Punto de Vista Economico

"There is only one difference between a bad economist and a good one: the bad economist confines himself to the visible effect; the good economist takes into account both the effect that can be seen and those effects that must be foreseen." Frederic Bastiat

Call for Papers – Libertas: Segunda Epoca Vol. 2, No. 1

 

Paper submission (peer reviewed) for Vol. 2, No. 1 (Spring 2017) of Libertas: Segunda Epoca  is now open. Libertas: Segunda Epoca accepts submissions in English and Spanish.

Libertas: Segunda Epoca’s aims & scope is an interdisciplinary discussion of classical liberal ideas and principles.

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Un análisis «austriaco» de la burocracia – Por Edgar Duarte

mises_buchanan“La gestión burocrática implica detalladas normas y reglamentaciones prefijadas autoritariamente por el superior. Es la única alternativa que cabe adoptar cuando la gestión con fin lucrativo no es posible… Toda empresa que no se inspire en el afán de lucro ha de ser gobernada por normas burocráticas.” – Mises, Ludwig von (1949)

 

Es conocido que los teóricos de la Escuela de la elección pública (Public Choice School), también denominada escuela de Virginia, centran su programa de investigación en un aspecto de la vida social que había sido descuidado por otros teóricos de la economía, a saber, el comportamiento individual en la toma de decisiones colectivas, es decir en el ámbito público. Es así que analizan el comportamiento de gobernantes y representantes, políticos, electores, grupos de presión y burócratas, utilizando para ello las herramientas que provee la economía.

Es menos conocido que representantes de la denominada Escuela Austríaca de economía, utilizando el enfoque dinámico que les es característico, también han analizado algunos de los mismos temas que la escuela de la elección pública. El propósito de este ensayo es doble: nos proponemos demostrar que fue Ludwig von Mises uno de los primeros economistas que realizó un análisis económico del comportamiento de los burócratas y, además, comparar y contrastar los enfoques de ambas escuelas para mostrar cómo ambos se complementan y describir lo que los austriacos tienen que decir en cuanto al análisis de la burocracia.

Para esto, hemos dividido el presente ensayo en tres partes: en la primera hablaremos sobre el libro Bureaucracy[1] de Mises, indicando el contexto en el que apareció la obra y algunos puntos de vista incluidos en el mismo; en la segunda parte contrastaremos el enfoque de la Escuela de Virginia y de la Escuela Austriaca y demostraremos cómo ambos enfoques se pueden complementar en el caso concreto del análisis de la burocracia; en la tercera parte expondremos los aportes de economistas austriacos al análisis de la burocracia, entre ellos Ludwig von Mises, Friedrich A. Hayek y Murray Rothbard y, finalmente, daremos nuestras conclusiones y recomendaciones finales.

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F. A. Hayek y el uso del conocimiento en la sociedad: un clásico que critica al equilibrio general

Los alumnos de la UBA Económicas, Historia del Pensamiento Económico II (Escuela Austriaca),  leyeron el artículo de Hayek, “El uso del conocimiento en la sociedad”. Un artículo famoso, por supuesto, publicado en el American Economic Review y, tal vez, el más citado de este autor y el único que conozcan muchos economistas del mainstream.

Hayek

Curiosamente, muchos que lo leyeron parecen no haber considerado las consecuencias de sus conclusiones.

El artículo de Hayek es un torpedo que explota en la sala de máquinas del modelo de equilibrio general, desarrollado primero por Leon Walras y asumido como un elemento fundacional de la economía moderna bajo la forma del primer teorema de la economía del bienestar.

Este teorema sostiene que el equilibrio competitivo describe una situación donde los recursos se asignan en forma eficiente según el criterio de Pareto.

Hayek afirma en el artículo que el problema a resolver en la ciencia económica no es uno de asignación de recursos que están “dados” sino del uso del conocimiento limitado y disperso. El equilibrio general debe asumir que el conocimiento es perfecto, de otra forma no llegaría a alcanzarse, y esto es imposible. El equilibrio general, para Mises, es un modelo ideal que sirve para entender como la realidad “no es”.

