras cosas, construir este puente entre el mundo de la economía y el mundo de la empresa, y lo hace compilando los documentos clásicos en la materia. Se destacan los aportes de Ronald Coase, Friedrich Hayek o Israel Kirzner, pero desde luego hay otros autores que merecen ser reconocidos y que pueden observarse más abajo en el índice.

El libro puede adquirirse en Unión Editorial de Argentina, aunque pronto estará disponible también en Unión Editorial de España, y en otros países a través de sus representantes. Ver Distribución aquí.

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Sintéticamente, este libro ofrece transversalmente los diez elementos fundamentales que debe considerar una teoría económica de la empresa, respondiendo a tres preguntas esenciales acerca de su naturaleza, su funcionamiento interno y sus límites. Se compilan aquí documentos que permiten observar:

1) que no habría empresas en un mundo de competencia perfecta, sin conocimiento disperso;

2) que tampoco habría empresas en una economía sin propiedad privada;

3) que el proceso de mercado en el que se enmarca la empresa, está basado en especialización, división del trabajo, una “mano invisible

” que coordina la acción de quienes participan de los procesos de producción y que ello sólo es posible mediante el sistema de precios;

4) que ese proceso de producción está asociado a un concepto de capital heterogéneo, subjetivo y dinámico, y que la estructura productiva se caracteriza por diversas etapas que permiten la transformación de los factores productivos en nuevos bienes de capital o en bienes finales de consumo;

5) que la empresa no son personas, sino una organización o una “ficción legal” que relaciona contractualmente a distintas personas con el objetivo de obtener beneficios empresariales. Estos contratos son de largo plazo, lo que permite reducir la incertidumbre y los costos de transacción;

6) que el origen de la empresa no puede comprenderse sin un estudio de la función empresarial, con su característico “estado de alerta”;

7) que los socios fundadores de una empresa, la crean con un marco de reglas a cuyos miembros deberán adherir, aunque permitiendo que dentro de él surjan órdenes espontáneos que la dan vida a la organización;

8) que precisamente esa “vida” que proviene de los órdenes espontáneos puede transformar la empresa internamente, a medida que sus miembros acumulan nuevas experiencias y generan nuevo conocimiento, lo que puede transformar también las reglas que originalmente se plantearon;

9) que la empresa puede expandir sus fronteras o crecer precisamente sobre la base del conocimiento que logren desarrollar y acumular sus miembros, lo que se plasmará en creatividad e innovación, y lo que nos conducirá a la distinción entre crecimiento endógeno y exógeno;

10) que la expansión o crecimiento de las actividades de la empresa encuentran un límite y que nunca será posible que una única empresa monopolice el proceso de producción de toda la estructura productiva.

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PRÓLOGO
Leonardo RavierESTUDIO PRELIMINAR
Adrián O. Ravier

LA NATURALEZA DE LA EMPRESA
Ronald H. Coase

EL USO DEL CONOCIMIENTO EN LA SOCIEDAD
Friedrich A. Hayek

LA TRAGEDIA DE LOS COMUNES
Garrett Hardin

EL EMPRESARIO
Israel M. Kirzner

COSMOS Y TAXIS
Friedrich A. Hayek

LA TEORÍA DE LA EMPRESA: LOS AUSTRIACOS COMO PRECURSORES Y CRÍTICOS DE LA TEORÍA CONTEMPORÁNEA
Nicolai J. Foss

UNA TEORÍA AUSTRIACA DE LA EMPRESA
Peter Lewin y Steven E. Phelan

¿PLANIFICAN LAS EMPRESAS?
Richard N. Langlois

LAS ORGANIZACIONES COMO SISTEMAS CONSTITUCIONALES
Viktor J. Vanberg

LA EMPRESA Y EL CÁLCULO ECONÓMICO
Peter G. Klein

TEORÍA DE LA EFICIENCIA DINÁMICA
Jesús Huerta (JHS Oficial)

APLICANDO EL MARKET BASED MANAGEMENT. FLEXIBILIDAD Y RÁPIDA
ADAPTACIÓN AL CAMBIO
Adrián Ravier

Lo que sobre la reserva fraccionaria puede decir un economista – Por Fernando Herrera

El tema de la banca de reserva fraccionaria es uno de los más debatidos y apasionados en el Instituto Juan de Mariana, aunque desconozco si la misma pasión alcanza a ámbitos más amplios de la escuela austriaca, y no tengo duda alguna de que no interesa demasiado al común de los mortales, aunque tal vez debiera.

