La gran trampa: Por qué los bancos centrales están abonando el terreno para la próxima crisis

Los medios de comunicación y muchos políticos han llamado «política monetaria no convencional» a las medidas adoptadas por los bancos centrales para salir de la crisis. Pero se trata de un concepto engañoso, porque en realidad lo que han hecho es lo mismo que siempre se ha hecho: intentar solventar desequilibrios estructurales con medidas inflacionistas. O, como más gráficamente dice Lacalle en este libro: «Crear dinero del aire». Pero una crisis de alto endeudamiento y exceso de riesgo no se soluciona aumentando el endeudamiento e incentivando el mismo riesgo.

La gran trampa es un libro crítico con bancos centrales, políticos y todos los que han dirigido una salida de la crisis que nos puede llevar a otra, porque si la última burbuja fue la de la vivienda, es posible que ahora estemos viviendo la burbuja de los bonos. Pero, al mismo tiempo, es un libro que ofrece soluciones proponiendo medidas para cimentar la credibilidad y evitar los enormes riesgos a los que se enfrentan nuestras economías.

Acceda aquí al índice y al primer capítulo.

SMP: Fed’s Balance Sheet, IOR, and Uncertainty

Es probable que en los próximos meses se comience a discutir si se debe o no reducir el balance de la Reserva Federal. Un breve comentario al respecto para Sound Money Project.

It seems likely that in the coming months monetary policy discussion will start focusing on the problem of shrinking the Fed’s balance sheet. A particular challenge of shrinking the Fed’s balance sheet is that of discontinuing the policy of paying interest on reserves (IOR). While at first sight it might seem that the IOR is too low to have any significance, it indeed has an effect on the demand for reserves by the banks (for an interesting discussion see here.) The policy of IOR increases the demand for reserves, while shrinking the balance sheet would reduce the supply of reserves.

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¿Qué significará la presidencia de Trump para la Reserva Federal? – Por Lawrence H. White

WhiteLawrence J. White explica los posibles cambios que se podrían dar en la Reserva Federal durante la administración de Trump.

En la noche de la elección, el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani dijo al entrevistador Chris Matthews en el canal MSNBC que la victoria de Donald Trump, luego de una campaña en contra de las elites y los políticos de Washington, fue como cuando Andrew Jackson obtuvo su primera victoria presidencial. Al final de su primer período en la presidencia, Jackson cortó la conexión entre el gobierno federal y el Banco de los EE.UU. (al vetar la ley para renovar su existencia), una institución que era en algunos aspectos el Sistema de la Reserva Federal en ese entonces. ¿Puede que la presidencia de Donald Trump tenga consecuencias igual de dramáticas para la Reserva Federal?

Durante su campaña, el candidato Trump expresó la idea de una reforma profunda a nuestro sistema monetario: un retorno al patrón oro. Como Ralph Benko señaló, el Sr. Trump le dijo a una estación de televisión en New Hampshire: “Solíamos tener un país muy, muy sólido porque estaba basado en un patrón oro”. Agregó que un retorno a eso sería muy difícil porque “no tenemos el oro. Otros lugares tienen el oro”. De manera similar, le dijo a la revista GQ que “Volver al patrón oro sería algo muy difícil de hacer, pero vaya, sería maravilloso. Tendríamos un estándar sobre el cual basar nuestro dinero”.

Alguien debería señalarle al presidente-electo que de hecho el gobierno de EE.UU. si tiene suficiente oro en la Fuerte Knox y en otros depósitos, al menos si es que la Tesorería de EE.UU. ha estado reportando sus tenencias de oro de forma honesta. Al precio actual del mercado de alrededor de $1.280 por cada onza troy de oro puro, las 261,5 millones de onzas de oro del gobierno de EE.UU. valen $335 mil millones. Las actuales reservas bancarias requeridas son solo de $168 mil millones. Visto de otra forma, $335 mil millones es solo poco más del 10 por ciento del actual dinero M1 de $3.347 mil millones (la suma de la moneda y los balances en las cuentas corrientes), lo cual constituye más que un ratio saludable de reserva, según estándares históricos. En ese sentido, la restauración del patrón oro es eminentemente posible. Luego de desenmarañar los alivios cuantitativos (QEs), la Fed podría intercambiar las reservas bancarias requeridas por oro, y tener oro a cambio de su propia emisión de moneda, de títulos de la Reserva Federal, los cuales una vez más se permitiría que sean redimibles en oro. Mejor aún, el gobierno federal podría permitir que los bancos comerciales emitan su propia moneda nuevamente (o, si ya fuera técnicamente legal, prometer no penalizarlos).

Si la restauración del patrón oro será políticamente posible depende por supuesto de qué tan serio será el nuevo presidente de presionar por ella, y de qué tan receptivas serán las mayorías republicanas en el congreso.

