Modelos Económicos y Realidad

Prólogo de Gabriel Zanotti al libro de Agustina Borella,  Modelos Económicos y Realidad, La discusión sobre el realismo de los modelos económicos en Popper, Lawson y Mäki, CABA, Grupo Unión, 2017.

El problema del realismo en la ciencia económica es de larga data, y uno de los ejes centrales de los debates de epistemología de la economía.

El primero que lo encaró con una respuesta que se hizo clásica fue J. S. Mill[1]. Asumiendo que en las ciencias naturales se pueden controlar variables, y en las ciencias sociales no, Mill propone para estas últimas algo muy parecido a lo que luego sería el método hipotético-deductivo: una hipótesis básica de maximización de beneficio material, a partir de la cual se construye la ciencia económica. El problema en ese caso no radica en la teoría económica, sino en su aplicación a las circunstancias concretas, donde cierto conocimiento práctico nos guiaría a la hora de saber que agregar o qué más tener en cuenta a la hipótesis teórica fundamental.  Sin referirse específicamente al problema de los modelos en economía, Mill fue en ese entonces “modelo” de cómo encarar los supuestos básicos de la teoría económica.

El debate posterior entre aprioristas y empiristas en economía no fue tanto si partir de un modelo teórico o no, sino qué lugar ocupaba el testeo empírico del modelo en la ciencia económica. De algún modo los primeros aprioristas (Cairnes, Senior[2], el propio Mill, el primer Menger[3]) trataban de afirmar la certeza “a priori” del modelo, y un poco ese fue el aire que se respiraba en la “Economics” hasta que en 1938 Hutchison puso el dedo en la llaga con su insistencia en la esencial importancia del testeo empírico de las hipótesis para que estas “digan” algo[4]. Mientras tanto los austríacos de entonces tenían otras preocupaciones aunque, sin saberlo, Hayek estaba elaborando teorías superadoras de estas dicotomías cuando escribe su “Economics and Knowledge”, en 1936[5]. Popper, ya en 1942[6], hace un aporte fundamental cuando afirma que la economía parte de un “principio de racionalidad” que es la hipótesis fundamental de un sistema hipotético-deductivo que también se aplica –contrariamente a lo que pensaba Mill- a las ciencias naturales, intentando con ello una superación entre el a-priori para las ciencias sociales y el “a posteriori” para las naturales.

Así las cosas, el artículo de Friedman de 1953 es un hito fundamental[7]. En principio es una defensa de la irrelevancia del realismo de los supuestos del modelo de competencia perfecta, dando con ello una respuesta a todas las acusaciones de “no realismo” de los modelos básicos de la economía neo-clásica. Friedman fue objeto de todo tipo de estudios e interpretaciones –a las cuales él luego nunca respondió- aunque posiblemente quiso afirmar el “no completo realismo” de los modelos más que su “no realismo”. Machlup responde a Hutchison en 1955[8] pero a la vez elogia a Friedman aunque difiera “únicamente” en algo fundamental: la falta de fundamentos filosóficos en Friedman[9]. Si Friedman y Machlup hubieran seguido el diálogo por ese camino, otro mundo paralelo, tal vez más fructífero epistemológicamente, hubiera surgido, pero el debate se empantanó. Machlup quedó en el medio de un Hutchison que lo acusaba de ser dogmático y apriorista[10] y un Rothbard que lo “acusaba” de NO ser “ultra-empirista” como sí lo habría sido, según Rothbard, Mises[11]. A partir de allí todo quedó dividido de vuelta en los más empiristas al estilo Hutchison, y los más aprioristas al estilo Rothbard, enfrentados además ideológicamente, hasta que en la década del 80 surgieron nuevos autores que intentaron re-encaminar esta cuestión[12].

La tesis de doctorado de Agustina Borella, sobre los modelos y el mundo real en economía, no sólo es un aporte importantísimo a toda la historia de esta cuestión, sino una propuesta de salida, teniendo en cuenta los aportes de Popper, Lawson y Maki al tema de los modelos. La clave se encuentra según la autora en la fortaleza y a su vez la debilidad de la propuesta de Maki. Popper ya habría colaborado con la cuestión al sostener el tema de la aproximación a la verdad del modelo hipotético-deductivo. Lawson explica algo fundamental al sostener que la clave es una ontología social según la cual un modelo es realista o no. Pero es Maki[13] quien asume la clave del problema al re-interpretar a Friedman según su propia categoría de modelos “subrogados”, que simplifican la realidad al aislar los factores relevantes del problema que tenemos entre manos, simplificación indispensable en un mundo infinitamente complejo. Por lo tanto los modelos no mienten ni dicen la verdad: no mienten porque no pueden decir toda la verdad, ni dicen toda la verdad porque deben aislar lo relevante de lo complejo[14]. La crítica de la autora se concentra en la debilidad del Maki al tratar de explicar de qué modo los modelos “re-presentan” la realidad social.

