NOL: A Little More on «Price Gouging»

Breve comentario en NOL sobre «price gouging»

In my previous post on this subject I argued that the critics of “anti price-gouging laws” are mistakenly assuming that is possible to satisfy demand at the pre-natural disaster price. That is, sadly of course, fiction. It it not our reality anymore and we are better accepting the new situation than blindly deny it. As many economists are explaining these days, to not let prices increase after a natural disaster does more harm than letting prices increase. This can easily be seen in a demand and supply graph.

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Consensos para bajar la presión tributaria: la curva de Laffer, Irlanda y Reagan [El Cronista]

La herencia del gobierno anterior ha sido bastante compleja de desarticular. Ha habido avances en algunos frentes como el monetario y el cambiario, pero han sido claramente insuficientes en el frente fiscal. El gobierno parte de un diagnóstico adecuado. Acepta que la presión tributaria es excesiva para sus pretensiones de recuperar la inversión privada, a la vez que admite el elevado déficit fiscal, que lo mantiene acorralado en su intención de reforma tributaria. El ministro Nicolás Dujovne se ha propuesto para los próximos meses lanzar una reforma tributaria, pero los analistas temen que ésta sólo busque resolver el laberinto fiscal, sin reducir al mismo tiempo la presión tributaria.

Argentina tiene más de 100 impuestos en los tres niveles de gobierno, y las recomendaciones de los especialistas de finanzas públicas sugieren no tener más de 10. Está claro que la simplificación tributaria es necesaria, pero olvidarse de la presión tributaria constituye un error. No debemos buscar reemplazar algunos impuestos con otros nuevos, o elevando las alícuotas de los existentes. Argentina debe eliminar impuestos para alcanzar así el doble objetivo de simplificar el laberinto fiscal y, a la vez, reducir la presión tributaria.

El temor por la recaudación

El gobierno teme que hacerlo pueda implicar una reducción en la recaudación, lo que perjudicaría aun más las metas de acotar el déficit fiscal. Este temor, sin embargo, está infundado. El argumento principal para mostrar el punto no es otro que el conocido modelo de la Curva de Laffer.

La recaudación tributaria surge de multiplicar la “presión tributaria” por una cierta “base imponible”. Si el gobierno estuviera realmente convencido de que la presión tributaria actual inhibe la inversión, entonces debe comprender que desmantelar la mayoría de los impuestos podría impulsar fuertemente la actividad económica y el empleo, lo que incrementaría la base imponible y con ello aumentaría la recaudación. En términos de la Curva de Laffer, parece haber consenso entre los economistas de que la Argentina se encuentra por encima del óptimo.

Otro efecto secundario a la reducción de la carga tributaria es el consecuente impulso en la actividad económica y el empleo, lo que abre soluciones de mercado para muchos de los problemas que hoy el Estado busca resolver por la vía pública. Si reducimos la presión tributaria drásticamente y se crean nuevos puestos de trabajo, entonces el Estado puede reducir el gasto social, porque se reduce el número de necesitados. El efecto es benéfico económica y socialmente.

El consenso sobre la baja en la presión tributaria es tan amplio en economía que hasta ortodoxos y heterodoxos se darían la mano. Los ortodoxos no desconocen que el déficit fiscal es un problema real, pero aplauden desde luego reducir la órbita del Estado para dar lugar al mercado. Los heterodoxos, por su parte, comprenden que reducir la carga tributaria incrementa el ingreso disponible y con ello el gasto en consumo, lo que también da impulso a la demanda agregada en un momento en que la economía real todavía está en una situación delicada.

Irlanda, Reagan y Europa del Este

La evidencia empírica es enorme en esta materia. Quizás el caso más reciente es el de Irlanda, que bajando la presión tributaria logró atraer a numerosas empresas que querían escapar del fisco europeo. El impulso en la actividad económica desarrolló lo que hoy la literatura conoce como “el milagro del Tigre Celta”, básicamente por ser una isla de baja presión tributaria en un océano de Estado Benefactor.

Otro caso digno de mención es el de Ronald Reagan en Estados Unidos, quien bajó la tasa marginal más alta desde el 70 al 28%. En 8 años de gestión, Reagan consiguió reducir la inflación, acelerar el crecimiento económico y mantener prácticamente el mismo nivel de recaudación en relación con el PIB que el que existía cuando llegó al gobierno. Un claro ejemplo del mensaje de la Curva de Laffer.

Si el gobierno además se animara a dejar a un lado el gradualismo, entonces podríamos mirar otros casos emblemáticos en los países del Este de Europa, que emprendieron una transición desde el socialismo hacia las economías de mercado, no dudando en generar un cambio profundo en el frente fiscal para obtener una transformación real de sus economías.

Mauricio Macri está a tiempo de transformar la Argentina, como lo hizo la generación del 37 en tiempos pasados. Pero sin convicción, esta transformación será efímera. La reforma tributaria de Dujovne generará seguramente un impulso positivo en la actividad económica, pero su magnitud dependerá directamente de su convicción para simplificar el laberinto fiscal y también para reducir la presión tributaria.

Publicado en en El Cronista, miércoles 6 de septiembre de 2017.

 

Última de las tres conferencias sobre la posibilidad del anarco capitalismo: ahora lo que aporta la psicología evolutiva

Último video de las tres conferencias sobre la cooperación voluntaria en la sociedad. La teoría de los juegos repetidos y evolutivos, la economía experimental y la psicología evolutiva proveen argumentos para considerar que una sociedad anarco capitalista sería, al menos teóricamente, posible. Eso no quiere decir que vaya a ocurrir, pero tampoco podemos descartar una evolución hacia tal destino. Aquí entonces la última:

Price Gouging: Reality vs Fiction

Comentario en Notes on Liberty sobre el fenómeno de «price gouging» (aumento de precios) luego de un desastre natural.

