Some thoughts on policy normalization and the Fed – Por Jaime Narbón

November is an interesting month in Washington, D.C. for Economists, Researchers, Policy Analysts and overall, for those interested in the world of ideas. For example, during the month of November, one can attend interesting academic events and listen to prominent scholars at the Annual Dinner of the National Economists Club, or attend several events at think thanks in the area. This year, Washington, DC had the exceptional experience of being the official site of the Southern Economic Association‘s Annual meetings as well as the Annual meeting of the Society for the development of Austrian Economics, where some of the most talented scholars and students gather to present and discuss relevant research on different fields within the science of economics.

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Entrevista en Radio Nacional – Coyuntura Económica Global y Argentina

Copio al acceso a una entrevista que me hizo esta tarde Carlos Mateu, en Radio Nacional. Hablamos de varias cosas, desde la forma en que se enseña la economía en la actualidad hasta el significado de la economía ortodoxa; o desde el modelo económico argentino a partir de Macri, en comparación con el kirchnerismo. Tocamos otros temas como desigualdad y pobreza, o la importancia de la apertura económica, lo que incluye algunas palabras sobre sobre la Alianza del Pacífico, Venezuela, Estados Unidos y Trump.

Acceda aquí a la entrevista completa.radionacional

Laissez-Faire No. 44-45 (FCE-UFM)

lfLa Facultad de Ciencias Económicas de la UFM ya ha puesto a disposición de sus lectores la versión digital de la revista Laissez Faire, No. 44-45, correspondiente a marzo-septiembre de 2016.

INDICE

El Temperamento Liberal – Por Roberto Salinas León

John Stuart Mill, el ilustrado radical – Por Paul Laurent

John Stuart Mill, entre Bentham y Aristóteles – Por Moris A. Polanco

George Orwell y su relevancia para el Siglo XXI – Por Julio H. Cole

¿Se puede negociar la libertad? – Por Jorge López-Cifre

Algunos postulados neoclásicos y austríacos para la comprensión de la toma de decisiones en el campo de la psicología – Por Silvia Alemán Menduiña

Acceda aquí a la revista completa.

¿Qué significará la presidencia de Trump para la Reserva Federal? – Por Lawrence H. White

WhiteLawrence J. White explica los posibles cambios que se podrían dar en la Reserva Federal durante la administración de Trump.

En la noche de la elección, el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani dijo al entrevistador Chris Matthews en el canal MSNBC que la victoria de Donald Trump, luego de una campaña en contra de las elites y los políticos de Washington, fue como cuando Andrew Jackson obtuvo su primera victoria presidencial. Al final de su primer período en la presidencia, Jackson cortó la conexión entre el gobierno federal y el Banco de los EE.UU. (al vetar la ley para renovar su existencia), una institución que era en algunos aspectos el Sistema de la Reserva Federal en ese entonces. ¿Puede que la presidencia de Donald Trump tenga consecuencias igual de dramáticas para la Reserva Federal?

Durante su campaña, el candidato Trump expresó la idea de una reforma profunda a nuestro sistema monetario: un retorno al patrón oro. Como Ralph Benko señaló, el Sr. Trump le dijo a una estación de televisión en New Hampshire: “Solíamos tener un país muy, muy sólido porque estaba basado en un patrón oro”. Agregó que un retorno a eso sería muy difícil porque “no tenemos el oro. Otros lugares tienen el oro”. De manera similar, le dijo a la revista GQ que “Volver al patrón oro sería algo muy difícil de hacer, pero vaya, sería maravilloso. Tendríamos un estándar sobre el cual basar nuestro dinero”.

