El Cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga -designado por el Papa Francisco para presidir la Comisión de Cardenales para la reforma de la Curia en el Vaticano- ha pronunciado un discurso en Forum Nueva Economía en el Hotel Ritz de Madrid, pieza oratoria destinada a criticar al capitalismo y al mercado; en sus extensas reflexiones sobre el tema queda en evidencia que lamentablemente no entiende el significado de lo uno ni de lo otro. Por más que intente hacer salvedades, sus “pero” revelan su desconocimiento más palmario en esta materia, en ese sentido concluye en su exposición que “El pilar, la piedra basilar más débil del gran constructor del capitalismo ideológico es la pobreza”.
Archivo del Autor: Adrián Ravier
EL CAUDILLISMO POLÍTICO Y LA CULTURA DE LA DÁDIVA
El 19 de septiembre de 2003, José Ignacio García Hamilton escribía esta columna en Infobae que al día de hoy mantiene plena vigencia.
Al escribir el Facundo, Sarmiento afirmó que, debido a la herencia de la colonización y a la abundancia de ganados cimarrones, los habitantes del campo argentino no tenían cultura del trabajo y rechazaban los goces de la civilización: las escuelas, el comercio, las artes, las leyes, la justicia, los modales y las comodidades de la ciudad. Los caudillos establecían con los gauchos de la montonera una relación clientelística en la que el aporte militar se retribuía con el derecho al salteamiento. Y Rosas, para mantener tranquilos a los indios de la frontera sur de Buenos Aires, les regalaba bolsones con aguardiente, tabaco, yerba y algunos víveres. Alberdi, en Las Bases, coincidió en que imperaba el ocio y, al igual que el cuyano, postuló que la inmigración europea y la educación (que el tucumano prefería práctica, para formar artesanos y técnicos) eran los medios para crear los hábitos laborales que conducían al progreso. Por eso la Constitución Nacional de 1853 introdujo profundos cambios institucionales: la división de poderes y la prohibición de reelegir al presidente reemplazó al absolutismo político; la libertad de cultos, a la religión única; el principio de juridicidad, al incumplimiento de las leyes; la iniciativa individual y la defensa de la propiedad privada, al estatismo económico, y la igualdad, a los privilegios estamentales.
El Estado promovió una infraestructura de puertos, ferrocarriles, telégrafos y educación pública, y en 1913 se había producido un crecimiento impresionante: de 800.000 habitantes pasamos a 8.000.000; de una alfabetización de 10%, a 80%; de no exportar trigo, a ser los principales exportadores del mundo; de un PBI per cápita insignificante, a un índice superior al de Francia; de salarios de subsistencia, a un nivel de ingresos similar al de los Estados Unidos.
En 1908, sin embargo, se decidió iniciar una campaña de educación patriótica para homogeneizar a los hijos de inmigrantes, la que al cabo de décadas terminó por reemplazar el modelo de paz y de trabajo postulado por Alberdi, por nuevos paradigmas: el militar que muere pobre (San Martín y Belgrano, aunque el segundo fue abogado y el primero murió rico); el gaucho pobre que se hizo violento (el Martín Fierro, a pesar de que José Hernández había creado al personaje para mostrar cómo la leva forzosa había convertido a un ser laborioso en desertor y asesino), y el mito de la «víctima» que convierte al fracaso en virtud, a la mendicidad en un derecho, a la violencia en un recurso contra el sistema y promueve la inacción, ya que son presuntamente los terceros (los ingleses, luego los norteamericanos y ahora el FMI) los culpables de nuestros males y, por lo tanto, quienes deben solucionarlos.
Posteriormente se santificó una nueva figura: la «dama buena que regala lo ajeno». Eva Perón alimentó las arcas de su fundación con el aporte de dos salarios anuales de los obreros y, desde entonces, se generalizó la práctica de gobernar mediante la dádiva, que corrompe al que la da y degrada a quien la recibe.
