¿Cuántas Reservas tiene el Banco Central de la República Argentina (BCRA)?

A partir del swap acordado con el banco central de China cierto interés surgió por distinguir las reservas brutas de las netas de pasivos del BCRA. No todos los USD que están en las reservas del BCRA le pertenecen al BCRA, como por ejemplo los depósitos en USD privados que están depositados en la entidad monetaria.

El siguiente gráfico muestra la evolución semanal de las reservas brutas y netas de USD en el BCRA desde 1998 hasta noviembre 2013. Al final del gráfico se ve el menor impacto que por el momento tiene el swap con China en la evolución histórica de las reservas. Pero también se aprecia que el aumento en reservas brutas no se ve reflejado en las netas. Es decir, el BCRA ha hecho uso de este instrumento para «simular» un aumento en su stock de reservas.

Reservas

En defensa de la economía ortodoxa

La ortodoxia es, según la primera acepción del diccionario de la Real Academia Española, la “conformidad con doctrinas o prácticas generalmente admitidas”. En términos económicos, la profesión ha llegado a consensos que nos conducen a resaltar el equilibrio fiscal (en Finanzas Públicas), la estabilidad monetaria (en Macroeconomía, y en la subdisciplina de la teoría y la política monetaria) y la apertura económica (en Economía Internacional).

Seguir leyendo en PanamPost.

Aquí la versión en inglés: Why Argentina Must Learn the Virtues of Economic Orthodoxy

argentina-gasto-publico-pib

Selgin: Todos somos teoricos de la banca libre (y siempre lo fuimos…)

En un interesante post en Free Banking Blog George Selgin relaciona las confusiones y falta de conocimiento histórico en materia monetaria con los incentivos de la académica (al menos en Estados Unidos.) Ciertamente, temas de banca y dinero deben ser de los más confundidos en economía (quizás empatado con problemas de epistemología de la economía..????)

Para sugerir que es necesario un banco central para la estabilidad del sistema financiero se tiene que tener una teoría de banca libre. En general esta es una teoría (o concepción) implícita, no explícita. Esto genera dos problemas. En primer lugar posiblemente sea una concepción mal informada. En segundo lugar, se vuelve una concepción «irrefutable.»

Un pasaje de Selgin:

Consider, if you will, your typical fresh PhD, having monetary or (more commonly) macroeconomics as a specialty, as might have been disgorged by any save a handful of the doctoral programs in the U.S. sometime during, say, the last 30 years. In all likelihood that graduate never took a class on economic history, let alone one on monetary history or (least likely of all) the history of economic thought. Nor is he or she likely to have become familiar with even present day monetary institutions through any other coursework, most of which is devoted to mastering either statistical methods or highly abstract models. As for the monetary sequence itself, it is likely to have involved toying with Overlapping Generations models, which don’t even get the definition of money right, or Woodford-style neo-Wicksellian economics, which (unlike the Swedish real McCoy) strives to avoid using the «m» word altogether. Some better students, to be sure, will make up for the lack of institutional meat in their bland graduate-school porridge by grabbing the occasional vitamin from the library. But even when I went to school (NYU, class of ’86), that sort of thing was relatively rare. Today, to judge from the many grad students I talk to, a student who dare’s to do it, besides risking failure by having less time left to study for prelims, is sure to be regarded as a weirdo.

Seguir leyendo en Free Banking Blog.

Los límites al poder. El año que viene se cumplen 800 años de la firma de la Carta Magna

¿Por qué es necesario limitar al poder? Después de todo, ¿no es la democracia el gobierno del pueblo? ¿Y para qué se va a limitar el pueblo a sí mismo? Estas preguntas, por supuesto, han sido tratadas por siglos en el ámbito de la filosofía política. ¿Qué puede agregar la economía al respecto?

Dados los problemas de incentivos e información que enfrenta la política y el potencial de abuso que significa el monopolio de la coerción en manos del estado, particularmente evidente en gobiernos totalitarios, se hace necesario limitar ese poder y tratar que su estructura institucional conste de incentivos para perseguir el bien común (si es que de alguna forma podemos definirlo), o al menos para minimizar el potencial daño si persigue políticas que llevan a peligrosas crisis futuras o que benefician a grupos específicos de la sociedad. Tal vez eso sea simplemente el bien común, la minimización del daño que nos podemos hacer unos a otros.