Respecto de reformas de la política de la Reserva Federal que mantienen al dinero fiduciario en su lugar, la posición del candidato Trump parecía evolucionar. En una entrevista en abril, le dijo a la revista Fortune que “La mejor cosa que tenemos a nuestro favor es que las tasas de intereses están tan bajas”, y que el prospecto de alzas de las tasas era “tenebroso”. Durante un debate en octubre, en cambio, acusó a la Gobernadora de la Reserva Federal Janet Yellen de mantener las tasas de intereses artificialmente bajas por razones políticas, específicamente para mantener la recuperación hasta la elección y de esa forma ayudar al partido oficialista. Incluso en esa entrevista de abril, cuando pensó que Yellen había estado haciendo un “trabajo útil”, ya estaba diciendo que “Yo estaría más inclinado a poner otra gente ahí”. De manera que sería una sorpresa que Trump reafirme a Yellen como Gobernadora de la Fed cuando su periodo de cuatro años expire en febrero de 2018. Lo que él buscará en un nuevo gobernador es menos claro.

Como presidente, Trump inmediatamente tendrá la autoridad de nominar a dos nuevos gobernadores para la Junta de la Reserva Federal (FRB, por sus siglas en inglés), de manera que también lo hará para el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés). Normalmente la FRB tiene siete miembros, incluyendo al gobernador. Actualmente tiene solo cinco miembros, todos designados por Obama. Los Republicanos en el Senado han dejado a propósito dos vacantes vacías al negarse a sostener audiencias para los últimos nominados por Obama. Por lo tanto, el FOMC consiste actualmente de 5 gobernadores designados por Obama más 5 presidentes regionales del Banco de la Reserva Federal, quienes suelen ser más preocupados acerca de la inflación (con la excepción del presidente de la Fed de Nueva York, el único presidente regional de la Fed que se sienta de manera permanente en el FOMC). Un par de nominaciones meditadas por la Casa Blanca Trump podría aumentar la preocupación acerca de la inflación del votante promedio (rompiendo el empate) en el FOMC.

En su crítica de octubre, Trump dijo que la Fed estaba “manteniendo las tasas de interés tan bajas que el próximo tipo o persona que llegue a la presidencia podría tener un serio problema”. Dijo en otro lugar que las tasas de interés artificialmente bajas estaban creando “una economía muy falsa”. En estas declaraciones Trump parecía haber reconocido que las tasas de interés demasiado bajas pueden dirigir mal las inversiones y crear burbujas insostenibles de activos. Él podría entonces favorecer propuestas del congreso que se hicieron en los últimos años, particularmente aquella del representante Jeb Hensarling, de aplicar una norma de política monetaria a la Reserva Federal. Una Regla de Taylor con dientes, por ejemplo, estipularía ajustes automáticos en el objetivo de tasa de interés de la Fed, basados en variables que pueden ser vistas por el público. Dicha norma eliminaría la discreción del FOMC y evitaría el problema de que la política monetaria se contagie de consideraciones políticas.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (EE.UU.) el 10 de noviembre de 2016.

4 razones que explican por qué la Reserva Federal no subió la tasa de interés

Tras la crisis supbrime y la “gran recesión” de 2008, la Reserva Federal de los Estados Unidos decidió bajar la tasa de interés nominal de corto plazo al 0 por ciento. Ben Bernanke, el Presidente de la Fed en aquel momento y artífice de la recuperación económica de los años siguientes, afirmaba que la tasa de interés permanecería en esos niveles hasta que el nivel de desempleo -que había tocado el 10 % en 2009-, volviera a valores inferiores al 6 %.

El gráfico No. 1 muestra la continua y persistente baja en el desempleo desde enero de 2010 a la fecha, con un último dato alentador en la tasa de desempleo en el 5,3 %.

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El contexto internacional será menos favorable para Argentina en 2016

La Arena 1La posible suba en la tasa de interés de corto plazo de Estados Unidos, la desaceleración del crecimiento chino y la devaluación de Brasil implicarán un cambio de ciclo para la economía argentina.
 
Las distintas economías latinoamericanas son dependientes del precio de los commodities que representan sus principales productos exportables. Es el caso del crudo en Venezuela y Ecuador, el gas en Bolivia, el cobre en Chile y distintos alimentos e insumos en Argentina, Brasil, Perú y Colombia. Los precios de estos y otros commodities han alcanzado niveles récord en la última década, lo que condujo a estas economías a un afortunado ciclo de crecimiento económico.

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Escenario Economía Global 2016: ¿Subirá La Reserva Federal La Tasa De Interés?

La Facultad de Ciencias Económicas de la UCA acaba de publicar el Informe de Economía e Instituciones de junio de 2015 con un artículo donde analizo la posibilidad de que la Reserva Federal suba los tipos de interés de corto plazo en los próximos meses.

Dice el resumen ejecutivo del Informe:

En la segunda columna Escenario Economía Global 2016: ¿Subirá La Reserva Federal La Tasa De Interés?, el autor describe el contexto financiero en el plano internacional. Para eso, realiza una síntesis de cómo se comportó la tasa de interés de los EEUU a lo largo de lo que va del presente siglo, y cuáles fueron las políticas tomadas por la Reserva Federal. En los últimos años, se ha establecido como política monetaria tener una tasa de interés en 0%, y en los próximos meses, se espera que habrá un alza de ella. Frente a esto, el columnista enumera alguna de los posibles impactos en la región. De esta manera, se puede observar cómo la decisión que tome la institución pueda afectar el curso de la economía regional e internacional.

