El plan de Hayek para un dinero privado – Por Robert P. Murphy

HayekEl economista austriaco más famoso es el premio Nobel de 1974, Friedrich Hayek. Debido a sus opiniones moderadas excusando las intervenciones estatales en diversas circunstancias, los rothbardianos radicales tienden a considerar a Hayek como poco puro en muchos aspectos.

Sin embargo, un área en la que Hayek es ciertamente más radical (¡aunque quizá no tenga razón!) que incluso Murray Rothbard, es en instituciones monetarias, como detalla en su fascinante panfleto (1978), La desnacionalización del dinero.

En lo que se refiere al manejo del dinero de los mercados libres, la discusión austriaca habitual trata de la banca de reserva fraccionaria (BRF). Algunos piensan que la BRF es perfectamente legítima (mientras los bancos no reciban privilegios especiales del gobierno), mientras que otros la consideran de por sí fraudulenta. Pero ambos grupos están de acuerdo en que el dinero fiduciario es una creación horrible del Estado y en que el mercado libre siempre establecería un producto (como el oro) como dinero base subyacente.

Ya que muchos de los participantes en el debate de la BRF son mucho más radicales que Hayek en la mayoría de los asuntos políticos, es bastante sorprendente que la propuesta de Hayek reclame monedas fiduciarias en competencia y emitidas privadamente. Esto es, Hayek propone que empresas individuales emitan pedazos de papel que no están respaldados por ningún producto o bien de consumo. En cierto modo, Hayek quiere privatizar la banca central.

Como puede imaginar el lector, esta propuesta sorprende a casi todos (incluso a austriacos modernos) como algo absurdo; nos ocuparemos luego de algunas de las objeciones principales. Pero en parte debido a este rechazo casi unánime y en parte porque el análisis es en todo caso instructivo, intentaremos en este artículo dar al alegato de Hayek la mejor defensa posible.

Sigue leyendo

Resumen 2012 No. 6: Dinero y Banca

dineroEn este campo de estudio, es donde posiblemente hayamos profundizado más junto a Nicolás, y personalmente debo decir que he aprendido mucho, al punto de cambiar mi visión en algunos temas.
Para empezar, pienso que puede resultar útil este artículo sobre la producción de zapatos y la producción de moneda. Si bien el lector puede concebir fácilmente las alternativas en la producción de zapatos (producirlos en competencia abierta, con monopolio privado, con monopolio público o importándolos), da la sensación que cuando pasamos a la moneda y la banca, estas alternativas desaparecen, y sólo podemos tener una moneda administrada por el estado de forma monopólica.
De esto se deduce el interés que puede tener la pregunta acerca de la viabilidad de contar con un dinero privado: ¿Es posible el dinero privado? Claro que sí! Después de todo, la historia monetaria y bancaria nos demuestra que durante mucho tiempo el mercado proveía el dinero exitosamente. ¿Por qué se crearon entonces los Bancos Centrales? ¿Por qué se creó entonces la Fed? Selgin aquí nos ofrece respuestas.
Incluso, debiéramos concebir la posibilidad de que la Fed haya sido un fracaso, puesto que se creó para reducir la inflación, alcanzar el pleno empleo y suavizar los ciclos económicos, y en los tres casos -después de un siglo-, Estados Unidos ha experimentado una performance mucho peor que aquella previa al origen de la Fed.
Esto nos conduce a ciertos interrogantes, por ejemplo, acerca de un retorno al oro. Hemos trabajado aquí diversas respuestas a las principales objeciones de un retorno al metal o a un patrón mercancía y Lawrence H. White ha trabajado también una posible transición al patrón oro.
En esta conferencia que tuve la suerte de ofrecer en la UFM se resumen justamente distintas alternativas desde la Escuela Austriaca para mejorar el sistema bancario y financiero que nos ha dejado con una crisis global cuyos efectos pueden continuar haciéndose visibles en los próximos años. Esto incluye la competencia de monedas con dinero público, pero también con dinero privado, e incluso algún second best, con la regla de Hayek y la norma de productividad. Nicolás incluso ha discutido el dilema del prisionero presentado por Huerta de Soto en su libro “Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos”, asumiendo que en un sistema de free banking, los bancos van a formar un oligopolio y aprovecharse del público.
Sobre historia de las ideas en este tópico en particular, hemos estudiado la propuesta monetaria de Ludwig von Mises e insistido en el efecto Cantillon, así como en entender la inflación como un fenómeno monetario o que el interés no es el precio del dinero.
También hemos prestado atención a algunas ideas novedosas en el campo, como la Teoría del Equlibrio Monetario, el Market Monetarism, o el Real Bills Doctrine, aspectos que debemos seguir trabajando en los próximos meses.

En el campo de teoría monetaria aplicada, hemos discutido si el euro es un buen sistema, lo hemos comparado con el caso de Panamá e incluso planteamos la posibilidad de que Colombia termine dolarizando la economía, como ya lo han hecho El Salvador y Ecuador, considerando que acaban de firmar un tratado de libre comercio con el Nafta.

Es Posible el Dinero Privado?

En más de un ocasión hemos hecho referencia a sistemas de banca libre, competencia de monedas y argumentado que un sistema monetario sin banca libre no es tan inestable como la teoría sugiere. Por el contrario teoría y evidencia empírica dan soporte a la estabilidad de un sistema monetario libre. Esta tema no es nuevo en este blog. El dinero privado claramente es posible, basta con retroceder en la historia lo suficiente hasta las épocas en la que no había bancos centrales. El dinero es un fenómeno de mercado anterior a los bancos centrales. Pero las instituciones monetarias han cambiado con el tiempo. Las Guerras Mundiales y el Estado de Bienestar hicieron colapsar al sistema internacional de patrón oro, dando lugar a las monedas fiat y tipos de cambio (sobre el paridad versus tipo de cambio ver aquí). Por otro lado, que haya existido dinero privado no es en sí argumento sobre cual sistema es preferible. Si uno esta dispuesto a pensar en instituciones monetarias alternativas, entonces la del dinero privado merece consideración. Pero, ¿es factible tener dinero privado en las condiciones actuales?

Sigue leyendo