Avatar de Desconocido

Acerca de Adrián Ravier

Adrian Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín.

«Scioli y Massa se están disputando la estructura de poder kirchnerista»: Entrevista a Adrian Ravier

ARAgradezco a Gonzalo Respighi por la oportunidad que me ofreció al entrevistarme en el Semanario Virtud. Conversamos sobre muchos temas, desde la política y la economía argentina hasta cuestiones netamente académicas.

Puede acceder a ella desde aquí, o bien, leerla abajo.

Sigue leyendo →

La crítica de la ‘Escuela Austríaca’ al socialismo

Mises-HayekCompartimos un artículo del economista chileno Arturo Fontaine T. acerca de la crítica austriaca al socialismo.

La llamada «Escuela Austríaca» es una de las ramas mas importantes del pensamiento económico y social europeo de nuestro tiempo. Su fundador fue Carl Menger (1840-1921) quien, junto a Jevons y Walras, formuló la teoría de la utilidad marginal del valor o teoría subjetiva del valor económico de los bienes, que marcó un corte con la «escuela clásica» de Adam Smith, Ricardo y otros, y el comienzo de la «escuela neoclásica». Dentro de la tradición neoclásica, Menger y sus discípulos directos e indirectos hasta hoy (Von Wieser, Boehm- Bawerk, Von Mises, Hayek, Schumpeter, Hazlitt, Kirzner, Sowell entre otros) se han caracterizado por hacer un amplio uso de la teoría de la utilidad marginal y por subrayar las diferencias metodológicas que existen entre las ciencias naturales y las humanas como la economía. Por este motivo han sido mas bien reacios, en general, a darles mayor importancia a modelos matemáticos teóricos, cuya utilidad política y económica-social les pareció siempre dudosa. En el campo metodólogico su desconfianza en la capacidad de generar predicciones económicas cuantificables y susceptibles de exacta verificación empírica, les valió la oposición del positivismo. Su interés por explorar y fundamentar las leyes de la economía en peculiaridades del hombre como ser social, les llevó a incursionar en la filosofía, la historia, el derecho y la psicología. Sin embargo, su defensa del carácter universal de las leyes económicas les hizo oponerse tempranamente a la escuela histórica alemana transida de historicismo, y a la cual estos austríacos consideraron incapaz de explicar los procesos económicos.

Sigue leyendo →

¿Somos Austriacos? ¿Por qué?

EAdesdeAdentro-Ayer George Selgin publicó un post en su blog sobre free banking explicando que no se considera Austriaco, aunque no tiene  problemas en que lo identifiquen con esta tradición de pensamiento. En las redes sociales hubo varios intercambios que se apoyaron en sus palabras para excomulgarlo de esta tradición de pensameinto que, se sabe, guarda debates internos.

Lo dicho, sin embargo, no es nuevo. Va en línea con una respuesta que ya había ofrecido en aquella famosa entrevista de Daily Bell (que nosotros tradujimos y reproducimos en español en el Vol. II del libro La Escuela Austriaca desde Adentro):

Daily Bell: ¿Se considera a sí mismo un economista Austríaco?

SELGIN: Mientras estaba en la New York University me consideraba a mí mismo como un austríaco y, más precisamente, un Miseano. ¡A pesar de la influencia que tuvo en mí La desnacionalización del dinero de Hayek, terminé considerándolo más bien un tanto ñoño para mi gusto! Pero esa actitud no sobrevivió mis primeros años en la profesión, que me enseñaron que, si realmente iba a ser un académico –y para ese entonces era lo que más me importaba¬- tenía que olvidar todo lo relacionado a escuelas de pensamiento y temas relacionados. Decidí que tener una ideología o identificarme con cualquier escuela de pensamiento era tratar el tema de la manera equivocada, dado que se empieza con un conjunto de respuestas antes de investigar una pregunta.

En el mismo sentido, respondía Carlos Rodriguez Braun, en la entrevista reproducida en el vol. I:

En la polémica entre el liberalismo neoclásico de Chicago y la Escuela Austriaca ¿en que lado se sitúa usted? ¿Qué opina de las matemáticas y la estadística en economía?