Como es bien sabido, la reserva fraccionaria es el modelo de negocio que preside la actividad de la banca en la actualidad. Consiste básicamente en que los bancos están autorizados a utilizar los recursos que sus clientes depositan en ellos para actividades distintas de su mera custodia y mantenimiento, y de los servicios de caja asociados. Su única obligación es mantener un cierto porcentaje de los recursos que se le depositan, el conocido como coeficiente de caja, que suele ser inferior al 5%.

Dicho de otra forma, con este modelo de negocio, cuando alguien deposita en el banco 100 Euros, implícitamente autoriza al banco a usar 95 de los mismos en cosas del banco.

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LA GRAN DEPRESIÓN – Murray N. Rothbard [traducción de Iván Carrino]

130828 Cubierta NBL-49.pmd«El colapso de Wall Street y la Gran Depresión que le siguió estuvieron dentro de los acontecimientos más importantes del siglo XX y al afectar la confianza en la eficacia del mercado y el sistema capitalista, ayudaron a explicar por qué el absurdamente ineficiente y cruel sistema de comunismo soviético sobrevivió por tanto tiempo.»

En 1963, Rothbard trabajó en una explicación que ha puesto patas arriba la explicación tradicional. La severidad del colapso de Wall Street, argumenta, no se debió a la irrestricta capacidad de un capitalismo filibustero, sino a la insistencia del gobierno para mantener el boom artificialmente inyectando créditos inflacionarios.»

Su libro es un tour de force intelectual y ha pasado la prueba del tiempo con éxito, e incluso con estilo».

De la introducción de Paul Johnson.

«La publicación de la primera edición en español de La Gran Depresión americana que Murray N. Rothbard culminaba a los 38 años de edad en 1963, marca un hito para todos aquellos, especialistas o no en economía, interesados en entender las causas y posibles soluciones de la actual Gran Recesión que, desde 2008, afecta al mundo occidental en general, y con especial virulencia a nuestro propio país en particular. En efecto, el libro de Rothbard es, como ha indicado el gran historiador Paul Johnson, el estudio histórico más fundamentado, brillante y a la vez de más actualidad, de cuantos se han enfrentado con la imprescindible tarea de explicar qué sucedió en realidad durante los años de la Gran Depresión previos y, sobre todo, posteriores a 1929».

Del prefacio de Jesús Huerta de Soto

«La Gran Depresión y la Gran Recesión han sido los dos grandes y devastadores episodios de crisis deflacionaria que hemos vivido en los últimos cien años. Todas las crisis financieras de corte deflacionario presentan un mismo perfil: gracias a los privilegios estatales concedidos a la banca, la economía experimenta una fuerte expansión del crédito muy por encima del volumen de ahorro, lo que generaliza tanto las malas inversiones reales como la sobreacumulación de deuda privada; y, eventualmente, tanto las malas inversiones como la excesiva acumulación de deuda terminan colapsando en forma de liquidaciones desordenadas de activos e impagos en masa de pasivos: eso es justamente la depresión deflacionaria».

Del prologo de Juan Ramón Rallo

Lo puede adquirir en Unión Editorial.

ENTRE MISES Y ROTHBARD: ENTREVISTA A JESÚS HUERTA DE SOTO

La_EA_desde_AdentroJesús Huerta de Soto ha obtenido un MBA en la Universidad de Stanford y dos doctorados, uno en Derecho (1984) y otro en Ciencias Económicas y empresariales (1992), ambos en la Universidad Complutense de Madrid. En la Facultad de Derecho de esa misma casa de estudios ejerció como catedrático de economía política desde 1979, función que hoy cumple en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, donde además ha logrado desarrollar un departamento totalmente austríaco. De hecho, bajo este mismo departamento y en un intento por expandir estas ideas en España, ha logrado crear el Master Oficial en Economía Austríaca, el que recibe decenas de estudiantes de todo el mundo y que prepara al alumno para un posterior doctorado en economía. Como autor, traductor, y maestro, Huerta de Soto es catalogado como el principal representante de la Escuela Austríaca en su país y uno de los más activos embajadores del libertarianismo en todo el mundo. Escribió 7 libros, entre los que se destacan “Socialismo, Cálculo Económico y Función Empresarial” (1992) y “Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos” (1998), ambos traducidos al inglés y otras lenguas. También ha publicado numerosos artículos en temas de teoría monetaria, historia del pensamiento económico y filosofía política en revistas científicas de todo el mundo, varios de los cuales fueron compilados en otros de sus dos libros “Estudios” y “Nuevos Estudios de Economía Política”. Huerta de Soto ha sido vicepresidente de la Mont Pelerin Society y distinguido con numerosos premios, como el Premio Extraordinario de Economía Rey Juan Carlos (el más joven en obtenerlo en 1983) y el Premio Adam Smith, otorgado anualmente por el Centro para la Nueva Europa (CNE) por su obra científica, de reconocimiento internacional y sus aportaciones a la teoría austríaca del ciclo económico.

