Hay más de 240 millones de migrantes en el mundo, de los cuales unos 20 millones son refugiados

Como parte del Índice de Calidad Institucional 2016, que prepare con la Fundación Libertad y Progreso, presentamos un informe sobre un tema de suma actualidad mundial: las migraciones. Una breve consideración primero y luego una evaluación de los temas que se debaten:

Migrations

Las noticias no pueden ser más dramáticas, y su impacto se ve amplificado por la facilidad con que recibimos sus crudas imágenes: niños pequeños ahogados en una playa como resultado del intento de sus padres de obtener tanto sea refugio como mejor oportunidades laborales en otro territorio; cientos o miles de personas viviendo en campamentos provisorios esperando un permiso para poder trasladarse; otros cientos siendo rechazados y deportados a sus lugares de origen donde los espera la violencia, la represión o el hambre; muros que se levantan, en algunos casos para evitar la salida, en otros la entrada. Comenta la revista The Economist (2016): “Los refugiados son gente razonable en circunstancias desesperadas. La vida, para muchos de los más de un millón que buscan asilo en Europa huyendo desde Siria, Afganistán y otros países devastados por la guerra, se ha vuelto intolerable”.

En nuestra región también se ha generado una crisis aunque, por supuesto, no es de la magnitud de la que acontece ahora en Medio Oriente y Europa. Curiosamente, los primeros pasos para normalizar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, han desatado una fuerte corriente migratoria con destino a este último país. Es que muchos cubanos sospechan que esa normalización de relaciones puede dar fin a la Ley de Ajuste Cubano, que permite ingresar a ese país a todo cubano con “pies secos”, es decir, que haya llegado y se encuentre en territorio norteamericano, ya que si es interceptado en el agua es devuelto a su país de origen. Entonces se trata de llegar antes que la ley pueda eliminarse. Y los cubanos han logrado ahora la posibilidad de salir sin tener que obtener permiso del gobierno. Como resultado de esto, muchos cubanos han estado volando hacia distintos destinos, desde Ecuador hacia el norte, y desde allí se dirigen por tierra tratando de llegar al norte, utilizando los llamados ‘coyotes’ que venden sus servicios para cruzar esas zonas desérticas que limitan uno u otro país, y ocasionando todo tipo de polémicas en los países por donde transitan. Hay cientos o miles de cubanos varados en algunas fronteras centroamericanas.

El tema de las migraciones ha estado entre las principales noticias de los últimos años y plantea algunas cuestiones estrechamente relacionadas con la calidad de las instituciones. También, por supuesto, con cuestiones ética y económicas que serán consideradas aquí. La hipótesis que vamos a considerar aquí es simple: aquellos países con mejor calidad institucional tienden a atraer inmigrantes, a punto tal que algunos de ellos erigen barreras tanto físicas como regulatorias; mientras que aquellos países con peor calidad institucional tienden a generar emigrantes y en algunos casos extremos construyen muros para prohibir su salida.

Según Naciones Unidas, a mediados de 2015 había un total de 243.700.236 migrantes en el mundo (el 8% son refugiados, unos 19,5 millones). Los países con mayor número de migrantes son Estados Unidos (46,6 millones), Alemania (12 millones), la Federación Rusa (11,6 millones), Arabia Saudita (10,2 millones), Reino Unido (8,5 millones), Emiratos Árabes Unidos (8,1), Canadá (7,8 millones), Francia (7,8), Australia (6,7), España (5,8). En América Latina, son Argentina (2 millones), Venezuela (1,4), México (1,2), Brasil (0,7).

Rethinking Monetary Policy – The Cato Journal, Vol. 36, No. 2 (Spring/Summer 2016)

cj-v36n2-coverArticles

Editor’s Note – By James A. Dorn

Revisiting Three Intellectual Pillars of Monetary Policy – By Claudio Borio

Rethinking the International Monetary System – By John B. Taylor

Commitment, Rules, and Discretion – By Charles I. Plosser

What Monetary Policy Can Do – By Jeffrey M. Lacker

The Powers and Limits of Monetary Policy – By Manuel Sanchez

Real and Pseudo Monetary Rules – By George Selgin

Friedman and the Bernanke-Taylor Debate on Rules versus Constrained Discretion – By Harris Dellas and George S. Tavlas

Nudging the Fed Toward a Rules-Based Policy Regime – By Scott Sumner

Monetary Policy and the Knowledge Problem – By Gerald P. O’Driscoll Jr.

