Con total desconocimiento de la realidad social, se dice que todos los humanos tienen derecho sobre la Tierra por el solo hecho de haber nacido. Si ese fuera el caso, si todos tuvieran derecho sobre la Tierra aparecería de inmediato “la tragedia de los comunes” primero expuesta conceptualmente por Aristóteles, un fenómeno así bautizado por Garret Hardin. Es decir, si fuera de todos en verdad no sería de nadie y necesariamente mal utilizada puesto que los incentivos de utilizar lo propio es completamente distinto a lo que teóricamente pertenece a todos, tal como revela reiteradamente la experiencia cotidiana.
Las reformas monetarias de Julio A. Roca – Por Ricardo López Murphy
Se cumple este año el centenario del fallecimiento de quien fue presidente de la Nación en dos oportunidades, el general Julio A. Roca. También fue senador nacional, ministro y, quizá, la figura que en mayor grado definió la llamada generación del 80.
Los debates sobre su figura siempre han sido intensos, incluso entre sus contemporáneos y ha abarcado terrenos tan diversos como las relaciones exteriores, los problemas de la defensa nacional, el orden público interno, la promoción de la educación pública y laica, el matrimonio civil, el afianzamiento de las fronteras de la Nación. También habrá siempre un debate sobre el sistema de organización política, «el unicato» y sus prácticas, que aseguraron durante un tiempo la preservación del poder por parte de la elite que tanto influyó en el último cuarto del siglo XIX y la primera parte del XX.
¿Qué tan diferentes son las construcciones imaginarias austriacas respecto de las herramientas analíticas neoclásicas?
En un curso de Macroeconomía que estoy dictando se me preguntó qué tan diferentes son las construcciones imaginarias austriacas vs las herramientas analíticas de modelos neoclásicos. Me parece una buena oportunidad para abrir aquí el debate.
Metodológicamente, los manuales escritos por economistas austriacos y neoclásicos tienen en común que van «de menor a mayor», partiendo de un modelo de economía autística, esto es de un individuo. Luego se analiza en modelos gradualmente más complejos el intercambio entre dos sujetos, y la interacción en el marco social, para llegar a un análisis de lo que sería una economía pura de mercado sin intervención del estado. Esto es lo que generalmente se observa en un análisis microeconómico.
WP: Fiscal Policy and Crowiding Out Effects in Capital Based Macroeconomics with Idle Resources
Compartimos un working paper o documento de trabajo junto a Nicolás Cachanosky en el que intentamos rescatar y profundizar lo que consideramos un capítulo olvidado del libro «Tiempo y Dinero» de Roger W. Garrison (2001). Nos referimos al capítulo 5 titulado «Fiscal and Regulatory Issues».
Generalmente se expone el modelo de la macroeconomía del capital para mostrar un proceso genuino de formación de capital y compararlo con un auge insostenible o ciclo económico. En este trabajo incorporamos al sector público y su capacidad de tomar deuda, para evaluar ciertas políticas fiscales y su efecto crowding out (o desplazamiento).
Seminario On Line “Los Filósofos de la Libertad”
Dictado On Line
Organizan: Fundación Bases / CMT Group
Auspicia: Fundación Naumann Argentina
Programación:
1. Ludwig von Mises
2. Friedrich von Hayek
3. Karl R. Popper
4. Paul Feyerabend
EPT: Hacia el Default Institucional

Nota en EPT donde discuto las recientes novedades del deafult Argentina y el juico con los holdouts en el juzgado del Juez Griesa.
La última decisión del gobierno de Cristina Kirchner de enviar un proyecto de ley al Congreso para modificar las condiciones de pago de los bonos confirma dos cosas. En primer lugar que no había intención de cumplir con el fallo del Juez Griesa en el 2015, luego del vencimiento de la cláusula RUFO. De hecho, esta cláusula se usó como excusa para justificar no acatar un fallo firme de una corte de justicia elegida por el Argentina. La explicación es más simple que teorías de negociaciones secretas. El Kirchnerismo no quiere pagar, punto. A veces la ideología supera la pura racionalidad económica. En segundo lugar, que Argentina se está encaminando no sólo hacia un default ‘económico’ o ‘financiero”’ sino también hacia un default ‘institucional’
Los diez (u once) principales problemas ambientales en Argentina (y en América Latina)
En un interesante artículo titulado “Urgencias ambientales: los diez problemas que esperan solución”, La Nación comenta los resultados de una investigación de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara.
Como el informe del Índice de Calidad Institucional 2013 también consideraba los principales problemas ambientales, aunque en este caso eran 11 y se referían a toda América Latina, era bastante sencillo comparar un caso con el otro.
De los 10 temas presentados por la Fundación, hay 8 que también se consideran en el informe: agua, residuos, energía, minería, bosques, glaciares, pesca comercial y fauna silvestre. Los que no están, aunque se mencionan en otros puntos son áreas protegidas y leyes ambientales. Y los que no tiene el informe comentado son cambio climático (tal vez porque se atiene a los problemas locales), contaminación del aire (es raro que esto no se haya incluido), agricultura, asentamientos urbanos informales y conciencia ambiental.