AEN: Usted acaba de hacer un anuncio extraordinario en el Congreso de académicos de la Escuela Austríaca que ha tenido lugar hoy. ¿Podría repetirlo?

HUERTA DE SOTO: Primeramente, me gustaría agradecer al Mises Institute por haber organizado este importante Congreso. De hecho es muy grato ver cómo en el Congreso están representados tantos países y disciplinas, y estoy deseando estudiar todas las ponencias que se han presentado al mismo.

Mi anuncio era el siguiente: que a partir de este mes de octubre, va a comenzar la publicación en español de las Obras completas de Ludwig von Mises. De hecho, hemos logrado el apoyo de más de 300 suscriptores privados, así como la ayuda de algunos Institutos partidarios del mercado libre en distintos países de habla hispana y en la propia España.

Esas Obras completas totalizarán siete volúmenes, cada uno de los cuales tendrá una extensión comparable a la de la propia Acción humana.

El primer volumen, que ya se encuentra publicándose, incluirá La teoría del dinero y del crédito que, como se sabe, fue el primer trabajo importante de teoría monetaria que escribió Ludwig von Mises en 1912.

Este nuevo proyecto no tiene precedentes en el mundo, y esperamos completarlo a lo largo de los próximos años. Además, estamos seguros de que estas Obras completas de Mises se recibirán muy favorablemente en el mundo intelectual no sólo en España sino también en Hispanoamérica.

Este es, sin duda alguna, el mejor tributo que podemos hacer a nuestro gran maestro.

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UNA TEORÍA PRAXEOLÓGICA DE LA EMPRESA: ENTREVISTA A LEONARDO RAVIER

LeoLeonardo Ravier es doctor en Economía, autor y co-autor de varios libros, docente invitado en diferentes universidades y escuelas de Iberoamérica y Europa, coach y conferenciante internacional, que integra de manera interdisciplinaria la economía, el management y el coaching a través de los principios de la ciencia de la acción humana (praxeología), desde los cuales aporta una visión particular al desarrollo y desempeño individual, de equipos, institucional y social. Esta entrevista pudimos concretarla apenas unos días después de la defensa de su tesis doctoral.

Adrián Ravier: Muchas gracias por acceder a esta entrevista. Cuéntanos brevemente, qué campo de estudio enmarca tu tesis doctoral y en qué consistió tu contribución.

Leonardo Ravier: La tesis es un repaso del análisis histórico del pensamiento económico desde la perspectiva austriaca y enfocado en la empresarialidad a partir del cual deduzco unos principios generales que permitan dar cuenta de la verdadera naturaleza de las firmas. Es decir, es un abordaje praxeológico en el terreno de la teoría de la firma.

La contribución consiste básicamente en haber mostrado la ausencia de una teoría praxeológica de la firma dentro de la tradición de la Escuela Austriaca de Economía, la incorporación o delimitación de un nuevo campo científico que acuñé con el nombre de sinergasia (que en griego significa “trabajo” o “acción” “conjunta”) y que se refiere al estudio o ciencia de la cooperación o asociación humana, y la descripción de trece principios generales y praxeológicos que entiendo que nos permite construir dicha teoría praxeológica de la firma. En definitiva, la contribución implica abrir un campo nuevo de estudio praxeológico-cataláctico con consideraciones teóricas generales que pretendo, a su vez, ir desarrollando y extendiendo próximamente.

