ASC 2012

No he desaparecido del blog ni ignorado las preguntas que me han dejado en algunos comentarios. Estuve en el ASC 2012 sin tiempo libre y no pude más que seguir intermitentemente la actividad del blog a través de mi teléfono, sobre el cual es muy incómodo comentar en el blog o responder encuestas. Veo que Adrián ha subido bastante material interesante. Ya me voy a poner al día con los pendientes, por ahora quería compartir algunos comentarios de la conferencia.

La ASC se abrió con la presentación de nuevos libros; creo que el de Peter Klein y Nicolai Foss fue el que más llamó la atención dada la novedad del tema. El libro se llama Organizing Entrepreneurial Judgement (aquí el blog de Klein y Foss). El libro ofrece, aparte de una explicación accesible a la teoría empresarial, algunos avances en esta línea de investigación. También fue interesante ver la presentación de Ubiratan Iorio del Instituto Ludwig von Mises Brasil que, como les comentaba en algún intervalo, se los ve bastante activos. Esperamos verlos en la conferencia de Rosario en Agosto.

Este año es el centenario de la publicación de The Theory of Money and Credit y se organizaron 3 simposios sobre el libro. La primera estuvo organizada por Hulsmann, sostuvo que la traducción del alemán al inglés cambia la palabra «fiduciario» por «crédito» en algunos títulos y, por eso, algunos economistas como George Selgin insisten en interpretar erróneamente a Mises. Roger Garrison, en el segundo simposio, hizo un análisis muy interesante de las crisis en los últimos 100 años en el contexto del contenido de The Theory of Money and Credit. Compartió su intercambio con Milton Friedman cuando le comenta el uso del Plucking Model para criticar la teoría austriaca del ciclo. Salerno, por su lado, trató de presentar una postura de Mises a favor del free-banking pero por el particular motivo que las reservas iban a converger al 100%. Incluso sostuvo que Mises se oponía a todo tipo de uso de notas bancarias, incluso en el caso de 100% de reservas. Creo que el link entre las citas que usó y la conclusión de que las reservas deben converger al 100% no estuvo. Pero no dejó de decir que los free-bankeros de reservas fraccionarias en el fondo son Keynesianos.

La conferencia terminó con una mesa redonda (Hulsmann, Salerno, Heberner, Ritenour y Gordon) sobre los 50 años de Man, Economy and State.

Un analista del Swiss Bank hizo una presentación muy interesante sobre la evolución de agregados monetarios en Estados  Unidos y Suiza. Hizo énfasis en el cambio de composición de los agregados monetarios, y que en las últimas décadas se ve un desacople entre créditos no monetarios y agregados monetarios como M1 o M2. Es decir, títulos de deuda como bonos y otros instrumentos que no funcionan como moneda muestran un acelerado crecimiento, de allí un ABCT sin signos inflacionarios. Venía de presentar su trabajo en la Fed, según nos contaba, no estaban muy convencidos del trabajo.

Nicolai Foss estuvo a cargo de la F. A. Hayek Memorial Lecture y habló sobre la importancia de la teoría del capital y por qué este tema merece mayor atención y hay que volver a ponerlo sobre la mesa. Posiblemente haya sido la mejor presentación de toda la conferencia.

También estuvo David Howden, con una crítica bastante superficial al free-banking. Básicamente repitió los argumentos de su artículo con Philipp Bagus en Fractional Reserve Free Banking: Some Quibbles. Las respuestas de Selgin por un lado y Horwitz y Evans por el otro son muy ilustrativas (Bagus y Howden responden aquí y aquí). No tengo nada que agregar a las respuestas de Selgin, Horwitz y Evans. Pero hay 4 puntos de la presentación de Howden que me resultaron llamativos:

