¿Se agotan los recursos naturales?

En los años 1960 surgió la preocupación de que los recursos naturales, siendo la Tierra limitada, inevitablemente se agotarían, ya no se podría sostener a tanta gente en el planeta. Se pronosticaban grandes catástrofes y terribles hambrunas. Nada de eso ha ocurrido. Han pasado más de 50 años y hay ahora más recursos que antes.

En su momento, el economista Julian Simon refutó todas estas preocupaciones. EN la continuación de su famoso libro “El recurso último”, revisado en 1996 y disponible acá (aunque en inglés): http://www.juliansimon.com/writings/Ultimate_Resource/ , señala básicamente que todos esos temores son infundados porque no toman en cuenta la productividad del ser humano.

Julian Simon

Ahora, un informe de la consultora McKinsey, comenta sobre un libro recientemente publicado por Stefan Heck (profesor consulto del Instituto Precourt de Energía de la Universidad de Stanford) y Matt Rogers (director de McKinsey San Francisco), “Resource Revolution: How to Capture the Biggest Business Opportunity in a Century” (New Harvest, April 2014), donde básicamente se señala lo mismo.

http://www.mckinsey.com/Insights/Energy_Resources_Materials/How_resource_scarcity_is_driving_the_third_Industrial_Revolution?cid=resourcerev-eml-alt-mip-mck-oth-1404

Aquí van traducidos algunos extractos de una entrevista a los autores:

“Stefan Heck: Soy un optimista porque estamos enfrentando una serie de limitaciones –en alimentos, en tierra, en energía, en agua, en todo el plantea, con 6 mil millones de personas yendo a 9 mil millones, todos consumiendo recursos- y esto realmente representa un desafío. Es un desafío a la humanidad, un desafío a la creatividad, a la innovación.

Matt Rogers: Lo que empezamos a observar es que, más que una gran amenaza a la economía global, estamos viendo un gran cambio, el más fundamental de los últimos 100 años.

Matt Rogers: Desde 2005 comenzamos a ver un rápido aumento de los precios de la energía, el oro, cobre, aluminio, acero, todos impulsados por el hecho que unos 2.500 millones de personas estaban entrando en la clase media y que no había recursos suficientes. Y esto empezó a preocupar a todos, particularmente sobre el crecimiento económico. ¿Cómo se va a sostener el crecimiento económico con estos precios que lo frenan?

Y comenzó a cambiar alrededor de 2010, 2011, cuando de pronto comenzamos a ver que “hey, este alto precio de los recursos puede ser el comienzo de una enorme oportunidad más que la mayor amenaza para la economía global. Tal vez sea la mejor oportunidad en 100 años. Lo que comenzamos a ver es un conjunto de tendencias moviéndose muy, muy rápido, impulsadas, en muchos casos, por la combinación de tecnologías industriales e informáticas.

La primera fue el desarrollo de gas no convencional, ahora petróleo no convencional, en los Estados Unidos (shale gas, shale oil). Nadie previó esto. En 2007 estábamos seguros que Estados Unidos iba a ser un enorme importador de gas natural, teníamos pocos años de reservas, y lo traeríamos de todo el mundo. Y para 2011 comprendimos que Estados Unidos sería el mayor productor de gas natural del mundo y tenía tanto que comenzaríamos a exportar. En 5 años, lo que usualmente tarda 50 años en desarrollarse, en 5 años nos tomó por sorpresa este cambio masivo.

Al mismo tiempo, vimos que los precios de la energía solar cayeron de un pico de $8/watt a $2,50/watt. Este cambio en solo tres o cuatro años, también tomó a todos por sorpresa. Entonces, dos mercados –gas natural y energía solar- ambos creciendo al 20% o más por año. En el mundo de la energía estábamos acostumbrados a un crecimiento del 3% anual como rápido

Stefan Heck: Es importante señalar que las tecnologías que mencionamos son de infraestructura básica, y por ello, derraman un efecto beneficioso para la productividad de toda la economía,

Matt Rogers: La combinación de tecnología informática con industrial, la aplicación de biotecnologías a los problemas de recursos, el uso de nuevos materiales y la nanociencia en procedimientos industriales nos permiten de pronto capturar el tipo de crecimiento de productividad que necesitamos, y más, por lo que la economía podrá crecer sin incrementar la demanda de recursos en forma significativa, o volviendo mucho más barata la producción de recursos de lo que todos esperan.

