¿Pueden las criptomonedas ser dinero?

Es notable lo que el mundo de las criptomonedas ha evolucionado desde el lanzamiento de Bitcoin a la fecha. Si bien los temas de discusión en torno al fenómeno cripto son variados me quiero concentrar en sólo uno: ¿pueden las criptomonedas ser dinero?

Si bien mi respuesta a esta pregunta no es negativa, es escéptica en el sentido que no veo una preocupación por los desafíos que implica tener una moneda. Es importante definir que es dinero: Bien de pago comúnmente aceptado. La definición de dinero no debe confundirse con las funciones del dinero (como ser reserva de valor o unidad de cuenta).

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¿Es posible la mano invisible?

Seguramente todos conocemos esta famosa cita:

Every individual is continually exerting himself to find out the most advantageous employment for whatever capital he can command. It is his own advantage, indeed, and not that of the society, which he has in view. But the study of his own advantage naturally, or rather necessarily, leads him to prefer that employment which is most advantageous to the society.

He generally, indeed, neither intends to promote the public interest, nor knows how much he is promoting it. By preferring the support of domestic to that of foreign industry, he intends only his own security; and by directing that industry in such a manner as its produce may be of the greatest value, he intends only his own gain, and he is in this, as in many other cases, led by an invisible hand to promote an end which was no part of his intention.  Nor is it always the worse for the society that it was no part of it. By pursuing his own interest he frequently promotes that of the society more effectually than when he really intends to promote it. I have never known much good done by those who affected to trade for the public good.

Adam Smith, An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations (London: Edwin Cannan, 1904), Book IV, Cap. II.

Las famosas citas de Adam Smith reflejan una, y tal vez la más grande, de las contribuciones de la ciencia económica para la comprensión de los órdenes espontáneos que configuran lo que llamamos “sociedad”. Muestran, también, una visión optimista de la cooperación social, planteando que no solamente es ésta posible, sino que además es compatible con la búsqueda del interés personal.

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La Escuela Austríaca de Economía en la Argentina

La corriente de pensamiento destaca el valor de las libertades por sobre las regulaciones extremas y el crecimiento del Estado en la vida pública.

La Escuela Austríaca de Economía nace en Viena, en 1871, con los aportes de Carl Menger. Su mayor protagonismo lo alcanza entre 1920 y 1930 con las obras de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, y en concreto con debates importantes frente a los socialistas, frente a los macroeconomistas de Cambridge como John Maynard Keynes y también frente a John Clark y Frank Knight sobre temáticas específicas como la teoría del capital.

En la Argentina, sin embargo, las ideas de la tradición austríaca recién penetran en los años ‘40, seguramente como respuesta al abandono de las ideas liberales presentes en las bases constitucionales de Juan Bautista Alberdi, y al abrazo de un intervencionismo y un proteccionismo creciente en la década anterior.

A partir de 1942 en un aula de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, se reunían cada dos semanas Carlos Luzzetti (quien completó sus estudios en Oxford), William Chapman (quien luego fue Decano de la mencionada casa de estudios), Alberto Benegas Lynch (miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas) y José Santos Gollán (h) (más tarde Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA) para estudiar el libro de Gottfried Haberler: Prosperidad y depresión, publicado originalmente en inglés en 1937.Las ideas de la tradición austríaca recién penetran en los años ‘40, seguramente como respuesta al abandono de las ideas liberales presentes en las bases constitucionales de Juan Bautista Alberdi

Haberler, asociado hoy con la Universidad de Chicago, había participado como asistente en el seminario privado de Mises en Viena, y había escrito este libro para estudiar las diversas teorías existentes sobre los ciclos económicos. El libro cita a Böhm Bawerk, Mises, Hayek, Lionel Robbins Fritz Machlup, entre otros autores destacados de la tradición.

Interesado en profundizar en esas ideas Alberto Benegas Lynch contactó a la Foundation for Economic Education (FEE) y tomó contacto con su presidente, Leonard Read, quien a su turno hizo posible su visita a Nueva York, lo que abrió un canal de diálogo y encuentros con Mises y Hayek.

Ya en la década siguiente, y en concreto en 1957, Benegas Lynch funda el Centro de Estudios sobre la Libertad, el que desarrolla al menos tres grupos de actividades fundamentales para comprender la raíz del pensamiento austríaco en Argentina:

1. Traduce y publica varios libros de economía austríaca al español. Entre esas publicaciones destaca una revista titulada “Ideas sobre la Libertad” que permitió la expansión de las ideas tanto en Buenos Aires como en el interior.