Alguien debería señalarle al presidente-electo que de hecho el gobierno de EE.UU. si tiene suficiente oro en la Fuerte Knox y en otros depósitos, al menos si es que la Tesorería de EE.UU. ha estado reportando sus tenencias de oro de forma honesta. Al precio actual del mercado de alrededor de $1.280 por cada onza troy de oro puro, las 261,5 millones de onzas de oro del gobierno de EE.UU. valen $335 mil millones. Las actuales reservas bancarias requeridas son solo de $168 mil millones. Visto de otra forma, $335 mil millones es solo poco más del 10 por ciento del actual dinero M1 de $3.347 mil millones (la suma de la moneda y los balances en las cuentas corrientes), lo cual constituye más que un ratio saludable de reserva, según estándares históricos. En ese sentido, la restauración del patrón oro es eminentemente posible. Luego de desenmarañar los alivios cuantitativos (QEs), la Fed podría intercambiar las reservas bancarias requeridas por oro, y tener oro a cambio de su propia emisión de moneda, de títulos de la Reserva Federal, los cuales una vez más se permitiría que sean redimibles en oro. Mejor aún, el gobierno federal podría permitir que los bancos comerciales emitan su propia moneda nuevamente (o, si ya fuera técnicamente legal, prometer no penalizarlos).

Si la restauración del patrón oro será políticamente posible depende por supuesto de qué tan serio será el nuevo presidente de presionar por ella, y de qué tan receptivas serán las mayorías republicanas en el congreso.

Respecto de reformas de la política de la Reserva Federal que mantienen al dinero fiduciario en su lugar, la posición del candidato Trump parecía evolucionar. En una entrevista en abril, le dijo a la revista Fortune que “La mejor cosa que tenemos a nuestro favor es que las tasas de intereses están tan bajas”, y que el prospecto de alzas de las tasas era “tenebroso”. Durante un debate en octubre, en cambio, acusó a la Gobernadora de la Reserva Federal Janet Yellen de mantener las tasas de intereses artificialmente bajas por razones políticas, específicamente para mantener la recuperación hasta la elección y de esa forma ayudar al partido oficialista. Incluso en esa entrevista de abril, cuando pensó que Yellen había estado haciendo un “trabajo útil”, ya estaba diciendo que “Yo estaría más inclinado a poner otra gente ahí”. De manera que sería una sorpresa que Trump reafirme a Yellen como Gobernadora de la Fed cuando su periodo de cuatro años expire en febrero de 2018. Lo que él buscará en un nuevo gobernador es menos claro.

Como presidente, Trump inmediatamente tendrá la autoridad de nominar a dos nuevos gobernadores para la Junta de la Reserva Federal (FRB, por sus siglas en inglés), de manera que también lo hará para el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés). Normalmente la FRB tiene siete miembros, incluyendo al gobernador. Actualmente tiene solo cinco miembros, todos designados por Obama. Los Republicanos en el Senado han dejado a propósito dos vacantes vacías al negarse a sostener audiencias para los últimos nominados por Obama. Por lo tanto, el FOMC consiste actualmente de 5 gobernadores designados por Obama más 5 presidentes regionales del Banco de la Reserva Federal, quienes suelen ser más preocupados acerca de la inflación (con la excepción del presidente de la Fed de Nueva York, el único presidente regional de la Fed que se sienta de manera permanente en el FOMC). Un par de nominaciones meditadas por la Casa Blanca Trump podría aumentar la preocupación acerca de la inflación del votante promedio (rompiendo el empate) en el FOMC.

En su crítica de octubre, Trump dijo que la Fed estaba “manteniendo las tasas de interés tan bajas que el próximo tipo o persona que llegue a la presidencia podría tener un serio problema”. Dijo en otro lugar que las tasas de interés artificialmente bajas estaban creando “una economía muy falsa”. En estas declaraciones Trump parecía haber reconocido que las tasas de interés demasiado bajas pueden dirigir mal las inversiones y crear burbujas insostenibles de activos. Él podría entonces favorecer propuestas del congreso que se hicieron en los últimos años, particularmente aquella del representante Jeb Hensarling, de aplicar una norma de política monetaria a la Reserva Federal. Una Regla de Taylor con dientes, por ejemplo, estipularía ajustes automáticos en el objetivo de tasa de interés de la Fed, basados en variables que pueden ser vistas por el público. Dicha norma eliminaría la discreción del FOMC y evitaría el problema de que la política monetaria se contagie de consideraciones políticas.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (EE.UU.) el 10 de noviembre de 2016.

