Juan Ramón Rallo introduce el pensamiento de Angus Deaton

Angus Deaton recibió el premio Nobel de Economía 2015 por sus contribuciones al área del desarrollo económico y la pobreza. Juan Ramón Rallo ofrece en el siguiente video una introducción a sus aportes, que guardan consistencia con el pensamiento de Henry Hazlitt, Peter Bauer o William Easterly, a quienes hemos citado ya en este blog. Las siguientes tres referencias extraídas de la síntesis del profesor Rallo pueden ser de interés a nuestros lectores:

El dilema clave de la ayuda exterior es que, cuando existen las condiciones para que un país se desarrolle, la ayuda al desarrollo no es necesaria. Cuando, en cambio, las condiciones locales son hostiles para el desarrollo, la ayuda no sirve de nada y, de hecho, puede hacer daño si contribuye a consolidar esas condiciones locales.” […]

“Lo que debemos hacer para acabar con la pobreza es cerciorarnos de que no estamos impidiendo activamente a los países pobres que dejen de serlo. Debemos permitir que la gente pobre salga adelante por sus propios medios y, más en concreto, debemos dejar de hacer todo aquello que les impide lograrlo. Las generaciones anteriores que han logrado salir de la pobreza muestran que es posible conseguirlo y que existe un camino adecuado para ello. La ayuda exterior, paradójicamente, es una de las muchas cosas que estamos haciendo que impiden a los países pobres dejar de serlo: especialmente en África subsahariana, donde la ayuda al desarrollo es tal que las instituciones locales y las opciones de prosperar a largo plazo.” […]

“La tarea más urgente para contribuir al desarrollo del Tercer mundo es deshacer el trabajo que han hecho todos aquellos que defienden más ayudas al desarrollo. Debemos persuadir a los ciudadanos del mundo desarrollado que la mayor parte de esa ayuda es dañina, que más ayuda sería todavía más dañina, y que lo mejor que podemos hacer por los pobres es dejar de darles ayuda al desarrolla de manera a gran escala.

VOLTAIRE , EJEMPLO DE TOLERANCIA – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLImaginemos el coraje que se necesitaba para enfrentar los atropellos inquisitoriales de la Iglesia: mientras se olía a carne quemada y se escuchaban los gritos de dolor de las torturas aplicadas a “herejes”, casi en el cuarto de al lado Voltaire (F. M. Arouet) escribía a favor de la tolerancia. Imaginen el odio que despertaba esta defensor del derecho y el respeto recíproco en todos los fanáticos religiosos que atropellaban con todo lo que tenían a su disposición para fabricar sumisos. Esto sucedía en pleno siglo xviii. Voltaire puso su noble granito de arena para frenar tanto desmán, por eso es que hasta hoy los fanáticos no le perdonan su valentía para, en soledad, hacer frente a tanto desatino.

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Los órdenes sociales evolutivos, Hayek habla de “cosmos” y “taxis”, órdenes espontáneos o creados

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Económico II (Escuela Austriaca) en Económicas UBA, vemos los distintos órdenes sociales, taxis y cosmos, como los plantea Hayek:

Hayek

“Denominaremos «orden» a un estado de cosas en el cual una multiplicidad de elementos de diversa especie se relacionan entre sí de tal modo que el conocimiento de una porción espacial o temporal del conjunto nos permite formular acerca del resto unas expectativas adecuadas o que por lo menos gocen de una elevada probabilidad de resultar ciertas 3.Es evidente que. en este sentido, toda sociedad debe gozar de un orden y que muchas veces ese orden existirá sin haber sido deliberadamente creado Como ha dicho un conocido experto en antropología social, ‘«el que en la vida comunitaria existe un cierto orden, coherencia y regularidad es algo obvio; de otra manera, ninguno lograríamos ejercer una actividad normal ni satisfacer nuestras más elementales necesidades» .