2. El Centro invitó a los mencionados Read, Mises y Hayek a disertar en Buenos Aires, a los que luego se sumaron Hans Sennholz, Bruno Leoni, Lucas Beltrán y Percy Greaves, entre muchos otros. Las seis conferencias de Mises en la Universidad de Buenos Aires quizás fueron las más destacadas, hoy compiladas en un libro titulado: Política económica (Unión Editorial).Las seis conferencias de Mises en la Universidad de Buenos Aires quizás fueron las más destacadas, hoy compiladas en un libro titulado: Política económicaLas seis conferencias de Mises en la Universidad de Buenos Aires quizás fueron las más destacadas, hoy compiladas en un libro titulado: Política económica

3. El Centro becó a numerosos jóvenes para que pudieran doctorarse en Estados Unidos, destacándose la figura de Juan Carlos Cachanosky, quien completó su doctorado bajo la dirección de Hans Sennholz en 1983.

En una entrevista que tuve la fortuna de hacerle, Juan Carlos comenta que fueron los trabajos de Henry Hazlitt los que movieron las estanterías de su formación keynesiana. Escribió una carta a FEE, y fue precisamente Leonard Read quien le facilitó el teléfono de Benegas Lynch, con quien rápidamente entró en contacto, y le prestó varios libros de los austríacos, que en esa época eran muy difíciles de conseguir.

En la misma entrevista, Juan Carlos destaca que en aquella época, como estudiante de economía en la UCA, conoció a Alejandro Chafuén, y juntos empezaron a participar en las actividades de la Escuela de Educación Económica del Contralmirante Sánchez Sañudo.Juan Carlos Cahanosky destaca que en aquella época, como estudiante de economía en la UCA, conoció a <b>Alejandro Chafuén</b>, y juntos empezaron a participar en las actividades de la Escuela de Educación Económica del Contralmirante Sánchez Sañudo

La posta de todos estos (y otros) esfuerzos de Benegas Lynch, la toma su hijo, quien en mayo de 1978 invita a Juan Carlos Cachanosky a incorporarse al Departamento de Investigaciones de la Sociedad Rural Argentina. (Posiblemente sea correcto afirmar que Benegas Lynch y Cachanosky son los dos apellidos más importante en las raíces del pensamiento austriaco en Argentina).

Origen de Eseade

Unos meses después, en agosto, Alberto Benegas Lynch (h) y un grupo de empresarios fundan Eseade, la primera Escuela de Negocios que ofrece estudios de posgrado en la Argentina.

La casa de altos estudios forma un departamento de investigaciones con nombres destacados para la Escuela Austríaca en Argentina, cada uno de los cuales requeriría una nota aparte: Juan Carlos Cachanosky, Gabriel Zanotti, Federico Thomsen, Alfredo Irigoin, Eduardo Zimmermann, Ricardo Manuel Rojas, Enrique Aguilar, entre otros. La incorporación de Ezequiel Gallo como director de ese Departamento le dio un vuelvo fundamental, convirtiendo a jóvenes entusiastas en académicos profesionales. Más tarde, el propio Juan Carlos Cachanosky será director.Juan Carlos Cachanosky y Alberto Benegas Lynch (h), primeros referentes de la Escuela Austríaca de Economía en la ArgentinaJuan Carlos Cachanosky y Alberto Benegas Lynch (h), primeros referentes de la Escuela Austríaca de Economía en la Argentina

Alberto Benegas Lynch (h) fue Rector de Eseade durante 23 años, y durante ese tiempo sus cuatro programa de Maestría en Economía y Administración de Empresas, en Economía y Ciencias Políticas, en Derecho Empresario y en Finanzas, formaron centenares de graduados muchos de los cuales hoy dirigen las empresas más importantes del país. Esa formación incluía e incluye hoy día cursos donde el emprendedor es el motor de la economía, y el proceso de mercado aunque siempre en desequilibrio no es caótico, sino que permite coordinación.

En 2001 Alberto Benegas Lynch (h) deja Eseade para presidir la Fundación Friedrich Hayek, y deja el cargo a Martín Krause, quien también lo sucede como titular de cátedra de economía en la Facultad de Derecho de la UBA. Krause convoca a Gabriel Zanotti a dirigir el Departamento de Investigaciones, donde aparece una nueva generación de intelectuales interesados por la obra de Hayek y la Escuela Austríaca. Destacan allí Eduardo Stordeur y Eliana Santanatoglia en el área de derecho, Constanza Mazzina en ciencias políticas, Ricardo López Gottig en historia y yo personalmente estudiaba temas económicos.

