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George Durand Cori, del Círculo Académico de Economistas Bicentenario, me entrevistó acerca del pensamiento de Friedrich Hayek. La misma es la primera de una serie de entregas sobre “ECONOMISTAS HETERODOXOS”. 

Acceda aquí a la entrevista completa.

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1) GDC: Profesor, muchas gracias por concederme la entrevista. Usted entenderá, que en economía, se han olvidado a economistas muy destacados, como fue Friedrich von Hayek. Cuenténos, profesor, ¿quién fue Friedrich von Hayek para la economía?

AR: Antes que nada, te agradezco George por esta oportunidad de compartir mis reflexiones con los lectores.

Se conoce a Friedrich von Hayek por su premio Nobel en Economía en 1974, por sus contribuciones a la teoría económica y su originalidad en varios frentes. Pero Hayek fue más que eso. Trabajó la economía en un sentido amplio, como lo hacían los clásicos, sin olvidarse de la filosofía, la antropología, la ética, el derecho, las ciencias políticas y la historia. Además era experto en historia del pensamiento económico, y en metodologías de las ciencas, aspectos que lamentablemente hoy son poco valorados en la economía moderna.

2) GDC: ¿Cuáles fueron los principales influencias intelectuales que le permitieron desarrollar su obra e ideas?

AR: Su mayor padre intelectual fue Ludwig von Mises. De hecho, al regresar de la Primera Guerra Mundial, y deseoso de ver una revolución socialista, chocó con el tratado de Mises “El Socialismo”, que revolucionó todo su herramental teórico. Desde ahí en adelante avanzó en las contribuciones originales de Mises sobre el debate con el socialismo, pero también sobre la teoría austríaca del ciclo económico, a la que le agregó valor, especialmente con su teoría pura del capital.

Pero volviendo a la pregunta, diría que Hayek es un continuador del pensamiento de Richard Cantillon, del Laissez Faire de los fisiócratas, de la tradición del orden espontáneo escocés en la que participaron Adam Smith, David Hume y Adam Ferguson, del pensamiento clásico, con Adam Smith a la cabeza, y del marginalismo que nace con Carl Menger en 1871 y continúa con Eugen Böhm-Bawerk y el mencionado Mises.

3) GDC: ¿Cuáles fueron sus aportes a la ciencia económica y cuál fue la implosión que desencadenó en contra de la economía convencional? 

AR: Hayek es de los autores que valorando el pensamiento clásico, siempre se opuso a la economía neoclásica. Valoraba, desde luego, la teoría de la utilidad marginal, pero no aceptaba los modelos neoclásicos mecanicistas, que abandonan el tiempo y la incertidumbre como puntos de partida. Hayek contribuyó a elaborar una teoría económica que Gerald O´Driscoll y Mario Rizo llamaron “del tiempo y de la ignorancia”. De hecho su lectura en 1974, en ocasión de ganar el premio Nobel, se tituló “la pretensión del conocimiento“. Hayek pensaba que debía demostrar a los economistas “lo poco que saben” y las dificultades que tendrán para diseñar un orden social.

4) GDC: Con respecto a la crítica que Hayek hace a la economía convencional, ¿cree que actualmente tiene vigencia?, ¿cree necesario re-estudiar sus teorías? 

AR: Claro que tiene vigencia. Hayek se adelantó a muchos premios Nobel, como Ronald Coase al conectar la economía con el derecho, James M. Buchanan al conectar la economía con la política y también a Douglass North, al conectar la economía con las instituciones. Todos ellos reconocen su deuda intelectual con Hayek. Hasta Angus Deaton y William Easterly reconocen en Hayek adelantos en la disciplina del desarrollo económico, o el estudio de la desigualdad y la pobreza.

La obra de Hayek empezó siendo estrictamente económica entre 1931 y 1945, con la publicación de varios libros. Eso lo llevó a enfrentarse con Frank Knigth y John Clark sobre teoría del capital, con John Maynard Keynes y varios economistas de Cambridge en macroeconomía y teoría monetaria, y con Oskar Lange y Abba Lerner en materia de socialismo. En todos los casos partía de la base desarrollada por los austriacos (Menger, Böhm-Bawerk y Mises), pero llegaba más lejos.