RODRIGUEZ BRAUN: Esto de tener que estar en una escuela o en otra es cómodo, pero por una razón muy mala: porque ahorra el coste de pensar. Te pones (o te ponen) en una escuela y ya está. Pues, lo siento, pero no. No me gustan las escuelas ni los “lados” exclusivos porque el mundo es demasiado complejo. Por ejemplo, la Escuela Austriaca tiene una gran teoría del ciclo económico (debo su conocimiento y aprecio a un viejo y valioso amigo, Jesús Huerta de Soto), pero la de Chicago nos abrió los ojos ante nuevas perspectivas de análisis que no veo por qué hay que desdeñar. Otro tanto valdría para la Public Choice. Esto podrá escandalizar también, pero no sólo no desdeño ni las matemáticas ni la estadística en economía sino que aplaudo su uso.

Quisiera invitar a los lectores a discutir esta cuestión. ¿Cuán correcto resulta identificarse con una tradición de pensamiento? ¿Implica esto aceptar todas las premisas de la «Escuela»? Y por otro lado, ¿es posible enumerar una serie de postulados que todos los austriacos acepten? ¿Cuáles serían esos postulados en la «Escuela» austriaca?

Quizás Rafael Beltramino tiene razón cuando prefiere el término «tradición», más que el de «Escuela». Sin el ánimo de abusar de la auto-referencia a este libro el Profesor Beltramino decí (Vol III):

¿Y por qué piensa que la economía austríaca tiene ventajas analíticas sobre la neoclásica?

BELTRAMINO: Una digresión, prefiero hablar de tradición austriaca más que de Escuela Austríaca; en esto sigo a Karen Vaughn entre otros. Esto se debe a que creo que, a partir de la diáspora del 30, en la cual los diferentes economistas austríacos fueron dejando Viena, se perdieron algunos elementos característicos de una “Escuela”. Actualmente la heterogeneidad geográfica, linguística y teórica hacen difícil hablar de una Escuela. Por eso prefiero el término tradición.

Reflexión de domingo: «Un libro de Carlos Fuentes»

ABLHasta antes de leer la obra que comentaré a continuación, pensé que en el género de la ficción había una triada que representaba bien los problemas del poder político: Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias, La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa y Yo, el Supremo de Roa Bastos. Ahora me doy cuenta que se trata de un cuarteto (hacemos una analogía) que se completa con La Silla del Águila de Carlos Fuentes.

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Sigue leyendo →

Consecuencias de la arbitrariedad de Kicillof [Infobae]

Kicillof“¡Los mismos que nos dijeron durante diez años que el dólar valía un peso, son los que hoy nos quieren convencer de que vale 13!”, fue la frase arrojada por Kicillof ante el lógico pedido de la prensa de hacer preguntas tras el anuncio del Jefe de Gabinete acerca de la flexibilización cambiaria. Un par de días más tarde, en la ya famosa entrevista que Kicillof ofreció a un diario alineado al oficialismo, éste planteó que el tipo de cambio adecuado para los objetivos del gobierno era de $8. Lo que Kicillof nunca explicó es por qué el tipo de cambio a $13 le parece exagerado, y por qué un tipo de cambio a $ 8 le parece adecuado. Mi análisis de la situación, se resume en una palabra: “arbitrariedad”.

Lo cierto es que para conocer cuál es el precio libre de un mercado, se requiere permitir que las personas interactúen libremente en ese mercado. Si restringimos un mercado, entonces ya no tendremos un precio libre, sino un precio intervenido, el cual se sostendrá en la medida que pueda mantenerse la intervención y sus costos. Con un mercado desdoblado, tenemos que hacer dos análisis distintos. En el caso del mercado “oficial”, tenemos que comprender que el gobierno puede obligar al sistema bancario argentino a vender “sus” reservas al precio que desee. En este caso, Kicillof eligió $ 8, y una forma de comprender la arbitrariedad y lo infundado de esa decisión es cómo el BCRA debe intervenir diariamente perdiendo reservas para que su precio no se eleve. En el caso del mercado informal o “blue”, la oferta y demanda restringida de aquellas personas físicas y jurídicas -que podemos definir como “no privilegiados”- y que no pueden acceder a la arbitraria y baja cotización oficial, han fijado un precio de equilibrio en torno a los $ 13.

Necesito aquí hacer un paréntesis. Nótese la arbitraria pretensión de nuestro Ministro de Economía de prohibir a las empresas que compren divisas, si éstas no son importadoras –está claro que si son importadoras igualmente hay trabas-, con la cuasi-obligación keynesiana de que éstas reinviertan el dinero y eviten su atesoramiento. El origen del inmoral control estatal del dinero de las empresas parte sin dudas de la creencia marxista-keynesiana que sigue Kicillof de creer que un “fin superior” –quién sabe cuál es en este caso- está por encima de las libertades individuales. Lo cierto es que estas personas físicas y jurídicas, aún violando la “legislación de turno” –no puedo decir “ley”- se animan a comprar divisas a precios elevados -en relación con el dólar “ahorro”- porque tienen expectativas lógicas de que la depreciación del peso será más elevada aún que el diferencial que están pagando en la compra de la divisa.

