TEORÍAS ANTIGUAS Y MODERNAS SOBRE EL INTERÉS – Frank A. Fetter (Libertas No. 3 – ESEADE – octubre de 1985)

La teoría abstracta, siempre de fundamental importancia, tiene, al igual que las polÌticas prácticas, sus propios temas del día, y en la actualidad el debate sobre el problema del interés ha cobrado especial vigencia. Entre los artÌculos recientes podemos destacar los de los profesores H. R. Seager, Irving Fisher y H. G. Brown.1

Las simples diferencias de opinión no nos preocupan demasiado, pero hay determinadas imparcialidades impersonales de algunos otros estudiantes de economía con respecto al problema del interés, que si se encuentran implicadas, pues en los recientes debates se introducen de manera equitativa la antigua y la nueva concepción del problema del interés.2 Y, sin embargo, la opinión más actualizada parecería estar a punto de perderse frente al jurado de la opinión económica. Entonces, constituye un deber intentar una mejor afirmación de las verdades olvidadas. Las opiniones rivales podrían caracterizarse como la teoría del interés tecnológico3 y la psicológica. Durante más de una década la teoría psicológica ha ido ganando adherentes en Estados Unidos de Norteamérica. Pero también ha habido una crítica adversa en algunos pocos analistas de libros y en ocasionales notas de pie de página; no obstante, en general, la oposición ha sido de carácter simplemente negativo, ya que la mayoría de los economistas ha dejado de tomarla en cuenta y ha decidido apoyar la antigua teoría.

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Frank A. Fetter: Un gigante olvidado – Por Jeffrey M. Herbener

[Publicado originalmente en inglés el 16 de agosto de 2000. Traducido y publicado en español en Mises Hispano, el 5 de noviembre de 2016.]

“Toda teoría debe aprobar en último término dos exámenes: uno, el de la coherencia interna, el otro, el de la coherencia con la realidad”.

Introducción
En el periodo entre los fundadores de la Escuela Austriaca (Menger, Böhm-Bawerk y Wieser) y su siguiente generación (liderada por Mises y Hayek), Frank Albert Fetter fue el portaestandarte de la tradición austriaca. Su tratado de 1904, Principios de economía, creaba una teoría general de la economía siguiendo la tradición austriaca que no fue superado hasta el tratado de Ludwig von Mises de 1940, Nationaloekonomie. Aun así, Fetter, un austriaco estadounidense mucho antes de la emigración de entreguerras desde Austria, no ha recibido el reconocimiento debido a sus muchas contribuciones a la tradición.

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Utilizando el método axiomático-deductivo, establecía leyes económicas para la acción humana individual y demostraba que igual que el precio de cada bien de consumo está determinado únicamente por su valor subjetivo, el tipo de interés está determinado únicamente por la preferencia temporal. El precio de renta de cada bien de producción se imputa por su demanda empresarial y es igual a su producto de valor marginal descontado. El valor de capital de cada bien duradero es igual al valor descontado de sus futuras rentas. Fetter demostraba cómo esta teoría subjetiva uniforme del valor explicaba el rechazo de las teorías socialistas de la explotación laboral, las teorías ricardianas de la renta y las teorías de la productividad del interés.

A partir de su teoría austriaca del capital, dinero, interés y emprendimiento, Fetter incluso desarrollaba una teoría rudimentaria del ciclo económico, argumentando que el periodo de auge se caracteriza por el aumento artificial de valores de capital al expandirse el dinero y el crédito. Le sigue la crisis cuando cesa la inflación que causa los valores erróneos de capital del auge para corregirse en repentinamente a la baja y a su vez generar la quiebra, desempleo y recorte de la depresión.

Su trabajo sobre capital e interés aun no ha sido sobrepasado o siquiera completamente apreciado, ni siquiera por los austriacos; mucho más que una corrección del lapsus de Eugen von Böhm-Bawerk de una teoría de la productividad del interés, es la base para todo trabajo sobre capitalización y la refutación definitiva de la afirmación de que la productividad tenga algún papel a la hora de determinar el tipo de interés.

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