Este departamento de investigaciones recibía frecuentemente la visita de académicos de diversa ideología, desde un Axel Kicillof hasta un joven Javier Milei, alcanzando siempre un diálogo respetuoso que nos nutría a todos desde un enfoque multidisciplinar.

En paralelo con la trayectoria de Alberto Benegas Lynch (h) en Eseade, Juan Carlos Cachanosky tomaba la dirección de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín en Guatemala, llevando un cuerpo docente argentino (del cual tuve la fortuna de participar) a dictar clases en programas internacionales.En paralelo con la trayectoria de Alberto Benegas Lynch (h) en Eseade, Juan Carlos Cachanosky tomaba la dirección de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín en Guatemala

Juan Carlos siempre insistió a su cuerpo docente que debían doctorarse para alcanzar el más alto nivel, y ello le permitió contar con un equipo de alta calidad donde destacaban Alejandro Gómez en historia económica, Pablo Guido y Sebastián Landoni en economía, y Florencia Roca en Finanzas.

Poco tiempo después Ricardo Manuel Rojas se convierte en director de la Fundación Hayek y el departamento de investigaciones de Eseade se traslada a esas oficinas bajo la dirección de Osvaldo Schenone, doctor en economía de Chicago, y con Gabriel Zanotti como sub-director. A ese departamento de investigaciones se suman nuevos jóvenes investigadores como Nicolás Cachanosky, hijo de Juan Carlos, quien poco después completa su doctorado en economía en Boston, y se convierte en profesor de tiempo completo en Denver, Estados Unidos.

Ediciones en la Argentina

Alrededor del 2007, Unión Editorial desembarca en Argentina, ya no sólo con envíos de miles de libros, sino con la intención de tener ediciones propias en América Latina. Se trata, en el mundo hispano, de la principal editorial en publicar libros de la Escuela Austríaca, actividad iniciada por Juan Marcos de la Fuente y seguida hoy por su hijo Juan Pablo Marcos. En Argentina Rodolfo Distel es quien dirige Unión Editorial, la que ha publicado en la última década centenares de obras clásicas y nuevos títulos que se exportan al interior, a los países limítrofes, e incluso llegan a todo el continente.El trabajo entusiasta de Javier Milei está expandiendo las ideas de la Escuela Austriaca en Argentina (Franco Fafasuli)El trabajo entusiasta de Javier Milei está expandiendo las ideas de la Escuela Austriaca en Argentina (Franco Fafasuli)

Sería injusto no mencionar al profesor Francisco Navarro Vilches en formar austríacos en Mendoza; lo mismo con Rogelio Pontón y su esfuerzo por formar jóvenes austríacos en Rosario; Federico Fernández por ejemplo ya lleva organizados más de diez Congresos Internacionales de la Escuela Austríaca en esa ciudad con la Fundación Bases que preside; y por supuesto habrá que mencionar tantas otras instituciones para las cuales aquí ya no tenemos espacio.

Sin dudas que el trabajo entusiasta de Javier Milei está expandiendo las ideas de la Escuela Austriaca en Argentina, pero vale la pena señalar la plataforma sobre la que se sostiene este proceso, destacando el trabajo de hormiga de muchas personas e instituciones que también contribuyeron a ese fin.

Publicado originalmente en Infobae, 23 de octubre de 2021.

Las 5 etapas en la historia de la escuela austríaca de Economía

Las enseñanzas de esa corriente de pensamiento parecen estar ganando espacio en la opinión pública en la Argentina. Los personajes más importantes y sus contribuciones.

En la historia del pensamiento económico una de las corrientes que se destacan es la de la escuela austríaca, la cual atravesó por 5 etapas, y comienza a extender su influencia en la sociedad argentina:

1. La Fundación (1871-1911). Surge con los Principios de Economía de Carl Menger, quien tuvo un importante debate con los historicistas alemanes pidiendo abandonar la búsqueda de regularidades y más bien buscando desarrollar leyes económicas de aplicación universal. También Menger fue crítico de la teoría del valor trabajo en la que se fundaba el pensamiento clásico, siendo parte de la revolución marginal.