La economía del bienestar pasa del análisis positivo al normativo; el equilibrio general “debería alcanzarse” y si el mercado no lo logra es porque falla (externalidades, bienes públicos, etc.), por lo que el gobierno debe intervenir para acercar la situación al óptimo de Pareto.

Pero el conocimiento, no solamente es limitado, sino que esta disperso entre todos los participantes del mercado, cada uno de los cuales tiene tan solo una porción. Además, ese conocimiento describe las condiciones particulares de tiempo y lugar que no se pueden transmitir al “planificador central” y se pierden en todo intento de planificación de la economía. Al mismo tiempo, “el hombre en el lugar” necesita información general para coordinar sus acciones con el resto, la que recibe a través del sistema de precios, que actúa como un gran sistema de telecomunicaciones.

Hayek sostiene que no un problema de planificación o no, sino de quién planifica. En el socialismo es el buró de planificación, en la sociedad libre hay mucha planificación pero descentralizada, ya que cada individuo y empresa planifican aprovechando su conocimiento particular.

Hasta ahí un breve resumen del artículo, del cual se pueden extraer muchas cosas más. Pero veamos algunas interesantes preguntas que plantearon los alumnos:

“¿Cuál es el problema que queremos resolver cuando tratamos de construir un orden económico racional en una sociedad compleja y con grupos con puntos de vista políticamente diferentes?”

Esos puntos de vista políticamente diferentes son uno de los problemas que enfrenta el planificador. Digamos que son las preferencias de los individuos por la provisión de bienes “públicos” (aunque el mercado puede proveer bienes con características de públicos y casi todos los estados terminan proveyendo bienes con características de bienes privados). El planificador tendría que conocer las preferencias de cada uno, en términos de que bienes y en que cantidades. Ejemplo: Prefiero yo mas educación o mas salud? o mas defensa? o mas justicia? Y en todo caso cuanto de cada una? Ni hablar de como definir “educación” (ir a la escuela, tener acceso a Internet, tener un tutor, buenas conversaciones en mi casa, padres que me ensenan).

Y, además, como se expresaría mi preferencia? El principal instrumento que tengo es el voto, pero Public Choice ya nos ha mostrado cuan rudimentario e imperfecto es este instrumento. Cuando voto a un candidato, que quiero decir respecto a mas o menos educacion, de que tipo, con que proveedores, etc. Y deberia agregar toda esa informacion en algo asi como una “funcion de bienestar general”. Precisamente es esto lo que algunos economistas han intentado hacer: un fracaso y un ridiculo.

El planificador, si quisiera organizar toda la sociedad, deberia tambien conocer mis preferencias por bienes privados: cuantas manzanas quiero, de que tipo, en que momento, etc. Pues esa informacion no la tiene disponible porque solamente se manifiesta como “preferencia revelada” en el momento en que compro tales manzanas en el mercado. Es decir, sin mercados, no puedo saberlo.

“Debemos, más bien, demostrar cómo se llega a una solución a través de interacciones entre individuos que poseen, cada uno de ellos, un conocimiento parcial. Por otro lado ¿Cómo suponer todo el conocimiento dado a una sola mente, como suponemos que nos es dado a los economistas en tanto que constructores de teorías explicativas? ¿Esto no es suponer el problema resuelto e ignorar todo lo que es realmente importante y significativo en el mundo real?”

Los economistas desarrollan teorias para tratar de explicar la realidad. A diferencia del planificador, compiten entre si, se encuentran en un entorno de mercado. Algunas teorias podran explicar la realidad mejor que otras. No hay una sola mente entre los economistas, hay muchas. Las teorias desarrollan modelos abstractos, simplificaciones de fenomenos complejos, no pueden describir toda la realidad, destacan sus aspectos mas importantes.

Jorge Luis Borges mostraba esto en forma ironica, el mapa perfecto tendria el mismo tamano de la region descripta. Desde esa perspectiva, todo mapa es “imperfecto” (pero al mismo tiempo util, a ninguno nos serviria un mapa de Brasil del tamano del Brasil!)

“¿Sería posible construir una sociedad y economía racional una vez que muchas personas, los estados y las organizaciones están más preocupados por maximizar su bienestar individual que con el colectivo?”

