Contribuciones epistemológicas en el Essai de Richard Cantillon

Uno de los principales aspectos delEssai sur la nature du commerce en général, que seguramente impresionará a quien lo lea y esté familiarizado con el análisis económico moderno, son sus contribuciones a la epistemología de la economía.

En toda su obra, Cantillon teoriza a través de una lógica deductiva, de causa y efecto, que el lector podrá observar en la lectura, y que también caracterizó al pensamiento escocés y clásico, desde Adam Smith y David Hume hasta John Stuart Mill y John Cairnes, a la revolución marginal y a la moderna Escuela de Viena, más conocida como Escuela Austríaca de Economía; método científico sólo abandonado a través del método matemático que hoy caracteriza a la Escuela Neoclásica.[1]

Otra característica central de este Essai, que posiblemente lo convierta, siguiendo a Jevons, en “el primer tratado sobre economía”, es que se presentan los tópicos arriba mencionados, y que hacen a distintos ámbitos de la ciencia económica, pero de modo integrado. Cada uno de sus treinta y cinco capítulos, separados en tres partes, tiene relación con el capítulo anterior. Cantillon, con una paciencia asombrosa, presenta los contenidos secuencialmente, jamás adelanta argumentos o hipótesis que no se desprendan de lo dicho previamente. En tal sentido Jevons afirma que:

«El Essai es mucho más que un simple ensayo o recopilación de ensayos inconexos, como los de Hume. Se trata de un estudio sistemático y bien articulado, que en forma concisa abarca la casi totalidad del campo de la Economía, con excepción de los impuestos.» [2]

Es digno de mención, en su segunda parte, cómo comienza analizando una economía de trueque, para luego introducir el dinero, en lo que hoy sería una economía de cambio indirecto. Algo similar podemos decir de la economía internacional, analizando primero, en las partes primera y segunda del Essai, una economía cerrada, para luego pasar a estudiar, en la parte tercera, una economía abierta. Al respecto, en el capítulo VII de la primera parte, señala:

«Evidentemente en las grandes ciudades existen a menudo empresarios y artesanos que viven del comercio exterior, y, por consiguiente, a expensas de los propietarios de tierras en país extranjero: pero hasta ahora me limito a considerar un solo Estado, en relación a su producto y a su industria, para no complicar mi argumento con circunstancias accidentales[3]

Otro aspecto metodológico, al que ya han hecho referencia Hayek y Rothbard, es su utilización del método de abstracción o de construcción imaginaria. Más específicamente, sorprende cómo en la misma página de la última cita, utiliza prematuramente el Ceteris Paribus. Sólo a modo de ejemplo:

«La tierra pertenece a los propietarios, pero sería inútil para ellos si no se cultivase. Cuanto más se la trabaje, en igualdad de circunstancias, mayor será la cuantía de sus productos; y cuando más se elaboran estos productos, siendo iguales todas las cosas, mayor valor poseerán como mercancías.» [4]

Debemos hacer una referencia crítica a las palabras de Schumpeter cuando, luego de relacionar el Suplemento perdido de Cantillon con los trabajos de Petty como padre de la econometría, concluye que “lo verdaderamente importante es el mensaje de investigación econométrica que se desprende del intento de Cantillon, la tesis de que en la base de cualquier ciencia, por ‘teórica’ que sea, tiene que haber cálculos numéricos.[5] Este intento de mostrar a Cantillon como un «positivista» choca con el último párrafo que éste presenta en el capítulo XI de la primera parte de su Essai.

«Sir William Petty, en un breve manuscrito del año 1685, estima esta paridad o ecuación de la tierra y del trabajo como la consideración más importante en materia de aritmética política, pero la investigación practicada por él, un poco a la ligera, resulta arbitraria y lejana de las reglas de la Naturaleza, porque no ha tenido en cuenta las causas y principios, sino tan solo los efectos, lo mismo que ha ocurrido con Mr. Locke, Mr. Davenant y todos los demás autores ingleses que han escrito sobre la materia.» [6]

Cantillon está explicando, a nuestro entender, que estos trabajos empíricos no tienen sustancia sin un previo estudio lógico deductivo, que permita darle cierta causalidad a lo que se observa en la realidad. Este es el mismo error que hoy cometen los positivistas y econometristas cuando pretenden obtener conclusiones teóricas, de carácter universal, sobre la base de cierta evidencia empírica, y sin una teoría apriorística previa, lo que en Cantillon serían “las causas y principios”.[7]

La siguiente cita, seguramente será más ilustrativa en este sentido, viendo como Cantillon habla prematura y explícitamente de “reglas válidas para todos los tiempos”:

«Tanto si el dinero es raro como si es abundante en un Estado, la proporción indicada no variará mucho, porque en los Estados donde el dinero es abundante, las tierras se arriendan a más alto precio, y a un canon más bajo allí donde el dinero es más escaso, regla ésta que siempre se revelará como válida para todos los tiempos[8]

Una última referencia de Cantillon sobre este desafortunado comentario de Schumpeter es el que nos muestra en el capítulo VII de la segunda parte, donde la argumentación empírica o histórica, que rodea todo el Essai, es siempre cualitativa y nunca cuantitativa.

