¿Qué tan lejos deben situarse los académicos de la política?

Alberto Benegas Lynch (h) suele diferenciar en sus clases el rol del académico, del rol del político. Asegura que el rol del académico es correr el eje de debate, imaginar nuevos mundos posibles, y no atender a si una propuesta de política pública es viable o no en el presente. El rol del político es diferente. Inspirado en el trabajo académico, debe atender necesariamente a aquello que la opinión pública puede digerir en el presente y trabajar a su vez para intentar que una propuesta que no es viable hoy, lo sea en el futuro. Es sabido que la posición de Alberto Benegas Lynch (h), no difiere mucho de aquello que recomendaba Hayek.

Alberto Mansueti (2006), sin embargo, es uno de los tantos liberales clásicos que se presentan críticos de esta posición. Encontramos a continuación un resumen de su crítica:

«Aspirar al éxito político para el liberalismo clásico sólo en base a la Economía Austriaca es irrealista. Sin embargo, y con pocas excepciones, con mucho de ese irrealismo viven las Fundaciones e instituciones asociadas al liberalismo clásico, comenzando por la más célebre de todas, la Sociedad Mont Pelerin… ¿Por qué? En buena parte porque muchas de ellas … siguen el desafortunado consejo de Hayek, un genio sin duda, pero equivocado entonces al recomendar esfuerzos intelectuales y académicos y desalentar emprendimientos políticos… Pero, ¿imagina Ud. cómo hubiera sido el mundo en los últimos 100 años, si Lenin en 1913 hayekianamente hubiese aconsejado a sus seguidores no dedicarse a la política sino sólo a especulaciones filosóficas, investigaciones científicas, históricas y bibliográficas? En tal caso probablemente marxistas y socialistas de otras observancias hubiesen quedado reducidos a pequeños círculos de disconformes, hurgando bibliotecas y documentos, y escribiendo artículos, ensayos monográficos y libros… ¿E imagina Ud. cómo hubiera sido el mundo en los últimos 50 años, si Hayek en 1947 hubiese considerado que las cátedras universitarias y los centros de producción y transmisión de ideas y conocimientos estaban ya en poder de los socialistas o a punto de caer? ¿Y si en consecuencia, leninianamente Hayek hubiera aconsejado a los liberales fieles dedicarse a la política tanto o más que a los estudios y reflexiones académicas…? En tal caso probablemente los liberales clásicos hubieran organizados partidos, ganado elecciones en muchos países, abolido el estatismo -con sus inflaciones, guerras, desempleos y miserias- mediante revoluciones de libre mercado, y cambiado la historia del mundo. Y obligado así a los cientistas sociales, periodistas, políticos y curiosos en general, a correr a las bibliotecas (y ahora a Internet) a descubrir cuáles autores, obras y principios inspiraron a los políticos liberales cambios tan benéficos para la humanidad…»

Con esta cita creo que podemos abrir el debate.

Conferencia virtual, abierta y gratuita del Dr. Peter Boettke

El próximo 15 de marzo a las 19.30 hs de Argentina, el Dr. Peter Boettke ofrecerá una conferencia virtual, abierta y gratuita, titulada «Contemporary Austrian Economics in the Landscape of Economic Opinion». La misma se desarrollará a través del Aula Virtual de Corporate Training y dará comienzo al Programa de Cursos por E-Learning que la Fundación Bases está coorganizando junto a Corporate Training.

Para inscribirse, los interesados deberán escribir a bases@fundacionbases.org

Organizan: Fundación Bases y Corporate Training

Auspicia: Fundación Friedrich Naumann

Una lectura neoclásica de Hayek

Fransico Rosende es un economista chileno que hace tiempo vengo leyendo y que entiendo puede ser de sumo interés para los austríacos. En esta oportunidad lo que desearía compartir es un artículo suyo publicado en 1993, un año después del fallecimiento de Hayek, donde sintetiza «su» lectura de los aportes de Hayek a la teoría del ciclo económico.

El trabajo se titula «Hayek y el ciclo económico: una revisión a la luz de la macroeconomía moderna«, y ha sido elaborado con la coautoría de Karin Jürguensen.

Me llamaron la atención varios puntos:

1. hablan de una contrarrevolución neoclásica, y no de una contrarrevolución monetarista.

2. encuentran aportes fundamentales de Hayek a la microfundamentación de la macro, un punto que hoy representa una deuda pendiente para la macro mainstream.

3. abren el debate sobre si la teoría austríaca del ciclo es endógena (Hayek) o exógena (Mises).

