UN LIBRO PARA EL MOMENTO – Por Alberto Benegas Lynch (h)

BoazAcaba de publicarse The Libertarian Mind como una actualización de otro también de David Boaz, ahora editado por Simon & Schuster. Cuando se traduzca al castellano habría que titularlo La mente liberal, expresión esta última que afortunadamente mantiene su sentido original fuera de Estados Unidos país en el que, de un tiempo a esta parte, el término ha sido expropiado por el estatismo a pesar de que algunos académicos estadounidenses la mantienen en sus escritos y no se rinden a esta tergiversación lingüística.

La obra no puede ser más oportuna puesto que analiza los temas más relevantes que son inherentes a una sociedad abierta (para recurrir a terminología popperiana). Abre su libro con una ráfaga intensa de optimismo en la comprensión y difusión de las ideas liberales en el sentido clásico de la expresión, en sentido original del término que el mismo autor nos recuerda: el bautismo del liberalismo convertido en sustantivo por vez primera en las Cortes de Cádiz de 1812 ya que antes se lo utilizaba como adjetivo para indicar generosidad.

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Liquidez bancaria y letras reales: Comentario de J. R. Rallo

En un reciente post Juan R. Rallo ofrece comentarios y respuestas a mi post en Sound Money Project sobre liquidez bancaria y letras reales. Siguiendo el mismo orden que Rallo, mis comentarios y reacciones a continuación.

Los bancos no manejan stocks, sino flujos

Mi comentario en este punto hace referencia a que un banco que toma préstamo a corto plazo continuamente en el tiempo puede extender prestamos a largo plazo. Esa administración es parte central de la actividad bancaria. Si espero un depósito por 100$ en el primer año y otro por 100$ en el segundo año, ambos por un plazo de un años, entonces al recibir el primer depósito puedo extender un préstamo de 100$ a dos años (dejando de lado, para simplificar, intereses). Esto es a lo que se refiere mi comentario sobre administración de flujo y no stocks.

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UNA TEORÍA PRAXEOLÓGICA DE LA EMPRESA: ENTREVISTA A LEONARDO RAVIER

LeoLeonardo Ravier es doctor en Economía, autor y co-autor de varios libros, docente invitado en diferentes universidades y escuelas de Iberoamérica y Europa, coach y conferenciante internacional, que integra de manera interdisciplinaria la economía, el management y el coaching a través de los principios de la ciencia de la acción humana (praxeología), desde los cuales aporta una visión particular al desarrollo y desempeño individual, de equipos, institucional y social. Esta entrevista pudimos concretarla apenas unos días después de la defensa de su tesis doctoral.

Adrián Ravier: Muchas gracias por acceder a esta entrevista. Cuéntanos brevemente, qué campo de estudio enmarca tu tesis doctoral y en qué consistió tu contribución.

Leonardo Ravier: La tesis es un repaso del análisis histórico del pensamiento económico desde la perspectiva austriaca y enfocado en la empresarialidad a partir del cual deduzco unos principios generales que permitan dar cuenta de la verdadera naturaleza de las firmas. Es decir, es un abordaje praxeológico en el terreno de la teoría de la firma.

La contribución consiste básicamente en haber mostrado la ausencia de una teoría praxeológica de la firma dentro de la tradición de la Escuela Austriaca de Economía, la incorporación o delimitación de un nuevo campo científico que acuñé con el nombre de sinergasia (que en griego significa “trabajo” o “acción” “conjunta”) y que se refiere al estudio o ciencia de la cooperación o asociación humana, y la descripción de trece principios generales y praxeológicos que entiendo que nos permite construir dicha teoría praxeológica de la firma. En definitiva, la contribución implica abrir un campo nuevo de estudio praxeológico-cataláctico con consideraciones teóricas generales que pretendo, a su vez, ir desarrollando y extendiendo próximamente.

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SMP: Prudential banking versus real bills doctrine

¿Deben los bancos comerciales seguir la real bills doctrine? Breve comentario en Sound Money Project sobre el intercambio entre J. R. Rallo y Larry White.

So what then is a real bill? A real bill is a bill that is backed by a real good. If I produce bread, for instance, then as a producer I can issue a bill payable on a date after I expect to have sold the bread, which is still under production. Banks, under such a doctrine, should then constrain themselves to invest in this type of bills. In so doing, they would only offer credit to real market activities.