Desde la segunda década del siglo XX la declinación no se detuvo: los golpes de Estado, el deterioro de la educación pública, el populismo y la demagogia expresados en el despilfarro estatal, nos hicieron retroceder hacia a la violencia (tuvimos guerrilla política, terrorismo de Estado con desaparecidos, una guerra por las Malvinas y, hoy, inseguridad cotidiana) y la pobreza. El país que en 1946 no tenía deuda externa (Inglaterra y los demás países europeos nos debían) hoy tiene la mayor deuda por habitante del mundo en desarrollo y los indigentes pueblan nuestras calles. Acaso el clientelismo que ha retornado bajo el eufemismo de «gastos sociales», que está destruyendo la cultura del trabajo, explique parcialmente la vitalidad de un partido que parece tornarse en hegemónico. Si no, cuesta explicar que el sonoro lenguaje de las cacerolas que pedían «que se vayan todos» se haya trocado, en la intimidad del cuarto oscuro, en la resignada decisión de «que todos se queden».
Los nuevos caminos de la historia económica
Tomo este espacio para recomendar la lectura de este artículo del economista e historiador Gabriel Tortella, donde el autor parte de los viejos debates entre Adam Smith y Karl Marx para luego preguntarse qué queda hoy de estas viejas batallas dialécticas. ¿Sigue la historia económica dando vueltas a los mismos problemas? ¿Se ha renovado? ¿Se ha convertido en otra cosa? ¿Tiene alguna relevancia para el mundo de hoy? Concluyendo el autor que “por sorprendente que parezca, la respuestas a todas estas preguntas es afirmativa.»
Acceda aquí al artículo completo.
LA CONTRACARA DEL SUEÑO AMERICANO – Por Alberto Benegas Lynch (h)
No basta con los desastres que ha provocado Bush II ni los estropicios de Obama respecto a los derechos individuales, ahora irrumpe en la escena política Donald Trump el exitoso agente inmobiliario que por esa razón cree que puede llevarse al mundo por delante con sus propuestas fascistas de gran repercusión en el público estadounidense.
En su discurso de cincuenta minutos de junio último desde el Trump Tower en Manhattan el personaje de marras lanzó parte de su campaña presidencial que por el momento, según las encuestas (frecuentemente sujetas a gruesos errores), lidera las preferencias en círculos republicanos.
Sus aseveraciones resultan por cierto inquietantes para cualquier persona mínimamente inclinada a los postulados de la sociedad abierta. Desafortunadamente está en línea con los resurgimientos de los nefastos nacionalismos europeos de estos tiempos.
La emprendió contra la inmigración especialmente contra los mexicanos a quienes tildó de traficantes de drogas, violadores y criminales al tiempo que aseguró que construirá un muro muy alto que hará financiar a los propios mexicanos.
Aerolíneas Argentinas frente a una política de cielos abiertos
El necesario ajuste del que no se habla
En dos columnas previas intenté imaginar lo que podría ser la política económica de los dos candidatos firmes a suceder a Cristina Fernández de Kirchner como presidente de la nación argentina: Mauricio Macri y Daniel Scioli. En las dos oportunidades intenté sistematizar las propuestas que sus asesores, sus equipos económicos o ellos mismos plantearon ante distintos medios, pero en ningún caso planteé si aquellas propuestas son suficientes para corregir los desequilibrios actuales.
En esta oportunidad me propongo explicar el error fundamental que los equipos económicos de ambos cometen al ignorar el necesario ajuste, propio de un error de diagnóstico que puede costar caro a un eventual próximo gobierno de cualquiera de los dos candidatos.
No está de más aclarar que los economistas trabajamos como los médicos: hacemos un diagnóstico de una situación dada a través de ciertos indicadores (actividad económica, empleo, presupuesto de ingresos y gastos, índice de precios, balanza de pagos, balance del Banco Central, índices de confianza, etc.) y planteamos una solución que puede contener efectos indeseados, lo que no significa que ignoremos esos efectos o los deseemos.
Seguir leyendo en Infobae.
PRESENTES GRIEGOS EN MATERIA FISCAL – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Homero en la Odisea y varios siglos más tarde Virgilio en Eneida nos relatan la estratagema de invadir militarmente vía el regalo del Caballo de Troya, de ahí “el presente griego” que no solo puede aplicarse a la situación de Grecia hoy con su colosal endeudamiento presentado como una ayuda que hunde a los griegos, sino que puede aplicarse a toda política que aparentemente beneficia pero que en definitiva arruina como es el caso del estatismo en general.