La apreciación del dólar y su impacto en América Latina

infobaeArgentina no puede seguir subestimando este posible cambio en el escenario global, pero más importante aún es que se plantee una visión de largo plazo que resuelva los problemas estructurales de la economía, empezando por el déficit fiscal.

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Hayek: el principal descubrimiento de las ciencias sociales: la existencia de ‘órdenes espontáneos’

Con los alumnos de la UBA Económicas, vemos a Hayek sobre la idea más importante elaborada por las ciencias sociales: los “órdenes espontáneos”. De su artículo “Clases de orden en la sociedad”:

“Llamamos sociedad a una multitud de hombres cuando sus actividades están mutuamente ajustadas entre sí. Los hombres en una sociedad pueden perseguir exitosamente sus metas porque saben qué esperar de sus pares. Sus relaciones, en otras palabras, muestran un cierto orden. Cómo puede producirse o ser logrado un orden semejante de las múltiples actividades de millones de hombres es el problema central de la teoría social y de la política social.

Hayek

Algunas veces la misma existencia de tal orden es negada cuando se asevera que la sociedad – o más particularmente, sus actividades económicas – es “caótica”. La ausencia completa de un orden, sin embargo, no puede ser sostenida seriamente. Lo que significa presumiblemente esa queja es que la sociedad no es todo lo ordenada que debería ser. El orden de una sociedad existente puede inclusive ser capaz de una gran mejora; pero la crítica es debida principalmente a la circunstancia que tanto el orden que existe como la manera en que se forma no son fácilmente percibidos. El hombre sencillo estará al tanto de un orden de los asuntos sociales sólo a un punto tal que ese orden haya sido arreglado deliberadamente; y está inclinado a culpar la ausencia aparente de un orden en mucho de lo que ve al hecho de que nadie ha ordenado deliberadamente esas actividades. El orden, para la persona común, es el resultado de la actividad de ordenar de la mente que ordena. La mayoría del orden de la sociedad del que hablamos no es, sin embargo, de este tipo. Y el reconocimiento que tal orden existe requiere una cierta cantidad de reflexión.

La principal dificultad es que el orden de los eventos sociales generalmente no puede ser percibido por nuestros sentidos mas puede solamente ser rastreado por nuestro intelecto. Esto es, como veremos, un orden abstracto y no uno concreto. Es también un orden muy complejo. Y es un orden que, aunque es el resultado de la acción humana, no fue creado por los hombres acomodando deliberadamente los elementos en un modelo preconcebido. Estas peculiaridades del orden social están conectadas íntimamente, y será la tarea de este ensayo el hacer sus interrelaciones claras. Veremos que, aunque no hay absoluta necesidad de que un orden complejo sea siempre espontáneo y abstracto, cuanto más complejo es el orden que deseamos, más debemos confiar en las fuerzas espontáneas para provocarlo, y más nuestro poder de control será confinado en consecuencia de rasgos abstractos y no se extenderá a las manifestaciones concretas de ese orden.

Los términos “concreto” y “abstracto”, que deberemos usar frecuentemente, son a menudo utilizados en una variedad de significados. Será útil, por lo tanto, enunciar en qué sentido van a ser usados. Como “concreto”, describiremos determinados objetos reales dados a la observación por nuestros sentidos, y consideraremos como la característica distintiva de tales objetos concretos que siempre habrá en ellos aún más propiedades a ser descubiertas que las que ya conocemos o hemos percibido. En comparación con cualquier objeto determinante, y el conocimiento intuitivo que podemos adquirir de él, todas las imágenes y conceptos del mismo son abstractas y poseen un número limitado de atributos. Todo pensamiento es en este sentido necesariamente abstracto, aunque hay grados de abstracción. Sin embargo, hablando estrictamente, el contraste entre lo concreto y lo abstracto, como lo usaremos, es el mismo que entre un hecho del cual siempre conocemos sólo atributos abstractos pero siempre podemos descubrir aún más de tales atributos, y todas esas imágenes, concepciones y conceptos que retenemos cuando no contemplamos más el objeto determinado.