La importancia de este libro para los austríacos es fundamental. Los austríacos actuales, en general, creen estar más allá del tema de los modelos porque su teoría del mercado como proceso es “realista” mientras que la economía neoclásica “no”. Pero no es así de simple. La teoría del proceso de mercado es un modelo también, porque cumple con la forma “if…then” que tienen todos ellos. Si sintetizamos los aportes de Hayek[15], Mises[16] y Kirzner[17] a la teoría del proceso de mercado, podríamos sintetizarlo diciendo que “si” hay precios libres como síntesis de conocimiento disperso (1), libertad de entrada al mercado(2), y “suficiente” alertness empresarial para compensar la dispersión de conocimiento(3), “entonces” el mercado tiene de una menor coordinación a una mayor coordinación. Pero entonces, la teoría del proceso de mercado no escapa a la pregunta de todo modelo, aunque no sea matemático: ¿cómo sabemos en qué medida esas tres características (1,2,3), que están dentro de una proposición condicional, se dan en el mundo real?[18]

Y allí viene entonces una “austrianización” de la propuesta de Lawson: hay que ir a una ontología social para responder esa pregunta. O sea, lo que decía también Machlup: ir a los fundamentos filosóficos de los modelos. Que, en el caso de Hayek, se encuentra en la visión del conocimiento y la naturaleza humana que tenía la escuela escocesa, esto es, Hume, Smith, Ferguson[19]. O sea, la ontología básica, en ese caso, no es tanto un modelo sistemático, sino una ontología del orden espontáneo, una ontología de los fenómenos complejos, que supere también las dudas que al respecto deja el planteo de Hayek[20].

Este es el camino que deben seguir recorriendo los austríacos. Pero, para ello, deben profundizar el tema de los modelos. Espero que al menos los austríacos de habla hispana sepan encontrar en esta tesis una referencia fundamental para sus futuros planteos epistemológicos.

Gabriel Zanotti

Buenos Aires, Diciembre de 2016.

[1] Ver sus Essays on Some Unsettled Questions of Political Economy, Augustus M. Kelley Publishers, Clifton, 1974, cap. V: “On the Definition of Political Economy; and on the Method of Investigation Proper to It”.

[2] De Cairnes, J., ver The Character and Logical Method of Political Economy, Frank Cass and Co. Ltd. , 1965; de Senior, N.W., ver An Introductory Lecture of Political Economy y Four Introductory Lectures on Political Economy, en En Selected Writings in Economics, Nassau W. Senior, Reprint of Economic Classics, Augustus M. Kelley Publishers, New York, 1966.

[3] Nos referimos a su famoso Principios de economía, que fue editado por primera vez en Viena en 1871, con el título Grundsatze der Vonkswirthschaftslehre; fue traducido al inglés por primera vez en Glencoe con el título Priciples of Economics, The Free Press, 1950; reeditado en 1976 por el Institute for Human Studies, con una introducción de F. A. Von Hayek; traducido al español –Principlos de economía política– por Unión Editorial y el Instituto de Economía de Mercado, en 1983. Decimos “el primer” Menger porque “el segundo”, de 1883 (Investigations into the Method of the Social Sciences With Especial Reference to Economics (1985, New York University) tiene un apéndice V que adelanta los modelos de competencia perfecta.

[4] Ver Hutchison, T.: The Significance and Basic Postulates of Economic Theory, reproducido en Caldwell, B. J., Appraisal and Criticism in Economics: A Book of Readings, Allen and Uwin, Boston, 1984.

[5] Reproducido en Individualism and Economic Order, Chicago University Press, 1945, reeditado por Midway Reprint, 1980.

[6] Popper, K.: La miseria del historicismo, Alianza Ed., 1973, cap. IV.