Following a recent interview, Juan R. Rallo and Lawrence H. White engaged in an interesting exchange about this issue (see here, here, and here.) Rallo argues that the RBD is a prudential banking policy- in short, that banks under free banking should follow a version of the RBD to maintain monetary stability or, more precisely, to avoid discoordination by borrowing short and lending long. This is problematic, the argument goes, because the market loses liquidity: one bank can gain liquidity by selling a long-term mortgage, for instance, at the expense of someone else losing liquidity as well.

Let me offer a few critical comments to what is my best understating of what is being argued.

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Garrison: sobre-consumo y ahorro forzoso en la Teoría del Ciclo Económico de Mises y Hayek

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Económico II (Escuela Austriaca) de la UBA, vemos la teoría austríaca del ciclo económico como la comenta y desarrolla Roger Garrison en el artículo: SOBRE-CONSUMO Y AHORRO FORZOSO EN LA TEORÍA DEL CICLO ECONÓMICO DE MISES-HAYEK, Revista Libertas XII: 43 (Octubre 2005):

“La teoría del ciclo económico desarrollada por Ludwig von Mises y Friedrich A. Hayek en el período de entre guerras, es la teoría del auge insostenible. Respondiendo a las políticas de crédito barato del Banco Central, la economía puede encontrarse a sí misma en un camino de crecimiento que resulta inconsistente con las realidades económicas subyacentes.1 Las tensiones internas en las fuerzas de mercado que guían las decisiones de consumo y de inversión eventualmente precipitan una recesión.

Esta comprensión del proceso de mercado que lleva a la economía a través de auges y recesiones apareció poco a poco y en una progresión sucesiva en los escritos de Mises y Hayek. Mises primero le dio a la teoría su identidad austríaca en su trabajo Teoría del Dinero y del Crédito (1912. pp. 357-366). Claramente, la teoría emerge como una combinación de la dinámica de la tasa de interés introducida por el economista sueco Knut Wicksell y la Teoría Austríaca del capital delineada por Carl Menger y desarrollada por Eugen von Böhm-Bawerk. (La divergencia entre la tasa de interés de mercado y la tasa natural causa una malasignación de recursos en la secuencia temporal de etapas de producción.) Las “tensiones internas”, que se hacen más pronunciadas en el momento más elevado del ciclo, se manifiestan en el relato original de Mises como “contra-movimientos” en los precios de los bienes de consumo relativos a los precios de los bienes de producción. Estos precios relativos caen durante el auge pero eventualmente suben, provocando los correspondientes contra-movimientos de recursos y marcando la transición de la economía del auge a la recesión.

A mediados de los años 1920, Hayek aplicó la teoría misiana al auge fomentado por la política en los Estados Unidos. Pero habiendo sido persuadido por Gottfried Haberler de que la formulación inicial de Mises de la teoría era demasiado esquemática para servir a este propósito, Hayek (1984, pp. 27-28) agregó una nota al pie de mas de 500 palabras que dio inicio a su propia versión de la teoría de Mises.2 Los contra-movimientos en el relato de Hayek toman la forma de movimientos en la demanda de materias primas en las etapas iniciales de la producción. Cuando la tasa de interés es artificialmente baja, esta demanda se fortalece, pero debido a limitaciones finales de recursos y demandas en otros lados, debe eventualmente declinar.

Como un punto clave analítico en el desarrollo de la Teoría Austríaca provino de las conferencias de Hayek en la London School of Economics en 1931 y su introducción de un instrumento gráfico para describir los efectos de un cambio en la tasa de interés en la asignación intertemporal de recursos. El triángulo hayekiano presentado en la Figura 1 rastrea la relación entre (1) la producción para consumo en la economía y (2) la dimensión temporal del proceso de producción del cual esta producción emerge. Esta relación no es fijada por consideraciones tecnológicas sino más bien puede variar por cambios en las preferencias intertemporales. Su variación también puede ser inducida –aunque no para beneficio de la salud macroeconómica de largo plazo– por el Banco Central.