4. remarcan la relevancia que Hayek le otorgó al análisis dinámico.

5. también ofrecen el vínculo que Hayek desarrolla entre las expectativas y la teoría del ciclo, un punto que no he visto tan claro hasta la lectura de este trabajo.

6. muestran ciertas similitudes entre Hayek y el trabajo de Simons donde defiende el 100 por cien.

7. desde luego no se quedan con esta defensa de Hayek del 100 por cien, sino que trata también los aportes de «La desnacionalización de la moneda».

8. y pienso, el punto más importante, y que merecerá un trabajo para el futuro cercano, es el alto grado de coincidencia que los autores encuentran entre la teoría del ciclo de Hayek, y las teorías modernas de los ciclos económicos.

En particular, los autores encuentran que lo que Hayek dice no es muy distinto de lo que expone la teoría del ciclo económico real, punto que merecería un estudio detallado.

Con esta síntesis, y desde luego la lectura del trabajo, proponemos abrir el debate.

La Crítica de las Expectativas Racionales a la Teoría del Ciclo de Mises-Hayek

La última crisis internacional ha vuelto a poner en el centro del escenario las teorías de los ciclos económicos. Se ha criticado que las «teorías mainstream» no sólo no pueden explicar la última crisis, sino que tampoco han logrado identificar síntomas de un problema tan grande en puerta (por supuesto que hay excepciones). Pero los “economistas austriacos” dicen que para ellos la crisis no fue una sorpresa, por más que los aspectos particulares estén más allá de lo que las pattern predictions permiten especificar. Mientras en el mainstream la preocupación de la crisis era una excepción, en los austriacos la excepción era el no ver venir una crisis. De allí que la respuesta que he escuchado que lo de los austriacos fue azar o suerte me parece poco convincente. También debemos tener presente que nada en el ABCT dice ser la explicación de todas las posibles causas de ciclos económicos. El ABCT simplemente afirma que si ciertas políticas se dan bajo ciertas condiciones entonces se genera un proceso que tarde o temprano termina en una crisis. Pero las crisis también pueden suceder por otros motivos. Ciertamente no ayuda cuando se intenta forzar una explicación ABCT cuando no aplica.

Hay varias críticas a la teoría austriaca del ciclo económico (ABCT). Una de las más comunes, y quizás interesantes, es la de expectativas racionales. El ABCT no pasaría la prueba de las expectativas racionales. Este tipo de crítica se puede encontrar en Tullock, Caplan y tengo entendido que Tyler Cowen ha hecho objeciones similares (y seguramente otros economistas que en este momento no recuerdo). Sigue leyendo →

La Metodología Positiva de Milton Friedman

En este artículo titulado «La Metodología de Friedman y una consecuencia importante para la Escuela Austriaca de Economía«, presentado en el XIV Jornada de Epistemología de la Universidad de Buenos Aires, Gabriel Zanotti sintetiza la crítica austríaca al positivismo metodológico de Milton Friedman, repasa los argumentos y contra-argumentos respecto de la “realidad” o “irrealidad” de los supuestos y cuestiona hasta dónde la Escuela Austríaca trabaja con supuestos “reales”, recordándonos a los propios austríacos el debate entre Kirzner y Lachman y el importante rol que juega la hipótesis auxiliar “muy fuerte” del alertness empresarial.

El enfoque austríaco y el enfoque neoclásico, ¿son sustitutos o complementarios?

Podríamos decir que existen dos grupos de pensadores dentro de la Escuela Austríaca. Aquellos que intentan dialogar con pensadores que siguen otros programas de investigación o paradigmas, y aquellos que intentan avanzar,  progresar, dentro del propio programa de investigación o paradigma. Pero la pregunta de fondo que podemos hacernos es la siguiente: el enfoque neoclásico y el austríaco, ¿pueden ser complementarios? ¿O aceptar la tesis austríaca implica necesariamente abandonar el enfoque neoclásico que se ha desarrollado desde 1871 en adelante?

¿Qué tan ‘apriori’ es la imposibilidad del cálculo económico en Mises?