Eugen Böhm Bawerk, por su parte, fue un estudioso de los aportes de Menger, pero llevó sus investigaciones más lejos, las que se pueden ver en su libro en tres tomos Capital e interés, porque comprendió rápidamente que estas ideas podían utilizarse para mostrar las contradicciones del marxismo.Eugen Böhm Bawerk comprendió rápidamente que estas ideas podían utilizarse para mostrar las contradicciones del marxismo

2. La consolidación (1912-1945)Allí aparecen los aportes de Ludwig von Mises, primero con su Teoría del dinero y del crédito, y luego con la conformación de un seminario privado donde forma importantes alumnos. En 1922 Mises publica Socialismo, un libro que anticipa el fracaso de este sistema alternativo.

Su más brillante discípulo, Friedrich Hayek es quien extiende las investigaciones de Mises sobre el socialismo, y desarrolla su teoría del conocimiento; en la macroeconomía, agrega a la teoría austríaca del ciclo económico, una mayor profundización de la teoría del capital. Estas ideas resultan centrales en el debate de aquellos años sobre el cálculo económico frente a socialistas como Taylor y Lange, mientras que en el área macro, viaja a Londres para debatir con John Maynard Keynes y la Escuela de Cambridge.Friedrich Hayek viajó a Londres para debatir con John Maynard Keynes (foto) y la Escuela de CambridgeFriedrich Hayek viajó a Londres para debatir con John Maynard Keynes (foto) y la Escuela de Cambridge

3. El aislamiento (1945-1973)Una sucesión de hechos rompe con el predominio de la Escuela Austriaca: a) Los nazis atacan Viena y los miembros de la Escuela Austriaca deben dispersarse. Mises se establece aislado en Ginebra, mientras que Hayek lo hace en Londres. Poco tiempo después Mises tiene que abandonar Europa y toma un barco a Nueva York. Hayek poco tiempo después se establece en la Escuela de Chicago; b) La economía se vuelve anglo-parlante en un momento en que todas las publicaciones austriacas estaban escritas en alemán. Mises y Hayek recién entonces empiezan a publicar sus contribuciones en inglés; c) La economía también abandona la lógica verbal para fundarse en modelos matemáticos y de equilibrio que estaban muy lejos de la metodología austríaca. Destacados economistas mencionan lo difícil que era “modelizar” hasta entonces; y d) La revolución keynesiana genera un cambio ideológico que choca con ciertas ideas liberales austríacas.Entre 1945 y 1973 la economía abandona la lógica verbal para fundarse en modelos matemáticos y de equilibrio que estaban muy lejos de la metodología austríaca

En esta etapa de aislamiento, sin embargo, la escuela austríaca logra reconstruirse, de nuevo, sobre la base de los esfuerzos de Mises y Hayek. Mises publica en 1949 La Acción Humana, su Tratado de Economía, además de formar un nuevo seminario privado en la Universidad de Nueva York donde forma alumnos.

4. El resurgimiento (1974-2000)Con la estanflación de los 70, y siendo evidente el desenlace de la revolución keynesiana, logra su resurgimiento en paralelo con la contrarrevolución monetarista. La Academia Sueca advierte que Friedrich Hayek había anticipado en los años 30 los problemas de las políticas keynesianas y le otorga el Premio Nobel en 1974 por sus aportes a la teoría del capital y los ciclos económicos, y también por ofrecer un estudio multidisciplinario que enriquece los estudios económicos.

Un año antes, en 1973, el Institute for Human Studies organiza un seminario con la presencia de tres destacados autores austriacos: Israel Kirzner, quien se doctoró bajo la tutela de Ludwig vonMises en Nueva York y desarrolló contribuciones a la empresarialidad; Murray Rothbard, quien desarrolló un nuevo tratado de economía, una moderna explicación de lo ocurrido en la crisis del treinta y sus contribuciones a la ética de la libertad; y Ludwig Lachmann, quien amplió el estudio macro de Hayek conectando la teoría del capital con las expectativas subjetivas y nuevos aportes a los ciclos económicos.Israel Kirzner se doctoró bajo la tutela de Ludwig von Mises en Nueva York y desarrolló contribuciones a la empresarialidadIsrael Kirzner se doctoró bajo la tutela de Ludwig von Mises en Nueva York y desarrolló contribuciones a la empresarialidad

5. Las oportunidades de la especialización (2000-hoy). Fritz Machlup, y en la Argentina Gabriel Zanotti ofrecen contribuciones con una nueva metodología para la economía políticaPeter Klein y Nicolai Foss ofrecen aportes a la microeconomía que extienden los aportes de Kirzner sobre el proceso de mercado y desarrollan una nueva teoría austriaca de la empresa. Juan Sebastián Landoni es en Argentina el especialista en la materia; Peter Lewin amplía los aportes de Hayek sobre la teoría austriaca del capital, ofreciendo sus aportes a una teoría del capital en desequilibrio.

