Resumen 2012 No. 8: América Latina y Argentina

argDesde el inicio del blog, hemos afirmado que Punto de Vista Económico radicará mayor énfasis en las ideas y en los pensadores, y en menor medida en datos y estadísticas. Sin embargo, un acuerdo con Roberto Cachanosky y EPT, nos llevó a escribir varias columnas sobre la coyuntura local, las que a su vez compartimos en el blog.

La realidad macroeconómica y social de América Latina es bastante positiva en estos últimos años, de acuerdo a los precios de los commodities que se mantienen en niveles récord, pero nosotros dimos un paso más y nos preguntamos si tal desarrollo se trata más bien de una nueva burbuja.

También separamos dos grupos de países en cuanto a la estrategia de desarrollo “hacia afuera” y “hacia adentro” y mostramos que en el corto plazo, la performance macroeconómica es similar, dudando que tal similitud se mantenga en los próximos años. Esto nos llevó a preguntarnos si realmente fracasó el neoliberalismo, dado que aquel modelo hacia afuera continúa en muchos países, con un éxito rotundo en los resultados de la política económica. Y nos preguntamos también que tan neoliberal fue la argentina durante los años 1990, definiendo previamente qué entendemos por ese concepto.

Después de todo ansiamos que la Argentina post 2015, siga aquel modelo abierto, claramente identificado con Chile, y que tan bien sintetiza Rolf Luders.

Respecto a Argentina, publicamos una serie de posts con reflexiones históricas y en particular, nos interesamos por la economía política del peronismo, con su evolución, su significado y hasta su posición sobre las pensiones.

En relación con la actualidad, no dudamos en subrayar que el nuevo desarrollo económico de la Argentina no es otra cosa que un nuevo auge insostenible, lo que personalmente sostuve en la revista Perspectivas, de la Universidad Nacional de La Pampa.
Las dos miradas sobre el modelo K, también pueden observarse en esta entrevista a Mark Weisbrot, a las que agregué mis propias respuestas, a modo de contraste.
En cuanto al entendimiento de la crisis, debemos insistir en la atención sobre el déficit y subrayar aquello que el gobierno no ve.Le dimos un significado al 8N, y discutimos el crecimiento inédito que subraya el oficialismo, el que supuestamente duplicó la clase media.Desde luego, criticamos el constitucionalismo popular y no pudimos ser ajenos al tema inflación y sus causas, e identificamos al modelo K con aquel camino de servidumbre sobre el que escribió Hayek en 1944.
Nos preocupamos por mostrar que la crítica al modelo K no proviene sólo desde nuestra posición ideológica, sino también desde la izquierda más científica. Pero a pesar de nuestro pesimismo de corto plazo, intentamos separarnos de la Venezuela de Chavez.
En el plano de popuestas, nos preocupamos por identificar las reformas que Argentina necesita, por entender  qué elementos no pueden faltar en un plan macroeconómico, mostrando las limitaciones del kirchnerismo y la oposición, y enfatizando la importancia de la calidad institucional (entrevista a Martín Krause) y los límites a la democracia. Incluso imaginamos una carta de Milton Friedman a la Presidente, pues entendemos que las propuestas que hizo a Chile, representan lo que hoy necesita la Argentina.
Para el largo plazo, volvimos a insistir con la re-privatización del sistema de pensiones y con copiar el sistema monetario y bancario de Panamá.Para cerrar, tuvimos la oportunidad de conversar con representantes de las islas malvinas, lo que a su vez generó un interesante diálogo con los lectores.

El Constitucionalismo Popular

Marcelo Koering, Director de la Escuela Nacional de Gobierno, propuso hace unos días en El Cronista (20/06/12) la creación de un movimiento por una nueva constitución emancipadora. Entiende que el marco jurídico actual está basado en los lineamientos del consenso de Washington y que el modelo iniciado en 2003 requiere de una nueva constitución. Para ser más precisos, a su entender “cada proyecto nacional requiere de un régimen constitucional que lo exprese, que consolide los derechos conquistados y a la vez proyecte el país en que quiere vivir.”

El constitucionalismo popular que hoy se plantea, desde agrupaciones y organizaciones políticas, sociales y sindicales, es un paso más para hacer la ley en beneficio propio. Se busca ajustar o amoldar la reforma constitucional a las prácticas del actual gobierno en el modelo económico vigente. De lo que se trata realmente, es de legitimar aquello que hoy es inconstitucional: la expropiación de las pensiones, la nacionalización de YPF bajo un procedimiento inadecuado, la prohibición de comprar divisas en el mercado y de ahorrar o gastar los ingresos ganados en base al esfuerzo propio en lo que uno desee, una posible nueva reelección, entre tantas otras.

En definitiva, el constitucionalismo popular, termina contraponiéndose a muchos de los avances de las ciencias políticas, o incluso a lo que hoy se conoce como el análisis económico de la política o “Public Choice”, aniquilando el sentido de que las naciones cuenten con una constitución.

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