Pero la diferencia más importante no está en los ítems que se consideran sino en el enfoque. El de la Fundación es predominante en el área de los estudios ambientales. Está claro que el ambiental, como otros, no es un problema que deba ser analizado desde una sola perspectiva, y es claro también que tienen componentes históricos, sociológicos, culturales, etc. Eso no se puede negar. Pero tampoco se puede negar que tiene componentes económicos. Y estos brillan por su ausencia en el artículo. No hay una sola referencia a derechos de propiedad o precios. He aquí la gran diferencia con el informe del Índice.
Una frase del director de la Fundación señala correctamente la necesidad de considerar incentivos: “No se puede recurrir solo a la buena voluntad de la gente para cuidar el medio ambiente”.
Correcto, la voluntad (vinculada con la conciencia del problema) es muy importante. Nosotros diríamos que nada mejor que apuntalar la voluntad con incentivos económicos, con premios y castigos monetarios, como los imponen los derechos de propiedad y los precios.
Porque, ¿no hay acaso un problema de precios en el del agua o la energía que se consumen. Políticas populistas han mantenido esos precios bajos por años con el objetivo de favorecer el bolsillo del consumidor, pero esto hace que no se “economicen” esos recursos. Si no hay mucho que pagar no hay mucho incentivo para ahorrar en el consumo de agua o energía.
Dadas las soluciones que el informe plantea, la correcta frase de que no se puede recurrir solo a la buena voluntad parece concluir que hay que recurrir al garrote de las leyes, regulaciones y el poder del estado. Sin embargo lo que aparece planteado en el ICI 2012 es que puede haber incentivos económicos. No hace falta el látigo de la norma cuando hay que asumir el costo de las decisiones que se toman.
En posts futuros compararé las soluciones regulatorias propuestas por este informe con las que se proponen en el informe del ICI.
Nuevo libro sobre liberalismo y religión

El Centro Diego Covarrubias y Editorial Episteme presentan una nueva publicación Liberalismo, pensamiento cristiano y bien común: Selección de textos de la 1ª edición del premio de ensayo «Diego de Covarrubias».
Esta edición presenta cinco reconocidos ensayos y reflexiones de los siguientes autores:
- Francisco J. Contreras
- Juan Ramon Rallo
- Angel Fernandez
- Pedro Gutierrez Recacha
- Mario Silar
- Juan Velaverde Fuertes
- Vocente Boceta
J.B. Say y ¿el método de la praxeología?
Murray N. Rothbard concede a J. B. Say el mérito de ser «el primer economista en pensar profundamente acerca de la metodología apropiada para su disciplina y en basar su trabajo, hasta donde podía, en dicha metodología.»
De economistas anteriores y de su propio estudio, llegó al método único de la teoría económica, lo que Ludwig von Mises iba a llamar “praxeología” más de un siglo después. La economía, apreciaba Say, no se basaba en una masa de hechos estadísticos concretos desordenados. Se basaba, por el contrario, en hechos muy generales (fait généraux), hechos tan generales y universales y tan profundamente enraizados en la naturaleza del hombre y su mundo, que todos, aprendiéndolos o leyendo sobre ellos, darían su asentimiento. Estos hechos se basaban, por tanto, en la naturaleza de las cosas (la nature des choses) y en la implicaciones deductivas de estos hechos tan ampliamente enraizados en la naturaleza humana y el derecho natural. Como estos hechos generales eran verdaderos, sus implicaciones lógicas debían ser también verdaderas.
Aquí dejo el artículo completo reproducido en español por el Instituto Mises Hispano. Pero mi pregunta a los lectores es si los clásicos en general, incluido Adam Smith, no tenían esta forma de enmarcar su trabajo.
A su vez, recuerdo por ejemplo de los «Caminos abiertos» de Gabriel J. Zanotti que J. S. Mill, N. Senior y J. E. Cairnes habrían sido los primeros economistas en plantear la posibilidad de desarrollar teorías económicas de aplicación universal.
LEYES DE ABASTECIMIENTO Y DE ANTITERRORISMO – Por Alberto Benegas Lynch (h)
No soy muy afecto a escribir sobre coyunturas por dos motivos. Primero, porque la mayoría de los columnistas lo hace y segundo porque sostengo que al efecto de influir sobre el pensamiento de fondo hay que trabajar sobre las ideas, valores y principios que están detrás de tal o cual coyuntura. Limitarse a exhibir la coyuntura se circunscribe a un trocito de la realidad del caso sin explicar nexos causales que permiten entender los daños o los beneficios de tal o cual política ni permiten contar con un panorama más amplio para escudriñar lo que ocurre.
El relato de la coyuntura no escarba en el fondo del asunto, se limita a mostrar el suceso lo cual ni siquiera puede interpretarse si no se dispone de un adecuando esqueleto conceptual. Más bien es pertinente subrayar que la buena coyuntura se dará por añadidura si se comprende y comparte la teoría que permite corregir lo que haya que corregir. “Nada más práctico que una buena teoría” ha dicho Paul Painlavé. Hay una alarmante escasez en el debate de ideas y un sobrante de comentarios superficiales de coyunturas.