El problema que surge aquí es que al comparar el circulante con las reservas netas del BCRA, llegamos a la conclusión de que hay más de $20 por cada dólar, lo que implica que las presiones sobre el dólar “blue” continuarán hacia arriba. Más aún en un contexto en el que el BCRA ha perdido toda independencia y sólo monetiza los déficits fiscales del gobierno, el que a su vez se resiste a achicarlo. Esto garantiza un contexto en el que las reservas caen, pero además el circulante en pesos se amplía. La suba constante del dólar “blue” en los últimos meses nos muestra en definitiva la evolución alcista de las expectativas de la gente que fácilmente toma conciencia de la situación real que el gobierno intenta ocultar. Al margen, hay que señalar que la flexibilización cambiaria y el dólar oficial a $ 8, abren aquí un primer negocio “especulativo” en una clase media o clase media alta que se ve beneficiada por la arbitrariedad del gobierno y puede comprar el “dólar ahorro” a $ 8 para venderlo en el mercado informal a $ 13.

¿Por qué Kicillof entonces plantea este desdoblamiento ante su evidente fracaso? Porque en los próximos meses llegarán las cosechas y el BCRA enriquecerá nuevamente sus reservas con nuevas divisas de los expoliados productores agropecuarios argentinos. Numerosos analistas concluyeron que ni siquiera esos “impuestos” podrán saldar las pérdidas de reservas de los meses previos, pero de poco importa esto, si el saldo que se pierde no compromete el objetivo principal que es llegar a 2015 sin el requerido “ajuste”. Una vez más, el gobierno argentino intentará patear los problemas a sus sucesores. La crisis estallará tarde o temprano, sea en manos de Kicillof, o de su sucesor, pero está claro quiénes serán los responsables. A Kicillof le agrada comparar el noventismo menemista con el kirchnerismo. No toma conciencia que aquellos errores del “neoliberalismo” los está repitiendo. Después de todo, los mismos que le decíamos a Menem que el dólar no valía $1 somos los que ahora le decimos a Kicillof que no vale $ 8.

Publicado originalmente en Infobae, miércoles 5 de febrero de 2014.

¿Por qué no formalizar el estudio de la economía?

Estudio_economiaCada vez hay más gente que dedica cientos o de horas al año al estudio informal de la ciencia económica. Aparecen en blogs, abren los propios, compran los últimos libros y hasta dedican tiempo a leer las últimas revistas científicas. Buscan literatura contradictoria, van a las raíces de la disciplina indagando en la historia del pensamiento económico, se preocupan por conocer lo que dicen las distintas tradiciones de pensamiento, se animan a cruzar la barrera formal de la disciplina y leen también de filosofía, derecho, historia, ciencias políticas y hasta antropología. Incluso abren su mente y acceden a autores que bajo los estudios formales no tendrían acceso. Mi impresión es que en muchos casos se convierten en mejores economistas que otros que han elegido el camino formal.

Pero mi pregunta a todos ellos es por qué no «formalizan» esos estudios. Si saben que el estudio de esta ciencia los apasiona y si van a seguir dedicando recursos a estos estudios, por qué no obtienen los títulos correspondientes para luego poder ejercer la docencia y la investigación formal. Pienso que de esa manera, el cambio que ejercerán será mucho mayor. Me gustaría conocer la opinión de nuestros lectores.

Reflexión de domingo: «Al final, ¿qué es ser un liberal?»

VargasLlosaLIMA.- Como los seres humanos, las palabras cambian de contenido según el tiempo y el lugar. Seguir sus transformaciones es instructivo, aunque, a veces, como ocurre con el vocablo «liberal», semejante averiguación puede extraviarnos en un laberinto de dudas.

Por Alvaro Vargas Llosa

Sigue leyendo →

Cultura y Libertad

La Fundación Federalismo y Libertad, de la cual soy miembro del Consejo Académico, acaba de crear su propio canal en youtube, y ha subido un material extraordinario que quiero sugerir a nuestros lectores. Me refiero especialmente a la jornada «Cultura y Libertad» en la que participaron Juan José Sebreli y Alberto Benegas Lynch (h).