Acceda aquí al informe completo.

¿SUBIRÁ LA RESERVA FEDERAL LOS TIPOS DE INTERÉS?

YellenLa teoría económica nos permite predecir los efectos cualitativos que cada política económica puede generar sobre la actividad económica y el empleo. Sin embargo, hay un problema que los economistas no pueden predecir, esto es, el “timing” de cuándo el gobierno aplicará tal política.
 
En lo que refiere a la política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos hace tiempo que los analistas predicen una suba en los tipos de interés, pues nunca en más de un siglo desde que se ha creado la autoridad monetaria, la tasa de interés permaneció durante tanto tiempo en niveles cercanos al 0 %. Ni siquiera en los años 2001-2004 cuando se generó la burbuja inmobiliaria que originó la “gran recesión”. A partir de 2008, y justamente para paliar esta crisis económica, la Reserva Federal decidió volver a bajar los tipos de interés de corto plazo al 0-0,25 %, y allí se ha mantenido ya por siete años, esperando los analistas una eventual suba que corte estos años de liquidez global. Es sabido el impacto que tal política podría tener, comprometiendo a la economía norteamericana, pero también a China y a las economías emergentes de nuestra región.
 
Lo cierto es que Ben Bernanke, quien presidió la institución entre 2006 Y 2014, sostenía durante su gestión que sólo aceptaría subir los tipos de interés cuando el nivel de desempleo que había superado el 10 % en plena crisis bajara a menos del 6 %, nivel que efectivamente está alcanzando en estos últimos meses. La recuperación del empleo, sin embargo, no parece sostenible sin las políticas de estímulo monetario y fiscal, lo que lleva al directorio de la Reserva Federal a sostenerla por algún tiempo más.
 
En estos últimos días, leo a los analistas afirmar que Janet Yellen, la nueva Presidente de la autoridad monetaria, aceptaría subir los tipos de interés hacia septiembre de este año, de forma gradual para evitar un retroceso en la actividad económica y en la generación de empleo, aunque esta noticia se ha puesto en duda recientemente desde el blog de Ben Bernanke, cuando afirmó que según sus cálculos el nivel natural de la tasa de interés es precisamente del 0 %.
 
Si este es el caso, ¿debería subir la Reserva Federal los tipos de interés de corto plazo? ¿Con qué objeto? Me parece que la pregunta que los analistas se están haciendo debe cambiar. Si prevalece la observación de Bernanke, entonces la pregunta ya no es “cuándo” subirá la tasa la autoridad monetaria, sino “si efectivamente lo hará” en el mediano plazo.
 
Sostener dicha tasa en el 0 %, implica una continuidad en la liquidez global y un escenario más optimista para la región e incluso para la Argentina, cualquiera sea el resultado electoral de octubre del corriente.

‘Los 100 años de la Reserva Federal son una historia de fracaso’: Entrevista a Geoge Selgin en diario El Mundo, Madrid

Selgin

Pablo R. Suanzes entrevistó a George Selgin en Madrid para el diario El Mundo.

Profesor de la Universidad de Georgia y ‘fellow’ del Cato Institute, George A. Selgin es uno de los críticos más activos de la Reserva Federal estadounidense. Su opinión es que “si se la juzga según la misión que tiene establecida, por lo que según sus propios principios debería haber cumplido, el primer siglo de la institución no es desde luego un éxito. Es un fracaso”.

Invitado a Madrid por la Fundación Rafael del Pino, Selgin afirma que “es difícil encontrar estadísticas” que respalden la gestión de la Fed. Que “aunque el sistema al que reemplazó era notoriamente malo en muchos aspectos, funcionaba mejor de lo que lo ha hecho la Reserva Federal desde entonces”.

Y que aunque no es partidario de eliminarla fulminantemente, como proponen otros liberales, hay que seguir buscando alternativas mejores

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¿Se pincha la tercera burbuja, provocada por el dólar?

burbujaCopio mi última columna en Infobae, junio 17, 2013.

Tres burbujas podemos detectar en las últimas dos décadas, generadas a partir de la política monetaria de la Reserva Federal. […] La tercera burbuja está hoy entre nosotros, precisamente en América Latina. […] Lo cierto es que la Reserva Federal ha depreciado su moneda, algo que resulta evidente cuando observamos el precio de ciertos commodities como el cobre -de interés en Chile-, el petróleo y sus derivados -de interés en Venezuela y Ecuador– los alimentos -de interés en Argentina y Brasil– o el gas -de interés en BoliviaAmérica Latina ha disfrutado de precios récords para sus productos exportables y eso ha acelerado las tasas de crecimiento en la región, sin embargo, el proceso está en riesgo.

Aquí, la columna completa.

Dejo preguntas abiertas para el debate en este blog: ¿Hay una burbuja en América Latina? ¿Se está pinchando? ¿Qué se puede hacer al respecto?