«Se comprende, así, que cuando en un Estado se introduce una respetable cantidad de dinero excedente, este dinero nuevo dé un nuevo giro al consumo, e incluso una nueva velocidad a la circulación, si bien no es posible indicar en qué medida.»[9]

Consideramos que lo dicho es suficiente, para ilustrar que el Essai de Cantillon presenta, quizás sin saberlo y no siempre de forma explícita, algunas novedosas manifestaciones epistemológicas de la economía, en su tiempo, en relación con el actual conocimiento de la filosofía de la ciencia.


[1] Friedrich A. von Hayek explica que Cantillon utiliza consistentemente el término “natural” –unas treinta veces en todo el Essai- para expresar esta relación de causa y efecto o, en otras palabras, como una explicación científica causal. De allí uno puede comprender que este término esté presente incluso en el título del ensayo. Véase Friedrich A. von Hayek, “Richard Cantillon”, The Journal of Libertarian Studies, Vol. VII, No. 2 (Fall 1985), p. 223.

[2] Véase W. Stanley Jevons, Op. cit., p. 212.

[3] Véase R. Cantillon, Op. Cit., p. 38. La cursiva es nuestra.

[4] Véase R. Cantillon, Op. Cit., p. 38. La cursiva es nuestra.

[5] Véase J. A. Schumpeter, Op. Cit., p. 263.

[6] Véase R. Cantillon, Op. Cit., p. 36. La cursiva es nuestra.

[7] El sentido que queremos darle al concepto “apriorista” es el que usualmente utiliza el filósofo Gabriel J. Zanotti. Véase G. J. Zanotti, El método de la economía política, Ediciones Cooperativas, Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, Junio de 2004.

[8] Véase R. Cantillon, Op. Cit., p. 87. La cursiva es nuestra.

[9] Véase R. Cantillon, Op. Cit., p. 116. La cursiva es nuestra.

Introducción a la Escuela Austriaca, por Nicolás Cachanosky

El Instituto Acton de Argentina organiza un ciclo de seminarios hacia una sociedad libre y virtuosa. Nicolás Cachanosky acaba de ser invitado al programa.

A continuación resumimos los contenidos:

* De los clásicos al marginalismo

* Orígenes y evolución de la Escuela Austriaca

* La Escuela Austriaca Contemporánea

El evento se desarrollará el lunes 25 y el martes 26 de julio, en ESEADE (Uriarte 2476, Ciudad de Buenos Aires), en el horario de 18 a 21 hs.

El costo es de $100.

Recomendamos su participación.

Para inscribirse escribir a info@institutoacton.com.ar

 

 

Reseña: “El método de la economía política”, por Gabriel J. Zanotti

La revista Criterio Libre, de la Universidad Libre de Colombia, acaba de publicar mi reseña del libro “El Método de la Economía Política” de Gabriel J. Zanotti.

“Esta reseña es la primera que escribiré sobre dos libros de un mismo autor. No se pretende con ello resumir su obra –elaborada ya en más de tres décadas de intenso trabajo y representada en numerosas publicaciones–, sino sólo invitar a los lectores y principalmente a los economistas a considerar seriamente el estudio de un programa de investigación para la economía política elaborado por un filósofo, que si bien ha sido inspirado en diversos planteos de colegas y economistas, ofrece una sistematización que lo hace único y novedoso. Dice el profesor Zanotti en el prefacio:

“La teoría general del conocimiento es previa a la filosofía de las ciencias; ésta, previa a la filosofía de las ciencias sociales, y ésta, previa a la metodología de alguna ciencia social en particular” (Zanotti, 2004, p. 12).

En este sentido, pienso que los economistas tenemos una formación enormemente sesgada a la hora de introducir nuestros estudios en una “teoría general del conocimiento”, lo que nos obliga a acercarnos a la filosofía para entender lo que hacemos y el modo en que procedemos u operamos. Qué mejor entonces que acercarnos a un filósofo cuya labor se ha concentrado en investigar cómo se organiza un programa de investigación en economía política, propuesta que aquí sintetizaremos y que entendemos debiera competir con otras diseñadas por los mismos economistas.

El libro se estructura en cinco capítulos. En el primero el autor toma las contribuciones de dos epistemólogos como Popper y Lakatos. En el segundo, agrega elementos de tres epistemólogos y economistas como Mises, Hayek y Machlup. El autor aclara, sin embargo, que no buscará describir la posición de cada pensador en su totalidad, sino sólo aquello que interesa a los efectos de su organización1. En el tercer capítulo y en función de las mencionadas contribuciones, el autor organiza sistemáticamente su programa de investigación. Hasta aquí consideramos conveniente reproducir en la reseña la estructura de estos tres primeros capítulos del libro.

