Kuhn y los Cambios de Paradigma en Economía

Adrián comparte un video con interesantes comentarios sobre cambios de paradigma (a la Kuhn) en economía (ver también los comentarios de Gabriel Zanotti en YouTube. Por ejemplo, Bronfenbrenner (1971) sugiere que el keynesianismo es un cambio de paradigma en economía. En este sentido, el monetarismo sería otro cambio de paradigma. Sin embargo, una característica de los paradigmas es que no poseen un lenguaje neutro (son inconmensurables). No obstante, Keynesianos y monetaristas se entienden mutuamente sin mayores problemas (teoría económica), por más que no coincidan en términos de política económica.

Paradigmas y Lakatos

Quizás siendo un tanto no-convencional, sugiero aplicar Lakatos a Kuhn. En el siguiente sentido. Lo que distingue paradigmas es, en definitiva, distintos hard-core. El hard-core, a su vez, está asociado a un programa de investigación definido por la pregunta-fundacional que se busca responder (sería posible, en principio, tener un mismo hard-core aplicado a distintas preguntas-madre o distintos hard-cores a la misma pregunta-fundacional).

A su vez, qué es parte del hard-core y qué son supuestos auxiliares puede estar abierto a interpretación subjetiva (uno de los puntos que con Zanotti discutimos en nuestro paper sobre Machlup y Mises).

Paradigmas y Sub-Paradigmas

Quizás sea útil separar entre paradigmas (macro) y sub-paradigmas (micro), donde dentro del mismo paradigma puede convivir más de un sub-paradigma. Por ejemplo, keynesianismo y monetarismo pueden ser dos sub-paradigmas que pertenecen al mismo paradigma dentro de la economía formal, mainstream, neoclásica (en sentido amplio) o como queramos llamarlo. Otro ejemplo puede ser el anarco-capitalismo (a la Rothbard) y el liberalismo clásico dentro de la Escuela Austriaca.

En definitiva, cuando se habla de Keynes, expectativas racionales, o economía del comportamiento y bounded rationality, estamos hablando de cambios de sub-paradigmas. Estas corrientes no tienen grandes dificultades para entenderse mutuamente. Las dificultades se encuentran en ponerse de acuerdo sobre la relevancia de ciertos supuestos. Quizás lo que tenemos son hard-cores muy parecidos, pero no exactamente iguales. Uno de los supuestos auxiliares es tratado como parte del hard-core por algunos miembros del paradigma, mientras que otros lo tratan como supuesto que puede o no darse en una aplicación puntual. A modo de ejemplo, un hard-core puede estar compuesto por 10 supuestos y/o axiomas, pero algunos miembros de este paradigma consideran que el supuesto número 10 es distinto al del resto de sus colegas.

Distinto es el caso de Austriacos y economía mainstream. Aquí sí, las dificultades para entenderse mutuamente son mayores. La presencia de un lenguaje neutro es mucho menor que la que puede haber entre keynesianos y monetaristas. No sorprende, entonces, tanto problema por interpretar, por ejemplo, a Hayek. Es importante tener conciencia que los autores deben leerse e interpretarse teniendo en cuenta su paradigma, life-world, contexto histórico, etc. En este sentido, los austriacos tienen una ventaja sobre sus colegas “mainstream”, dado que son, en términos paradigmáticos, bilingües.

Paradigmas en Economía

Tenieno en cuenta (1) paradigmas según hard-core vs paradigmas según pregunta-fundacional (research program) y (2) la distinción entre paradigmas y sub-paradigmas, ¿cómo aplica esto a la economía?

Opción 1: Paradigmas según hard-core

El marginalismo se puede interpretar como el abandono del paradigma clásico dando paso a dos paradigmas: El neoclásico y el austriaco. Cierto, ambas corrientes se construyen sobre la teoría del valor marginal. Pero hay diferencias fundaciones en cada corriente muy difícil (por no decir imposible) de compatibilizar. Desconocer estas diferencias de fondo entre Menger y Walras-Jevons es quizás síntoma de la poca importancia que en economía a veces se le da a la epistemología y su propia historia del pensamiento.

Términos fundamentales como precio, información, o conocimiento, no poseen el mismo significado para estas dos corrientes. Si no se es paradigmáticamente bilingüe, es muy difícil entablar dialogo entre paradigmas. A su vez, cada uno de estos paradigmas puede tener sus propios sub-paradigmas.

Opción 2: Paradigmas como programas de investigación

Esta opción delimita los paradigmas de distinta manera al ejemplo anterior. El paradigma clásico de la “mano invisible” es, en el fondo, el mismo paradigma que los “órdenes espontáneos” de los austriacos. En este sentido, el programa de investigación (paradigma) recibe un update en unos de sus supuestos más importantes: teoría de precios. En este punto vale recordar que tanto para los clásicos como para los marginalistas, el valor de uso (utilidad) era subjetivo. El problema de los clásicos se encontraba en el valor de cambios (teoría de precios) (más detalles aquí y aquí).

¿Cómo queda la economía neoclásica en esta interpretación? Como un nuevo paradigma cuyo programa de investigación son las condiciones de equilibrio de un mercado en lugar del orden espontáneo o proceso. Vale recordar las motivaciones en los primeros pasos de la economía matemática (formal) en economía y los argumentos detrás de la elección de supuestos como el de información perfecta.

Esta interpretación ayuda a entender los diferentes tópicos de interés entre austriacos y neoclásicos. Es decir, ayuda a entender por qué para cada una de estas corrientes o escuelas de pensamiento lo que hace el otro paradigma es, en general, poco interesante.

Aplica, también, con el mainline de Boettke, Fink, y Smith (2012). El mainline es el programa de investigación de los órdenes espontáneos, donde autores con distinto hard-core pueden compartir el mismo programa de investigación. Por ejemplo, Friedman y Hayek serían parte del mainline, por más que uno sea economista representativo del monetarismo y el otro de los austriacos.

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