In a previous post I comment on a too common economic fallacy, that a natural disaster is good for the economy because of its alleged impact on GDP. Economic fallacies are not the only misconceptions gaining momentum during a natural disaster, but a confusion between reality and fiction becomes also quite common. The issue of price gauging provides a good example of this situation.

After a natural disaster, the price of certain goods such as water or gas, increases significantly. This is seen as an immoral exploitation by merchants who are taking advantage of the people affected by the natural disaster. Even though in this post I want to comment on another issue, it is worth mentioning that the now limited resources should be allocated to those in most need (rather than, for instance, to whoever happens to be the first one in line.) And unless someone has a crystal ball, there is no way of knowing who is in most need without changes in relative prices.

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MANUAL DE ECONOMÍA AUSTRIACA CONTEMPORÁNEA – Peter J. Boettke (Coord.) [incluye acceso al Estudio Preliminar y al capítulo 1]

Este Manual de economía austriaca contemporánea está coordinado por Peter J. Boettke, y escrito por una nueva generación de prestigiosos economistas austriacos que se formaron bajo su tutela. Como buen manual, el libro presenta sistemáticamente aspectos generales de la economía, de la microeconomía y de la macroeconomía, pero se concentra específicamente en aquello que hace único al paradigma austriaco. A saber, que la economía es una ciencia donde sólo los individuos eligen; que el estudio del orden de mercado es fundamentalmente sobre el comportamiento del intercambio y las instituciones dentro de las cuales tienen lugar estos intercambios; y que los «hechos» de las ciencias sociales son lo que la gente cree y piensa. En el campo de la microeconomía enfatiza que la utilidad y los costos son subjetivos; que el sistema de precios economiza sobre la base de la información que la gente necesita para el proceso de toma de decisiones; que la propiedad privada de los medios de producción es una condición necesaria para el cálculo económico racional; y que el mercado competitivo es un proceso de descubrimiento empresarial. En el campo de la macroeconomía nos recuerda que el dinero es no-neutral; que la estructura del capital se compone de bienes heterogéneos que tienen usos múltiples y específicos que deben ser alineados; y que las instituciones sociales a menudo son el resultado de la acción humana, pero no del designio humano. Boettke cierra con un delicioso capítulo final que enmarca metodológicamente toda la obra.

INDCIE

Introducción por Peter J. Boettke

Estudio preliminar, por Adrían O. Ravier

PARTE I. LA CIENCIA DE LA ECONOMÍA

1 Solo los individuos eligen

Anthony J. Evans

2 La Economía como el estudio de la coordinación y el intercambio

Christopher J. Coyne

3 Los hechos de las ciencias sociales son lo que la gente cree y piensa

Virgil Henry Storr

 PARTE II. MICROECONOMÍA

4 Los valores y costes económicos son subjetivos

Edward P. Stringham

5 Precios: la última heurística

Stephen C. Miller

6 Sin propiedad privada no puede haber cálculo económico racional

Scott A. Beaulier

7 El mercado competitivo es un proceso de descubrimiento empresarial

Frederic Sautet 

PARTE III. MACROECONOMÍA

8 El dinero es no-neutral

J. Robert Subrick

9 Algunas implicaciones sobre el capital heterogéneo

Benjamin Powell

10 Anarquía sin límite: ¿cuánto orden puede crear el orden espontáneo?

Peter T. Leeson

 PARTE IV. CONCLUSIÓN

11 Regreso al futuro: la Economía Austriaca en el siglo XXI

Peter J. Boettke

Índice de nombres

Para la adquisición de ejemplares, aquí.

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Kindle: www.amazon.es/dp/B075BDM4BV
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No, los desastres naturales no son buenos para la economía

Breve comentarios en Notes for Liberty sobre el argumento que los desastres naturales son buenos para la economía porque hacen crecer el PBI.

Every time there is a natural disaster old economic fallacies make their appearance. And they are usually always the same. In particular, the argument that a natural disaster is good for the economy. This should make little sense. Wealth is not created by destroying things. A natural disaster destroys wealth, doesn’t create it. I doubt anyone affected by a hurricane would argue that he is better off after the natural disaster than before.

The argument that an event such as a natural disaster is good for the economy rests in the positive impact seen in GDP (as is argued) after the natural event. If GDP increases, then the economy is doing better. But this is a misreading of GDP. This variable is a flow of wealth, it is not a stock of accumulated wealth. It is possible that wealth creation (flow) increases at the same time the stock of wealth is decreasing. And this is what happens during a natural disaster.

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El terrible horror de la renta financiera

En el mercado de las ideas, algunos debates están resueltos antes de que comiencen a presentarse los argumentos, tan sólo con la definición de las palabras que se van a utilizar. Esto ya es bien conocido, y el próximo caso que tenemos a la vista tiene que ver con la próxima reforma impositiva.

Algunos comentarios señalan que la misma incluirá algún impuesto a la renta financiera. Planteada de esa forma se asegura la aprobación de todo el arco populista y de la izquierda, ya que…¿puede haber algo peor que la renta financiera? Incluso parece peor que el mismo populismo.

La palabra financiera parece desatar en los votantes imágenes de banqueros gordos, fumando habanos, responsables del corralito y el corralón, veraneando en Miami con nuestro dinero. La palabra renta sugiere una ganancia para la cual no se ha hecho nada. Una combinación letal.

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