Cruzando el río por un Nobel – Por Gonzalo Macera

Baumol-KirznerDesde que Thomson Reuters predijo que Israel M. Kirzner y William Baumol son serios candidatos a quedarse con el Premio Nobel de Economía 2015 por sus aportes a la empresarialidad, muchos medios y blogs se hicieron eco de la noticia. Las notas de Todd Zywicki en el Washington Post o la de Art Carden en Forbes, así como el post de Peter Boettke en el famoso blog de economía Coordination Problem, son sólo una muestra de ello.
 
Desde lo esencial de la nominación podemos decir que es innegable que vivimos en tiempos en que la cultura del emprendedor ha tomado gran relevancia pública, donde incluso diversos gobiernos apoyaron activamente los semilleros de innovación, carreras con enfoques al respecto y para muchos la consideración del emprender, no ya como sueños de trasnoche, sino como una alternativa válida y seria a los trabajos tradicionales.

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Novela dentro de la novela – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLEl último escrito de Valdimir Nabokov fue El original de Laura que no pudo completar antes de morir y le pidió a su mujer que quemara el manuscrito, lo cual no se atrevió a hacer cuando se produjo el desenlace fatal y, en cambio, delegó en su hijo la faena, quien tampoco procedió en consecuencia y lo publicó reproduciendo las fichas que conservaba su padre bajo el argumento de la conjetura que su progenitor procedió como Kafka con Max Brod. Una extraña psicología que suponía que el encargo no se llevaría a cabo debido a que la persona indicada no tendría el coraje de incendiar, en este último caso, las tres obras encomendadas para las llamas. Situaciones en realidad sumamente extrañas desde la perspectiva psicológica: querer y no querer al mismo tiempo, ¿piromaniacos o bomberos? Si en verdad hubo autores que querían deshacerse de sus manuscritos ¿por qué no los destruyeron ellos mismos?

En realidad, el caso de Kafka no es el mismo que el de Nabokov puesto que en el primer caso el autor ya había completado las obras, mientras que en el segundo la indicación consistía en que el destino debía ser el fuego siempre y cuando la novela quedara inconclusa por su muerte (debida a un virus intrahospitalario que contrajo en una internación). De todos modos, queda el galimatías para eventualmente ser descifrado por psicólogos.

La referida novela póstuma e inconclusa de Nabokov consiste en una novela dentro de otra novela, una construcción también borgeana de bastante atractivo. Pero no es a esta narrativa a la que quiero aludir en esta nota sino a su formidable Curso de literatura rusa (sus clases en la Universidad de Cornell) que junto con Pensadores rusos de Isaiah Berlin estimo es lo mejor sobre la materia.

También en el curso de Nabokov hay “una novela dentro de una novela” en sentido figurado puesto que al dirigirse a los alumnos, describir autores y pensamientos varios, deja testimonio de su rechazo radical a los sistemas totalitarios. Sin duda no es el único escritor ruso que ha renegado con vehemencia de los sistemas donde prima la fuerza bruta y, por tanto, la negación de los derechos individuales. Lo han hecho de diferentes modos y en diferentes épocas, pero siempre con gran calado, Mandelstam, Herzen, Dostoyevski, Sakharov, Bukouvsky, Tolstoy, Solzhenistyn, Chéjov y tantos otros; unos contra el terror blanco, otros contra el terror rojo y ahora contra el estado gangsteril. En el caso de Tolstoy está implícito en sus célebres novelas, excepto en el segundo epílogo de La guerra y la paz donde se explicita pero muchos más expuestas sus ideas en Confessions y en The Kingdom of God is Within You.

Es largo de explicar pero Tolstoy siendo un muy aguerrido opositor a toda manifestación de poder político en una forma sumamente didáctica y enfática, se inclinaba por rechazar la institución de la propiedad con lo que su tesis necesariamente se derrumbaría. Consideraba que la propiedad derivaba de un inaceptable privilegio otorgado por los gobiernos sin percatarse del rol fundamental de esa institución en el contexto de su origen en el trabajo (véase Locke, Nozick y Kirzner en ese orden). Es que en verdad, en su país, en gran medida, efectivamente la propiedad la daba y la quitaba el poder político (hoy sigue igual en Rusia y en otros lares). Esta incongruencia no fue óbice para los magníficos razonamientos de Tolstoy que no son ni remotamente el caso del marxismo, inconsistencia aquella que no tuvieron autores como Dostoyevski sobre quien se conjetura influyeron los dos becados por Catalina la Grande a la cátedra de Adam Smith en Glasgow (Iván Tretyyakov y Seymon Desnitsky).