[7] Nos referimos a su famoso The Methodology of Positive Economics, reproducido en Reproducido en Caldwell, “Appraisal…”, op. cit. Versión castellana en el libro Ensayos sobre economía positiva, Gredos, Madrid, 1967, p. 9.

[8] Nos referimos al clásico artículo de Machlup, “The Problem of Verification in Economics”, Southern Economic Journal, vol. XXII, No 1, julio de 1955, reproducido en el libro Methodology of Economics and Other Social Sciences, Academic Press, New York, San Francisco, Londres, 1978. Versión española en http://www.eseade.edu.ar/files/Libertas/1_9_Machlup.pdf

[9] Nota a pie de página Nro. 42.

[10] Hutchison, T.: “Professor Machlup on Verification in Economics”, Southern Economic Journal, April 1956, reproducido en “Appraisal…”, op.cit.

[11] Rothbard, M.N.:  “In Defense of ‘Extreme Apriorism’ ” en Southern Economic Journal, 1957, vol. 23, No 3. Digo “…….como sí lo habría sido, según Rothbard, Mises”, porque con Nicolás Cachanosky hemos intentado demostrar que esta interpretación de Mises, por parte de Rothbard –que tanto ha influido, para mal, en los austríacos y en sus críticos- es errónea. Ver al respecto Zanotti, G.J. and Cachanosky, N. (2015) ‘IMPLICATIONS OF MACHLUP’S INTERPRETATION OF MISES’S EPISTEMOLOGY’, Journal of the History of Economic Thought, 37(1). Scott Scheall nos ha respondido en  What is Extreme About Mises’ Extreme Apriorism? , Arizona State University, College of Integrative Sciences and Arts, August 8, 2016, Center for the History of Political Economy Working Paper No. 2016-23, en https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2820203, y nosotros le hemos respondido en What is so Extreme About Mises’s Extreme Apriorism?: Reply to Scott Scheall,  Gabriel Zanotti, Universidad Austral, and Nicolas Cachanosky , Metropolitan State University of Denver, November 23, 2016, en https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2875122

[12] Un buen resumen de todas estas nuevas posiciones se encuentra en New Directions in Economic Methodology, Edited by R.E. Backhouse, Routledge, 1994, donde se encuentran aportes seminales de Blaug, Boland, Caldwell, Hands, Hausman, Lawson, McCloskey, Maki y Rosembarg, entre otros.

[13] Una buena síntesis de la posición de Maki, realizada por él mismo,  la encontramos en su ensayo “Realistic Realism About Unrealistic Models”, en The Oxford Handbook of Philosophy of Economics, Edited by Harold Kincaid and Don Ross, Oxford University Press, 2009.

[14] Ver al respecto  Cartwrigh, Nancy:  How the Laws of Physics Lie, Clarendon Papers, Oxford University Press, 1983.

[15] Nos referimos al cap. 15 de La Acción Humana, Sopec, 1968.

[16] Economics and Knowledge, The Use of Knowledge in Society, y The Meaning of Competition, en “Individualism…”, op.cit.

[17] Kirzner, Israel M.: Competencia y función empresarial, Unión Editorial, Madrid, 1975; y The Meaning of Market Process, Routledge, 1992.

[18] La autora y yo ya hemos tratado esta cuestión en “Modelos y Escuela Austríaca: una fusión entre Friedman y la Escuela Austríaca pasando por Maki” en Filosofía de la economía (2015), vol. 4, en http://ppct.caicyt.gov.ar/index.php/filoecon/issue/view/443

[19] Sobre esta cuestión, Hayek hace una excelente síntesis en “La primacía de lo abstracto”;  Nuevos Estudios, Eudeba, 1981.

[20] Ver ese tema en nuestra Introducción filosófica a Hayek, Unión Editorial/UFM, Madrid/Guatemala, 2003.

Reflexión de domingo: “Debate sobre la realidad” – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLEl tema que aquí abordamos es de extrema importancia puesto que, entre otras cosas, si no hay realidad objetiva la idea de “la justicia” la impone quien tiene más fuerza sin mojón de referencia extramuros de la norma positiva. Como escribe Emanuel Sieyes en Ensayo sobre el privilegio, en ese caso, no habrá defensa contra el “ansia insaciable de dominación” financiada “por estúpidos ciudadanos que pagan tan caro para ser insultados” ya que “se ha establecido la existencia del legislador, no para conceder, sino para proteger nuestro derechos”.