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Las diferencias entre la Escuela Austriaca de Economía y la Escuela Neoclásica. Dos entre otras

JHSCon los alumnos de Historia del Pensamiento Econonómico II (Escuela Austriaca) de Económicas, UBA, vemos el artículo de Jesús Huerta de Soto “La Escuela Austriaca moderna frente a la Neoclásica” (Revista de Economía Aplicada, vol V, Invierno 1997). Aquí van dos de esas diferencias:

“Para los teóricos austríacos la Ciencia Económica se concibe como una teoría de la acción más que de la decisión, y ésta es una de las características que más les diferencian de sus colegas neoclásicos. En efecto, el concepto de acción humana engloba y supera con mucho al concepto de decisión individual. En primer lugar, para los austríacos el concepto relevante de acción incluye, no sólo el hipotético proceso de decisión en un entorno de conocimiento “dado” sobre los fines y los medios, sino, sobre todo y esto es lo más importante, “la percepción misma del sistema de fines y medios” en el seno del cual tiene lugar la asignación económica que con carácter excluyente estudian los neoclásicos.

Además, lo importante para los austríacos no es que se tome una decisión, sino que la misma se lleve a cabo en forma de una acción humana a lo largo de cuyo proceso (que eventualmente puede llegar o no a culminarse) se producen una serie de interacciones y procesos de coordinación cuyo estudio precisamente constituye para los austríacos el objeto de investigación de la Economía. Ésta, lejos de ser una teoría sobre la elección o decisión, es una teoría sobre los procesos de interacción social, que podrán ser más o menos coordinados según cuál sea la perspicacia mostrada en el ejercicio de la acción empresarial por parte de los diversos actores implicado.

Por eso, los austríacos son especialmente críticos de la estrecha concepción de la Economía que tiene su origen en Robbins y en su conocida definición de la misma como ciencia que estudia la utilización de medios escasos susceptibles de usos alternativos para la satisfacción de las necesidades humanas(4). La concepción de Robbins implícitamente supone un conocimiento dado de los fines y los medios, con lo que el problema económico queda reducido a un problema técnico de mera asignación, maximización u optimización, sometido a unas restricciones que se suponen también conocidas. Es decir, la concepción de la Economía en Robbins corresponde al corazón del paradigma neoclásico y es completamente ajena a la metodología de la Escuela Austríaca tal y como hoy se entiende.

En efecto, el hombre robbinsiano es un autómata o caricatura del ser humano que se limita a reaccionar de forma pasiva ante los acontecimientos. Frente a esta concepción de Robbins, hay que destacar la postura de Mises, Kirzner y el resto de los austríacos que consideran que el hombre, más que asignar medios dados a fines también dados, lo que realmente hace es buscar constantemente nuevos fines y medios, aprendiendo del pasado y usando su imaginación para descubrir y crear (mediante la acción) el futuro. Por eso, para los austríacos la Economía queda subsumida o integrada dentro de una ciencia mucho más general y amplia, una teoría general de la acción humana (y no de la decisión humana).Según Hayek, si para esta ciencia general de la acción humana “a name is needed, the term praxeological sciences now clearly defined and extensively used by Ludwig von Mises would appear to be most appropriate”.

1.2. El subjetivismo austríaco frente al objetivismo neoclásico

Un segundo aspecto de importancia capital para los austríacos es el del subjetivismo. Para los austríacos la concepción subjetivista consiste en el intento de construir la Ciencia Económica partiendo siempre del ser humano real de carne y hueso, considerado como actor creativo y protagonista de todos los procesos sociales. Por eso, para Mises “la teoría económica no trata sobre cosas y objetos materiales; trata sobre los hombres, sus apreciaciones y, consecuentemente, sobre las acciones humanas que de aquéllas se deriven.

Los bienes, mercancías, las riquezas y todas las demás nociones de la conducta, no son elementos de la naturaleza, sino elementos de la mente y de la conducta humana. Quien desee entrar en este segundo universo debe olvidarse del mundo exterior, centrando su atención en lo que significan las acciones que persiguen los hombres”. Por eso, para los austríacos, y en gran medida a diferencia de los neoclásicos, las restricciones en Economía no vienen impuestas por fenómenos objetivos o factores materiales del mundo exterior (por ejemplo, las reservas de petróleo), sino por el conocimiento humano empresarial (el descubrimiento, por ejemplo, de un carburador que duplique la eficiencia de los motores de explosión tiene el mismo efecto económico que una duplicación del total de reservas físicas de petróleo).