En esta nota quiero centrar brevemente la atención en un aspecto del antedicho estatismo. Me refiero a las falacias tejidas en torno a la política fiscal que tratamos en los siguientes diez puntos (el decálogo tiene buena prensa), todos de una u otra manera disfrazados de “presentes griegos”: la inexistencia de la traslación fiscal, la idea equivocada de los llamados impuestos al consumo, la relevancia de la curva Laffer, lo destructivo de la progresividad impositiva, una mirada más atenta a los principios de nacionalidad y territorialidad, la variante del valor agregado, el verdadero federalismo fiscal, la noción contradictoria de la “inversión pública”, los ineludibles desajustes de la exención fiscal y el equilibrio de la caja concebido como un fin en si mismo.
Seminario: “La Macroeconomía Global y Latinoamericana 2015/ 2016”
Organizan: Fundación Bases & CMT Group
Auspicia: Fundación Naumann para la Libertad
Programación:
1. La macroeconomía del capital frente a la macroeconomía convencional
2. La macroeconomía global 2015/ 2016. ¿Cómo puede impactar en la economía latinoamericana y argentina?
3. Escenario macroeconómico latinoamericano y argentino 2015/ 2016
Fechas: 03,10 y 24 de Agosto
Horario: 20 hs de Argentina
Inscripción Libre y Gratuita — Cupos Limitados
Informes e inscripción: bases@fundacionbases.org

Adrián Ravier: Licenciado en Economía (UBA), Magíster en Economía y Administración de Empresas (ESEADE), Doctor en Economía Aplicada (Universidad Rey Juan Carlos de España), Profesor Universitario en la Universidad Francisco Marroquín, Guatemala (UFM) y en la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). Es autor de “En busca del pleno empleo” y coautor de “Elementos de Economía Política”.
Más información aquí.
Acceda al Programa Anual On Line de la Fundación Bases.
DIOS, LA PSIQUE Y EL LIBRE ALBEDRÍO – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Nos parece que la religión no es un asunto de los domingos, es mostrar interés de donde venimos y hacia donde nos dirigimos. No es un asunto menor. Los hijos adoptados en algún momento muestran curiosidad por saber quienes son sus padres biológicos, ¿como no vamos a estar interesados el resto de los mortales (y ellos también) en saber acerca de un origen mas profundo y primero?
Es inexorable el principio, de lo contrario, si las causas que nos dieron origen irían en regresión ad infinitum, literalmente nunca hubieran comenzado las causas que nos permiten estar donde estamos hoy. Llamar a la primera causa, Dios, Yahveh, Alá o lo que fuere no resulta relevante, lo importante es la idea necesaria de la primera causa, no como la contradictoria noción panteísta sino agente fuera de la naturaleza. Tampoco es cuestión de pensar que se debe ser religioso, ya bastantes trifulcas, torturas, inquisiciones y matanzas han habido en nombre de Dios, la misericordia y la bondad como para insinuar obligaciones que no son tales, solamente pensamos que se la pierden los que deciden cerrar los ojos sobre la pesquisa de marras.
Imaginando un eventual gobierno de Scioli
A principios de mayo pasado publiqué una nota imaginando la política económica de un eventual gobierno de Mauricio Macri y el PRO. Hoy me propongo hacer lo mismo con el otro candidato a presidente que lidera las encuestas, aunque la información en este caso es más limitada.
Daniel Scioli ha intentado en los últimos años alinearse en su discurso con el modelo kirchnerista, aunque al evaluar su gobierno en la provincia de Buenos Aires, o los comentarios y las entrevistas que han ofrecido sus asesores, se puede advertir cierta confrontación con el kirchnerismo puro, que es en definitiva lo que provoca cierta desconfianza aun entre sus propios seguidores.
Sostenemos aquí que la política económica de Scioli estaría en una posición intermedia entre la que representa Axel Kicillof, como continuidad de la política económica actual, frente a los comentarios de sus asesores, y en particular del consultor Miguel Bein y el expresidente del Banco Central Mario Blejer, que es, en definitiva, corregir los desequilibrios y tomar un nuevo rumbo.
Seguir leyendo la nota en Infobae.