Una Pregunta para Pro/Cambiemos

El eslogan político «Cambiemos» es muy eficiente. Al no definir de manera precisa en qué consiste el «Cambio», cada votante puede verse atraído a este proyecto político esperando que sea su cambio el que va a tener lugar. Votantes que distintos deseos de cambio apoyan al mismo gobierno que sigue prometiendo que el cambio esperado ya va a llegar; paciencia se nos pide una y otra vez. Este eslogan permite mantener en el tiempo la sensación de que el cambio esperado ya va a llegar.

Algunos indicios se han dejado ver. El mismo Mauricio Macri sostuvo en su campaña electoral que no había que esperar grandes cambios por parte de su gobierno. Al menos tres representantes importantes del Pro/Cambiemos han descripto a este movimiento como un grupo que es o debe ser de izquierda (Ivan Petrella, Federico Pinedo, y Durán Barba.) Estas tres expresiones se dieron en los medios, es decir, dirigidos al público en general.

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Venezuela entró en el ranking mundial de hiperinflación: los precios se duplican cada 17 días

La economía del gobierno de Nicolás Maduro está en su momento de mayor crisis. Los autores del estudio global que releva los procesos inflacionarios más profundos de la historia han enmendado su lista para incluir el caso venezolano, cuyo régimen cambiario “sólo produce inestabilidad y pobreza”.

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SMP: Against the War on Cash

Los últimos tiempos han mostrado un movimientos en contra del uso de efecto por parte de funcionarios públicos y de diversos economistas y banqueros centrales. Si bien hay varios argumentos, uno de ellos reside en que al eliminar las transacciones ne efectivo y llevar a una economía 100% bancarizada se combate tanto la evasión impositiva como mercados ilegales (drogas, armas, etc.) que se manejan por fuera del circuito bancario.

Estos y otros beneficios no son discutidos, pero parece ser que se obvian ciertos costos, en especial el costo institucional de invertir la carga de la prueba donde se toma la postura de que quien realizar una transacción en efectivo es culpable de algún delito hasta que demuestre lo contrario. A continuación mi comentario para Sound Money Project.

In recent years, economists and central bankers have been advocating moving away from cash transactions towards an economy relying fully on financial transactions. At prima facie, this seems to be a good idea. Using checks and financial transfers can be more secure; the fact that every transaction is recorded makes illegal transactions (drug deals, etc.) harder. Additionally, it makes tax evasion harder, which is a key selling point for government officials. Will Luther (here, here, and here) and Larry White (here) have already covered much of the ground.

No one denies that financial transactions come with these benefits. However, individuals still willingly choose to perform legal transactions in cash. Therefore, it follows benefits of using cash or costs of banks cash are being overlooked. Indeed, using cash can often be pragmatic. For instance, a low-income individual may prefer to withdrawal the amount of money he can use to buy, say, a beer after work every month. This person might find that it’s easier to control and monitor his spending this way than by checking his bank account to keep track of his transactions each month. His reasoning might also be that he prefers handling cash because he worries about having his credit card number stolen for second (or third) time.

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Reflexión de domingo: «EL SÍNDROME PONCIO PILATO» – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Primero un asunto gramatical. Es cierto que se acepta el uso de escribir Poncio Pilatos, es decir, el apellido en plural pero en rigor esto está mal puesto que deriva  Pontius Pilatus en latín donde las palabras terminadas en us significan masculino singular de modo que, estrictamente, la s no corresponde.

Dejemos de lado este aspecto de forma para ingresar brevemente en la historia: después de despejado un debate de jurisdicción, Pilato se declaró incompetente puesto que no podía juzgar sobre temas de religión ya que el cargo fue de blasfemia, debido a lo cual se modificó lo que hoy denominamos la carátula por la de sedición. Llevado ante Poncio Pilato quien fuera prefecto durante una década (26 a 36 DC) no lo encontró culpable pero frente a la presión de la multitud presente para que lo condene, decidió someter la resolución final al voto mayoritario para que opte entre un delincuente (Barrabás) y Jesús. Como es bien sabido, la turba decidió soltar al delincuente y condenarlo a muerte a Jesús, lo cual acata plenamente Pilato, no sin antes lavarse las manos en público diciendo: “No soy responsable por la sangre de este hombre”.

Hasta aquí la historia que con diferentes interpretaciones, el tema ha sido llevado al cine en no menos de veinte oportunidades y a la literatura (tal vez lo más sonado sea El procurador de Judea por el premio Nobel en literatura Anatole France). Por mi parte, en esta nota periodística tomo el caso para elaborar sobre la responsabilidad individual, la malicia de pretender endosarla a la multitud y la degradación de la democracia al usarla para cubrir reiteradas injusticias en nombre de la mayoría.

Ser responsable es ser conciente de las propias obligaciones y asumirlas. Lo primero en una sociedad civilizada es la obligación de respetar los proyectos de vida de terceros que no lesionen derechos. Es una obligación moral ineludible al efecto de la supervivencia de la cooperación social. Allí donde no existe la responsabilidad de cada cual de considerar y cuidar los derechos del prójimo se derrumba la sociedad.

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Portfolio Personal: Es Argentina un país atractivo para las inversiones?

Columna en Portfolio Personal sobre qué tan atractivo es Argentina a los ojos de inversores internacionales.

Al asumir el nuevo gobierno, Mauricio Macri y sus ministros esperaban una “lluvia de dólares.” Ya acercándonos a al año y medio de gobierno, aún no se perciben los tan esperados “brotes verdes.” Los datos del PBI para el 2016 muestran una contracción del 2.3%. El cuarto trimestre muestra una leve mejora del 0.5% respecto al trimestre anterior (desestacionalizado) [¿dentro del error estadístico?].

Los números muestran que Argentina aún no ha rebotado de forma clara. ¿Por qué motivos las inversiones se resisten a llover en Argentina? Es cierto que el paso del Kirchnerismo a Cambiemos ha implicado una mejora en las condiciones de inversión, pero sería errado concluir que el mero hecho de cambiar de gobierno es suficiente para atraer inversiones.

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