La respuesta a esta pregunta es el aporte mas extraordinario de la economia a las ciencias sociales: el concepto de orden espontaneo, la “mano invisible” de Adam Smith. Cada uno persigue su propio interes, pero se ve guiado a contribuir al bienestar de otros, incluso sin haberselo propuesto. Incluso mas que cuando se proponen contribuir al bienestar general.

Los problemas de volver a tomar deuda

Mauricio_MacriLa herencia kirchnerista se resumió en tres grandes desequilibrios en el campo fiscal, monetario y cambiario. El macrismo intentó avanzar en resolver los dos últimos, pero ha postergado avanzar en el primero. La razón posiblemente se entienda en el impacto que resolver estas cuestiones tiene en la opinión pública. Mientras comprar dólares libremente (tanto para ahorro como para la compra de insumos) o bajar la inflación son aspectos deseables por el colectivo de la sociedad, la baja del déficit fiscal genera —en el corto plazo— desempleo y caída del consumo.

El macrismo optó, entonces, por postergar la baja del déficit y, en su lugar, cambia la forma de financiarlo, esto es, tomando deuda interna y externa. El conflicto con los holdouts tuvo una rápida resolución, tanto por la necesidad interna como por la voluntad externa. Y el acceso al crédito externo hoy está a la orden del día, una medida que ayuda en esta difícil transición.

Sin embargo, tomar deuda tiene también sus consecuencias. Es cierto que en lo inmediato la entrada de estos capitales puede contribuir a resolver el problema de la inflación, al tiempo que evita una caída inmediata en el consumo. Pero el desequilibrio fiscal sigue allí, en los microfundamentos de la economía argentina, el que puede ocultarse con un manto de deuda, pero que pronto saldrá a la luz con la misma fuerza de siempre.

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Research in the History of Economic Thought and Methodology, Volume 34B

Abajo copio el índice y acceso a una revista de Historia del pensamiento económico que destinó este último número al pensamiento de Albert O. Hirschman.

También la información de un concurso y de los editores, por si algunos de los lectores está interesado en postular un artículo para un próximo número.

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Prezado[a]s colegas,

Temos o prazer de anunciar a publicação do Volume 34B da revista Research in the History of Economic Thought and Methodology (RHETM), nosso segundo volume de 2016. Além de excelentes artigos dedicados a tópicos variados da história do pensamento econômico, o Volume 34B ainda inclui um simpósio temático sobre Albert O. Hirschman, editado por Marina Bianchi e Maurizio Franzini. Abaixo uma descrição dos conteúdos:

Research in the History of Economic Thought and Methodology, Volume 34B CONTENTS:

PART I – A SYMPOSIUM ON ALBERT O. HIRSCHMAN

1. INTRODUCTION Marina Bianchi and Maurizio Franzini

2. ALBERT O. HIRSCHMAN AND THE RISE AND DECLINE OF DEVELOPMENT ECONOMICS Michele Alacevich

3. IN PRAISE OF SMALL: ALBERT O. HIRSCHMAN AND THE QUESTION OF SCALE Jeremy Adelman

4. THE CONTEMPORARY SIGNIFICANCE OF A DISSENTER: ALBERT O. HIRSCHMAN’S IDEA OF DEVELOPMENT Andrea Ginzburg

5. MODELS AND MISPERCEPTIONS: CHENERY, HIRSCHMAN AND TINBERGEN ON DEVELOPMENT PLANNING Neil De Marchi

6. ALBERT O. HIRSCHMAN AND THE STRUCTURALIST-MONETARIST DEBATE IN LATIN

AMERICA Ana Maria Bianchi

7. HOMO POLITICUS: REFLECTIONS ON THE PASSIONS AND THE INTERESTS Ruth W. Grant

8. SHIFTING VALUES: PRIVATE CONCERNS VERSUS PUBLIC ACTION Marina Bianchi

9. «GOOD AND BAD» (NOT «GOOD OR BAD»): ALBERT O. HIRSCHMAN AS A BEHAVIORAL ECONOMIST Shaun P. Hargreaves Heap