Ahora resucita un debate en medios académicos sobre si la realidad tiene o no existencia ontológicamente independiente. Ya en otra oportunidad escribí sobre el relativismo para intentar la clarificación de que las cosas son independientemente de lo que opinamos que son (además de la conocida conclusión en cuanto a que la afirmación del relativismo hace que esa misma afirmación sea relativa). Una cosa es el esfuerzo por descubrir verdades que se traduce en que el conocimiento es provisorio sujeto a refutaciones y otra bien distinta es el relativismo (epistemológico, hermenéutico, cultural y ético tal como puse de manifiesto en el mencionado trabajo titulado “Las contradicciones del relativismo”). En esta ocasión enfatizo en el primer punto señalado sobre la realidad, en relación a lo cual debatimos hace unos días en una reunión de colegas.

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La metafísica de Karl Popper

PopperExtacto de La filosofía política de Karl Popper.

¿Es correcto decir que la filosofía de Karl Popper se reduce a la afirmación de la falsabilidad empírica como principio metodológico de las ciencias naturales? Sencillamente, no. Su filosofía tiene una serie de temas, cuya explicación no es ahora el momento, pero que tienen en común que no son empíricamente falsables:

a) la afirmación de la noción de verdad como adecuación a la realidad (18);

b) coherentemente con lo anterior, la afirmación del realismo frente al idealismo (19);

c) la teoría de los 3 mundos: el físico, los estados humanos de conciencia y las teorías en sí mismas consideradas (20);

d) la afirmación de la verdad y la lógica como propiedades privativas de las teorías del mundo 3 (21);

e) la no reducción del mundo 3 a lo material (22);

f) la consiguiente irreductibilidad de la inteligencia humana a lo material y la afirmación del libre albedrío (23);

g) la diferencia esencial entre ciencias sociales y naturales no tanto sobre la base del método (24) sino por la afirmación del libre albedrío (25);

h) y todo ello, sin contar con la actitud racional montada sobre el imperativo categórico de la no violencia y el diálogo, eje central de su moral que corona y-o fundamenta la actitud crítica que está detrás de todo su sistema.

Estamos convencidos, no sólo de que estas tesis se sostienen de modo no conjetural y son afirmadas decididamente por Popper como programas metafísicos de investigación (26), sino que además son todos coherentemente analizados sobre la base de una noción de “crítica” que nunca se redujo a una versión de falsación como “teoría versus hechos”. El posterior y tan mentado enfrentamiento de Popper con Kuhn (27) ha hecho olvidar el carácter fuertemente metafísico del método hipotético-deductivo en Popper, no sólo por el origen metafísico de las conjeturas, sino por la teoría implícita en la base empírica que los científicos “convencionalmente” utilizan para el testeo. Lo que queremos decir con todo esto es que la ética de Popper,  evidentemente no falsable, no es una isla, una excepción en un autor que ha sido interpretado como un casi positivista, sino al revés: es un telón de fondo sumamente coherente en un autor cuyo enfrentamiento con el positivismo del Círculo de Viena fue mucho más visceral que lo que sus posteriores enfrentamientos con una hermenéutica relativista puedan hacer suponer (esto no implica afirmar que sea Kuhn la expresión de esa hermenéutica).

La conclusión es la siguiente: la libertad de expresión frente al estado autoritario o totalitario no se basa en el relativismo gnoseológico, del cual el conjeturalismo sería una versión, sino en la afirmación, no conjetural, del mandato de no imponer las ideas por la fuerza.

Referencias

18 Ver Conocimiento objetivo y Realismo y el objetivo de la ciencia (bibliografía).

19 Op.cit.

20 Sobre todo en Conocimiento objetivo, op.cit.,cap. 4.

21 Op. cit., y El universo abierto (ver bibliografía).

22 Op.cit.

23 Op.cit.

24 Sobre todo, en La miseria del historicismo, op.cit., cap. IV.

25 Op.cit y El universo abierto, op.cit.

26 Véase Realismo y objetivo de la ciencia, p. 232.

27 Sobre todo por “Normal Science and its Dangers”, en Criticism and the Growth of Knowledge, Cambridge University Press, 1970, y el art. “The Myth of the Framework”, en el libro homónimo, op.cit.

Bibliografía:

Popper, K.: Un mundo de propensiones; Tecnos, Madrid, 1992.