Stefan Heck: La curva de aprendizaje para baterías se ha duplicado de una mejora del 4% con cada duplicación de la capacidad, a 8%. Esto es muy importante. Cuando vemos a los autos, la distancia que podemos obtener de una batería ha ido de 50 millas en los últimos autos, a 250 millas. La velocidad ya es más alta a la que puede alcanzarse legalmente, por lo que no hay restricciones. Antes era un carrito de golf, ahora estamos hablando de autos de carrera.

La última dimensión que queda es el costo. Por ahora, son caras. Una batería duplica el precio de un auto, pero si proyectamos esa curva del 8%, como una inversión a interés compuesto, y hay muchas razones tecnológicas para creer esto, es posible pensar que la electrificación será una opción relativamente barata, algo así como tener GPS o estéreo en el auto. Y en este punto, dados los beneficios, incluso ambientales, el hecho de que el auto será totalmente silencioso, que acelerará más rápido, que no consumirá combustible cuando frenas en un semáforo, ¿porqué no usar uno eléctrico?

Y en cuanto a los sensores que permiten un “piloto automático”, la curva de aprendizaje es de 40%, lo que significa que el costo se reduce a la mitad cada año. Pronto será un adicional muy barato.”

Classical Liberalism and the Quest for World Peace (by Richard Ebeling)

Richard Ebeling ofrece otro interesante artículo de opinión sobre la relación entre el liberaliimo clásico y un mundo pacífico.

For almost a century, since the end of the First World War in 1918, mankind has been in search of international order and global peace through the political method of international organization. However, instead of peace among men, the last one hundred years as seen almost unending wars, great and small. Maybe it is because men have looked for peace from government rather than from a rebirth of the philosophy of individualism and classical liberalism.

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Rejoinder to David Gordon

Over at Mises Daily, David Gordon offers a critique of my paper with Gabriel Zanotti, The Epistemological Implications of Machlup’s Interpretation of Mises’s Epistemology. We are certainly grateful for Gordon to take the time to not only read our paper, but also to write his critical remarks. We think, however, that his critique is as well intended as is misplaced. We just don’t hold the position that is target of Gordon’s criticisms. We should clarify a few key misconceptions as well as offer some replies to his arguments.

First, a few clarifications about our paper:

  • As we explicitly state in the title of our paper, our work is not about Machlup’s position on epistemology. Our paper is about Machlup’s intepretation of Mises’s apriorism, which may or may not be the same position than the one Machlup holds. Any criticism aimed at Machlup’s own position misses the target.
  • The matter of fact is that Rothbard reacts directly and explicitly to Machlup’s interpretation of Mises. There is, then, two of Mises’s students arguing that Mises hold an a priori position, but they differ on how this should be interpreted. We think is fair to put both at the same level of initial plausibility and go back to Mises’s work and see which one of these authors were closer to Mises’s own position (The reasons why we think this history of though exercise is valuable should be clear as we approach the conclusions in the paper.) We focus on Machlup’s paper because it offers a good initial bridge to modern epistemology in Austrian economics (something that we think is needed.) Again, it is not that Machlup’s paper has not received the attention it actually did. And is not Machlup’s own position, but his interpretation of Mises what is the focus of our paper. Little is gained by criticizing Machlup per Machlup.
  • No one here, not Rothbard, not Machlup, and certainly not us, question the a priori in Mises epistemology. We are not questioning the certainty of the praxeological axiom.

It is to avoid these confusions that in the introduction we say that «[o]ur argument is not that Machlup’s (1955) presentation is at face value a representation of Mises’s position, but that Mises was not an extreme aprioristic thinker and that Machlup’s work offers a bridge between Mises and Lakatos that has been unexplored.»

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Roman Rybarski: Un liberal olvidado, por Jan Bodakowski

RybarskiSebastián Malinksi sugirió la publicación de esta breve biografía en este blog. Así como hace unos días resumimos las ideas de un gran liberal argentino como Juan Bautista Alberdi, esta es una oportunidad para conocer el pensamiento de un gran liberal polaco, quien fuera asesinado en los campos de concentración de Auschwitz durante la 2da Guerra Mundial, precisamente por defender estas ideas. El artículo fue escrito por Jan Bodakowski, traducido por el propio Sebastián Malinksi y corregido por José Manuel González.