En su post «Mises: ¿Rothbard o Machlup?» Gabriel plantea que la interpretación machlupiana en «The Problem of Verification in Economics» del apriorismo de Mises puede ser más apropiada que el «In Defense of Extreme Apriorism» de Rothbard (ambos alumnos de Mises). La pregunta de Gabriel es si Mises es un extremo apriorista como la lectura de Rothbard parece indicar o si en cambio la lectura de Machlup representa una postura más apropiada. Si Mises no fue del todo claro en el tema, estos autores pueden contribuir a una lectura de Mises como tema de historia del pensamiento. Estas dos interpretaciones, o tensiones, se encuentran presentes incluso entre austriacos. La confusión a veces llega al punto tal que si a uno le preguntan qué opina del apriorismo de Mises uno se siente tentado de responder con otra pregunta: «¿Qué entendés por el apriorismo de Mises?»

La lectura de que Mises es un extremo apriorista genera rechazo en al comunidad, y no es difícil encontrar críticas argumentando que Mises no sigue su propio método. Si en cambio es cierto que Mises estaba más cerca de Machlup que de la interpretación de Rothbard, entonces Mises puede recuperar espacio en la historia del pensamiento como alguien que, seguramente sin ser perfecto, tampoco era un improvisado en el tema. Sigue leyendo →

La Teoría del Tiempo Económico (TTE)

En el año 2005 tuve el gusto de conocer a Carlos Bondone, quien con toda cordialidad me explicó su Teoría del Tiempo Económico, que es una re-elaboración de la EA a partir de Menger. Resulta siempre sorprendente escucharla para quienes hemos sido formados en Mises y Hayek, y es un desafío para nuestra capacidad de diálogo académico, pues Bondone tiene sus razones y son dignas de ser escuchadas. Yo consideré siempre un deber de mi ética popperiana abrir a los austríacos al diálogo con este nuevo enfoque, aunque la EA, como paradigma, no tenga predisposición a someterse a una crítica interna que viene nada más ni nada menos que de seguir de modo diferente los pasos de Menger. Así que una vez más, aquí la presentamos -esta vez mediante la reproducción de mi prólogo a su último libro, «Capitalismo y Moneda«-.

«The future is open», como decía Popper, y el debate está abierto.

————-

CAPITALISMO Y MONEDA, de Carlos Bondone

PRÓLOGO

No es la primera vez que yo, sólo un filósofo, tengo el honor de introducir una obra de economía. Pero cuando lo hago, lo hago precisamente desde esa perspectiva, la filosófica, que da una perspectiva especialmente adecuada a ese “paradigma alternativo” que es la Escuela Austríaca de Economía.

En ese sentido, hay en este libro de Carlos Bondone tres aspectos que quisiera resaltar. Los dos primeros han sido objeto de largas conversaciones con el autor, a quien estoy muy agradecido por la confianza depositada en mi persona.

En primer lugar, la teoría del Tiempo Económico (ya presentada en el primer libro del autor[1]) presenta dos peculiaridades importantes dentro de la Escuela Austríaca. Primero, su mayor simpleza. Eso es algo que siempre llama la atención en el caso de algún tipo de modificación teorética, sobre todo después de los análisis de T. Kuhn sobre la historia de la ciencia. En efecto, el autor se remonta directamente a Menger y, como viaje en otra línea temporal, nos hace partir de vuelta desde allí, tomando al dinero como una mercancía más, sometida a oferta y demanda, considerándola como bien presente, y distinguiendo, desde allí, entre bien presente y bien futuro, asignando a este último al función de crédito. Cuando este último, a su vez, se intercambia en mercado libre, estamos en presencia del crédito económico regular. Decimos “en mercado libre” porque en ese caso se define con claridad la calidad y cantidad del bien económico futuro con que  se cancelará la obligación. Cuando ello no sucede, esto es, cuando no se define en el contrato la cantidad y calidad del bien con el que se cancelará la obligación en cuestión, estamos en presencia de crédito económico irregular. Como vemos, es obvia la inclinación del autor por el 100% de reserva, con una salvedad que el lector ya encontrará. A partir de allí, el autor está en condiciones de establecer el error básico de todas las políticas monetarias que, en el siglo XX, han hecho del gobierno el principal autor del crédito económico irregular y, por ende, de las crisis financieras, y no sólo incluso, sino sobre todo, la actual. El autor presenta su teoría del tiempo económico –y esto es muy interesante, y despertará mucho debate- con mayor simplicidad que el camino recorrido por austríacos posteriores.

