¿ARISTÓTELES EJECUTIVO DE EMPRESA? – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLHace poco en una de mis columnas semanales subrayaba la importancia de la enseñaza clásica de las humanidades, hoy prácticamente olvidadas en la mayor parte de las facultades de las universidades más destacadas del mundo. Importancia para la formación de la persona antes que el aprendizaje estrictamente profesional al efecto, entre otras cosas, de mejorar el rendimiento en la propia profesión. Evitar “la desarticulación del saber” como señalaba Ortega y Gasset.

En otra oportunidad escribí sobre lo que denominé “la distribución del conocimiento”: en una punta se encuentra el diletante que habla de todo pero sabe bien poco de lo que expone y, en la otra, el especialista extremo que sabe cada vez más y más de menos y menos. La división del trabajo reclama la especialización, lo cual no es óbice para escarbar en otras direcciones al efecto de contar con una formación adecuada que ayuda a la propia especialización. En términos económicos, el balance tendrá en cuenta los beneficios y los costos marginales de cada cual.

Ahora me topo en mi biblioteca con un libro que he leído hace tiempo y que recuerdo disfruté mucho. También en esa oportunidad le escribí al autor Tom Morris, quien obtuvo un doctorado en la Universidad de Yale y fue durante mucho tiempo profesor de filosofía en la Universidad de Notre Dame (pasando por los tres niveles que existen en el mundo académico estadounidense: assistant, associate y full professor) y luego dedicado a enseñar la relevancia de los valores tradicionales en el mundo de los negocios. La obra de marras se titula If Aristotle Ran General Motors para ilustrar su propuesta. Morris respondió muy amablemente a mi misiva y se extendió en señalar otros proyectos que en aquél momento tenía en carpeta en la misma línea argumental.

Actualmente preside el Morris Institute for Human Values que mantiene como clientes a corporaciones tales como Toyota, General Motors, Ford Motor Company, Merrill Lynch, IBM, Coca Cola, Wells Real Estate Funds, Price Waterhouse, NBC Sports, Business Week Magazine, Bayer, Deloitte and Touche, Federated Investors, Prudential, Citi Mortgage, Goldman Sachs (como banca comercial después de 2008), Campbell Soup, The American Heart Association, United Health Group y The Young President’s Organization.

Antes de comentar el libro de Morris, menciono tres apectos clave para situar en contexto los temas que trata la obra. En primer lugar, el estar en guardia de los empresarios en el sentido que si bien los que se destacan lo hace debido a su notable intuición para percibir oportunidades donde conjeturan que los costos están subvaluados en términos de los precios finales y, por tanto, sacan partida del correspondiente arbitraje. Sus cuadros de resultados permiten timonear la administración adecuada de los siempre escasos recursos en dirección a las necesidades de la gente. Pero, el empresario, independientemente del talento mencionado, por ser empresario no necesariamente tiene que entender el significado del proceso de mercado y, por tanto, a la primera tentación de privilegios ofrecidos por el poder de turno los acepta y así se convierte en un destructor del sistema denominado de libre empresa.

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Infobae: Deficit Fiscal: El Gran Misterio Pro

Mi última nota en Infobae sobre el déficit fiscal y el gobierno del Pro/Cambiemos.

A dos meses de asumir la Presidencia, el Gobierno de Mauricio Macri ha producido cambios importantes, como la eliminación del cepo cambiario y la participación en Davos, en lugar de relacionarse con Venezuela o Irán. Pero también ha mantenido grandes incógnitas aún sin respuesta, especialmente cómo se va a reducir el déficit fiscal.

Podemos dividir el efecto de las elecciones presidenciales en dos. Por un lado, el efecto político. El triunfo de Macri implica nada menos que poner fin al proyecto Argenzuela del peronismo en su versión k. El PRO-Cambiemos no sólo ganó la Presidencia, sino que mantuvo la Capital Federal y ganó la provincia de Buenos Aires. El potencial político de haber ganado estos tres distritos no es menor. El PRO-Cambiemos tiene una oportunidad única de desmantelar el clientelismo político de la provincia de Buenos Aries que tanto daño le ha hecho al país.

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EL RESURGIMIENTO DE LA ESCUELA AUSTRÍACA: ENTREVISTA A LUDWIG LACHMANN

La_EA_desde_AdentroEl profesor Ludwig M. Lachmann, uno de los más destacados miembros de la Escuela Austríaca, ha centrado su larga y productiva carrera alrededor de la importancia del subjetivismo en la economía. Desde sus primeras obras sobre el rol de las expectativas hasta sus más recientes trabajos en teoría del capital y el proceso del mercado, Lachmann ha sido un defensor incansable del subjetivismo y el individualismo metodológico.

Una colección de sus ensayos, Capital, Expectations, and the Market Process, fue recientemente publicada, y su Capital and Its Structure será reeditado dentro de poco. Otras distinguidas contribuciones son las discusiones sobre metodología y la importancia de las instituciones en The Legacy of Max Weber y su mordaz ataque a la macroeconomía moderna en su Macroeconomic Thinking and the Market Economy.