Un orden abstracto de cierto tipo puede comprender diferentes manifestaciones de ese orden. La distinción se vuelve particularmente importante en el caso de órdenes complejos basados en una jerarquía de relaciones de orden, donde varios de esos órdenes pueden concordar en los principios más generales de ordenamiento, pero diferir en otros. Lo que es significativo en el presente contexto es que puede ser importante que un orden posea ciertos aspectos abstractos independientes de sus manifestaciones concretas, y que podemos tener en nuestro poder el hacer que un orden que espontáneamente se forma por sí solo tendrá esas características deseables, pero no el determinar las manifestaciones concretas o la posición de los elementos individuales. La simple concepción de un orden del tipo que resulta cuando alguien pone las partes de un pretendido todo en sus lugares apropiados se aplica en muchas partes de la sociedad. En el campo social, el tipo de orden alcanzado arreglando las relaciones entre las partes de acuerdo a un plan preconcebido se llama una organización. La magnitud en que el poder de muchos hombres puede ser incrementado por tal coordinación deliberada de sus esfuerzos es bien conocida, y muchos de los logros del hombre se basan en el uso de esta técnica. Es un orden que todos entendemos porque sabemos cómo fue hecho. Pero no es el único ni aún el principal tipo de orden en el que el trabajo de la sociedad descansa; ni puede la totalidad del orden de una sociedad ser producido de esta manera.

El descubrimiento que existe en la sociedad órdenes de otro tipo, los cuales no han sido diseñados por los hombres pero han resultado de la acción de individuos sin que ellos pensaran crear tal orden, es el logro de la teoría social. O, más bien, fue este descubrimiento que ha mostrado que había un objeto para la teoría social. Sacudió la creencia profundamente inculcada en los hombres que donde había un orden debía también haber habido un ordenador personal. Ha tenido consecuencias más allá del campo de la teoría social desde que proveyó las concepciones que hicieron posible una explicación teórica de las estructuras de fenómenos biológicos.5 Y en el campo social proveyó los fundamentos para una disputa sistemática a favor de la libertad individual.”

En tiempos de elecciones importantes y sorpresivas: Tullock sobre la matemática de contar los votos

En estos momentos de elecciones con impacto, con los alumnos de la materia Public Choice vemos a Gordon Tullock sobre sistemas electorales y escrutinios de elecciones:

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“La democracia ha tenido un serio problema desde hace ya un largo período. Un poco antes de la Revolución Francesa, Condorcet, un matemático distinguido y miembro de la Academia Francesa, descubrió un problema matemático en el proceso de votación. Al comienzo de la década de 1950, Keneth Arrow, quien luego se convirtió en Premio Nobel, en parte por este trabajo, formuló una demostración general en orden a que todos los procesos de votación están sujetos a este muy severo problema.

El Imperio Romano fue en general un gobierno muy exitoso, pero tenía lo que hoy consideraríamos una forma muy grotesca para tomar ciertas decisiones importantes. Mataban un buey, observaban detenidamente su hígado y de acuerdo a esta inspección cuidadosa decidían lo que pensaban que los dioses querían que ellos hicieran. Hoy diríamos que no estaban recibiendo orientación de parte de los dioses; pueden haber sido engañados por sus sacerdotes, lo que tal vez ocurrió aun con la mejor de las intenciones. Por otra parte, pueden haber estado recibiendo una serie de resultados al azar.

Las matemáticas, según pronto les explicaré brevemente, plantean la posibilidad real de que el acto de votar, que es la base de toda estructura democrática, sea de la misma índole, ya que no es algo producido por la voluntad del pueblo o que sume las preferencias, sino que es simplemente un generador de sucesos al azar. No estoy diciendo que podamos demostrar que es así, sino que en este momento no hay forma de probar lo contrario; por cierto, el trabajo matemático realizado indica que es así.

Habiendo presentado esta demostración como una especie de advertencia a todos ustedes en contra de poner atención al resto de mi charla, procederé ahora a hablar acerca de problemas prácticos al diseñar una Constitución. Si todos ustedes, una vez escuchada la demostración, se paran y se van, no estaré en posición de reclamar.