Al vivir en sociedad y tener que cubrir la mayor parte de nuestras necesidades mediante diversas formas de mutua cooperación, es evidente que, por lo que respecta al ajeno actuar, el logro de nuestros propósitos dependerá de la coincidencia de nuestras expectativas con la realidad. Es tal coincidencia lo que refleja la existencia del orden social; descubrir cómo surge será el tema que nos ocupará de modo inmediato. La primera y casi inevitable respuesta que nuestros hábitos de pensar antropomórfico sugieren al respecto es que todo orden ha de ser fruto del designio de alguna mente’. Debido a ello, el concepto de orden no resulta muy popular entre los partidarios de la libertad, gozando en cambio de especial predicamento entre las gentes de inclinación autoritaria. El orden” social, según este enfoque, ha de basarse en la relación de mando y obediencia, es decir, en la existencia de una estructura en la que la voluntad del superior, y en última instancia la de una sola autoridad suprema, ha de determinar lo que a cada uno corresponde hacer.”

“Diversos son los términos que cabe utilizar para describir cada una de dichas clases de orden. El orden creado que hemos denominado exógeno u ordenación puede también ser calificado de estructura, orden artificial u organización, término este último especialmente adecuado cuando se trata de un orden social dirigido. Por su parte, el orden autógeno o endógeno queda debidamente especificado mediante la expresión orden espontáneo. El griego clásico tuvo la fortuna de disponer de vocablos diferentes para designar estos dos tipos de orden taxis para el creado (por ejemplo, el orden de batalla, y kosmos para el espontáneo (término que originalmente aludía al adecuado orden de un Estado o de una comunidad).”

“No resulta exagerado afirmar que las ciencias sociales nacen y se nutren del descubrimiento de la existencia de estructuras ordenadas que, aunque sean consecuencia de una actividad plural, no son resultado del designio humana. Esto es algo universalmente admitido hoy en día en diversos campos de la investigación científica. Aunque durante mucho tiempo se haya creído que hasta el lenguaje y la moral tenían que haber sido «inventados» por alguna mente genial, en la actualidad todo el mundo reconoce se trata tan sólo del resultado final de procesos evolutivos cuyos efectos nadie previó ni proyectó. En otras esferas científicas, sin embargo, cunde todavía la suspicacia ante la idea de que en los modelos sociales pueda presentarse un orden que no sea consecuencia de deliberada intervención. En la esfera económica, en particular, la famosa frase de Adam Smith relativa a la «mana invisible» sigue siendo vilipendiada; y, sin embargo, se trata de una expresión mediante la cual, en el lenguaje de su tiempo, dicho autor intentó expresar el hecho de que cada ser humano se ve obligado a contribuís al logro de fines que no entraba en su ánima colmar , Sí numerosos reformadores políticos siguen perorando contra el caos en que se debate la actividad económica, en la que tan sólo desorden perciben, ello se debe en parte a su incapacidad de concebir la existencia de un orden que no es producto de la creación deliberada, y en parte también a que, a su modo de ver, todo orden ha de pretender siempre algún conjunto de concretos fines, característica ésta que necesariamente ha de ser ajena al orden espontáneo.”

Angus Deaton, Premio Nobel de Economía 2015

Angus_DeatonAngus Deaton, Profesor de Economía en Princeton, recibió el Premio Nobel 2015 por sus estudios sobre pobreza y desarrollo. Seguramente se escribirá mucho en los próximos días sobre sus aportes, pero quiero aprovechar este espacio para compartir cinco cosas. En primero y segundo lugar, las columnas de Peter Klein y Alex Tabarrok.

En tercer lugar, el acceso a sus publicaciones.

En cuarto lugar, su reseña del libro de William Easterly, La Tiranía de los Expertos cuyo resumen traducido al español dice lo siguiente.