Needed: A Federal Reserve Exit from Preferential Credit Allocation – By Lawrence H. White

The New Monetary Framework – By Jerry L. Jordan

Does the Federal Reserve Know What It’s Doing? – By Alex Pollock

Learning the Right Lessons from the Financial Crisis – By Kevin Dowd and Martin Hutchinson

Permazero – By James Bullard

Book Reviews

Relic: How Our Constitution Undermines Effective Government— and Why We Need a More Powerful Presidency by William G. Howell and Terry M. Moe – By F. H. Buckley

Frank: A Life in Politics from the Great Society to Same-Sex Marriage by Barney Frank – By Mark A. Calabria

The Tragedy of European Civilization: Towards an Intellectual History of the Twentieth Century by Harry Redner – By Juliana Geran Pilon

Private Governance: Creating Order in Economic and Social Life by Edward P. Stringham – By Alain Marciano

Acceda aquí al ejemplar completo.

REFEXIONES SOBRE LOS JÓVENES – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLEs por cierto extraña la cuarta dimensión, el tiempo del reloj no es igual al tiempo interior. Lo que se considera son hazañas en realidad no son más que  mojones insignificantes en un universo que excede la capacidad de asombro. En mi caso, no parece cierto estar escribiendo sobre la juventud desde otra posición cuando da la impresión que no hace mucho fui elegido como uno de los Diez Jóvenes Sobresalientes en la selección de la Cámara Junior de Buenos Aires o que fui el más joven de todas las incorporaciones  a la Academia Nacional de Ciencias hasta ese momento, que en la primera promoción a mi cargo los alumnos eran mayores que yo en la universidad y era habitual que me dijeran que era el joven del grupo al encaramarme a una tribuna. Mi primer artículo se publicó cuando tenía dieciocho años en “Programa” del Movimiento Universitario de Centro de la Universidad de Buenos Aires…ahora hacen casi seis décadas de eso (no recomiendo su lectura por la pobreza de la pluma, aunque para los curiosos consigno que encabeza una colección en mí Contra la corriente de Editorial El Ateneo).

Sensaciones que seguramente no son originales para nadie en cuanto al paso del tiempo, pero así son. Y no es que quisiera regresar al pasado, esto es lo último que haría si estuviera en mi facultad simplemente porque en todo he tenido mucha suerte que no podría repetir y si la repitiera no me gustaría pasar por etapas de incertidumbre respecto a los desenlaces que ahora se como fueron (en gran medida “a mi manera” como diría Frank Sinatra) y, por último, mi vida ha sido y es muy intensa por lo que es suficiente  vivirla una vez. Por otra parte no puede jugarse con el contrafáctico.

Tampoco es cuestión de adelantar el final, queda mucho por hacer y cumplido un proyecto es indispensable reemplazarlo por otro para sacarle el jugo a la vida en la que nunca se llegará a un término en el que uno pueda decir que cumplió con todas las metas porque eso es imposible dada nuestra infinita ignorancia.

Entonces, manos a la obra con los jóvenes de hoy. Me refiero a las personas entre dieciséis y veintiséis años de edad. Tomo convencionalmente diez años de vida. En esta franja puede decirse que hay tres tipos de juventudes: los jóvenes viejos, los jóvenes bebes y los jóvenes en sentido estricto.

Sigue leyendo

El Pregrinaje Intelectual de Juan C. Cachanosky y Congreso Internacional La Escuela Austriaca en el Siglo XXI

Entre el 18 y el 20 de Agosto CMT Group organiza una residencia para transitar el camino intelectual de Juan C. Cachanosky. Los inscriptos a este programa, a su vez, estarán exentos del costo de inscripción al Congreso Internacional La Escuela Austriaca en el Siglo XXI que tendrá lugar en los días siguientes en la ciudad de Rosario.

Para mayor información hacer click en el flyer.

flyer

Los países con mejor calidad institucional: ¿tienen economías socialistas o mercados abiertos?

Con la Fundacion Libertad y Progreso presentamos el Índice de Calidad Institucional 2016. Desde que comenzamos a hacerlo hay cuatro países que siempre han ocupado las primeras cuatro posiciones, aunque intercambiando entre sí: Suiza, Nueva Zelanda, Dinamarca y Finlandia. Suele pensarse que estos son países que tienen “socialismos de Mercado”. ¿Es asi?

