La mala costumbre de romper el termómetro

termómetroLa temperatura del cuerpo humano oscila entre 35 y 37 grados. Cuando nos ataca un virus o una bacteria, la temperatura puede subir por encima de 38 grados y a eso lo llamamos “fiebre”. Las causas pueden ser varias, pero si el termómetro marca esa temperatura, implica que hay un problema. Hay dos acciones posibles ante este problema: intentar solucionarlo atacando la causa o ignorarlo, rompiendo el termómetro. Está claro que hacer esto último en forma continua puede ser fatal. La economía argentina tiene varios desequilibrios, o fiebre, en el frente fiscal, monetario y cambiario. Veamos cómo ataca el gobierno estos problemas.

En primer lugar, tenemos el déficit fiscal, donde la presión tributaria más alta de la historia argentina no alcanza a cubrir el total del gasto público. El gobierno ha decidido ignorar esta situación sumando a los ingresos tributarios el dinero que toma de ANSES como si fueran impuestos. Esta política, sin embargo, le deja al Estado una deuda pública que deberá atenderse con impuestos de generaciones futuras.

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EPT: Bajar la Deuda Pública Cerrando el BCRA

Nota en EPT sobre como la deuda pública de Argentina puede ser disminuida sensiblemente cerrando el BCRA (Banco Central de la República Argentina.)

Supongamos una Argentina en un universo paralelo. En este universo paralelo la clase política usa la razón en lugar de la emoción nacionalista para tomar decisiones y planificar a futuro. En esta Argentina “año verde”, la clase política encontraría muy difícil, sino imposible, defender un BCRA que ha producida una inflación promedio a lo largo de su historia del 52% anual. Sin descontar años de baja inflación (o deflación) por crisis económicas, sólo en 11 años la inflación fue menor a un 2% anual. Claramente el problema no es de administración, es institucional. Es iluso pensar que los problemas monetarios Argentinos se resuelven con una buena administración sin una reforma institucional. Esta clase política racional podría reducir la deuda pública y los problemas monetarios del país con una sola medida: cerrar el BCRA. Tanto ha deteriorado el Tesoro el balance del BCRA (y tan poca resistencia ha puesto el BCRA por su lado), que cerrar el banco central disminuiría de manera sensible la deuda del gobierno (a nivel federal.) En nuestra propuesta de reforma monetaria para Argentina (junto a Adrian Ravier), ofrecemos una discusión más detallada. Veamos en esta nota, de manera, simple, como cerrar el BCRA reduce la deuda pública un importante 8.8 puntos sobre el PBI.

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Consecuencias de la arbitrariedad de Kicillof [Infobae]

Kicillof“¡Los mismos que nos dijeron durante diez años que el dólar valía un peso, son los que hoy nos quieren convencer de que vale 13!”, fue la frase arrojada por Kicillof ante el lógico pedido de la prensa de hacer preguntas tras el anuncio del Jefe de Gabinete acerca de la flexibilización cambiaria. Un par de días más tarde, en la ya famosa entrevista que Kicillof ofreció a un diario alineado al oficialismo, éste planteó que el tipo de cambio adecuado para los objetivos del gobierno era de $8. Lo que Kicillof nunca explicó es por qué el tipo de cambio a $13 le parece exagerado, y por qué un tipo de cambio a $ 8 le parece adecuado. Mi análisis de la situación, se resume en una palabra: “arbitrariedad”.