La Tiranía de Expertos de William Easterly es un himno a la libertad, a la democracia y a los derechos de los pobres. Se condena con razón la ‘ilusión tecnológica’ de que el desarrollo es un problema de ingeniería; no es un problema político que puede ser resuelto por expertos, sobre todo por expertos externos. Mientras que la Tiranía es fuerte en su denuncia de expertos inapropiados, es menos fuerte en explicar su función. Aunque el grado de conocimiento es a menudo exagerado, no somos completamente ignorantes acerca de los efectos de las políticas, sobre todo de las políticas perjudiciales. De hecho debemos defender los derechos de los pobres y su plena participación en un Estado democrático. Pero es demasiado optimista creer que los derechos y la democracia por sí mismos garantizan el crecimiento y la prosperidad, y es ilusorio pensar en el argumento de que los derechos y la democracia son a la vez necesarios y suficientes para la salud de la población.

Y por último, un artículo de Juan Carlos De Pablo sobre los economistas y el Premio Nobel que nos autorizó compartir aquí, pero que fuera publicado originalmente en CONTEXTO; Entrega N° 1.364; Setiembre 28, 2015. La compilación de citas de distinas economistas distinguidos con el Nobel no puede ser más oportuna.

ECONOMISTAS: INFORMALIDAD EN UN MOMENTO DE GLORIA – Por Juan Carlos De Pablo

 El premio Nobel no cumple el requisito fundamental planteado por Vilfredo Pareto para indicar que un hecho mejora el bienestar de una sociedad. Porque hace felices a una, 2 o a lo sumo 3 personas, pero simultáneamente entristece a varias docenas de seres humanos. Paul Anthony Samuelson.

Mientras esperamos el 12 de octubre próximo, para saber quién, o quiénes, obtendrán el premio Nobel en economía 2015, repasemos lo que dijeron algunas de las 75 personas que ya lo recibieron, cuando tuvieron que decir algunas palabras (en alrededor de 4 minutos), en el banquete con el que fueron agasajados.

Ordené las aseveraciones elegidas en base al año en que fueron pronunciadas.

“Es una gran pena y desilusión que [Ragnar Anton Kitter] Frisch, también galardonado este año, no nos pueda acompañar porque se rompió una pierna” (Tinbergen, 1969).

“Consejos para conseguir un premio Nobel. 1) Tenga buenos profesores; 2) tenga buenos colegas, colaboradores y compañeros de clase; 3) tenga buenos estudiantes; 4) lea los trabajos de los grandes maestros; y 5) tenga suerte” (Samuelson, 1970).

“El premio Nobel en economía le confiere al galardonado autoridad que no posee. Propongo que quien lo recibe realice un juramento de humildad, similar al que realizan los médicos” (Hayek, 1974).

“No sólo no hay tal cosa como un almuerzo gratis, sino que tampoco existe un premio gratis. El galardonado se convierte instantáneamente en un experto en las cuestiones más diversas. Radios y TV de todo el mundo me consultaron desde cómo curar el resfrío hasta sobre una carta referida al mercado bursátil firmada por el presidente Kennedy” (Friedman, 1976).

“El economista equilibrado es un ser humano normal que tiene su corazón a la izquierda, su actividad diaria a la derecha y su cabeza clara y reflexiva en el centro” (Meade, 1977).

“Los economistas no hacemos lo que tenemos que hacer para generar amigos. Los únicos verdaderos amigos que tenemos son algunos eventos nefastos; inflación, desempleo y momentos difíciles” (Schultz, 1979).

“A los economistas nos responsabilizan por los fracasos de las políticas económicas, pero a los físicos no los responsabilizan cuando un meteorito cae en la Tierra; a los químicos no los responsabilizan por el mal uso de los venenos; y a los médicos no los responsabilizan por las epidemias” (Stigler, 1982).

“Desde que el teléfono sonó en mi casa, a las 7 de la mañana del 15 de octubre [de 1985], tanto la vida de mi esposa Serena como la mía se transformaron por completo, y vivimos en un estado de exaltada borrachera. Por eso, a los futuros galardonados, les recomiendo vestirse antes de recibir el crucial llamado telefónico, y tener preparada la conferencia Nobel incluso antes de vestirse” (Modigliani, 1985).

“Ganar el premio Nobel es una experiencia única. Me siento como un ciego en un campo nudista” (Buchanan, 1986).