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Richard Ebeling: A 40 años del Nobel a Hayek

Se cumplen 40 años del premio Nobel a Hayek. Resumir las contribuciones de Hayek es en sí todo un desafío. Su trabajo es el de un genuino «scholar» (en lugar de «scientific») en el sentido de abarcar, conectar, y unir una gran variedad de temas en notable profundidad. Es difícil encontrar hoy día economistas no sólo con esa capacidad, sino con esa inclinación intelectual.

Richard Ebeling ofrece un fiel resumen de los temas más importantes tratados por Hayek.

Forty years ago, on October 9, 1974, the Nobel Prize committee announced that the co-recipient of that year’s award for economics was the Austrian economist, Friedrich A. Hayek. Never was there a more deserving recognition for one of the truly great free market thinkers of modern times.
The Nobel committee recognized his contributions, including “pioneering work in the theory of money and economic fluctuations and for [his] penetrating analysis of the interdependence of economic, social and institutional phenomena.”

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La dinámica del dólar blue

Dólar blueHace sólo un año, en el primer día hábil del mes de octubre, el dólar blue cotizaba a 9.60 pesos, según informa la prensa argentina. La escalada en el cierre de año y también en el primer mes de 2014 se aceleró hasta llegar a 13 pesos, el 23 de enero. Luego de bajar a 11.70, cerró enero a 12,75 pesos. El gobierno apuntó al mercado, y la baja fue contundente, llegando a 10.55 el 5 de marzo, pero desde entonces, casi de forma ininterrumpida, semana a semana, el dólar blue fue creciendo hasta casi tocar los 16 pesos a fines de septiembre. El mes de octubre, sin embargo, inició una baja que lo condujo a 14,70 pesos, algo que resulta incomprensible si se analizan las políticas o señales del gobierno en torno a las variables que impactan en este mercado.
Análisis del mercado blue
Como todo mercado, cuando uno quiere comprender su dinámica debe analizar la oferta y la demanda. La oferta de dólares blue es bastante restringida, y dada una clara tendencia a que exista en la Argentina escasez de la divisa, la oferta de dólares en el mercado informal tiende a ser atesorada, lo que implica que es retirada del mercado, al menos hasta que exista mayor certidumbre de las variables macroeconómicas.
Por el lado de la demanda, los  ahorristas empiezan a observar que sus ahorros en pesos se derriten entre sus dedos por la acelerada inflación. El gobierno niega este problema, y además promueve un excesivo gasto público que en el año electoral promete seguir ampliándose hasta niveles impredecibles para los analistas. Además, la contención relativa de Fábregas para limitar la monetización del déficit e incluso ir retirando pesos del mercado con el fin de contener la inflación, ya fue eliminada, suplantando su presencia al frente del Banco Central por alguien afín al Ministro de Economía.
Un escenario lógico bajo estas decisiones del gobierno, conducen a los agentes a formar expectativas de que:
1.       En un año electoral como es 2015, el gasto público aumentará.
2.       Dado que la economía está en recesión y que el precio de los commodities tiende a caer, la recaudación tributaria, en términos reales, caerá.
3.       La brecha entre ingresos tributarios y gastos se ampliará.
4.       Dado que no hay acceso al crédito externo, ese déficit se monetizará, aumentando la circulación de pesos.
5.       La inflación se acelerará.
6.       Ergo, la presión de la demanda sobre la divisa seguramente aumentará.
Políticas del gobierno
Ante este escenario el gobierno viene aplicando políticas concretas que restrinjan la demanda del dólar blue. Primero, flexibilizó los límites para la compra de la divisa, lo que fue exitoso en retirar a parte de la clase media en la demanda de divisas de este mercado. Segundo, presiona a los bancos para que eleven los tipos de interés que paga por los plazos fijos. Haciendo esto, se supone que muchos ahorristas podrán optar por ahorrar en plazos fijos, en lugar de apostar a un mercado informal y prohibido. Tercero, apuesta a criminalizar con sanciones penales la compra-venta de dólares en el mercado informal, lo que transmite miedo entre quienes operan en este mercado. Y cuarto,  aunque puede discutirse la voluntad del gobierno en esto, la crisis económica se acelera y los márgenes de ganancia tienden a caer, reduciéndose en la clase media la tenencia de pesos necesarios para comprar el dólar informal.
Escenario futuro
El arte de la predicción económica es muy complejo, pero conjeturo que durante el mes de octubre el dólar blue podría caer como lo ha hecho en febrero del corriente, justo después de la acelerada suba señalada en enero. Sin embargo, la tendencia de largo plazo, y en esto en la Argentina no pueden ser más de 6 meses, indican que el dólar blue debería alcanzar hacia marzo de 2015 nuevos picos máximos.