En el cuarto capítulo se exponen sistemáticamente los tres métodos que en opinión del autor se combinan armónicamente en la metodología de las ciencias sociales2. El quinto y último capítulo ofrece una solución al problema de la objetividad de la base empírica en ciencias sociales . Estos dos últimos capítulos son los de mayor contenido filosófico. Por una cuestión estrictamente de espacio, lo que haremos es tomar elementos esenciales allí tratados e insertarlos en la estructura de los tres primeros capítulos.

Ron Paul vs Ben Bernanke: Is Gold Money?

Intercambio de hoy, 13 de Julio, entre Ron Paul y Ben Bernanke sobre la Fed y si el oro es o no dinero. Tengo la misma sensación que en videos anteriores, Ron Paul está en buen camino pero a veces no es del todo claro. Es cierto, por ejemplo, que la Fed ha expandido la cantidad de dinero, pero no es cierto que ese dinero ha entrado al mercado dado que la Fed ha tomado políticas en ese sentido. Pero Ron Paul tiene razón en que esa política no es tan gratuita como Ben Bernanke parece sugerir. Pero también es cierto, como dice Bernanke, que el objetivo de la Fed le es impuesto por el Congreso, y que si Ron Paul no está de acuerdo es entonces a los otros congresistas a quien tiene que convencer, no a él.

El video está muy bueno, especialmente los últimos segundos: Is Gold Money?

En este caso creo que Bernanke tiene razón, si bien el oro puede ser, y de hecho fue, dinero, en este momento es un activo, no dinero dado que no es un medio de cambio generalmente aceptado en el mercado.

Europa y Estados Unidos están en Crisis Financiera, ¿Y los Países Emergentes?

Mientras Estados Unidos y los principales países de Europa intentan navegar la crisis financiera y sus problemas de déficit fiscal (breves posts aquí y aquí), ¿en qué situación se encuentran los países emergentes? Ni Estados Unidos y ni la Unión Europea están en situación clara de sacarse ventaja económico mutuamente dado que cada uno se encuentra con complicadas crisis que resolver. ¿Pueden los países emergentes mejorar su posicionamiento? Tampoco parece ser el caso.

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Zona Euro: ¿Crisis Financiera o Crisis Fiscal?

La crisis financiera es una de las principales preocupaciones de estos meses, es como si la caída de la «pequeña» economía de Grecia pudiese poner en marcha un efecto dominó y arrastrar a Europa, y el Euro, con ella. Por supuesto, el sector financiero se encuentra en crisis, ¿pero es el problema de fondo financiero o los problemas financieros son síntomas de la situación fiscal? Veamos la situación actual de Europa.

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«El BCRA no puede ser independiente aunque quiera»

Este título lo pudo haber escrito un economista de la Escuela Austriaca, pero esta vez no. Lo dijo Axel Kicillof, quien fuera mi profesor de «Economía Marxista» en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), hoy economista de la Cámpora, candidato a suceder a Amado Budeau como Ministro de Economía si Cristina gana las próximas elecciones y uno de los máximos expertos de la Argentina en el pensamiento de Marx y Keynes.

Esta nota en La Nación, resume sus ideas, lo que me hizo reflexionar algunas cosas.

Primero, reconocer que la independencia del Banco Central ha sido siempre letra muerta. No existe tal cosa en la historia económica de ningún país.

Segundo, observar la diferencia entre un keynesiano y un austriaco, luego de advertir tal cosa. Un austriaco propone terminar con los bancos centrales, porque desde que existen, no sólo no han sido independientes, sino que han generado mayor inflación, mayor desempleo y mayor inestabilidad, incumpliendo todos los objetivos que originalmente se plantearon. Kicillof propone algo totalmente diferente advirtiendo que el Banco Central «no puede funcionar alejado de las políticas económicas y de producción», y exigiendo «mezclar la política monetaria con la economía real». En pocas palabras, propone abandonar la idea de que el Banco Central sea independiente del gobierno, y que al contrario, utilice las herramientas de política monetaria para afectar la actividad económica y el empleo.

Tercero, y quizás lo más curioso, es su reconocimiento de la ausencia de «neutralidad del dinero». «Eso es algo en que la ortodoxia no entiende porque cree en la neutralidad del dinero. Cómo pueden pedir que el Banco Central se ocupe sólo del valor del dinero, cuando los movimientos financieros, de crédito, de tipo de cambio, afectan al empleo aunque el Central no lo quisiera», subrayó Kicillof.

Kicillof está en el otro extremo del pensamiento económico que en este blog proponemos. Pero es interesante ver las coincidencias en algunos puntos clave de la teoría económica.