“En las últimas 7 semanas, desde que se supo que me habían otorgado el premio Nobel, me pidieron que resolviera los problemas económicos de Estados Unidos, Noruega, Suecia, Alemania, Israel, España, Portugal, Argentina, Brasil, México, Filipinas, China, Japón y Corea. Como ustedes comprenderán, conozco las respuestas a todas las preguntas” (Solow, 1987).

“Sostengo que los bancos centrales deben circunscribirse a luchar contra la inflación, pero delante de los funcionarios del Banco de Suecia no quiero discutir en este momento, recordando que cuando Voltaire, en su lecho de muerte, fue visitado por un sacerdote para que renunciara al Demonio, rechazó el consejo porque `éste no es el momento para generar nuevos enemigos´” (Lucas, 1995).

“El modelo que desarrollamos con Myron Scholes es muy popular en el mundo financiero, pero no lo pensamos con un objetivo de aplicación” (Merton, 1997).

“Cuando buscaba universidad recibí los siguientes consejos: 1) andá a la que te otorga la mejor beca; 2) andá a la mejor, y pedí prestado todo el dinero que necesites; y 3) casate con una chica rica y que te mantenga. Seguí el segundo consejo y me fui a estudiar al MIT” (Mundell, 1999).

“El análisis económico es como las carpas inflables que albergan a las canchas de tenis cuando rigen condiciones climáticas inhóspitas. Están totalmente sostenidas por aire pero el aire está direccionado en base a cierto objetivo, y es el resultado de un diseño cuidadoso y un mantenimiento sistemático del equipo mecánico, que provee estabilidad y forma” (Mc Fadden, 2000).

“Gracias a Benjamin Franklin, porque dijo `lo que me digas lo voy a olvidar, lo que me enseñes lo voy a recordar, y lo que me involucre lo voy a aprender’” (Smith, 2002).

“En materia de investigación, mi descubrimiento más importante fue mi esposa Viviana. Hemos tenido una magnífica vida” (Phelps, 2006).

“Robert Kennedy dijo: `algunas personas ven las cosas como son y preguntan por qué, yo sueño con cosas que nunca fueron y pregunto por qué no´. Quiere decir que, de corazón, era un economista, porque distinguía entre el análisis económico positivo y el normativo” (Maskin, 2007).

“Newton dijo que uno puede ver lejos cuando se apoya en los hombros de los gigantes. Agrego que los científicos somos como los acróbatas, que suben a una gigantesca pirámide humana. Nos interesan aquellos cuyos hombros tocamos, quienes nos ayudaron a subir y también aquellos que subirán más alto que nosotros” (Roth, 2012).

“John Maynard Keynes dijo que será espléndido el día que los economistas lleguen a ser humildes como los dentistas. Nos parecemos más a los meteorólogos y a los doctores, pero que no hayamos pronosticado, o prevenido, la crisis de 2007, igual nos tiene que hacer humildes” (Tirole, 2014).

 

Alberto Benegas Lynch (h): ¿Otra vez la misma historia?

A veces citamos dichos sin prestarles la debida atención. Por ejemplo “para novedades, los clásicos”. En este sentido es de gran provecho atender las enseñanzas de Cicerón que comienzan por sostener que “si no se estudia historia estaremos condenados a repetir errores”, es decir, a tropezar con la misma piedra lo cual alude a muchos aspectos pero en esta oportunidad quiero detenerme en uno que resulta crucial.

Es claro que el sistema político hace agua por los cuatro costados. Me refiero a la degradación de la democracia para convertirla en un adefesio al asimilarla a las mayorías ilimitadas sin otro contenido de ninguna naturaleza. Y esto no solo ocurre en países como Venezuela, Argentina, Ecuador, Bolivia o Nicaragua, ocurre en Europa, problema no circunscripto al extremo de Grecia sino a otros países y que, otra vez en el continente americano, también incluyen a Estados Unidos que han traicionado los valores y principios de los padres fundadores del otrora baluarte del mundo libre con endeudamiento colosal, gastos públicos siderales y reglamentaciones asfixiantes en medio de ausencias del debido proceso y resguardo de las libertades individuales.