Crisis, gobierno más grande, y cambio ideológico: Dos hipótesis sobre el fenómeno del trinquete

Crisis_and_Leviathan

Gabriel Gasave, del Independent Institute, ha traducido al español un artículo de Robert Higgs acerca del efecto trinquete. Aquí lo compartimos.

Robert Higgs
Explorations in Economic History

El surgimiento de la moderna economía mixta es la gran transformación de los Estados Unidos en el siglo veinte. Los historiadores económicos no pueden eludir tratar de comprender este trascendental desarrollo. Hasta hace poco tiempo, sin embargo, la mayoría de sus intentos eran analíticamente superficiales. Muchos parecían dar por sentado que una economía urbano-industrial capitalista en desarrollo genera inevitablemente un gobierno más grande y más invasor. Recientemente, varios analistas del crecimiento del gobierno han propuesto hipótesis más explícitas; algunos han procurado contrastar sus explicaciones con la información histórica (Borcherding, 1977; Meltzer y Richard, 1978, 1983; Peltzman, 1980; Vatter, 1979).2 Gran parte de la literatura posee una calidad un tanto mecánica y hace poco por ilustrar la aparición de la economía mixta como un proceso verdaderamente histórico.

Aquellos que han estudiado los acontecimientos históricos de este proceso—en lugar de unas pocas series en el tiempo parcial y crudamente descriptivas del mismo—reconocen tres aspectos críticos: primero, implicó no solo un mayor gasto, impuestos, y empleos por parte del gobierno sino, más esencialmente, una extensión del alcance de la autoridad efectiva del gobierno sobre el proceso de toma de decisiones en materia económica; en segundo lugar, esta expansión de la autoridad ocurrió en gran medida durante unos pocos episodios de crisis social, especialmente durante las guerras mundiales y la Gran Depresión; y tercero, el crecimiento del alcance de las actividades gubernamentales fue paralelo a un cambio ampliamente destacado en la ideología prevaleciente. Los historiadores económicos han expresado cada vez más interés en el papel de la ideología en lo referente a la aparición de la economía política moderna (Olmstead, y Goldberg, 1975, pp. 197-199; Vatter, 1979, pp. 306-309; North, 1979, pp. 250-251, 259; 1981, pp. 45-58; Davis, 1980, pp. 9, 12; Weaver, 1983, pp. 295, 296, 322). Sin embargo, las hipótesis que funcionan son escasas.

Propongo que veamos a la expansión del alcance del poder gubernamental como dependiente de su trayectoria, es decir, como una genuina secuencia histórica en el sentido de que los agentes que lo generaron estaban motivados y obligados en cada ocasión por su apreciación de los peligros y de las potencialidades del momento, las cuales derivaron a su vez, de acontecimientos pasados tal como ellos los entendieron. Por lo tanto, un genuino “retorno a la normalidad” era inverosímil después de que una crisis hubiese provocado una expansión del alcance de los poderes gubernamentales.

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Jeffrey Sachs vs William Easterly sobre Pobreza

PobrezaEl diario El Mundo de España juntó a Jeffrey Sachs y William Easterly para entrevistarlos sobre sus contribuciones sobre la pobreza. Mientras Sachs propone continuamente nuevos programas, Easterly piensa que sólo alimentan la burocracia y no ayudan en nada. Un extracto:

Periodista.– Desde el Programa de los Objetivos del Milenio se alega que su sistema es transparente, basado en actuaciones a pequeña escala, y orientado a las necesidades de los países pobres.