Cuadro 1

Votante 1: A B C

Votante 2: B C A

Votante 3: C A B

Déjenme comenzar con el Cuadro 1: tenemos un cuerpo de votantes compuesto por 3 personas que son el señor 1, el señor 2 y el señor 3, y ellos están escogiendo entre las alternativas A, B y C, y cada uno de ellos tiene el orden de preferencia que he mostrado, o sea, el señor 1 prefiere a A sobre B y a B sobre C. Preguntémonos qué pasaría si votaran sobre el asunto. El procedimiento habitual en la mayoría de las legislaturas, cuando hay más de dos alternativas, es agruparlas de a pares. Por ejemplo, pongamos a A contra B y luego a la alternativa ganadora contra C. Al observar este caso, vemos que el señor 1 votaría por A, el señor 2 votaría por B y el señor 3 votaría por A, resultando en que A tiene más votos que B. A continuación se toma el ganador en contra de la alternativa C; en este caso, el señor 1 votará por A, el señor 2 por C y el señor 3 por C; por lo tanto, C le gana a A. Esta es la forma en que característicamente se detiene el proceso en las legislaturas comunes.

Pero supongamos que somos escépticos y en vez de decir que como C gana a A y A gana a B, C le debe ganar a B. Al observar cuidadosamente vemos que el señor 1 votaría por B, el señor 2 votaría por B y el señor 3 votaría por C. En otras palabras, no hay una sola proposición que pueda ganar si las consideramos todas, ya que una de estas tres proposiciones será derrotada por una de las otras. Esto se llama un ciclo de votación.

Cuando se tiene dicho tipo de ordenamiento de las preferencias estamos ante la desafortunada circunstancia de que el resultado queda completamente determinado por el orden de la votación. Desgraciadamente, cualquiera sea el orden por el cual se sometan a votación, el asunto no mejora nada, ya que dicha votación sólo reproduce el mismo problema.

Así no hay salida. Parecería, sin embargo, que estoy recurriendo a mucha simetría en este diagrama, ejemplificando una situación muy improbable. La razón por la que apelo a esta simetría es porque tengo sólo 3 votantes, ya que si se tiene un número grande de votantes no es necesaria tanta simetría. Por ejemplo, si se supone que hay 100 votantes como el señor 1 y 100 votantes como el señor 2, ocurrirá el mismo fenómeno.

Las investigaciones de carácter matemático acerca de la frecuencia de los ciclos en el mundo real han resultado ser extremadamente difíciles. Yo comencé con eso, programando un computador; generé una gran cantidad de individuos en la memoria del equipo, les di órdenes de preferencia, los hice votar y conté los ciclos. Ese método se ha repetido después en una forma mucho más complicada y sofisticada y se han desarrollado numerosas técnicas matemáticas, todas las cuales inducen a creer que los ciclos son en realidad muy comunes. Sin embargo, debo decir que realmente no lo sabemos.”

Frank A. Fetter: Un gigante olvidado – Por Jeffrey M. Herbener

[Publicado originalmente en inglés el 16 de agosto de 2000. Traducido y publicado en español en Mises Hispano, el 5 de noviembre de 2016.]

“Toda teoría debe aprobar en último término dos exámenes: uno, el de la coherencia interna, el otro, el de la coherencia con la realidad”.

Introducción
En el periodo entre los fundadores de la Escuela Austriaca (Menger, Böhm-Bawerk y Wieser) y su siguiente generación (liderada por Mises y Hayek), Frank Albert Fetter fue el portaestandarte de la tradición austriaca. Su tratado de 1904, Principios de economía, creaba una teoría general de la economía siguiendo la tradición austriaca que no fue superado hasta el tratado de Ludwig von Mises de 1940, Nationaloekonomie. Aun así, Fetter, un austriaco estadounidense mucho antes de la emigración de entreguerras desde Austria, no ha recibido el reconocimiento debido a sus muchas contribuciones a la tradición.