10. SPANNING EXIT AND VOICE: ALBERT HIRSCHMAN’S CONTRIBUTION TO POLITICAL SCIENCE Peter John and Keith Dowding

11. EFFICIENT INSTITUTIONS: THE ROLE OF EXIT AND VOICE Maurizio Franzini

PART II – GENERAL RESEARCH ESSAYS

12. ROBERT FRANKLIN HOXIE: THE CONTRIBUTIONS OF A NEGLECTED CHICAGO ECONOMIST Charles R. McCann Jr. and Vibha Kapuria-Foreman

13. THE MISES-KNIGHT THEORY OF UNCERTAINTY AND ITS IMPLICATIONS FOR ENTREPRENEURSHIP, EQUILIBRIUM, AND THE THEORY OF THE FIRM Per L. Bylund and G.P. Manish

14. THE ROAD LESS TRAVELED: MONETARY DISEQUILIBRIUM, AUSTRIAN CAPITAL THEORY, AND THE «KEYNESIAN DIVERSION» Scott Burns

PART III – ARCHIVAL MATERIAL FROM THE VAULT

15. J. M. KEYNES’S LECTURES ON FISHER IN 1909 Carlo Cristiano

A revista Research in the History of Economic Thought and Methodology aceita submissões em caráter contínuo, visando possível publicação em volumes futuros. Submissões recebidas até o final de novembro de 2016 automaticamente concorrerão ao segundo Warren Samuels Prize for Interdisciplinary Research in the History of Economic Thought and Methodology, cujo ganhador receberá um prêmio de US$1.000. Todas as submissões devem ser feitas por email. Para tanto, contate um ou mais dos nossos editores:

Luca Fiorito – luca.fiorito.1967@gmail.com

Scott Scheall – scott.scheall@asu.edu

Carlos Eduardo Suprinyak – cesuprinyak@gmail.com

Assine Research in the History of Economic Thought and Methodology: http://emeraldgrouppublishing.com/products/subs/index.htm

Cordial abraço,

Carlos Eduardo Suprinyak

Reflexión de domingo: «NUEVOS LÍMITES AL PODER POLÍTICO» – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLEstamos observando una marcada decadencia en el mundo. No se trata de sostener que “todo tiempo anterior fue mejor”, para un análisis de esa naturaleza siempre deben estudiarse períodos y temas específicos en los que efectivamente encontraremos momentos mejores pero también mucho peores. En todo caso, lo que hoy vemos es que en la enorme mayoría de los países europeos el nacionalismo ha escalado a posiciones electorales sumamente amenazantes. En Estados Unidos, independientemente de los resultados en las urnas, se comprueba un avance notable de populismo y un apartamiento manifiesto de los valores de los Padres Fundadores . Y en Latinoamérica las situaciones de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador son patéticas (para no decir nada de Cuba, la reversión parcial en Chile y los zigzagueantes y por momentos pastosos acontecimientos argentinos después de los extremos estatistas del gobierno anterior al actual), además, salvando las distancias, de las compadradas y barrabasadas del tirano de Corea del Norte.

En el centro de casi todas estas situaciones se encuentra una manifiesta degradación de la noción de la democracia que, en la práctica, se ha desviado por completo de los ideales de los Giovanni Sartori de nuestra época para mutar en cleptocracia. Es curioso pero la mayoría de las personas opera como si la insistencia en una receta fallida producirá en el futuro resultados distintos de los que ocurren una y otra vez. Es imperioso dar la voz de alarma porque, como decía Einstein, una política que da malos resultados no será distinta por el hecho de que se insista en sus recetas.