El profesor Lachmann fue entrevistado el 18 de noviembre de 1977, poco antes de su retorno a Sudáfrica y cerca del final de sus tres años de nombramiento como Profesor Visitante de Economía en NYU.

AEN: Profesor Lachmann, usted ha sido uno de los principales contribuyentes a la tradición austríaca por cuarenta años. ¿Cómo llegó a interesarse por la Escuela Austríaca?

Lachmann: Bien, crecí en la Berlín de la República de Weimar donde el credo oficial era un tipo de socialismo revolucionario. No me gustaba. Entonces, naturalmente, buscaba algo diferente. Había leído a Schumpeter y me había impresionado mucho. Un día, realmente no sé por qué evento fortuito, me encontré con un artículo de Mises, quien, como usted recordará, empezó a publicar ensayos metodológicos en los journals alemanes a finales de los años 1920. No recuerdo la primera ocasión en la que me topé con uno de estos artículos, pero lo leí, y lo encontré de lo más interesante. Particularmente, la economía austríaca que propugnaba Mises parecía ser una cosa bastante diferente de la que conocía de los libros de texto. Me interesé y leí más de Mises y así es como me convertí en un austríaco.

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DE ROSARIO A VIENA: ENTREVISTA A IVO SARJANOVIC

EA IIAl momento de esta entrevista Ivo Sarjanovic era Vicepresidente de Cargill Switzerland. Se desempeñaba como Gerente Mundial de Trading de Soja y como Gerente de la Unidad de Negocios de Cereales y Oleaginosas de Africa y Medio Oriente. Si bien podemos afirmar que proviene del ámbito empresarial, jamás se ha desvinculado del mundo académico, y menos aun del “mundo austríaco”.

Quizás suene paradójico, pero a pesar de que él mismo afirma que la Escuela Austríaca es un hobbie, sus profundas investigaciones hoy se ven de forma indirecta en el trabajo “Tiempo y Dinero” de Roger Garrison o en la reciente “Biografía de Ludwig von Mises” de Jörg Guido Hülsman.

Esta entrevista es un intento por rescatar algo del conocimiento que este pensador ha acumulado desde joven y que ha trasladado desde Rosario hasta Suiza, pero siempre con la mente en Viena.

AR: ¿Cuál ha sido su primer contacto con la Escuela Austríaca de Economía?

SARJANOVIC: Mi primer contacto con la Escuela Austriaca tiene un origen más político que académico. En 1982 cuando en Argentina comenzó la apertura democrática para suceder al gobierno militar, yo estaba cursando el último año del secundario y me apasionaba mirar programas de política y así descubrí que las ideas de Alvaro Alsogaray eran para mí la solución que le hacía falta a la Argentina. Un amigo de mi padre, Wilfredo Mackey, fue el organizador de la Ucede en Rosario y me pasaba material para leer. Me acuerdo que en uno de esos documentos había una lista con bibliografía y ahí descubrí por primera vez los nombres de Mises, Hayek, Roepke, etc. Me dirigí entonces a la Librería Ross y compré «Camino de Servidumbre». Me causó un impacto muy profundo ya que la Argentina de ese momento me parecía un muy buen ejemplo de algunas de las cosas que Don Friedrich analizaba en su obra. Posteriormente saqué de la Biblioteca Argentina la edición de Eudeba de «Nuevos Estudios». Lo leí todo pero creo que en ese momento no entendí demasiado. Ya hacía un tiempo que me había decidido por estudiar Ciencias Económicas y estaba muy pendiente de todo lo que pasaba en materia de inflación, deuda, etc. Por supuesto que mi instrumental analítico en ese momento era muy limitado pero no dejaba de leer, preguntar e ir a conferencias.

Iba al Superior de Comercio, una escuela secundaria dependiente de la Universidad Nacional de Rosario, parecido a lo que sería el Carlos Pellegrini en Buenos Aires. Mis profesores de Economía Política eran peronistas y radicales y por ende discutíamos bastante. A fines de ese año 1982 conocí a una persona que sería determinante en mi futura formación intelectual y profesional: Rogelio Pontón. Rogelio era en ese momento el Director del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y vino al Superior a dar una charla para los que habíamos decidido seguir nuestros estudios superiores en esa casa. Como alumnos del Superior no teníamos que rendir examen de ingreso y al entrar directo tenía por delante 4 meses de vacaciones de verano y como la mayoría de mis amigos estaban preparándose para sus exámenes en sus respectivas facultades decidí que iba a dedicarme a leer economía en serio. La charla de Rogelio fue super interesante. Como siempre habló un poco de todo y me dejó muy motivado. Al final de la exposicion le pedí que me recomiende algunos libros para las vacaciones y entonces escribió en un papelito: «Historia del Análisis Económico» de Joseph A. Schumpeter de editorial Ariel e «Introducción a la Economía Política» de Wilhem Roepke de Unión Editorial. Vale aclarar que para mi en ese momento las diferencias entre Schumpeter, los austríacos y la Escuela de Friburgo no estaban para nada claras.

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