________ Logica das ciencias sociais; Editora Universitade de Brasilia; 1978.

________ Teoría cuántica y el cisma en física; Tecnos, Madrid, 1985.

________ Realismo y el objetivo de la ciencia; Tecnos, Madrid, 1985.

________ El universo abierto; Tecnos, Madrid, 1986.

________ La miseria del historicismo; Alianza Ed., Madrid, 1987.(4)

________ Búsqueda sin término; Tecnos, Madrid, 1985.

________ Conjeturas y refutaciones; Paidós, Barcelona, 1983.

________ Conocimiento objetivo; Tecnos,Madrid, 1988.

________ La lógica de la investigación cientifica,Tecnos, Madrid, 1985.

________ Sociedad abierta; universo abierto; Tecnos, Madrid, 1984.

________ Replies To My Critics; in The Philosophy of Karl Popper, Part II; Edited by P. Arthur Schilpp Lasalle; Illinois, 1974.

________ The Myth of the Framework; Routledge, Londond and  New York, 1994.

________ The Lesson of this Century; Routledge, 1997.

________ In Search of a Better World, Routledge, 1994.

________ All Life is Problem Solving, Routledge, 1999.

________ El cuerpo y la mente; Paidos,1997.

________ The World of Parmenides; Routledge, 1998.

________ The Open Society and Its Enemies, Princeton University Press, 1971, vols 1 y 2.

Miller, D. (ed.): Popper Selections; Princeton University Press, 1985.

Popper, K, y Lorenz, K.: O futuro esta aberto; Fragmentos, Lisboa, 1990.

Hayek, F.A.von: “Scientism and the Study of Society”; en The Counter Revolution of Science; Liberty Press, 1979.

________ “The Theory of Complex Phenomena”; en Studies in Philosophy, Politics and Economics; University of Chicago Press, 1969.

Artigas, M.: Lógica y ética en Karl Popper; Eunsa, Pamplona, 1998.

Corcó Juviñá, J.: Novedades en el universo: la cosmovisión emergentista de Karl R.

Popper; Eunsa, Pamplona, 1995.

Mejores Libros de 2012

Living_EconomicsMe propongo en este post enumerar los que considero han sido los mejores libros editados en español e inglés durante 2012, en temas relacionados con la temática tratada en este blog. Invito a los lectores a que contribuyan con sus propias preferencias en los comentarios.

Filosofía

Ricardo Manuel Rojas ofrece lo que yo considero una lectura moderada de la filosofía objetivista de Ayn Rand en “Realidad, Razón y Egoísmo“. ¿Por qué moderada? Porque el autor no puede despegarse de Hayek o Popper al describir la filosofía objetivista, algo que en otros autores parecería incompatible.

Metodología

Se ha traducido al español el libro de Ludwig von Mises, “Los fundamentos últimos de la ciencia económica“.

Análisis económico

También se ha traducido al español el libro de Faustino Ballvé sobre las “Diez Lecciones de Economía“.

Personalmente, estoy muy complacido con las reediciones de los libros de Ludwig von Mises, “Planificación para la Libertad” y de Gabriel Zanotti, “Introducción a la Escuela Austriaca de Economía”, pues ambos han sido parte de mi formación.

Empresarialidad

El historiador Alejandro Gómez nos ha dejado una excelente contribución en “Creadores de Riqueza“, sintetizando la historia de numerosos emprendedores exitosos.

Historia del pensamiento económico

The clash of economic ideas” de Lawrence H. White ofrece un nuevo modo de estudiar la historia del pensamiento económico.

Teoría monetaria

La libertad de emisión del dinero bancario” de George Selgin es un libro de 1988 que José Antonio de Aguirre tradujo al español y editó en Ediciones Aosta junto al Cato Institute. En él uno puede encontrar una excelente síntesis de la defensa austriaca del free banking y una crítica del monopolio del Banco Emisor Central.

Crisis global

José Antonio de Aguirre nos ha dejado un nuevo análisis sobre la crisis subprime de 2008 y su efecto global, en un libro titulado “Una crisis económica sorprendente 2007-2012“.

Pedagogía: ¿Cómo enseñar economía?

Living Economics” de Peter Boettke es un aporte excepcional sobre cómo se debe enseñar economía.

Ayn Rand y la Filosofía objetivista: ¿Existe una realidad más allá de los sentidos?