Lo cierto es que para conocer cuál es el precio libre de un mercado, se requiere permitir que las personas interactúen libremente en ese mercado. Si restringimos un mercado, entonces ya no tendremos un precio libre, sino un precio intervenido, el cual se sostendrá en la medida que pueda mantenerse la intervención y sus costos. Con un mercado desdoblado, tenemos que hacer dos análisis distintos. En el caso del mercado “oficial”, tenemos que comprender que el gobierno puede obligar al sistema bancario argentino a vender “sus” reservas al precio que desee. En este caso, Kicillof eligió $ 8, y una forma de comprender la arbitrariedad y lo infundado de esa decisión es cómo el BCRA debe intervenir diariamente perdiendo reservas para que su precio no se eleve. En el caso del mercado informal o “blue”, la oferta y demanda restringida de aquellas personas físicas y jurídicas -que podemos definir como “no privilegiados”- y que no pueden acceder a la arbitraria y baja cotización oficial, han fijado un precio de equilibrio en torno a los $ 13.

Necesito aquí hacer un paréntesis. Nótese la arbitraria pretensión de nuestro Ministro de Economía de prohibir a las empresas que compren divisas, si éstas no son importadoras –está claro que si son importadoras igualmente hay trabas-, con la cuasi-obligación keynesiana de que éstas reinviertan el dinero y eviten su atesoramiento. El origen del inmoral control estatal del dinero de las empresas parte sin dudas de la creencia marxista-keynesiana que sigue Kicillof de creer que un “fin superior” –quién sabe cuál es en este caso- está por encima de las libertades individuales. Lo cierto es que estas personas físicas y jurídicas, aún violando la “legislación de turno” –no puedo decir “ley”- se animan a comprar divisas a precios elevados -en relación con el dólar “ahorro”- porque tienen expectativas lógicas de que la depreciación del peso será más elevada aún que el diferencial que están pagando en la compra de la divisa.

El problema que surge aquí es que al comparar el circulante con las reservas netas del BCRA, llegamos a la conclusión de que hay más de $20 por cada dólar, lo que implica que las presiones sobre el dólar “blue” continuarán hacia arriba. Más aún en un contexto en el que el BCRA ha perdido toda independencia y sólo monetiza los déficits fiscales del gobierno, el que a su vez se resiste a achicarlo. Esto garantiza un contexto en el que las reservas caen, pero además el circulante en pesos se amplía. La suba constante del dólar “blue” en los últimos meses nos muestra en definitiva la evolución alcista de las expectativas de la gente que fácilmente toma conciencia de la situación real que el gobierno intenta ocultar. Al margen, hay que señalar que la flexibilización cambiaria y el dólar oficial a $ 8, abren aquí un primer negocio “especulativo” en una clase media o clase media alta que se ve beneficiada por la arbitrariedad del gobierno y puede comprar el “dólar ahorro” a $ 8 para venderlo en el mercado informal a $ 13.

¿Por qué Kicillof entonces plantea este desdoblamiento ante su evidente fracaso? Porque en los próximos meses llegarán las cosechas y el BCRA enriquecerá nuevamente sus reservas con nuevas divisas de los expoliados productores agropecuarios argentinos. Numerosos analistas concluyeron que ni siquiera esos “impuestos” podrán saldar las pérdidas de reservas de los meses previos, pero de poco importa esto, si el saldo que se pierde no compromete el objetivo principal que es llegar a 2015 sin el requerido “ajuste”. Una vez más, el gobierno argentino intentará patear los problemas a sus sucesores. La crisis estallará tarde o temprano, sea en manos de Kicillof, o de su sucesor, pero está claro quiénes serán los responsables. A Kicillof le agrada comparar el noventismo menemista con el kirchnerismo. No toma conciencia que aquellos errores del “neoliberalismo” los está repitiendo. Después de todo, los mismos que le decíamos a Menem que el dólar no valía $1 somos los que ahora le decimos a Kicillof que no vale $ 8.

Publicado originalmente en Infobae, miércoles 5 de febrero de 2014.

Game Over! (por JCC)

JCCCompartimos un post de Juan C. Cachanosky sobre la economía Argentina. El título habla por sí sólo. Sin una innecesaria introducción, Game Over:

Game Over (por Juan C. Cachanosky)

El pensamiento Mercantilista parece ser el más arraigado en el mundo, y en especial en Argentina. Mucho más que las ideas socialistas. Lo normal es que la gente crea que un saldo positivo del comercio internacional es bueno para el país y uno negativo es malo.

