Archivo del Autor: Adrián Ravier
Robert Sirico: «Una sociedad con bajos impuestos es más próspera»
De visita en la Argentina, Robert Sirico es un sacerdote católico norteamericano fundador del Acton Institute for the Study of Religion and Liberty, donde confluyen la teología y la economía, dos universos muy distintos que no sólo han aparecido tradicionalmente diferenciados o distanciados, sino incluso opuestos. El think tank tiene como misión promover una sociedad libre y virtuosa, caracterizada por la vigencia de los derechos personales y la economía de mercado, en armonía con la fe católica, un guiso que parece indigerible a los ojos de muchos.
El nombre del instituto recuerda al gran historiador inglés lord John Acton (1834-1902) y su misión consiste en poner en diálogo a la religión y a la economía para clarificar la relación entre la fe y la libertad por medio de seminarios e investigaciones. Edita publicaciones como Religion & Libertysobre religión, política, filosofía, economía, literatura y cultura, y el Journal of Markets & Morality, una revista académica dedicada a examinar ideas con un enfoque interdisciplinario que incluye todas esas áreas a menudo disociadas por prejuicios mutuos.
En esta tarea el instituto se propone algo peculiar: animar a los actores del mundo económico a considerar que la fe religiosa no es algo ajeno a los negocios, como si éstos fueran absolutamente autónomos de un marco ético, pero al mismo tiempo (y esto es lo más jugoso) procura brindar una visión más amplia de ese mismo cuadro en el escenario religioso. A menudo se ha satanizado el valor instrumental del dinero como un mal en sí mismo.
– ¿Por qué decidió dedicarse al estudio de la economía y su relación con la ética y la religión?
-A fines de los setenta, mientras vivía en California, me encontraba alejado de la fe e involucrado en una serie de movimientos de izquierda que impulsaban el cambio social. Alguien me dio algunos libros para leer sobre economía, cosa que hice. Esto disparó una reacción en cadena que no sólo supuso el replanteo de mi activismo socialista, sino también mi regreso a la Iglesia Católica, ingresar al seminario y seguir el sacerdocio. Una vez ordenado seguí escribiendo y hablando sobre estos asuntos y fundé un instituto (el Acton Institute) que reúne a investigadores y escritores de distintos credos para debatir sobre este tipo de ideas.
Reflexión de domingo: «¿INVERSIÓN PÚBLICA?» – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Hay expresiones que por más que sean de uso corriente deben revisarse al efecto de no tergiversar conceptos clave. En este caso me refiero a la reiterada pero errónea expresión de “inversión pública”. La última vez que discutí el término en cuestión fue durante un congreso de economistas realizado a fines del año pasado.
Como es sabido, el ingreso no consumido es ahorro y el destino exclusivo del ahorro es la inversión. Estos dos últimos conceptos son correlativos e imposibles de escindir. Incluso cuando se ahorra en dinero se está invirtiendo, en este caso guardando efectivo. En todos los casos, la inversión tiene lugar porque se estima que el valor futuro será mayor que el valor presente. El ahorrar bajo el colchón, manteniendo los demás factores constantes, es lo que ocurre: al retirar parte del dinero de la circulación habrá menor cantidad de moneda persiguiendo la misma cantidad de bienes y servicios por lo que los precios tenderán a bajar que es lo mismo que decir que el poder adquisitivo de la unidad monetaria aumenta.
Se ha dicho equivocadamente que la inversión solo alude a que como resultado se incrementa la producción de bienes materiales, pero de lo que trata es de producción de valores no necesariamente materiales. Si alguien invierte sus ingresos no consumidos en un mirador desde donde disfruta de puestas de sol, ese es su rentabilidad y así sucesivamente. Si la gente prefiere la riqueza a la pobreza, la inversión primero se canalizará hacia la producción de bienes materiales con rentas también materiales para después eventualmente gozar de los culturales y espirituales.
EN TORNO A LOS MODELOS NÓRDICOS – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Los socialistas arcaicos y desactualizados siguen repitiendo que los modelos, especialmente de Suecia, Finlandia y Dinamarca, siguen siendo socialistas como en los años sesenta en los que adoptaron esa tendencia (en Suecia la experiencia comenzó hacia finales de los treinta).
