Entre los primeros posts que allí puse fue un link a un artículo que me publicara el diario La Tercera, de Chile, sobre un potencial colapso del gobierno: http://bazar.ufm.edu/colapso-del-gobierno-argentino/
El Foro y el Bazar
Muy estimados,
No es que los esté abandonando, pero la UFM ha publicado recientemente mi libro con el título de arriba, disponible en Amazon: http://www.amazon.com/El-foro-bazar-instituciones-pol%C3%ADticas-ebook/dp/B00I5RVBN0/#_
Y también ha creado una página web y blog para que discuta allí el texto y vaya comentando los cambios que ire realizando. El blog se ha inaugurado hoy: http://bazar.ufm.edu/el-foro-y-el-bazar-introduccion/
Asi que ahora estaré escribiendo más seguido, y espero comentar aquí también los posts que ponga allí.
Saludos
Instituto Accion Liberal (Peru): Entrevista a N. Cachanosky
Dejo una entrevista que me hizo Nicolás Fuentes Mas del Instituto Acción Liberal de Perú. Es bueno ver que existen grupos como el IAL y les agradezco el interés en aportar contenido a su página y proyecto.
NFM:¿Cómo empezó tu vocación por la economía y decidiste seguir esta ciencia?
NC: El primer contacto cercano que tuve con la economía fue a mediados de mis cursos de colegio secundario. En el curso de “literatura” se nos asignó escribir un corto ensayo sobre un tema propenso a debate. Decidí hacerlo sobre el mito de que la incorporación de máquinas al proceso productivo produce desempleo. Si bien no me parecía correcta la conclusión de que a mejor tecnología la economía iba a estar peor, no estaba seguro de cómo argumentar lo contrario.
¿Somos Austriacos? ¿Por qué?
Ayer George Selgin publicó un post en su blog sobre free banking explicando que no se considera Austriaco, aunque no tiene problemas en que lo identifiquen con esta tradición de pensamiento. En las redes sociales hubo varios intercambios que se apoyaron en sus palabras para excomulgarlo de esta tradición de pensameinto que, se sabe, guarda debates internos.
Lo dicho, sin embargo, no es nuevo. Va en línea con una respuesta que ya había ofrecido en aquella famosa entrevista de Daily Bell (que nosotros tradujimos y reproducimos en español en el Vol. II del libro La Escuela Austriaca desde Adentro):
Daily Bell: ¿Se considera a sí mismo un economista Austríaco?
SELGIN: Mientras estaba en la New York University me consideraba a mí mismo como un austríaco y, más precisamente, un Miseano. ¡A pesar de la influencia que tuvo en mí La desnacionalización del dinero de Hayek, terminé considerándolo más bien un tanto ñoño para mi gusto! Pero esa actitud no sobrevivió mis primeros años en la profesión, que me enseñaron que, si realmente iba a ser un académico –y para ese entonces era lo que más me importaba¬- tenía que olvidar todo lo relacionado a escuelas de pensamiento y temas relacionados. Decidí que tener una ideología o identificarme con cualquier escuela de pensamiento era tratar el tema de la manera equivocada, dado que se empieza con un conjunto de respuestas antes de investigar una pregunta.
En el mismo sentido, respondía Carlos Rodriguez Braun, en la entrevista reproducida en el vol. I:
En la polémica entre el liberalismo neoclásico de Chicago y la Escuela Austriaca ¿en que lado se sitúa usted? ¿Qué opina de las matemáticas y la estadística en economía?
RODRIGUEZ BRAUN: Esto de tener que estar en una escuela o en otra es cómodo, pero por una razón muy mala: porque ahorra el coste de pensar. Te pones (o te ponen) en una escuela y ya está. Pues, lo siento, pero no. No me gustan las escuelas ni los “lados” exclusivos porque el mundo es demasiado complejo. Por ejemplo, la Escuela Austriaca tiene una gran teoría del ciclo económico (debo su conocimiento y aprecio a un viejo y valioso amigo, Jesús Huerta de Soto), pero la de Chicago nos abrió los ojos ante nuevas perspectivas de análisis que no veo por qué hay que desdeñar. Otro tanto valdría para la Public Choice. Esto podrá escandalizar también, pero no sólo no desdeño ni las matemáticas ni la estadística en economía sino que aplaudo su uso.
Quisiera invitar a los lectores a discutir esta cuestión. ¿Cuán correcto resulta identificarse con una tradición de pensamiento? ¿Implica esto aceptar todas las premisas de la «Escuela»? Y por otro lado, ¿es posible enumerar una serie de postulados que todos los austriacos acepten? ¿Cuáles serían esos postulados en la «Escuela» austriaca?