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Infobae: Una Propuesta de Reforma Monetaria para Argentina (Dolarizacion Flexible con Banca Libre)

Compartimos con Adrián una columna en Infobae donde comentamos los aspectos generales de la «Propuesta de Reforma Monetaria para Argentina: Dolarización Flexible con Banca Libre.«

Esta nota es un resumen de la introducción del documento y una aclaración sobre el concepto de «soberanía» que tanto se utiliza para rechazar propuestas que busquen limitar los poderes de un banco central.

Argentina se encuentra, una vez más, transitando una profunda crisis económica. Las débiles instituciones monetarias tienen un rol central en esta problemática. Que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) es una institución desinteresada, o incapaz, en proteger el poder adquisitivo de la moneda nacional debiera ser una apreciación fuera de discusión. Desde su fundación en 1935 hasta fines del 2013 la inflación equivalente anual fue de un chocante 55%. En promedio, Argentina ha vivido con una inflación del doble a la que los residentes han tenido que soportar en el 2013 que acaba de terminar. En estos 78 años, sólo en 23 ocasiones la inflación fue menor al 10%, en 17 menor al 5%, y un magro 11 veces menor a un 2% (sin contar los años de deflación por crisis y no buena administración monetaria.) En 1935 regía el Peso Moneda Nacional. Hoy, luego de seis cambios monetarios en los cuales se dejaron de lado trece ceros, rige un Peso devaluado sin perspectivas de mejora en el corto y mediano plazo. Argentina no posee un banco central meramente ineficiente, posee uno de los peores bancos centrales del mundo. Es este pobre desempeño, y no cuestiones culturales, lo que explica la parcial y desprolija dolarización actual de Argentina.

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Infobae: Mirando el Balance del BCRA

En esta nota de Infobae observo cuatro variables del balances del BCRA (Banco Central de la República Argentina) en el período kirchnerista. La evolución de de las reservas, el tipo de cambio, los adelantos transitorios al gobierno nacional, y la evolución de la base monetaria.

El BCRA ha sido noticia en los últimos meses del 2013. Motivos no faltan: viene perdiendo reservas a un ritmo acelerado, ha incrementado el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial y posee una dudosa política de adelantos transitorios al tesoro que alientan la alta inflación que el gobierno insiste en negar. ¿Qué se observa si miramos el balance del BCRA, no sólo los últimos meses, sino enfocándonos en todo el período K? ¿Cuál es el monto de reservas “propias” y qué otras cosas nos deja ver el balance del BCRA?

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¿Fue Keynes el precursor de la política de tasa de interés cero?

La secretaría de investigaciones económicas del Banco Central de la República Argentina acaba de publicar on line un nuevo ejemplar de la revista Ensayos Económicos, No. 65-66, Septiembre de 2012.

Rara vez, estas revistas incluyen artículos que podemos comprender en el campo de la historia del pensamiento económico. Es por ell que quiero remarcar aquí el artículo de  Jan Kregel, donde se pregunta: ¿Fue la política monetaria de Keynes en el Tratado sobre el Dinero, la precursora de la política de tasa de interés cero y del quantitative easing? Me parece que es una interesante pregunta para discutir con los lectores. Abajo el abstract y aquí o aquí el acceso al artículo.

¿Fue la política monetaria de Keynes en el Tratado sobre el Dinero, la precursora de la política de tasa de interés cero y del quantitative easing?

Si bien podemos considerar a Keynes como el auténtico padre de las políticas monetarias “no ortodoxas” introducidas por el Banco de Japón y la Reserva Federal norteamericana, estas políticas también brindan la prueba de la eficacia que Keynes pretendía de ellas. Ellas sugieren que el optimismo de Keynes en su Tratado sobre el Dinero era inapropiado y que, por el contrario, su postura más escéptica y con otros matices de la Teoría General era más apropiada, en especial, su énfasis en la necesidad de brindar una fuente externa de demanda por medio del gasto público.