El economista argentino Nicolás Cachanosky ha escrito trabajos en coautoría con Lewin en esta materia. Steven Horwitz ofrece contribuciones a los microfundamentos de la macroeconomía. Roger Garrison desarrolló aportes a la macroeconomía basada en el capital, la que se enfrenta a los modelos keynesianos, monetaristas e incluso a la nueva macroeconomía clásica. Aun en el área de pobreza y desigualdad, pueden verse los trabajos de William Easterly, consistentes con la línea austríaca, colocando a Hayek como un experto.Cualquiera sea el área en la que los austrícos se introducen sus aportes parecen ser novedosos y reciben espacio en las revistas especializadas

Lo cierto es que cualquiera sea el área en la que los austrícos se introducen sus aportes parecen ser novedosos y reciben espacio en las revistas especializadas.

Compañeros de camino

La escuela austríaca, sin embargo, parece haber muerto, al menos en la forma en que existía décadas atrás. Ya no existe como un movimiento independiente en el que han contribuido Mises y Hayek y se enfrenta al resto de la profesión. Más bien, a partir del aporte de Peter Boettke, profesor en la George Mason University, los austríacos modernos comprendieron que pueden dialogar con otros teóricos de la economía y presentar un todo coherente para enfrentar a la economía neoclásica y sus modelos de estáticos de equilibrio.A partir del aporte de Peter Boettke, profesor en la George Mason University, los austríacos modernos comprendieron que pueden dialogar con otros teóricos de la economíaA partir del aporte de Peter Boettke, profesor en la George Mason University, los austríacos modernos comprendieron que pueden dialogar con otros teóricos de la economía

¿Quiénes serían entonces estos compañeros de camino? Varios premios Nobel que por sus aportes multidisciplinares consistentes con la línea Friedrich Hayek han ampliado los conocimientos de la nueva economía, como James M. Buchanan y la Escuela de la Elección Pública, quien junto a Gorgon Tullock y Jeffrey Brennan, entre otros, estudian la conexión entre la economía y la políticaRonald Coase y el análisis económico del derecho; Douglass North y la Nueva Economía InstitucionalElinor Ostrom y la Escuela de Bloomington; Vernon Smith y la economía experimental, que integra la economía con la psicología.

El mainline economics es entonces la nueva economía de la que participa la Escuela Austríaca y que se propone hoy como un nuevo paradigma para dar respuestas a los problemas de siempre.

Es en este marco que la Argentina parece estar siguiendo un patrón a nivel mundial en defensa de la propiedad privada, la libertad individual, la economía de libre mercado y el gobierno limitado. Esta nueva manera de ver la economía enfrentará en lo que viene a las distintas formas de la economía dirigida, tanto socialista como intervencionista y populista.

Publicada originalmente en Infobae, 21 de octubre de 2021.

La idea liberal de libertad y la crítica de la información asimétrica

Se está discutiendo por estos días en Argentina la sanción de una «Ley de Etiquetado Frontal» de alimentos y bebidas que buscaría que, determinados alimentos altos en sodio, azúcar o grasas deban -de forma obligatoria- exhibir un octógono negro con una advertencia al respecto.

La medida es defendida por no pocos activistas, y muchos economistas también consideran que se trata de un avance puesto que soluciona una de las tantas veces mencionadas fallas del mercado: la información asimétrica.

Una de mis reflexiones al respecto la hice en la red social Twitter, donde sugerí que la tarea de un gobierno es defender derechos individuales, y obligando a las alimenticias a etiquetar lo que venden no estaba llevando a cabo esta tarea (también ofrecí mis puntos de vista aquí y aquí).

Me resultó interesante recibir como respuesta a este punto que, precisamente, como liberal yo tendría que estar de acuerdo con este tipo de reglamentación, debido a que tener más información para decidir equivale a ser más libre y, por tanto, a una defensa de los derechos individuales de los consumidores.