Quizás Rafael Beltramino tiene razón cuando prefiere el término «tradición», más que el de «Escuela». Sin el ánimo de abusar de la auto-referencia a este libro el Profesor Beltramino decí (Vol III):
¿Y por qué piensa que la economía austríaca tiene ventajas analíticas sobre la neoclásica?
BELTRAMINO: Una digresión, prefiero hablar de tradición austriaca más que de Escuela Austríaca; en esto sigo a Karen Vaughn entre otros. Esto se debe a que creo que, a partir de la diáspora del 30, en la cual los diferentes economistas austríacos fueron dejando Viena, se perdieron algunos elementos característicos de una “Escuela”. Actualmente la heterogeneidad geográfica, linguística y teórica hacen difícil hablar de una Escuela. Por eso prefiero el término tradición.
Inicia el Master en Political Economy del SMC
Esta semana comienza el nuevo Master in Political Economy del Swiss Management Center con un interesante grupo de alumnos inaugurales. Este nuevo proyecto parece nacer con un buen impacto en la comunidad internacional. El siguiente comentario de Jaime Narbón, alumno del programa, es reflejado en el EconomicPoliycJournal.com de Robert Wenzel.
Just wanted to give you some information that your readers might find valuable. I am in the midst of starting a Master’s program in Political Economy –Economics which is based on the Austrian School of Economics. The University that offers it is the Swiss Management Center . The classes are dictated online, in real time through adobe connect platform and are recorded in the event that the student cannot attend class. This presents a huge advantage over traditional brick and mortar classrooms, since the courses can be attended from the comfort of your bedroom, living room, coffee shop and from anywhere in the world, literally! All you need is a microphone, headsets, a computer and internet.
Ahora en español: Una propuesta de reforma monetaria para Argentina (dolarizacion flexible y banca libre)
Finalmente ya podemos compartir un primer borrador de la propuesta de reforma monetaria para Argentina en español. La misma se puede acceder desde este link.
Esperamos que este borrador contribuya a un debate más profundo sobre las instituciones monetarias Argentinas.
Resumen
La economía y las instituciones monetarias de la Argentina están experimentando, una vez más, una profunda crisis. En este documento nos proponemos plantear una reforma monetaria para Argentina que consiste en una dolarización flexible junto a un régimen de banca libre. Por dolarización flexible nos referimos a que el peso debe ser reemplazado por el dólar de EE.UU. como un primer paso, pero el mercado debe tener la libertad de interactuar con cualquier moneda que seleccione. Por lo tanto, el país no se apega al dólar, por el contrario, se convierte en un país con libre elección monetaria. Por banca libre nos referimos a que se permita a las instituciones financieras emitir sus propios billetes convertibles en dólares estadounidenses o cualquier otra moneda o mercancía de su elección.
Cabe señalar que los problemas de la economía argentina van más allá de aquellos relativos a la política monetaria. Esta propuesta no debe entenderse como una reforma suficiente para arreglar la economía argentina, sino únicamente como una reforma necesaria. Esta propuesta tampoco debe entenderse como una panacea monetaria, sino como un marco monetario que es superior al que ha proporcionado el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y los políticos argentinos a su país.
Reflexión de domingo: «Un libro de Carlos Fuentes»
Hasta antes de leer la obra que comentaré a continuación, pensé que en el género de la ficción había una triada que representaba bien los problemas del poder político: Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias, La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa y Yo, el Supremo de Roa Bastos. Ahora me doy cuenta que se trata de un cuarteto (hacemos una analogía) que se completa con La Silla del Águila de Carlos Fuentes.
Por Alberto Benegas Lynch (h)
Nueva entrevista televisiva a Gabriel J. Zanotti en el programa «Disenso»
Vídeo
Consecuencias de la arbitrariedad de Kicillof [Infobae]
“¡Los mismos que nos dijeron durante diez años que el dólar valía un peso, son los que hoy nos quieren convencer de que vale 13!”, fue la frase arrojada por Kicillof ante el lógico pedido de la prensa de hacer preguntas tras el anuncio del Jefe de Gabinete acerca de la flexibilización cambiaria. Un par de días más tarde, en la ya famosa entrevista que Kicillof ofreció a un diario alineado al oficialismo, éste planteó que el tipo de cambio adecuado para los objetivos del gobierno era de $8. Lo que Kicillof nunca explicó es por qué el tipo de cambio a $13 le parece exagerado, y por qué un tipo de cambio a $ 8 le parece adecuado. Mi análisis de la situación, se resume en una palabra: “arbitrariedad”.