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New Issue of The Independent Review: Debating US Foreign Policy

TIR21n2FullCVR.toPrint.08.12.16indd.inddSymposium on Foreign Interventionism:

Introducing our symposium: what are the costs and benefits of intervention?
By Christopher J. Coyne

How should libertarians look at foreign policy?
By Christopher Preble

Should the United States intervene against ISIS?
By Fernando R. Tesón

Why economics makes a case for not intervening abroad
By David R. Henderson

What would the U.S. military look like if U.S. foreign policy were more restrained?
By Ivan Eland

Liberal hegemony is actually illiberal
By Christopher J. Coyne and Abigail R. Hall Blanco

Also in this issue:

What can we learn by comparing Sweden and Switzerland’s fiscal policies?
By John D. Merrifield and Barry W. Poulson

Will China follow Japan down the path of economic decline?
By Roy C. Smith

Can the state enforce virtue?
By Robert Higgs

Book Reviews:
By Ben S. Bernanke
Reviewed by John A. Allison IV

Social Justice Isn’t What You Think It Is
By Michael Novak and Paul Adams (with Elizabeth Shaw)
Reviewed by Gary Chartier

We Kill Because We Can: From Soldiering to Assassination in the Drone Age
By Laurie Calhoun
Reviewed by Abigail R. Hall Blanco

Online Exclusive Book Reviews:

Passing on the Right: Conservative Professors in the Progressive University 
By Jon A. Shields and Joshua M. Dunn, Sr.
Reviewed by Robert M. Whaples

Rape Culture Hysteria: Fixing the Damage Done to Men and Women
By Wendy McElroy
Reviewed by William Beaver

Apertura Comercial y Desempleo

Entre los argumentos para oponerse a una economía abierta se encuentra el argumento de que el comercio internacional produce desempleo. Sin embargo, tal cual se enseña en los cursos introductorios a la economía, gracias a las ventajas comparativas no sólo permiten mantener el nivel de empleo, sino que permiten a las naciones consumir por fuera de su frontera de posibilidades de producción.

Más allá de esta disociación que actualmente persiste en la política Argentina, los datos no acompañan la postura que (1) hay una inundación de bienes importados ni (2) que a mayor apertura comercial mayor desempleo.

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Shock vs Gradualismo: Que podemos aprender de los países ex-URSS?

Como dicen los autores de este reporte del Cato Institute, a 25 años de la caída de la URSS, podemos comparar (en lugar de especular) el desempeño de aquellos países que hicieron reformas de fondo rápidas (shock o Big Bang) y aquellos países que siguieron un proceso de reforma gradual.

Vale enfatizar que estos países, al ser todos ex-URSS, ofrecen el mismo contexto o punto de partida, por lo que la diferencia de resultado y desempeño no se explica por distintas situaciones iniciales.


Los resultados son claros. Aquellos países que no fueron tibios ni en la extensión ni en la velocidad de las reformas obtuvieron (1) mejor desempeño económico y (2) un menor costo social. Este segundo punto es la preocupación de quienes defienden reformas graduales. Sin embargo, como este estudio muestra, sí es posible tener políticas de «shock» socialmente menos costosas que el gradualismo.

Un punto de confusión, en lo que respecta a esta zona geográfica, es el caso de Rusia. Las reformas, se dice, no trajeron los resultados prometidos. Rusia no es un buen ejemplo no sólo porque dejó las reformas a medias, sino que retrocedió en varias de ellas.

En Argentina este es un tema relevante dado el cambio de gobierno, bajo un lema no menos entusiasta que Cambiemos al canto de «Sí, se puede.» El gobierno se ha expresado en repetidas ocasiones en favor de reformas graduales. Sin embargo, tanto personas del gobierno como gente que los apoya lo hacen «ridiculizando» la propuesta de shock o señalando los pobres resultados de un shock mal aplicado (por ejemplo, de manera improvisada luego de lo que falla es el gradualismo anterior.) Para tener una discusión productiva, los defensores del gradualismo deberían tener mejor conocimientos de casos como el de los países ex-URSS y discutir con la mejor versión de las políticas de shock, no con una versión simplificada al ridículo que es en definitiva una manera indirecta de evitar el debate.

Me imagino la reacción de más de uno. En Argentina no se puede. Con todos los problemas económicos y sociales que tiene Argentina, si los pequeños países satélite de la ex-URSS pudieron, Argentina no debería tener excusa. Los políticos argentinos deberían aplicar su creatividad al momento de justificar nuevas regulaciones e impuestos en defender reformas de fondo, momento al cual la «restricción política» es la excusa eterna. No es que no se pueda, es que no se quiere o no se sabe cómo. Más que un shock de gestión, Argentina necesita un shock de liderazgo.