En lo que sigue de este post me gustaría dejar en claro que esta argumentación constituye un error, y que ese error lo destacaron dos economistas austriacos -a mi entender, al menos- en la década de los ’60.

El primero fue Friedrich Hayek, en Los Fundamentos de la Libertad, publicado en 1960. El segundo Murray Rothbard, en 1962, en El Hombre La Economía y El Estado.

La libertad como poder

En su obra de 1960, Hayek discurrió por varias páginas sobre la definición de libertad, equiparándola con la ausencia de coacción. En este trabajo, además, notó una confusión que solía cometerse, la de igualar libertad con poder.

Ninguna de las confusiones de la libertad individual con diferentes conceptos designados por la misma palabra es tan peligrosa como la que corresponde a un tercer uso de la palabra al cual ya nos hemos referido brevemente: el empleo de «libertad» para describir la facultad física de «hacer lo que uno quiera»27, el poder de satisfacer nuestros deseos o la capacidad de escoger entre las alternativas que se abren ante nosotros. Esta clase de «libertad» aparece en los sueños de muchas gentes en forma de ilusión de volar. Se les antoja que están liberados de la fuerza de la gravedad y que pueden moverse «tan libres como un pájaro» hacia donde deseen, o que tienen el poder de alterar a su conveniencia el mundo que les rodea.

Este punto es clave porque muestra que todas las personas son libres en la medida que no se les impida perseguir sus fines. Ahora si la naturaleza, o las circunstancias económicas, impiden realizar determinada acción, como volar (en el ejemplo de Hayek), o ir al cine, no estamos hablando de falta de libertad sino de falta de recursos. En palabras de Hayek, falta de poder.

Lo mismo puede decirse de la información «no completa». No se trata de un problema de falta de libertad, sino de falta de un recurso llamado información, que como todo en el mercado, alguien deberá producir. El debate entonces será quién incurre en el costo de dicha producción y con qué fin.

La falacia de confundir libertad con abundancia

En el capítulo 10 de El Hombre, La Economía y El Estado, Rohtbard fue incluso más claro en este punto. En dicha sección (traducida y publicada al español por ESEADE aquí) el autor estadounidense ataca por numerosos frentes a la teoría de la competencia perfecta enseñada en todos los cursos introductorios de economía del mundo.

Uno de los ataques reside en establecer que es una falacia confundir libertad con abundancia, y que no se puede decir que el consumidor no sea libre porque no tenga suficientes alternativas para elegir, o porque una empresa no cuente con los recursos para ingresar a competir en un mercado específico:

Una tesis afirma que hay cierta perversidad en el hecho de que empresas que antes eran competidoras lleguen a unirse, es decir, en la “restricción de la competencia” o del “comercio”. Se supone que tales restricciones perjudican la libertad de elección del consumidor. Como lo dice Hutt en el artículo citado anteriormente: “Los consumidores son libres […] y es factible la soberanía del consumidor, tan sólo en la medida en que exista la facultad de sustituir”.

Empero, con seguridad se trata de una concepción completamente equivocada del significado de la libertad. Crusoe y Viernes, al regatear en una isla desierta, tienen muy poca “medida” o “facultad” de elección; la facultad de sustitución de que disponen es limitada. Sin embargo, si no se interpone ningún otro en lo relativo a sus personas o bienes ambos son completamente libres. Pretender lo contrario significa incurrir en la falacia de confundir la libertad con la abundancia o con la diversidad de las elecciones posibles.

Lo mismo podemos decir sobre la información nutricional de ciertos alimentos (asumiendo generosamente que la etiqueta propuesta comunica dicha información y estrictamente eso). Todos somos libres de consumir o no cualquier alimento, y también de buscar la información que nos parezca pertinente, pero desde ya no tenemos más libertad cuando hay más información. A lo sumo, estaremos contando con más recursos.

Ni para Rothbard ni para Hayek proveer dichos recursos es una obligación de las empresas productoras.

¿Por qué es importante hacer estas distinciones? Porque, volviendo a Hayek: » Una vez que se admite la identificación de libertad con poder, no hay límites a los sofismas en cuya virtud el atractivo que ejerce la palabra libertad se utiliza como justificación de medidas que destrozan la libertad individual».