Cuando vio que la profesión tomaba un rumbo equivocado, decidió abandonar lo estrictamente económico, y empezó a trabajar otras áreas. Camino de Servidumbre es un libro de ciencias políticas; El Orden Sensorial, es un libro de psicología social; Los Fundamentos de la Libertad o los tres tomos de Derecho, Legislación y Libertad son trabajos que profundizan en cuestiones de derecho y de ciencias políticas; en sus Estudios y Nuevos Estudios toca tema de economía, ciencias políticas, antropología, metodología de las ciencias e historia del pensamiento económico.

En los años 1970 vuelve sobre temas estrictamente económicos, porque nota que las respuestas a los procesos inflacionarios no tenían fundamentos correctos. Pero ya Hayek era un autor muy completo. En mi opinión, el economista más completo del siglo XX.

4) GDC: ¿Qué obras del autor considera indispensables en el estudio de la Economía? 

AR: Mi área de especialización es la macroeconomía y la teoría monetaria. Hayek todavía tiene mucho para enseñarle a los especialistas modernos en esta disciplina. “Precios y Producción” de 1931 es la obra central, pero su libro sobre ciclos económicos de 1933 o “Profits, Interest and Investment” de 1939 son también trabajos importantes.

La Teoría Pura del Capital” de 1941 es el cierre de aquella primera fase de su pensamiento.

Sus aportes a la tradición del orden espontáneo están dispersos a lo largo de toda su vida. “Individualismo y Orden Económico” de 1948 es una obra brillante, pero 40 años más tarde, en “La Fatal Arrogancia” de 1988 vuelve sobre estos temas. Creo que allí está el corazón de su pensamiento.

Pero me cuesta recomendar un libro. Los recomiendo todos, de acuerdo al área de interés de cada lector.

5) GDC: ¿Qué trabajos o manuales recomienda a los estudiantes y docentes para introducirse al pensamiento de Hayek? 

AR: Me gustaría escribir un libro sobre “el pensamiento económico de Hayek”. Ninguno me conforma, aunque la tarea no es fácil. Quizás algún día lo haga. Pero mientras tanto les puedo recomendar dos cosas. En primer lugar, el libro editado por Bruce Caldwell “Contra Keynes y Cambridge“, que resume los ensayos del debate entre Hayek y Keynes, además  de la correspondencia que intercambiaron, y un extraordinario capítulo introductor del editor que resume aquella batalla intelectual. Por otro, la tesis doctoral de David Sanz, economista que completó su doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos, que trabajó esta misma disputa entre Hayek y Keynes pero lo hizo de manera muy completa, analizando cada libro de cada uno de estos dos autores. Lamentablemente este libro aun no lo vi editado, pero quizás el autor esté dispuesto a compartir su tesis si alguien se la pide.

Unión Editorial tiene publicada en español la obra completa de Hayek. Cuesta encontrar algo que no haya sido traducido aun.

6) GDC: Y para culminar, profesor, se conoce por historia que Hayek sostuvo un debate acalorado con Keynes en el siglo pasado, en ese contexto, ¿cuáles son las bases de los debates actuales entre los economistas “hayekianos” y “keynesianos”, a sabiendas de una teoría económica más compleja? 

AR: Como decía antes, Hayek recibió una fuerte influencia de los clásicos, a quienes sumaba los aportes marginalistas, especialmente de la Escuela Austriaca. Keynes llegó para revolucionarlo todo, “creando” la Macroeconomía. Coloco comillas porque pienso que es un mito esto de que Keynes creó la macroeconomía. Si macroeconomía es el estudio del consumo, el ahorro, la inversión, el empleo, la producción, el crecimiento económico, los ciclos económicos, la inflación, el desempleo, todos estos temas ya habían sido tratados por autores previos a Keynes. Ocurre que Keynes y Cambridge desconocían toda esta literatura. Keynes es el padre de la macroeconomía sin microfundamentos. Ese fue el punto que hizo Hayek. Demostró que Keynes no comprendía las cuestiones esenciales sobre el proceso de mercado.

De ahí en más, me parece que ya no podemos hablar de macroeconomía a secas. Debemos enseñar “macroeconomía comparada”. Mi tesis doctoral compilada en mi libro “En busca del pleno empleo” trata de hacer precisamente eso. Debemos enseñar las ideas de Keynes, desde luego, pero también las ideas de la Escuela de Chicago, de la Nueva Macroeconomía Clásica, y las de la Macroeconomía del Capital, que en definitiva es la Macroeconomía de Hayek y de la Escuela Austriaca.

Muchos de sus aportes ya son aceptados por la profesión, pero no todos. Es por eso que me parece que tenemos que volver a Hayek, porque aun tiene mucho por enseñarnos.