  1. Califica como ahorro todo lo que no es consumo, pero al hacer esto mezcla atesoramiento (demanda de dinero) con ahorro (oferta de crédito). Howden considera que tal distinción es errónea. Atesoramiento y ahorro son dos fenómenos económicos distintos, de allí que el primero afecte el nivel de precios (precio del dinero) y el segundo la tasa de interés (precio del crédito/tiempo). Pareciera ser que el que se acerca a una postura Keynesiana es Howden al no separar estos dos conceptos.
  2. Sostiene que en un sistema de free-banking puede haber incentivos a que los bancos no conviertan las notas de otros emisores en dinero (oro). No estoy seguro de haber entendido el argumento, pero usar bancos centrales que emiten dinero fiat en lugar de notas convertibles como ejemplo de que esto es posible es tratar de evaluar las propiedades de un círculo usando un cuadrado. Así como con dinero mercancía los bancos acumulan oro, con dinero fiat los banco acumulan monedas fiat como reservas. No es casualidad que no pueda usar casos históricos como el de Escocia o Canadá para ilustrar su punto.
  3. De acuerdo a Howden, existen casos históricos que soportan la tesis de que el free-banking genera bancos centrales. El ejemplo histórico que usó como evidencia es el de Estados Unidos y la Fed. Si hay algo que caracteriza al período pre-Fed en Estados Unidos es su regulación y el no estar basado en dinero mercancía, sino en títulos públicos cuya oferta respondía a política fiscal y no a un proceso de mercado. Es decir, es una etapa que se caracteriza por no ser free banking. Este es un punto reconocido tanto por economistas mainstream como austriacos (con algunas excepciones como Howden). Casos donde no hay discusión de presencia de un sistema de free-banking como Escocia o Canadá brillaron por su ausencia. De hecho, Howden podría haber utilizado el caso de Canadá para contrastar al de Estados Unidos, dado que poseen regulaciones distintas pero sus economías (agrícolas) son muy similares, lo cual es fundamental para entender aquella época. En su artículo, Bagus y Howden ofrecen una critica directa a The Theory of Free Banking de Selgin. Selgin comienza su libro aclarando porque el caso de Estados Unidos no es válido como caso histórico de free-banking.
  4. También resulta ser que el free-banking no se preocupa por los precios relativos, solo por el nivel de precios P. Que en parte de la literatura se use la teoría cuantitativa del dinero para ilustrar los aspectos generales del mecanismo de mercado no quiere decir que se ignoren los precios relativos del mismo modo que si en clase Howden escribe P en el pizarrón Howden ignore la importancia de los precios relativos. En Less than Zero Selgin tiene una sección explicando por qué un ajuste de M cuando V cae puede ser más eficiente que mantener M fijo comparando los efectos en los precios relativos! Esta crítica es tan superficial como decir que Hayek no reconocía los precios relativos porque en Prices and Production habla de MV = PQ cuando esto facilita la exposición.

Parte de la conferencia se transmitió en vivo como todos los años. Creo que van a subir los videos a la página. Aquí se encuentra un link al programa con todas las exposiciones. En este link se encuentran las fotos del evento.

Por si no lo han visto, junto con el cierre del ASC el Mises Economic Blog da de baja sus actividades para dar paso al nuevo Circle Bastiat.

¿Cuál es la mejor estrategia para hacer realidad el sueño liberal?

Los Nuevos Liberales plantean que Friedrich Hayek cometió un serio error cuando recomendó a los académicos alejarse de la política. Explica Alberto Mansueti:

Así es desde hace más de 60 años, cuando el genial Friedrich von Hayek fundó la Sociedad Mont Pelerin en Suiza, aconsejando a los liberales no ensuciarse los zapatos en campañas electorales, y predicar el libre mercado «a los socialistas de todos los partidos». Hayek ganó en 1974 el Nobel de Economía, pero de política no sabía ni la «P». El estatismo no es sólo cuestión de ideas, es asunto de negocios turbios, y de frijoles. Si a los socialistas les va muy bien con su pensamiento, ¿por qué habrían de cambiarlo? ¿Sólo por estar equivocados? Ni se molestan en leer los ríos de palabras de los liberales, que suelen ser de pura crítica acerba y quejosa. Por eso la gente tampoco los lee; quiere algo más «positivo», propuestas concretas, y los liberales lucen muy «negativos». ¡Se oponen a todo!

Me interesaría que los lectores comenten cuál piensan es la mejor estrategia para hacer realidad el sueño liberal -independientemente de las diferencias que tengamos por dicho ideal-. Por mi parte, me planteo cuatro estrategias, pero seguramente surgirán otras más:

1. ¿Debemos crear un nuevo partido político que defienda la libertad individual, la economía de mercado, los derechos de propiedad y el gobierno limitado?

2. ¿Debemos integrar un partido político existente, y «desde adentro» intentar cambiar el rumbo de las propuestas económicas y políticas?

3. ¿Debemos crear un think tank, plantear cuál debiera ser el camino a tomar con un paquete de reformas integrales concretas y acercarnos a un gobierno que surja victorioso en las elecciones para que lo implemente?