En su aplicación más simple, los dos lados de este triángulo rectángulo miden el consumo y el correspondiente tiempo de producción (reconocido en el número de etapas de producción) para una economía que ha alcanzado su equilibrio intertemporal. Una instancia primitiva de este equilibrio intertemporal y de los cambios potenciales en ella puede ser ilustrada por un Robinson Crusoe quien por cierto tiempo se contenta con sostenerse a sí mismo pescando con la ayuda de algún pequeño equipo o sin él. Es posible una mayor producción de pescado pero solamente de Crusoe tiene la voluntad de tomar cierto tiempo de su pesca para elaborar una red y posiblemente un bote. La producción para consumo tendría que caer mientras que el proceso de producción es mejorado. Una vez que el nuevo proceso, más capital intensivo (y más extendido en el tiempo) es completado, sin embargo, el nivel de producción crecerá sobre su nivel inicial. El nuevo equilibrio intertemporal puede ser descripto por un triángulo hayekiano con un mayor lado de consumo, representando más peces, y un más largo lado de producción temporal, representando el incremento en el tiempo utilizado manteniendo el nuevo proceso de producción.

El triángulo hayekiano puede ser aplicado generalmente a toda la macroeconomía, una situación en la cual las decisiones de restringir el consumo corriente de forma tal de permitir gozar de mayores niveles de consumo más adelante y las decisiones de alterar los procesos de producción son realizadas por distintos grupos de individuos. Las decisiones de ahorro del primer grupo afectan las decisiones de inversión del segundo grupo a través de los movimientos en la tasa de interés. Una decisión por parte de los individuos que obtienen ingresos de ahorrar más deprime la tasa de interés. Y con una menor tasa de interés, la inversión crece. Esto surge claramente de la teoría de los fondos prestables pre-keynesiana, una teoría sobre la que descansaron mucho Mises y Hayek en sus teorías. No obstante, es único en la Teoría Austríaca el cambio en la conformación intertemporal de las inversiones. Una reducción de la tasa de interés producto de mayor ahorro favorece las inversiones en las etapas relativamente tempranas de la producción. Más aún, el incentivo para trasladar recursos de las actividades en etapas tardías a aquellas en etapas tempranas es reforzado por un pronunciado efecto derivado de la demanda que opera en las estapas tardías: la menor demanda de bienes de consumo, esto es, de productos en la etapa final de producción, se traslada a una reducida demanda de recursos utilizados en las etapas que son cercanas temporalmente a esta etapa final.

Durante la reestructuración de capital, la macroeconomía es descripta por un triángulo hayekiano cuyo lado de consumo se acorta y cuyo lado de producción temporal se alarga. El efecto final de una mayor inversión –y, muy importante, la configuración alterada de las actividades de inversión– es trasladar la producción de consumo hacia adelante en el tiempo. Es precisamente a través de estos ajustes en vista del menor consumo corriente y de la menor tasa de interés que la economía de mercado, según los austríacos, puede hacer que las decisiones de inversión se encuentren alineadas con las preferencias intertemporales modificadas. Asimismo, las medidas políticas del Banco Central pueden distorsionar el proceso de ajuste, “forzando” una conducta que difiere de las preferencias intertemporales.

– See more at: http://bazar.ufm.edu/#sthash.SBNTDljx.dpuf

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WP: Putting Capitalism back into Capital

Working paper junto a Peter Lewin donde una vez más trabajamos con la interesección entre finanzas y teoría del capital. En esta ocasión ponemos la atención en un intercambio entre Hodgson y Braun sobre la importancia de entender «capital» con un punto de vista financiero.

En nuestro paper seguimos la recomendación en general del Hodgson y Braun pero extendemos su aplicación haciendo uso de conceptos financieros como duration.

Abstract

We agree with the recommendations of Hodgson (2014) and Braun (2015) to shift the focus away from capital as physical production-goods back to the common-sense and historical understanding of capital as money-borrowed for the purpose of acquiring productive resources to produce value. Much controversy, obscurity and confusion might have been avoided with this focus. The colloquial understanding of capital as financial-capital is to preferred to thinking of capital as a collection of physical things. A consideration of the role of time in production brings one to the realization that capital is the result of a process of evaluation, the result of ‘capital-accounting’. It is the ability to use capital-accounting that is in large part responsible for the phenomenal success of capitalism. Productive physical resources are all capital-goods, or preferably production-goods. They are different types of production-goods, human or non-human, and constitute a stock of potential value over time.

Acceder al paper en SSRN.