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Utilizando el método axiomático-deductivo, establecía leyes económicas para la acción humana individual y demostraba que igual que el precio de cada bien de consumo está determinado únicamente por su valor subjetivo, el tipo de interés está determinado únicamente por la preferencia temporal. El precio de renta de cada bien de producción se imputa por su demanda empresarial y es igual a su producto de valor marginal descontado. El valor de capital de cada bien duradero es igual al valor descontado de sus futuras rentas. Fetter demostraba cómo esta teoría subjetiva uniforme del valor explicaba el rechazo de las teorías socialistas de la explotación laboral, las teorías ricardianas de la renta y las teorías de la productividad del interés.

A partir de su teoría austriaca del capital, dinero, interés y emprendimiento, Fetter incluso desarrollaba una teoría rudimentaria del ciclo económico, argumentando que el periodo de auge se caracteriza por el aumento artificial de valores de capital al expandirse el dinero y el crédito. Le sigue la crisis cuando cesa la inflación que causa los valores erróneos de capital del auge para corregirse en repentinamente a la baja y a su vez generar la quiebra, desempleo y recorte de la depresión.

Su trabajo sobre capital e interés aun no ha sido sobrepasado o siquiera completamente apreciado, ni siquiera por los austriacos; mucho más que una corrección del lapsus de Eugen von Böhm-Bawerk de una teoría de la productividad del interés, es la base para todo trabajo sobre capitalización y la refutación definitiva de la afirmación de que la productividad tenga algún papel a la hora de determinar el tipo de interés.

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¿Tipo de cambio a 26 pesos? Eduardo Conesa tiene un punto…

En los últimos días, Eduardo Conesa -Diputado del Pro-, ganó un lugar en la prensa proponiendo un dólar a 26 pesos. No sabemos aun qué posibilidades ciertas tienen estas ideas de aplicarse, pero tomo este espacio para recordar que planteamos este mismo debate en diciembre de 2015, precisamente sobre las ideas de quien fuera mi profesor de Macroeconomía II en la UBA en 1999, además de dirigir mi tesina de la Licenciatura en Economía.

Dejo la nota publicada en su momento. Y abramos el debate.

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AL FINAL, EL CADALSO – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLBernard-Henri Lévy en su obra Barbarism with a Human Face concluye, con conocimiento de causa puesto que fue marxista en su juventud, que “Aplícase marxismo en cualquier país que se quiera y siempre se encontrará un Gulag al final”.

Por su parte, en El libro negro de comunismo. Crímenes, terror y represión de Séphane Courtois, Nicolas Werth, Jean-Louis Pané, Andrzej Packowski, Karol Bartosek y Jean-Louis Margolin consignan los asesinatos de cien millones de personas desde 1917 a 1997 por los regímenes comunistas de la Unión Soviética, China, Vietnam, Corea del Norte, Camboya, Europa Oriental, África y Cuba, es decir, en promedio, a razón de más de un millón de masacrados por año durante 80 años.

Es que las intromisiones de los aparatos estatales en las vidas y las haciendas de la gente poco a poco conducen a escaladas ya que un control conduce a otro hasta que el cercenamiento de las libertades requiere un estado policial. Algunos de los propulsores de las medidas iniciales pueden tener intenciones que nunca llegarían tan lejos pero sus propuestas, a la postre, conducen a finales trágicos.

La raíz del problema radica en la educación, nada puede hacerse como no sea el ganar la argumentación a favor de la sociedad abierta, de lo contrario los delitos como el robo instalados en la civilización son eliminados de un plumazo por los sátrapas al efecto de asumirlos como “políticas de estado”. Y cuando ponemos énfasis en la educación estamos hablando de valores y principios compatibles con la sociedad abierta que no necesariamente muestran un correlato con el monto presupuestario que se destina a ese rubro.

Por más que se sepa que al final está el cadalso, en última instancia, la única manera de combatir el mal es realizando el esfuerzo cotidiano para dar la batalla en el terreno de las ideas. Parecería que muchos pretenden resolver los problemas solo haciendo de espectadores sin tomarse la molestia de indagar en la causa de los problemas, ni tomarse molestia alguna en difundir las posibles soluciones.

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