Esto nos lleva al segundo punto. Como filósofo y epistemólogo de la Escuela Austríaca, no me corresponde juzgar sobre el contenido concreto de las diferencias teoréticas de los miembros de la escuela. Si así lo he hecho en mi última contribución a la epistemología de la Escuela Austríaca[2], coherente actitud debo mantener en este caso. Como epistemólogo, sin embargo, quiero decir que veo a la propuesta de Bondone como dentro del programa de investigación de la Escuela Austríaca, que nunca ha sido un programa homogéneo en cuanto a sus contenidos concretos. Por lo tanto, Bondone es un austríaco que, como muchos de ellos, presenta una propuesta teorética singular dentro del mismo programa de investigación. Eso, desde Kuhn y Lakatos. Desde la ética de la ciencia de K. Popper, esto merece y debería ser debatido y discutido, porque sólo así se enriquecen los contenidos de un programa de investigación. En este sentido, dentro de la Escuela Austríaca, sería deseable una mayor conciencia de la diversidad y riqueza de sus propuestas, y de la necesidad de debatirlas sin “excomuniones” mutuas. Se trata de un programa de investigación, con obvias y ricas diferencias entre sus autores.

Eso, en lo que a la Escuela Austríaca se refiere. De cara a otros programas de investigación, y otras propuestas de política económica, el libro de Bondone no podría ser más oportuno, como todos aquellos que en este momento están tratando de poner luz en este devastador tsunami crediticio que está llevando al mundo a una recesión global. Es en ese sentido que el autor está dentro de la tradición de todos los austríacos, que siempre han denunciado a la intervención del estado en la economía, y especialmente en el mercado crediticio, como la causa de los ciclos de expansión y recesión que Keynes, exactamente a revés que Mises, consideró efecto de un capitalismo “sin control”. Por ello los actuales acontecimientos mundiales, especialmente en EEUU, son doblemente dramáticos. Un drama es ir a toda velocidad hacia un muro de granito, haciendo todo lo posible por evitar la colisión, pero un drama mayor es pisar el acelerador, suponiendo que de ese modo el muro desaparecerá como por encanto. Pues bien: eso es lo que está sucediendo en las actuales circunstancias mundiales. Parte de lo que unifica a los economistas austríacos es su clara conciencia de que la expansión monetaria, por parte de los bancos centrales, produce una etapa de expansión artificial, seguida por la inevitable recesión, mayor en magnitud cuanta mayor haya sido la expansión crediticia anterior. Ello, por supuesto, no es capitalismo ni libre mercado, sino una brutal intervención gubernamental en un aspecto esencial de la economía, como es el mercado financiero y de créditos. No es poca cosa: minimizar el problema es como decir que una persona está bien excepto porque tiene su sistema circulatorio arruinado. Pero el mundo político y teorético actual se empeña en suponer lo contrario, y, con un revival total y completo del keynesianismo (que si es igual a Keynes, es otro debate en el que no me corresponde juzgar) supone que hay que expandir aún más el gasto público y el “crédito irregular”. Las consecuencias de esa insistencia en esa droga crediticia son dignas de una película de ciencia ficción que está comenzando a dejar de serlo. Mises describió en su seminal libro sobre la moneda y el crédito[3] las consecuencias del colapso total del sistema monetario y crediticio. Trasládese ello a nivel mundial y se podría decir que estamos en el comienzo. Gracias a Dios que las predicciones en ciencias sociales son harto falibles….

En ese sentido, la simplicidad y precisión del diagnóstico de Bondone son un servicio inestimable en esta causa de clarificación teorética y práctica. Es, por un lado, una propuesta de debate para los austríacos, pero, por el otro, es una advertencia a nivel mundial, donde Bondone se unifica con el resto de los austríacos y denuncia el error intervencionista que nos está llevando hacia el colapso. Ojalá fueran los inefables dictadorzuelos latinoamericanos el único motivo de preocupación. Es la Reserva Federal, es la ingeniería social, es el socialismo monetario y crediticio de las naciones supuestamente “serias” lo que nos está llevando hacia el colapso. Saludo a este libro de Bondone como una límpida advertencia del problema y una clara propuesta de solución.

Gabriel Zanotti

Buenos Aires, Febrero de 2009.

—————————————————–

[1] Bondone, C.: Teoría de la Relatividad Económica, Distal, Buenos Aires, 2006. Versión inglesa: Theory of Economic Relativity, Buenos Aires, 2007. Une vesión abreviada puede encontrarse en: Bondone, C.: “Teoría de la relatividad económica”, en Libertas (45), 2006, pp. 187-214.

[2] En “Los teoremas de la Economía Política”, en Revista de Análisis Institucional (2008), 2, pp. 27-112.

[3] Mises, L. von: The Theory of Money and Credit [1912], Liberty Fund, 1981.