Un elemento importante para alcanzar este objetivo son los valores e ideas que predominan en una sociedad en determinado momento histórico. Son el determinante último de la existencia o ausencia de limitaciones al poder. Ninguna constitución o norma detendrá la concentración y abuso del poder si los miembros de una sociedad lo toleran y no lo resisten. Se atribuye al escritor y político irlandés Edmund Burke aquella frase “para que triunfe el mal, sólo hace falta que los buenos no hagan nada”. Y cuando vimos (en el libro) los incentivos que tenemos para estar informados en la política, es probable que no hagamos nada porque ni siquiera nos informamos sobre el abuso que pueda estar ocurriendo o porque creemos que no lo es, o porque no nos importa.

Esas ideas y valores determinan también, en última instancia, el tipo de normas constitucionales que una sociedad tendrá, y éstas pueden proteger las libertades individuales mejor o peor, al mismo tiempo que pueden ser más fácilmente modificadas o no. Entre otros instrumentos, se buscó limitar esos abusos con “cartas de derechos”. Una de las primeras fue la Carta Magna (1215). Aquí algunos de sus artículos. Por ejemplo: “39) Ningún hombre libre podrá ser detenido o encarcelado o privado de sus derechos o de sus bienes, ni puesto fuera de la ley ni desterrado o privado de su rango de cualquier otra forma, ni usaremos de la fuerza contra él ni enviaremos a otros que lo hagan, sino en virtud de sentencia judicial de sus pares y con arreglo a la ley del reino. 40) No venderemos, denegaremos ni retrasaremos a nadie su derecho ni la justicia. 41) Todos los mercaderes podrán entrar en Inglaterra y salir de ella sin sufrir daño y sin temor, y podrán permanecer en el reino y viajar dentro de él, por vía terrestre o acuática, para el ejercicio del comercio, y libres de toda exacción ilegal, con arreglo a los usos antiguos y legítimos. Sin embargo, no se aplicará lo anterior en época de guerra a los mercaderes de un territorio que esté en guerra con nosotros. Todos los mercaderes de ese territorio hallados en nuestro reino al comenzar la guerra serán detenidos, sin que sufran daño en su persona o en sus bienes, hasta que Nos o nuestro Justicia Mayor hayamos descubierto como se trata a nuestros comerciantes en el territorio que esté en guerra con nosotros, y si nuestros comerciantes no han sufrido perjuicio, tampoco lo sufrirán aquéllos. 42) En lo sucesivo todo hombre podrá dejar nuestro reino y volver a él sin sufrir daño y sin temor, por tierra o por mar, si bien manteniendo su vínculo de fidelidad con Nos, excepto en época de guerra, por un breve lapso y para el bien común del Reino. Quedarán exceptuadas de esta norma las personas que hayan sido encarceladas o puestas fuera de la ley con arreglo a la ley del reino, las personas de territorios que estén en guerra con Nos y los mercaderes–que serán tratados del modo indicado anteriormente. Carta Magna, traducción disponible en: http://www.der.uva.es/constitucional/verdugo/carta_magna.htm

Infobae: ¿Por qué criticar a la oposicion?

Breve nota en Infobae sobre las criticas a la oposición del Kirchnerismo.

Ya entrando en el tramo final del gobierno kirchnerista, los distintos opositores presidenciales van incrementando su presencia en la opinión pública. Scioli, Macri, Massa, etc. Con su mayor presencia, también han aumentado las críticas a estos participantes políticos de aquellos que claramente también son críticos del kirchnerismo (me incuyo…). ¿Por qué es esto? ¿Por qué el crítico del kirchnerismo también lo es de la oposición? Después de todo, el kirchnerismo ha llevado el autoritarismo y desprecio por las instituciones a niveles pocas veces visto en la democracia Argentina. Si bien no hablo por terceros, sí es importante entender por qué a mi juicio la oposición no debe estar libre de críticas.