Leonardo Ravier completó su Doctorado en Economía

Leo1Leonardo Ravier completó su doctorado en economia en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC), bajo la dirección del Dr. Don Jesus Huerta de Soto. Tenemos finalmente el especialista en Teoria de la empresa que hacia tanta falta en el mundo hispano! Estoy convencido que su integración de la economia, el management y el coaching correrán la frontera del conocimiento en este campo!

Recomiendo ingresen a su página web para conocer su trabajo: http://www.leoravier.com/

TITULO DE LA TESIS: “Aproximación histórica a los principios de una teoría praxeológica de la firma desde la perspectiva de la Escuela Austriaca de Economía”

DIRECCIÓN: Dr. Jesús Huerta de Soto Ballester

Presentada en el departamento de Economía Aplicada I e Historia e Instituciones Económicas y Filosofía Moral.

Componentes del tribunal:

PRESIDENTE
Dr. Don Carlos Rodríguez Braun
Universidad Complutense de Madrid

SECRETARIO
Dr. Don Philipp Bagus
Universidad Rey Juan Carlos

VOCALES
Dr. Don Santiago García Echevarría
Universidad de Alcalá de Henares

Dr. Don Armando Torrent Ruiz
Universidad Rey Juan Carlos

Dr. Don Pedro Julio Tenorio Sánchez
UNED

Calificación: SOBRESALIENTE

Esperamos pronto la publicación de la tesis como libro en la prestigiosa Nueva Biblioteca de la Libertad de Unión Editorial, dirigida por el propio Dr. Don Jesús Huerta de Soto.

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La estatolatría argentina

Alfonsín-Menem-Nestor“La estatolatría es la mayor enfermedad social de nuestro tiempo”. Este lema representa una de las lecciones que aprendí del Dr. Jesús Huerta de Soto, uno de mis profesores en el Doctorado en Economía de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Se trata de una creencia, o un fenómeno sociológico y cultural, en el que cada individuo se considera incapaz de valerse por sí mismo, y delega en el Dios Estado la solución a todos sus problemas.

En el siglo XX el Estado ha reemplazado el rol que siglos pasados jugaba la Iglesia. La gente ya no pide a Dios por trabajo, alimento, ropa, un techo o salud, sino que redirige sus peticiones al gobierno de turno. El Dios Estado se supone presente para asistir a los necesitados. Se cree en las buenas intenciones de nuestros gobernantes, y también en su omnisciencia. Se supone que el Estado detecta a tiempo cada problema y luego actúa en consecuencia.

En países presidencialistas, y en especial en etapas de auge, el presidente de turno se convierte en ídolo. Sólo cuando aparecen las fases de crisis y depresión, es cuando el ídolo cae, y se lo reemplaza por su sucesor, intentando que ahora sí, la asistencia sea la esperada.

La inmadurez de las masas es una consecuencia obvia, y ante ello, los problemas se multiplican. Hombres y mujeres abandonan su creatividad natural, y en lugar de “emprender”, esperan pasivos por una solución externa que nunca llega.

Esa pasividad es también fomentada por los propios gobiernos, por esos ídolos de turno, que saben que sólo mediante la “infantilización” de las masas pueden mantenerse en el poder y multiplicarlo. Los gobiernos han logrado distraer la atención acerca de las verdaderas causas de nuestros problemas. Se culpa al capitalismo, al ánimo de lucro, al mercado, a los empresarios, a la propiedad privada, por los problemas que el mismo Dios Estado causa, incluyendo la división de los pueblos y el conflicto permanente.

Los intelectuales, sean estos filósofos, sociólogos, economistas, juristas o historiadores, han fracasado en comprender la naturaleza de este problema. Abunda bibliografía que sólo ve la superficie de los problemas, pero muy poca atiende a lo esencial.

Aun la iglesia, o en los últimos meses el Papa Francisco, fracasan en comprender que la pérdida de fe en Dios, se ha canalizado al Dios Estado. El Dios Estado promete ofrecer en la tierra, los recursos que Dios sólo ofrecerá en la vida eterna.

En la Argentina la “estatolatría” se profundiza. Y si este es el caso, el problema no es Alfonsín, ni Menem o los Kirchner. Hay miles de Néstor o Cristina dispuestos a jugar el rol de líderes en el país. Si deseamos revertir el proceso, necesitamos un cambio cultural. Sugiero que recuperemos la fe en nosotros mismos, en nuestra creatividad empresarial, y confiemos menos en la “omnisciencia” y las “buenas intenciones” de nuestros gobernantes.