4. ¿Debemos salir de la política, y encaminarnos al aula para crear en los jóvenes la consciencia de responsabilidad y libertad que luego harían posible una reforma?

Nicolás Cachanosky en el Nuevo Número de The Independent Review

El volumen 16, número 4 (Primavera 2012), de The Independent Review ya se encuentra disponible online. En esta ocasión con un artículo de Nicolás Cachanosky sobre la Ley Nacional de Bancos Garantidos en Argentina entre 1887-1890: ¿Falla de la banca libre o del sistema de regulaciones?

The Law of National Guaranteed Banks in Argentina, 1887–1890: Free-Banking Failure or Regulatory Failure?

Abstract

Many analysts have characterized Argentina’s four years under the Law of National Guaranteed Banks as a period of “free banking,” which suggests—incorrectly—that the financial crisis of 1890 was a failure of free banking. In reality, that law regulated banks and encouraged them to become less solvent.

Acceda abajo al contenido completo de la revista.

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No culpen al patrón oro por la Gran Depresión – Por George Selgin

George A. Selgin es Profesor de Economía de la Universidad de Georgia y, Académico del Cato Institute.

Dos de los candidatos republicanos —Newt Gingrich y Ron Paul— se han atrevido a plantear la idea de reinstaurar el patrón oro. Sus declaraciones han desatado una avalancha de críticas cuyo denominador común es que no hay forma de que una persona pueda ser apta para ser presidente de EE.UU. si tiene algo bueno que decir sobre el oro.

De todas las razones usualmente utilizadas para condenar el patrón oro, tal vez la más común es la afirmación de que fue el culpable de la Gran Depresión. ¿Qué político responsable, preguntan retóricamente los críticos del oro, quiere revivir la década de 1930?

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¿Es posible una reconciliación con los poskeynesianos?

Gerald O´Driscoll y Mario Rizzo explican que el término “economía del tiempo y la ignorancia”, con el que titularon su libro de 1985, se deriva de las “fuerzas oscuras del tiempo y la ignorancia” de Keynes. Explican los autores que esto no significa que la economía austríaca se haya convertido en la economía de Keynes, pero que encuentran en el enfoque de este último -y aquí nos referimos estrictamente a Keynes y no a sus seguidores-, algunos elementos subjetivistas y “profundamente penetrantes y compatibles con nuestra forma de pensar.”

Elegimos la expresión de Keynes porque él entendía, al menos durante bastante tiempo, la importancia de los problemas básicos que afrontan los actores individuales respecto del tiempo real. Decir que la economía austríaca es la economía del tiempo y la ignorancia es decir que es la economía que se ocupa de los problemas que plantean el tiempo real y la ignorancia radical. (Rizzo, 1996, p. 19)

Rizzo sigue a Lawson (1994b, pp. 534.535) al extender esta perspectiva filosófica común entre Keynes y los austríacos, también al institucionalismo y el poskeynesianismo, señalando que ya es “hora de que haya alguna reconciliación más completa entre [estas] tradiciones.” (Rizzo, 1996, p. 22)

Tomemos por caso la síntesis en tres proposiciones que Paul Davidson (1981, pp. 158-161) hace de la perspectiva postkeynesiana: 1) La economía es un proceso en tiempo histórico (real); 2) En un mundo donde la incertidumbre y las sorpresas son inevitables, las expectativas tienen un efecto inevitable y significativo en los resultados económicos; 3) Las instituciones económicas y políticas no son despreciables y, de hecho, desempeñan un papel extremadamente importante para determinar los resultados económicos del mundo real.

Me parece que hay dos aspectos diferentes donde podemos trabajar esta reconciliación. La primera tiene que ver con el marco analítico, y la referencia de Paul Davidson muestra cierta sintonía común a los austriacos y contraria al enfoque neoclásico. La segunda tiene que ver con el proceso de mercado en sí mismo. Mientras los austriacos en su mayoría hablaron de un proceso de mercado que tiende al equilibrio, los poskeynesianos desconfían de este proceso, y hasta lo describen como desestabilizador.

Sin embargo, desde las contribuciones de Shackle y Lachmann, hoy hay bastante consenso que en el proceso de mercado coexisten tanto fuerzas equlibrantes como desequilibrantes, lo cual puede crear un punto de contacto entre las dos tradiciones.

La pregunta que sigue es: ¿Es posible una reconciliación entre austriacos y poskeynesianos?