Sachs.– Eso se debe a que la actitud tradicional era completamente inaceptable.  Necesitábamos un cambio completo. Y es difícil cambiar la forma de funcionar de los  gobiernos y las organizaciones. Especialmente cuando han gastado en esta Guerra de Irak tanto tiempo y tantos recursos que deberían haber ido para el desarrollo. Así que éste es un proceso que sigue siendo difícil. Pero hay progresos reales. Hace siete años di un discurso en la Cumbre de Durban pidiendo un Fondo Mundial para Combatir el Sida. En aquel momento no había una sola persona en los países en vías de industrialización que fuera tratada con medicamentos retrovirales apoyados por gobiernos; ahora se ha decidido que todo el que los necesite deberá tenerlos para el año 2010. Antes, la agricultura estaba totalmente abandonada en África; ahora tenemos a las Fundaciones Gates y Rockefeller en alianza para promover una revolución verde en ese continente. Éstas son cosas reales que marcan la diferencia en el terreno. Pero hay que combatir la indiferencia, la incompetencia y la falta de fondos de la llamada comunidad internacional. Porque todavía estamos en un mundo en el que se deja morir a millones de personas.

Easterly : Palabras, palabras, palabras. El Programa de los Objetivos del Milenio está formado por 300 expertos que han producido miles de páginas de documentos explicando lo que hay que hacer para lograr los objetivos. No importa lo que dicen, sino lo que hacen, que es reforzar la burocracia. Ése es mi desacuerdo básico con Sachs. Él cree que para acabar con la pobreza hace falta más burocracia. Los ricos tienen mercados. Los pobres tienen burócratas. Es una mentalidad neocolonial. Es como decir, y disculpe lo políticamente incorrecto de la frase: «Nosotros los blancos sabemos qué es lo mejor para los negros». Y ahora ciertas ONG están entrando en esa dinámica. Primero empezaron bien,  centrándose en proyectos concretos, y eludiendo hablar de reducción de la pobreza o de los Objetivos del Milenio. Ésa fue una buena señal… Pero ahora la Fundación Gates está repitiendo los errores de, por ejemplo, Oxfam, al entrar en el terreno del desarrollo, metiéndose en desarrollo agrícola rural. Es un exceso de ambición.

Lea aquí la entrevista completa.

El avance del Estado sobre el Mercado

Asdrúbal Baptista Troconis es referencia obligada para quien quiera comprender la historia económica de Venezuela. Aquí copio un gráfico elaborado por Osmel Brito Bigott, construido sobre la data compilada por Baptista en uno de sus libros, en relación con el avance del Estado sobre el Mercado de Venezuela, en particular a partir de que el gobierno controla el petróleo. Esta relación debería preocupar a los argentinos, en particular desde el momento en que Vaca Muerta comience a brindar recursos al poder político.

Baptista

Grandes mitos sobre la Gran Depresión (1929 – 1941)

Gran DepresiónRecientemente, The Daily Signal publicó una nota acerca de la verdadera historia de la gran depresión, señalando que el New Deal no sólo no ayudó a retornar al pleno empleo, sino que incluso empeoró las cosas, haciendo que la crisis de 1929 se extendiera por toda una década. La nota está en inglés, y si bien es corta, costaría tiempo traducirla. Recordé, sin embargo, que hay una nota de Lawrence E. Reed con el mismo objetivo y el mismo mensaje, ya traducido al español. Afortunadamente, todavía sigue on line en muchos sitios. Este mensaje debe llegar a los estudiantes de economía, porque aun quedan grandes mitos sobre la gran depresión (1929-1941) que requieren ser descubiertos.

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Reflexión de domingo: «Evolucionismo: una apostilla» – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLEl profesor Benegas Lynch (h) nos envía una nueva reflexión, en este caso acerca del evolucionismo.

Es difícil entender la postura de quien se declara opuesto al evolucionismo. Dado que los seres humanos estamos años luz de la perfección en todas las materias posibles, entre otras cosas, debido a nuestra colosal ignorancia, la evolución es el camino para intentar la mejora de la marca respecto de nuestra posición anterior, en cualquier campo de que se trate. Lo contrario es estancarnos en el empecinamiento al mostrarnos satisfechos con nuestros raquíticos conocimientos. Es cierto que en el transcurso de la vida, tomando como punto de referencia el universo, en términos relativos es poco lo que podemos avanzar, pero algo es algo. No hay tema humano que no sea susceptible de mejorarse.

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Homenaje a Leland Yeager en su cumpleaños 90

YeagerConocí a Leland Yeager unos días antes de la graduación de la Maestría en ESEADE. Fue invitado por Martín Krause y ESEADE para disertar precisamente el día de la entrega de diplomas. Martín me invitó a un almuerzo previo donde también estuvieron Juan Carlos De Pablo y otros economistas que lo admiraban. Aproveché en aquella ocasión a conversar bastante con él y después de su partida mantuvimos durante algún tiempo muchos intercambios por mail.