Gráficos que explican la presente y futura aceleración de la inflación en Argentina

Hoy la inflación en Argentina supera el 20 % anual. No tengo dudas que esta tasa se va a acelerar en los próximos meses. A continuación adjunto algunos gráficos que explican por qué.

Primero, tenemos un resultado fiscal consolidado cada vez más preocupante.

Segundo, el gobierno está emitiendo muchos pesos para financiar ese déficit. En siguiente cuadro muestra que entre febrero de 2011 y febrero de 2012, la base monetaria aumentó de 160 a 205 millones de pesos, un aumento de casi el 30 % anual.

Considerando que además han caído las reservas internacionales en manos del BCRA, el coeficiente o relación entre activos externos netos y base monateria se redujo del 45,37 % a menos del 20 %.

Resumiendo, el gobierno tiene una situación fiscal muy precaria. Ya no alcanza con el dinero de las pensiones o las reservas del BCRA para financiarlo, lo que ha llevado a aumentar la emisión de moneda. En 2011, por ejemplo, 1 de cada 2 pesos emitidos sirvió para financiar el gasto del gobierno.

El Balance del BCRA muestra que cada peso tiene día a día menos respaldo en activos. Se puede restringuir la compra de dólares por parte de ahorristas. Se puede impedir que los comercios acepten dólares en sus ventas. Pero si el gobierno insiste en profundizar «el modelo», no podrá evitarse una peligrosa aceleración de la inflación.

¿Está el mundo en una recesión de balances?

Esta mañana recibí un nuevo ejemplar de la revista Ensayos Económicos, No. 63, julio-septiembre de 2011, que trimestralmente edita el Banco Central de la República Argentina.

En ella destaca un artículo de Richard Koo titulado «El mundo en una recesión de balances» (también disponible en IDEAS),

Existe bastante confusión en los círculos de política, en los círculos académicos y en los mercados con respecto a la situación económica internacional generada a partir de la crisis 2007-2008. Como la confusión es grande, las respuestas de política económica han sido muy inconsistentes, no sólo en Estados Unidos sino también en el resto del mundo, y esto podría estar prolongando la recesión innecesariamente. Sin embargo, lo que está pasando hoy ya ocurrió en Japón hace exactamente 15 años. La explicación a la situación actual se encuentra en que luego de la explosión de la burbuja, el sector privado ha estado desapalancándose o reduciendo su deuda al mínimo. Esto es lo que se denomina una recesión de balances. En este tipo de recesiones, llevar la tasa de interés a cero y aumentar la base monetaria no se traducen en un incremento del crédito al sector privado y en una recuperación de la actividad económica. La política monetaria se vuelve inefectiva. Como lo demuestra la experiencia japonesa, la respuesta para evitar el colapso de la actividad económica es la política fiscal, es decir, que el gobierno incremente el gasto financiándose con el ahorro que realiza el sector privado para desendeudarse. Una vez saneados los balances, y después de que el sector privado esté dispuesto y pueda endeudarse,  entonces recién en ese momento el gobierno debería reducir su déficit presupuestario.

Me interesa abrir el debate en este blog, aunque pienso que debemos abrir el interrogante en dos: Por un lado, ¿está el mundo en una recesión de balances? Por otro, ¿implica esto que la política fiscal expansiva puede ayudar? Mi lectura de la experiencia japonesa me dice lo contrario.

Habló Guillermo Calvo sobre la crisis global y la economía argentina

La Nación publica en su edición de hoy extractos de una entrevista a Guillermo Calvo a quien define como «el economista argentino con más prestigio internacional», lo cual puede ser cierto.

Varias de sus declaraciones pueden ser motivo de debate. A ver qué dicen los lectores.

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