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Argentina 2015: ‘Après nous le déluge’ o como dijo Keynes, ‘en el largo plazo estamos todos muertos’

En Junio de 1959, Ludwig von Mises dictó seis conferencias en Buenos Aires. Éstas fueron luego publicadas y las consideramos con los alumnos de la UBA en Derecho. Su cuarta conferencia se tituló, precisamente “Inflación”. Mises comenta:

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“Una de las mayores inflaciones en la historia ocurrió en el Reich Alemán después de la Primera Guerra Mundial. La inflación no fue tan importante durante la guerra; fue la inflación después de la guerra lo que provocó la catástrofe. El gobierno no dijo: ‘Estamos avanzando hacia la inflación’ El gobierno simplemente tomó dinero prestado, muy indirectamente, del banco central.

El  gobierno no tenía que preguntar cómo el banco central encontraría y entregaría el dinero. El banco central simplemente lo imprimió. En la actualidad las técnicas para realizar la inflación se complican por el hecho que existe el dinero de chequera. Supone otras técnicas, pero el resultado es el mismo. De un plumazo el gobierno crea dinero por decreto (fiat money), aumentando así la cantidad de dinero y crédito. Simplemente el gobierno emite una orden, y el dinero por decreto aparece.

Al gobierno no le preocupa, al principio, que algunas personas pierdan, no le preocupa que los  precios se vayan para arriba. Los legisladores dicen: ‘¡Este es un sistema maravilloso!’ Pero este sistema maravilloso tiene una debilidad fundamental: no puede durar. Si la inflación pudiera seguir eternamente, no tendría sentido indicar a los gobiernos que no deben inflar la cantidad de dinero. Pero la verdad sobre la inflación es que, tarde o temprano, debe terminar. Es una política que no puede durar.

En el largo plazo la inflación termina destruyendo la moneda; se llega a una catástrofe, a una situación como la Alemania en 1923. El 1º de Agosto de 1914 el valor del dólar era de cuatro marcos y veinte pfennings. Nueve años y tres meses más tarde, en Noviembre de 1923, el valor del dólar era 4,2 trillones de marcos. En otras palabras, el marco no valía nada, nunca más tuvo algún valor.

Hace algunos años, un famoso autor, John Maynard Keynes, escribió: ‘En el largo plazo, estamos todos muertos’ Tengo el pesar de decirles que esto ciertamente es verdad. Pero la pregunta es ¿cuán corto o largo será el corto plazo? En el Siglo XVIII existió una famosa dama, Madame de Pompadour, a quien se le atribuye el dicho: ‘Après nous le déluge’  (‘Después de nosotros el diluvio’) Madame de Pompadour tuvo la suerte de morirse en el corto plazo. Pero su sucesora en el puesto, Madame du Barry, sobrevivió el corto plazo y fue guillotinada en el largo plazo. Para mucha gente el ‘largo plazo’ rápidamente se convierte en el ‘corto plazo’ – y el mayor tiempo que continúe la inflación, más rápido se cumplirá el ‘corto plazo’.

¿Cuánto puede durar el ‘corto plazo’? ¿Durante cuánto tiempo puede un banco central continuar con la inflación? Probablemente todo el tiempo que la gente continúe convencida que el gobierno, tarde o temprano, pero ciertamente no demasiado tarde, dejará de imprimir dinero y de ese modo detendrá la reducción del valor de la unidad de moneda.

Cuando la gente no crea más en ello, cuando se den cuenta que el gobierno seguirá y seguirá sin intención alguna de detenerse, entonces comenzarán a entender que mañana los precios serán más altos que hoy. Entonces comenzarán a comprar a cualquier precio, haciendo que los precios suban a tales alturas que el sistema monetario se destroza.”