Sin embargo, no tienen en cuenta que a principios de los noventa el sistema explotó debido a los niveles inauditos del gasto público y los impuestos que, entre otras cosas, se reflejaron en el pésimo sistema de salud en el que los pacientes esperaban en interminables filas que se los atienda mientras se sucedían accidentes irreversibles antes de ser atendidos y los que podían viajaban al exterior para consultar médicos (los que esperaban que se los atienda “gratis” en sus países de origen, por ejemplo, se quedaban ciegos antes de poder ser revisados por un oculista y así sucesivamente).
Otro fracaso rotundo fue en el campo educativo donde a partir de los noventa se eliminó el monopolio estatal y se abrió a la competencia. Debido al referido sistema donde creció exponencialmente el Leviatán comenzó a debilitarse notablemente la Justicia y la seguridad.
Reflexión de domingo: «ACERCA DEL DISCURSO DE LA PRESIDENTE» – Por Alberto Benegas Lynch (h)
En mis escritos evito personalizar puesto que estimo que es mucho más fértil argumentar y discutir ideas. No solo para ahorrar energía, tiempo y espacio, sino porque en general las personas exponen sus recetas con la mejor de las intenciones (y si no fuera así es en realidad irrelevante a los efectos prácticos).
En este caso me refiero a la presidente de la República Argentina, aunque a esta altura, luego de décadas de estatismo, de desigualdad ante la ley, de ocultamiento de los actos de gobierno, de intentos de eludir la alternancia en el poder, de concentrar funciones impropias de una sociedad abierta, de atropellar derechos de los gobernados y de intentos de bloquear la división de poderes, después de todo esto decimos, en rigor, no puede hablarse de una República.
En cualquier caso, una nota al pie: la presidente de marras fue al Congreso de la Nación a inaugurar un nuevo período de sesiones parlamentarias y henos aquí que omitió esa anunciada misión aunque no la exige la nueva reforma constitucional, después de hablar casi cuatro horas en el recinto no declaró la antedicha formalidad que ha sido una tradición argentina. En las líneas que siguen, por razones de espacio, marco telegráficamente los puntos más salientes del discurso en un balance de la gestión que adolece de llamativos defectos.
Alberto Benegas Lynch (h) – Conferencia:»Determinismo físico y libertad…»
¿Qué regla monetaria deberían aplicar los bancos centrales?
El debate tradicional de la política monetaria que debería aplicar la Fed o cualquier Banco Central divide a los economistas entre las reglas y la discrecionalidad (en este foro sabemos, además, que Hayek encabeza una lista de economistas que propusieron otras alternativas). Pero si nos circunscribimos estrictamente al debate tradicional, quienes creemos en las reglas también nos encontramos divididos en diferentes alternativas:1. Inflation targeting, 2. Regla de Taylor, 3. Regla de Friedman, 4. NGDP targeting, 5. Norma de la productividad, 6 Regla de la tasa de interés natural, son algunas de ellas.
Nicolás Cachanosky cuestionó recientemente al NGDP targeting. Junto a Erwin Rosen, nosotros definimos la NRI Rule.
John Cochran referenció estos trabajos en su nueva columna en el Mises Daily, donde además cita a Alexander William Salter, “Is There a Self-Enforcing Monetary Constitution?”, y el trabajo de Alexander William Salter y Thomas Hogan, “A Hiccup in NGDP Targeting: Supply-Side Problems with Demand-Side Policy.” El mismo Cochran nos proporciona de una evaluación de las reformas monetarias planteadas desde la Escuela Austriaca.