Apenas inicié el contacto con el primer mail, me pidió que le escribiera en español, porque lo veía como una oportunidad de practicar lo que había aprendido hace tiempo.

Le empecé a enviar entonces lo que fueron mis primeras investigaciones, incluida mi tesis de Maestría. Siempre recordaré su devolución con reflexiones precisas sobre distintos párrafos. Una de las discusiones surgió en torno a la neutralidad del dinero, referenciando un trabajo de Thomas Humphrey. Leí aquel artículo con mucha atención, y le escribí al Dr. Yeagar con mis impresiones. No creo haberlo convencido, pero aquello me permitió escribir este artículo precisamente como una respuesta a Humphrey y a Yeager, a la vez que me permitió formar mi opinión sobre un tema clave de la macroeconomía comparada.

La no neutralidad del dinero en el largo plazo. Un debate entre Chicago y Viena. Cuadernos de Economía, Vol. XXIX, No. 52, Primer Semestre de 2010, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.

The principle of the non-neutrality of money. A response to Dr. Humphrey, Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política, Volumen VIII, No. 2, Otoño de 2011, pp. 263-284.

Ese punto fue clave en mi tesis doctoral, y también en el resto de las investigaciones que fui publicando.

En el blog de Free banking están publicándose diversos posts de prestigiosos economistas que manifiestan su admiración por el profesor Yeagar, y también su agradecimiento. Quería aquí, simplemente, sumarme a este homenaje.

Leland Yeager turns 90, by Kurt Schuler

Leland B. Yeager turns 90 years old today. He has done notable work in monetary theory—most important for this blog, laissez faire monetary systems—international monetary economics, trade, ethics, and languages.

After high school he served in the U.S. Army during World War II, translating Japanese coded messages. He earned his A.B. from Oberlin College and his M.A. and Ph.D. in economics from Columbia University. Following a brief stint at the University of Maryland, he taught for nearly three decades at the University of Virginia, where he was part of the economics dream team that included James Buchanan, Ronald Coase, Gordon Tullock, and G. Warren Nutter. Yeager finished his career at Auburn University, where he was Ludwig von Mises Distinguished Professor of Economics. He is now an emeritus professor of that institution.

Prof. Yeager has many talents. One is for languages. He knows languages as diverse as Japanese, Norwegian, Russian, and Sanskrit, as well as the usual major Western European languages that American economists sometimes knew before academic economics became largely monolingual. Another of his talents is for writing. Deidre McCloskey has cited Yeager as one of the best living stylists of economics—a low bar, but one that Yeager clears with plenty of room. Still another, as will be evident from some of the testimonials below, is for teaching. As one who saw him in action wrote, “This stuff was dynamite. Students quickly realized that Yeager had it all and anyone with half a brain knew that they had a once in a lifetime chance to wrap up the whole damn subject—if they could just get every word he uttered written down.” (Remember, it was decades before the iPad and other digital recording devices.)

Prof. Yeager’s magnum opus is his book International Monetary Relations: Theory, History and Policy. It looks like a textbook, but is actually an exceptionally lucid treatise that wrapped up the whole damn subject for its time (1969, second edition in 1976). Although nearly 40 years old, the book remains unequaled for the skill with which it weaves together the strands of theory, history and policy. I am pleased to announce that the Center for Financial Stability is working to make it available electronically later in Prof. Yeager’s 90th year.

George Selgin collected the essays by Prof. Yeager likely to be of most interest to readers of this blog in The Fluttering Veil: Essays on Monetary Disequilibrium. Roger Koppl edited a festschrift called Money and Markets: Essays in Honor of Leland B. Yeager. It reprints the most delightful portrait I know of any economist, “The Yeager Mystique,” by his former students William Breit, Kenneth Elzinga, and Thomas D. Willett. For those who want to dig deeper, there is plentymore.

Appreciations of Prof. Yeager written especially for this blog follow below. Later I will post links above to appreciations elsewhere.

Leland Yeager, by Robert Greenfield

Leland Yeager, by Thomas D. Willett

Leland Yeager, by David Tuerck

Leland Yeager, by Roger Koppl

Leland Yeager, by Warren Coates

Leland Yeager, by Kenneth Elzinga

Leland Yeager, by Jim Dorn

Leland Yeager, by Bill Woolsey [Monetary Freedom blog]