LOS ESTADOS NACIÓN, LOS NACIONALISMOS Y EL ODIO A LOS INMIGRANTES

Cual marciano recién aterrizado, pero basándome en Ludwig von Mises (¿habrá sido él uno de ellos? :-)) ) insistí muchas veces en las ventajas económicas de la libre entrada y salida de capitales y de personas. Por supuesto que Donald Trump está equivocado en creer que la economía norteamericana se resentirá por la libre entrada de mexicanos, por supuesto que la Unión Europea está totalmente equivocada en su política de fronteras cerradas, porque pierden desarrollo y productividad; por supuesto que con una economía libre, cada persona es una fuente de producción, no un problema, y por supuesto que los estados providencia no han hecho más que agudizar el problema, al establecer una torta fija de redistribución que, por supuesto, es un juego de suma cero, como mucho: más para uno, menos para otro.

He señalado muchas veces, también, la contradicción de los que son partidarios de esas políticas intervencionistas y estatistas y luego reclaman solidaridad para inmigrantes y refugiados, al no darse cuenta de que producen precisamente las causas por los cuales todas esas personas quedan excluidas de la sociedad que intentan habitar.

Por supuesto que todo esto es difícil de entender y que además hay grupos de presión que no tienen ningún interés de entender nada, entre los cuales empresarios y sindicalistas son los peores.

Pero hay un problema más grave.

Después de la creación constructivista de los estados-nación del iluminismo, se produce (pocos los han visto, entre ellos, autores tan dispares como Feyerabend y Fromm (1)) una vuelta de campana con respecto a lo sagrado y fundamental en las sociedades. El problema de la cristiandad medieval no fue lo sagrado de la religión, como el problema del agua no es la humedad: el problema fue la relación casi solamente instrumental del “príncipe secular” a la autoridad religiosa. Pero, cuando después de siglos agitados se impone la secularización de la Revolución Francesa, el problema es peor. Como medios para lograr la unidad nacional bajo la secularización, se crean los símbolos nacionales: las banderas, los himnos, y toda la liturgia secularizada que los acompaña. Y a todo ello se lo “sacraliza”: se lo hace intocable. El pecado mortal, ahora, es no respetar esos símbolos que cumplen ahora el rol que cumplía antes la unidad religiosa. Claro, que la religión sea sagrada es, como dijimos, que el agua sea mojada, pero que esos símbolos NO religiosos sean sociológicamente sagrados no fue precisamente una evolución.

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Problemas que afectan a los negocios internacionales: ¿qué debería hacer Google en China?

Los alumnos de UCEMA tienen que leer un texto donde se tratan problemas que afectan a los negocios internacionales, los que plantean difíciles dilemas éticos. En particular, se considera el caso de Google y los problemas que este buscador ha tenido en China donde se le planteó el difícil problema de hacer frente a la censura impuesta por el gobierno de ese país en el buscador local. Esto es, Google desarrolló un buscador en mandarín Google.cn, en el cual no se podía acceder a los cientos de páginas que sí pueden accederse del sitio Google.com, para temas tales como el grupo Falun Gong o temas relacionados con el Tibet.

¿Cómo responder? ¿Hay que rechazar el intento de censura corriendo el riesgo de perder acceso a ese país? Sostener un principio contra la censura diría que eso es lo que hay que hacer, pero alguien bien podría argumentar que irse es peor, porque entonces los chinos van a tener menos acceso a todo tipo de informaciones. En fin, el dilema era parecido al que tenían ciertas empresas internacionales en la Sudáfrica del apartheid. Algunas empresas no aceptaban discriminar, pero aun así recibían fuertes presiones para irse del país. Si se iban, aquellos discriminados en otros empleos perderían estos, si se quedaban al menos había algunos lugares donde era tratados como corresponde.

Ahora los problemas continúan. Este lunes, el New York Times publica un artículo sobre el mismo tema.

Dice así:

“Como parte de una amplia campaña para reforzar la seguridad interna, el gobierno chino ha bajado una cortina más oscura sobre las comunicaciones por Internet en las últimas semanas, una situación que ha hecho más difícil a Google y sus clientes hacer negocios.”