Roman Rybarski: Un liberal olvidado

Hace setenta y dos años, el 6 de marzo de 1942, los alemanes mataron en el campo de concentración de Auschwitz a Roman Rybarski. Durante los últimos setenta y dos años las obras del eminente economista polaco de libre mercado no han estado disponibles (estuvieron prohibidas durante el comunismo y luego nadie las ha publicado hasta hace dos años). Hace dos años, con el septuagésimo segundo aniversario de la muerte del gran polaco, pasó el período de vigencia de los derechos de autor, que estaban en poder de su familia, y eso permitió su difusión sin el consentimiento de la familia, asustada por sus obras.

Roman Rybarski fue uno de los políticos más importantes de la Unión Nacional (el movimiento patriótico de entreguerras polaco – recuerda el autor), profesor académico y periodista; y ahora, cara a los desafíos del siglo XXI, su pensamiento es más oportuno que nunca. Esperemos que este patrimonio de gran valor contribuya al desarrollo de una política realista y al bienestar de los polacos y otras naciones. Aquí voy a presentar algunos de sus postulados.

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Prólogo a «Las primeras burbujas especulativas», de Douglas E. French

FrenchLos hechos históricos se leerán de manera diferente, mientras los marcos teóricos que utilicen los analistas o historiadores sean diferentes. La gran depresión de los años 1930 suele ser un claro ejemplo de esto:
1. El marco analítico keynesiano comprende su naturaleza a través de la inestabilidad del capitalismo.[1]
2. El marco analítico monetarista comprende que hubo fallos de la Reserva Federal en gestionar la política monetaria, apuntando especialmente a la contracción del período 1929-1933.[2]
3. El marco analítico austriaco, por el contrario, comprende que hubo una política crediticia expansiva en el período previo, de 1924 a 1929, que gestó los gérmenes de la crisis al abrir una fase de mala-inversión que se liquidó en el período posterior.[3]

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Volver a las Bases

AlberdiJuan Bautista Alberdi fue un actor fundamental en la conformación del estado argentino. No sólo fue fundamental en influenciar nuestra Constitución Nacional, sino que también dejó las Bases para que Argentina emprendiera un camino de desarrollo sostenido por varias décadas.

Me propongo en este artículo resumir su posición sobre distintos temas al sólo efecto de reintroducir sus “bases” en el debate moderno.

El gobierno debe limitarse a funciones esenciales

Bajo la estatolatría que nos rodea, el estado moderno ha asumido funciones que han distraído a los gobiernos de sus funciones esenciales. Se podrá decir que este es un fenómeno novedoso, que comienza en el siglo XX y se expande hacia comienzos del siglo XXI, pero Alberdi anticipó esta amenaza, como queda claro en las siguientes citas.

“Si los derechos civiles del hombre pudiesen mantenerse por sí mismos al abrigo de todo ataque, es decir, si nadie atentara contra nuestra vida, persona, propiedad, libre acción, etc., el Gobierno del Estado sería inútil, su institución no tendría razón de existir. Luego el Estado y las leyes políticas que lo constituyen, no tienen más objeto final y definitivo que la observancia y ejecución de las leyes civiles, que son el código de la sociedad y de la civilización misma (…) La democracia es la libertad constituida en gobierno, pues el verdadero gobierno no es más ni menos que la libertad organizada” (Juan Bautista Alberdi, Obras Completas, Tomo VII, p. 90/91).

En otras palabras,

“El Estado se hace fabricante, constructor, empresario, banquero, comerciante, editor, y se distrae así de su mandato esencial y único, que es proteger a los individuos de que se compone contra toda agresión interna y externa. En todas las funciones que no son de la esencia del gobierno obra como ignorante y como un concurrente dañino de los particulares, empeorando el servicio del país, lejos de servirlo mejor” (Juan Bautista Alberdi, “La omnipotencia del Estado de la negación de la libertad individual”).

Influenciado por Adam Smith, y anticipando la literatura moderna desarrollada por Friedrich Hayek o James M. Buchanan, Alberdi creía en un gobierno limitado, pues conocía las limitaciones cognitivas de los funcionarios, así como los perversos incentivos bajo los cuales actúan.

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