La transicion energetica

Actualmente el mundo consume un 80pct de energias fosiles (petroleo, carbon y gas) y un 20pct de energias renovables (solar, hidraulica, viento, nuclear, etc). Con la intencion de reducir emisiones de carbono, para evitar que siga aumentando la temperatura promedio, los gobiernos apuntan a invertir esa matriz energetica a 80pct renovables y 20pct fosiles en el 2050. Mas alla de lo correcto o incorrecto de esta tesis y de como se ha llegado a esa conclusion, todo indica que en Noviembre, en la ciudad de Glasgow, las autoridades de los distintos paises del mundo deben planificar y consensuar como alcanzar tal objetivo. La coordinacion de una menor demanda de fosiles y su sustitucion por una mayor demanda de renovables que deberia darse de manera mas o menos armonica con su correlato del lado de la oferta es una tarea gugantesca a nivel planificacion. Esa tarea de coordinacion que realiza habitualmente el mercado de manera espontanea, sin necesidad de un planificador central, debera ahora ser realizada por acuerdos gubernamentales. Vamos a asistir en los proximos años a un experimento de escala mundial: como producir y consumir energia atenuando el funcionamiento del sistema de precios, que no sera reemplazado por completo pero su rol sera erosionado por una mayor intervencion publica. Decisiones de inversion y decisiones de consumo en un mundo donde nuevos impuestos, subsidios y eventualmente mercados de carbono reemplazaran las señales tradicionales del mercado. Tiene sabor a un intento de planficacion centralizada, pero incluso sin contar con la existencia de un planificador central. Mas alla de si los objetivos son loables o no, el mecanismo/sistema para alcanzarlo no luce muy acorde a la tradicion austriaca, no? La ruta energetica de esta transicion que recien comienza parece bastante sinuosa y augura un panorama complicado. Creo que rapidamente veremos evidencia de las grandes dificultades a nivel informacional, incentivos y costos de transaccion de este intento a escala universal.

¿QUÉ ENTIENDEN LOS ECONOMISTAS POR EQUILIBRIO GENERAL?

En muchas oportunidades he escuchado o leído autores austriacos cuestionar el uso de algunos economistas del equilibrio general. La economía no puede estar en equilibrio, pues eso implicaría que tenemos todas nuestras necesidades satisfechas. En tal estado de cosas, sólo habría inacción. Los austriacos, por el contrario, y también marxistas y poskeynesianos se niegan a creer en este postulado y más bien lo considera un exceso de los neoclásicos.

Más aun, si la economía estuviera realmente en equilibrio general, entonces no habría necesidad de una función empresarial que advierta oportunidades de inversión. El Estado de alerta, la perspicacia y la función empresarial sólo tienen sentido en una economía en desequilibrio.

Es en este contexto que leí esta presentación del Dr. Federico Sturzenegger en la Academia Nacional de Ciencias Económicas. En la ocasión, Sturzenegger le da al término «equilibrio general» un significado totalmente diferente. Incluso para quienes son lectores de este blog, quizás recuerden la famosa lección del libro de Henry Hazlitt La economía en una lección. Atender el equilibrio general, en lugar de mirar sólo un equilibrio parcial, responde precisamente a la lección de aquel libro.

¿Cuál era aquella lección? Cuando evaluamos una política económica, o en este caso una política monetaria, no podemos mirar sólo una parte de la economía, un equilibrio parcial, sino que debemos observar lo que ocurre en todas las áreas al mismo tiempo, buscando el equilibrio general. Siendo así, el equilibrio general adquiere una dimensión importante e incluso indispensable para la buena economía.

El artículo de Sturzenegger ofrece varios ejemplos, y utiliza esta noción de equilibrio general incluso para cuestionar el modelo de demanda agregada keynesiana, bajo el argumento de que sus componentes no son independientes unos de otros.

La falacia del equilibrio parcial, también se manifiesta en argumentos como, el gasto público es expansivo cuando transfiere recursos de segmentos de altos ingresos a segmentos de bajos ingresos con una mayor propensión a consumir. Es un razonamiento que escuchamos todos los días. Viene muy bien para un programa de televisión, donde el argumento luce a la vez correcto y sofisticado. Pero, un momento, diría el economista de equilibrio general. ¿Qué pasa con los recursos que una persona ahorra? Imaginemos que por un momento, esa persona los depositaba en un banco. Pues ese banco seguramente la prestaría, expandiendo la demanda agregada por otro lado.

Quisiera simplemente abrir el debate sobre cuál es el significado correcto de este término para la economía. ¿Qué lugar debemos otorgarle al equilibrio general si es que debe haber alguno?