El artículo menciona algunas cosas que Google ha hecho para superar estos inconvenientes:

“Aun cuando Google y otras grandes compañías tecnológicas han realizado un fuerte lobby para suavizar las restricciones, el control de Beijing sobre las multinacionales se ha hecho más amplio.”

“Los problemas de Google en China han estado creciendo durante estos años. La empresa cerró sus servidores en China continental en Marzo de 2010 para evitar la censura dirigiendo a los usuarios hacia resultados no filtrados de sus servidores en Hong Kong. El gobierno chino comenzó entonces a bloquear intermitentemente los servidores en Hong Kong, en particular impidiendo el acceso a un sitio por unos 90 segundos si un usuario trataba de ingresar cualquier cosa con una lista de caracteres chinos prohibidos, incluyendo algunos con los nombres de líderes nacionales y algunas palabras en inglés.”

“Google comenzó a encriptar las búsquedas de los usuarios en todo el mundo a comienzos de este año, en parte en respuesta a la información que diera a conocer el contratista de la NSA, Edward Snowden sobre la vigilancia del gobierno de los Estados Unidos. Este cambio de Google, utilizando direcciones de Internet que comienzan con ‘https’, ha hecho más difícil a los censores chinos determinar quién estaban realizando las búsquedas que ellos desalientan.”

“Pero el gobierno chino respondió el 29 de Mayo bloqueando virtualmente todo acceso a las páginas de Google en lugar de solo imponer la demora de los 90 segundos cuando se encontraban términos prohibidos. Los expertos interpretaron ese avance como una precaución ante el 25 aniversario de la represión en la Plaza de Tian-anmen del 4 de Junio. Pero el bloqueo ha persistido desde entonces.”

¿Qué otra cosa podría hacer Google al respecto? ¿Debe asumir que tiene que cumplir las normas locales y aceptar la censura? ¿Debe buscar caminos como para que los chinos puedan acceder libremente a Internet como parece que ha estado haciendo? ¿Debe cerrar sus operaciones e irse?

Por lo que sale en el artículo creo que la posición de Google es correcta. Tiene que respetar la legislación y las normas locales pero debe expresar claramente su desagrado por la censura imperante, y tiene que buscar la forma para que sus usuarios puedan tener un acceso libre a toda la información en Internet. SI no es con los servers en Hong Kong, con búsquedas encriptadas, y si todo eso es controlado, buscar otras formas de lograrlo.

Los chistes de economistas sobre sí mismos

EscuderoGeneralmente no reeditamos notas de los diarios en este blog, pero me parece que esta columna de Walter Sosa Escudero en La Nación vale la pena.

Los chistes de profesiones se basan en exagerar alguno de sus peores hábitos. Así, los abogados son caricaturizados como viles negociadores, los físicos como socialmente inadaptados (como en la genial serie The Big Bang Theory) y los artistas como esnobs. ¿Y por casa cómo andamos? Los economistas pronosticamos muy mal ,tanto que la economía «se inventó para que la meteorología parezca exacta». Solemos discrepar en forma considerable en cualquier tópico -dicen que diez economistas tienen once opiniones diferentes- o confiamos inocentemente en modelos absurdos (un economista busca las llaves junto a un farol y no a dos cuadras donde las perdió, «porque debajo del farol hay mejor luz»).

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SMP: Financial bubbles and macroprudential policy

Columna en SMP sobre política monetaria y burbujas financieras.

In the field of monetary policy, there is one question that must necessarily be addressed: what should a central bank do in light of a financial bubble? Should it try to burst the bubble as soon as it arises or engage in damage control after a financial crisis occurs?

Personally, I don’t think that there is any one answer to this question- it would depend on too many variables. But there’s one solution that central bankers might consider: not creating bubbles in the first place. After all, bubbles don’t fall from the sky: for financial bubbles to occur, monetary policy must deviate from monetary equilibrium

Seguir leyendo en Sound Money Project.