Tomamos aquí un extracto:
In a recent Quarterly Journal of Austrian Economics article, “The Natural Rate of Interest,” Edwin Rosen and Adrian Ravier explain why. Central banks are likely to be key institutions for the “foreseeable future.” Hence, the end of “government interference with the market in general and its manipulation of the money supply in particular” is “an unrealistic aspiration.” Given this realty, the “objective becomes how best to minimize its [central banking’s] unfortunate negative impact on the economy.” Austrians are uniquely positioned to provide answers that are more likely to ensure suggested rules that address the “two significant weaknesses” all central banks face: “susceptibility to political pressure and inadequate economic knowledge.” Moreover, Austrians best understand the true nature of “sound money” and its “symptoms … full employment and economic stability.” Rosen and Ravier recommend a rule “that follows Wicksell’s monetary equilibrium doctrine.” While they recognize the rule would “not eliminate short term price fluctuations” they believe their proposed rule would lead to results more conducive to “inflation free economic stability” and “sustained growth” which has been missing in the US since the inception of the Fed. Other Austrian or Austrian-influenced economists have already made significant contributions to the discussion. Examples include Nicolás Cachanosky, “NGDP Targeting: Is 5 Percent Too Much?” Alexander William Salter, “Is There a Self-Enforcing Monetary Constitution?” and Alexander William Salter and Thomas Hogan, “A Hiccup in NGDP Targeting: Supply-Side Problems with Demand-Side Policy.” Cochran provides an assessment of some proposed reforms from an Austrian perspective.
Lo que Cristina ocultó
En su último discurso ante la Asamblea Legislativa, la Presidente habló más de tres horas para ofrecer un balance de su gestión y la de su marido, dejando cuantiosos datos y estadísticas sobre el período 2003-2015 y arrojando reflexiones polémicas que no son ajenas a la opinión pública.
Fue un discurso extremadamente positivo, un relato que se encuentra muy lejos de la realidad que vivimos los argentinos, pero en la que la Presidente realmente cree. No quiere decir esto que los datos arrojados sean todos falsos, pero sí debemos decir que hubo “cuestiones fundamentales” que se ignoraron voluntariamente, y reconocerlas posiblemente nos arrojen un balance menos positivo que el enunciado.
1. La sustentabilidad de los planes sociales
Recuérdense por ejemplo los numerosos planes sociales que se implementaron en estos años, como el plan progresar, el plan procrear o la asignación universal por hijo, además de ampliar los subsidios en todos los servicios públicos y extender el número de jubilados y pensionados hasta el total de personas en edad pasiva. Discutir estos aspectos del modelo puede ser visto como un gesto de insensibilidad, pero lo que preocupa hoy a la población no son los planes en sí mismos, sino su sustentabilidad. La expansión de planes es la expansión del gasto público que hoy lleva a la Argentina a un déficit fiscal del 6 o 7 % anual, que promete seguir creciendo en este último año de gestión, y que sólo encuentra financiamiento en su monetización.
«Chicago y Viena ¿Amigos o enemigos?» – Junto a Osvaldo Schenone
ECONOMÍA EN UNA LECCIÓN – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Este es el best-seller de uno de los tantos libros escritos por Henry Hazlitt, un autor sumamente prolífico y notablemente didáctico. Sus obras más conocidas, además de La economía en una lección que se ha traducido a varios idiomas con abultadas y reiteradas ediciones (la última en castellano por Unión Editorial de Madrid) se destacan Fundamentos de la moralidad traducida al castellano por el argentino Centro de Estudios sobre la Libertad junto con la Fundación de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y Los errores de la “nueva” economía traducida por la española Ediciones Aguilar, donde este autor estudia y critica línea por línea el trabajo más conocido de Keynes.
Hazlitt fue el predecesor de Milton Friedman en sus colaboraciones semanales durante años en Newsweek, también publicaba regularmente en el Wall Street Journal y fue miembro del Consejo Editorial de The New York Times, asimismo fue cofundador de la Mont Pelerin Society y enseñó en centros educativos estadounidenses, latinoamericanos y europeos. En oportunidad de sus 70 años fue agasajado por reconocidos profesores y periodistas en el New York University Club, ocasión en la que enfatizó el peligro del “crecimiento canceroso en el poder del estado”. Visitó Buenos Aires invitado por mi padre en 1960 donde pronunció conferencias en diversos foros las cuales tuvieron amplia repercusión en medios locales.