Acabo de regresar de la presentación del nuevo libro de Ricardo M. Rojas titulado “Realidad, Razón y Egoísmo. El pensamiento de Ayn Rand“, presentado en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala.

Excelente presentación de Luis Figueroa! Excelente exposición de Warren Orbaugh, quien además es autor del prólogo. Y excelente presentación de Ricardo, como síntesis a esta obra.

Warren explicó el valor del libro señalando que por primera vez disponemos en español de una obra que sistematiza la filosofía de Ayn Rand, señalando que esta autora nunca se tomó ella misma el trabajo de realizar un manual con su filosofía. La filosofía objetivista de Ayn Rand se compone de diversos elementos presentados en su obra, la que incluye cuatro novelas (Himno, Los que vivimos, El Manantial, La Rebelión de Atlas), una obra de teatro (la noche del 19 de enero), y varios libros de ensayos (La virtud del egoísmo, Capitalismo, El ideal desconocido, Introducción a la epistemología objetivista, El manifiesto romántico, Filosofía: Quién la necesita, La nueva izquierda: la revolución antiindustrial, La voz de la razón), además de varios artículos.

La presentación de Ricardo tuvo la profundidad y sencillez que lo caracteriza. Comenzó agradeciendo a la UFM, pues fue aquí en Guatemala, durante su estancia en la universidad, donde pudo encontrar el tiempo de desarrollar el libro que tenía en mente desde hacía varios años. Agregó que este libro es el primer trabajo publicado por Unión Editorial fuera de España, siendo editado e impreso en Argentina y España, pero disponible también en distintos países donde la editorial tiene representación. Y luego se introdujo en las páginas del libro, comenzando por su título, “Realidad, Razón y Egoísmo”, explicando el significado de cada uno de estos tres términos, que a la vez se vinculan con los primeros tres elementos de los cinco que componen la filosofía objetivista.

Hablamos concretamente de su metafísica (realidad), su epistemología objetivista (razón), su ética (egoísmo), su política (capitalismo) y su estética (romanticismo).

Y es precisamente sobre esto que quisiera abrir la discusión con los lectores:

¿Qué quiere decir Ayn Rand con el primero de estos tres elementos? ¿Existe una realidad más allá de los sentidos? ¿O acaso la realidad sólo se forma a partir de los sentidos?

Y como primera respuesta quizás vale la pena tomar las primeras palabras del capítulo 2 del libro:

El punto de partida lógico en la filosofía de Ayn Rand es el concepto de “existencia”. Es el punto de partida lógico, pues está implícito en cualquier discusión ulterior.

En efecto, la mente no puede rechazar la idea de existencia: sostener la “no existencia” sería auto-contradictorio. La persona que afirmase la “no existencia” debe existir; una persona “no existente” no puede hacer ninguna afirmación. Por ello, todo intento de negar la existencia o afirmar la no existencia falla en sí mismo, e incluso es prueba ostensible de la existencia.

Es por ello que dicho concepto se considera axiomático, esto es, autoevidente, que no necesita ninguna prueba adicional.

Y tomando una cita de Ayn Rand, que Ricardo cita en negrita (p. 67):

La existencia, existe; y el acto de asumir esta afirmación implica dos axiomas corolarios; existe algo que uno percibe, y uno existe poseyendo consciencia, siendo la consciencia la facultad de percibir lo que existe.

Otras dos novedades de Unión Editorial

Unión Editorial acaba de publicar dos nuevos libros de Ricardo M. Rojas y Ludwig von Mises.

En el primero, Realidad, Razón y Egoísmo, el autor sintetiza el pensamiento de Ayn Rand y la filosofía objetivista. Lejos del pensamiento radical que caracteriza a muchos randianos -con los que al menos a mí me cuesta conversar-, Ricardo M. Rojas nos acerca con claridad y sencillez los elementos esenciales de la abundante producción de esta autora. Un libro que considero de lectura obligatoria para todos los liberales o libertarios interesados en la filosofía, la ética, el derecho, las ciencias políticas y la economía.

En el segundo, Los fundamentos últimos de las ciencia económica, el autor elabora algunas ideas esenciales que debemos tener en cuenta quienes queremos contribuir a una teoría del conocimiento.

En los links puede encontrarse el abstract del libro, el índice y el modo de adquirirlos.