Lo cierto es que para conocer cuál es el precio libre de un mercado, se requiere permitir que las personas interactúen libremente en ese mercado. Si restringimos un mercado, entonces ya no tendremos un precio libre, sino un precio intervenido, el cual se sostendrá en la medida que pueda mantenerse la intervención y sus costos. Con un mercado desdoblado, tenemos que hacer dos análisis distintos. En el caso del mercado “oficial”, tenemos que comprender que el gobierno puede obligar al sistema bancario argentino a vender “sus” reservas al precio que desee. En este caso, Kicillof eligió $ 8, y una forma de comprender la arbitrariedad y lo infundado de esa decisión es cómo el BCRA debe intervenir diariamente perdiendo reservas para que su precio no se eleve. En el caso del mercado informal o “blue”, la oferta y demanda restringida de aquellas personas físicas y jurídicas -que podemos definir como “no privilegiados”- y que no pueden acceder a la arbitraria y baja cotización oficial, han fijado un precio de equilibrio en torno a los $ 13.
Necesito aquí hacer un paréntesis. Nótese la arbitraria pretensión de nuestro Ministro de Economía de prohibir a las empresas que compren divisas, si éstas no son importadoras –está claro que si son importadoras igualmente hay trabas-, con la cuasi-obligación keynesiana de que éstas reinviertan el dinero y eviten su atesoramiento. El origen del inmoral control estatal del dinero de las empresas parte sin dudas de la creencia marxista-keynesiana que sigue Kicillof de creer que un “fin superior” –quién sabe cuál es en este caso- está por encima de las libertades individuales. Lo cierto es que estas personas físicas y jurídicas, aún violando la “legislación de turno” –no puedo decir “ley”- se animan a comprar divisas a precios elevados -en relación con el dólar “ahorro”- porque tienen expectativas lógicas de que la depreciación del peso será más elevada aún que el diferencial que están pagando en la compra de la divisa.
El problema que surge aquí es que al comparar el circulante con las reservas netas del BCRA, llegamos a la conclusión de que hay más de $20 por cada dólar, lo que implica que las presiones sobre el dólar “blue” continuarán hacia arriba. Más aún en un contexto en el que el BCRA ha perdido toda independencia y sólo monetiza los déficits fiscales del gobierno, el que a su vez se resiste a achicarlo. Esto garantiza un contexto en el que las reservas caen, pero además el circulante en pesos se amplía. La suba constante del dólar “blue” en los últimos meses nos muestra en definitiva la evolución alcista de las expectativas de la gente que fácilmente toma conciencia de la situación real que el gobierno intenta ocultar. Al margen, hay que señalar que la flexibilización cambiaria y el dólar oficial a $ 8, abren aquí un primer negocio “especulativo” en una clase media o clase media alta que se ve beneficiada por la arbitrariedad del gobierno y puede comprar el “dólar ahorro” a $ 8 para venderlo en el mercado informal a $ 13.
¿Por qué Kicillof entonces plantea este desdoblamiento ante su evidente fracaso? Porque en los próximos meses llegarán las cosechas y el BCRA enriquecerá nuevamente sus reservas con nuevas divisas de los expoliados productores agropecuarios argentinos. Numerosos analistas concluyeron que ni siquiera esos “impuestos” podrán saldar las pérdidas de reservas de los meses previos, pero de poco importa esto, si el saldo que se pierde no compromete el objetivo principal que es llegar a 2015 sin el requerido “ajuste”. Una vez más, el gobierno argentino intentará patear los problemas a sus sucesores. La crisis estallará tarde o temprano, sea en manos de Kicillof, o de su sucesor, pero está claro quiénes serán los responsables. A Kicillof le agrada comparar el noventismo menemista con el kirchnerismo. No toma conciencia que aquellos errores del “neoliberalismo” los está repitiendo. Después de todo, los mismos que le decíamos a Menem que el dólar no valía $1 somos los que ahora le decimos a Kicillof que no vale $ 8.
Publicado originalmente en Infobae, miércoles 5 de febrero de 2014.
El costo de la mal-asignacion de recursos
Dos papers muy interesantes, uno de Restuccia y Rogerson (2008) y otro de Hsieh y Klenow (2009) analizan los efectos en la productividad total de factores por mal-asignación de recursos productivos. Estos papers están más orientados a explicar por qué algunos países tiene tasas de crecimiento mayores que otras. La pregunta es, ¿es posible que al afectar la asignación de recursos a nivel micro se afecten también los valores agregados? Aquellos países que por sus regulaciones, beneficios, e intervenciones afecta la asignación de recursos pierden productividad y por lo tanto ven disminuir su potencial de crecimiento. Una forma de ver esto es comparando el desvío de la productividad entre industrias. A mayor variabilidad o desvíos, mayor es la mal-asignación de recursos.
Ambos papers encuentran que los efectos sobre la productividad son económicamente significativos si se afecta la asignación de recursos.