Lo primero a tener en cuenta es que no es lo mismo criticar al kirchnerismo per se que criticar el autoritarismo y malas políticas económicas, sean o no del kirchnerismo. Las transgresiones institucionales y el destrozo económico que este movimiento ha hecho es igual de criticable cuando es llevado adelante por la oposición. Si Macri, Massa, o Scioli hubiesen sido gobierno estos 10 años y hubiesen hecho exactamente lo mismo, entonces serían igual de cuestionables. Estando a cargo del Poder Ejecutivo y con una notable presencia en ambas cámaras del Congreso es lógico que la mayor cantidad de críticas de los últimos años haya recaído sobre el kirchnerismo y que esto comience a cambiar a medida que distintos grupos opositores comienzan a ganar espacio. Para dar un ejemplo concreto. Que Scioli o Macri, por ejemplo, utilicen bienes del Estado (es decir, de la gente) para promocionar sus respectivos partidos es tan reprochable como cuando lo hace el kirchnerismo.

Seguir leyendo en Infobae.

Acerca del pragmatismo – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLHay un peligroso malentendido por parte de no pocos de los que se autotitulan “prácticos”, subestimando a los “teóricos”. El dictum en el sentido de que “nada hay más práctico que una buena teoría” revela que todo lo que hacemos en la práctica precisamente se basa en una teoría. Ésta puede ser correcta o incorrecta en cuyo caso lograremos el objetivo o no.

Todo lo que nos rodea nace de una teoría: el método para cosechar, la heladera, el automóvil, la construcción de viviendas, los anteojos, las computadoras, el diseño de ropa, la medicina, el lavarropas, el derecho, la economía, la electricidad, el mobiliario, la química, la astronomía y así sucesivamente. El práctico se aprovecha de los trabajos teóricos conciente o inconcientemente para obtener sus metas, de lo contrario es actuar a los tumbos.

El pragmatismo, especialmente aplicado a la política significa que de todas las teorías existentes se adopta la que resulte posible, lo cual quiere decir que será lo que la opinión pública del momento es capaz de absorber, situación que en no pocas ocasiones obliga a incorporar teorías falsas o truncas.

Sigue leyendo

¿Hay alternativas a las democracias actuales? El aporte del profesor Eduardo Fernández Luiña

20141119_103011El profesor español Eduardo Fernández Luiña, ahora residendo en Guatemala para ejercer la investigación y la docencia en la UFM, también participó del Congreso de Economía Austriaca en Rosario y respondió a una de las más difíciles preguntas de la filosofía política monderna: ¿Hay alternativa a las actuales democracias?

Su respuesta combinó la tradición austriaca, enfatizando en particular el aporte de Friedrich Hayek sobre el conocimiento, con la la tradición de la economía de la elección pública, enfatizando en particular el aporte de James M. Buchanan sobre malevolencia. En sus propias palabras, «la fusión parece clara»:

Los autores del Public Choice podrían adoptar elementos austriacos para mejorar su comprensión del fenómeno y proceso político:

– Naturaleza descentralizada del conocimiento.

– Naturaleza subjetiva de las valoraciones y preferencias  de los individuos.

Los autores austriacos podrían abandonar su concepción benevolente y naive del estado.

Sigue leyendo

SMP: Does Monetary Equilibrium Equal NGDP Targeting?

My latest post about monetary equilibrium and NGDP Targeting at Sound Money Project,

In the last recent years, the idea of NGDP Targeting as a better, if not the optimal, target for central banks has received special attention. Surely the idea is not new, but the recent increase in interest is hard to deny. The idea is that the central bank should not target an interest rate, like the Fed Funds rate in the U.S. or the price level, but Nominal Gross Domestic Product (NGDP.) The idea is quite simple and straightforward. If there is monetary equilibrium, arguably what any central bank should aim to achieve, then nominal income (per capita) becomes stable.

The connection between monetary equilibrium and NGDP comes from the quantitative theory of money: MV = Py where M is money supply, V is money velocity or the inverse of money demand, P is the price level, and y is real GDP. If money is a good, it then follows that there is a demand and a supply. It also follows then that there is an equilibrium in this market where quantities demanded and supplied are the same. In equilibrium then, MV remains constant (per capita) and therefore Py, which is NGDP, remains constant as well.

Read at SMP.