Vale la pena señalar, sin embargo, que todos ellos también ocupan destacadas posiciones en cuanto a las instituciones de mercado se refiere. Así, Noruega, que encabeza la lista en cuando a instituciones políticas ocupa la posición 18º en cuanto a las de mercado se refiere; Finlandia, segunda en este caso, está 13º en las de mercado; el tercer lugar de Suecia es con el puesto 17º en instituciones de mercado y el cuarto, Dinamarca, en el 9º. La relación es apropiada para disipar una visión existente que considera a esos países nórdicos como economías cuasi-socialistas. En verdad, son países con fuertes estados benefactores y altas tasas impositivas, pero con una apertura comercial y a las inversiones y una protección del derecho de propiedad y la libertad contractual como poco se encuentran en muchos otros países. Por otro lado, dos consideraciones son importantes en este caso: las elevadas tasas impositivas no lo son tanto y recaen sobre todo sobre los individuos, no las empresas. Por ejemplo, en el caso de Suecia, la tasa del impuesto a las ganancias corporativas es del 22%, mientras que en Suazilandia es el 27,5% y en Túnez o Tanzania del 30%. En Brasil es del 34%, en México 30%. En Noruega es del 34%, Finlandia 20% y Dinamarca 23,5%.

En cuanto a los impuestos a las personas en Suecia van desde el 31% al 60%; en  Noruega desde 0% al 47% (incluyendo un 8,2% de contribución a las pensiones); en Finlandia del 7,71% al 62% (incluyendo el impuesto nacional, el municipal y la contribución a las pensiones) y en Dinamarca del 30% al 48%. En cuanto a algunos países latinoamericanos en Argentina van del 9 al 35%; en Brasil del 0 al 27,5%; en Colombia del 0 al 33%, en Perú del 0 al 30%. Aunque siempre, por supuesto, resulta muy difícil hacer comparaciones debido a las distintas bases y deducciones vigentes en los distintos países, por un lado, y por otro, por las contraprestaciones que se reciben a cambio. En los países nórdicos las tasas impositivas a las ganancias empresarias son más bajas; las tasas a las personas más altas pero ellas reciben, a su vez, servicios de salud o educación gratuitos de calidad muy superior a los que obtiene un ciudadano latinoamericano aunque pague tasas menores. Y, además, en algunos casos como el de Suecia, los contribuyentes reciben ‘vouchers’ que les permiten un cierto grado de elección entre escuelas y hospitales privados o públicos.

Por otra parte, es más que destacable el desempeño de Suiza. No solamente encabeza el ICI por segundo año consecutivo sino que presenta el resultado más parejo, con un sexto puesto en las instituciones políticas y un cuarto en las de mercado. Suiza, además, ha logrado esto en un país con diversas culturas, idiomas y religiones, aprovechando las ventajas de la descentralización y las limitaciones al poder. La combinación de democracia representativa y democracia directa en los niveles federal, cantonal y municipal, un gobierno colegiado con rotación en los principales cargos ejecutivos y competencia fiscal entre los cantones ha logrado niveles de institucionalización destacados.

Reflexión de domingo: «LIBERTAD Y PROGRESO: LOS EMPRESARIOS» – Por Alberto Benegas Lynch (h)

ABLNo es necesario detenerse a considerar en detalle los problemas que se presentan en nuestro mundo. Uno de los aspectos álgidos del cual depende todo lo demás es la manifiesta incomprensión de los fundamentos éticos, económicos y jurídicos de la sociedad abierta.

Paradójicamente se critica a un capitalismo inexistente puesto que los aparatos estatales se han convertido en maquinarias infernales que cobran tributos insoportables, deudas públicas internas y externas astronómicas y regulaciones asfixiantes, todo financiado naturalmente con un nivel abultadísimo de gastos para alimentar a un insaciable Leviatán.

Aquí no es del caso analizar esta o aquella gestión gubernamental, el asunto son los resultados de décadas de populismo más o menos intenso y de uno u otro signo y etiqueta circunstancial. El hecho es que el mundo se debate hoy en esta situación.

Sin duda que el problema es la educación, es decir, la deficiencia en explicar las bases de la sociedad civilizada y, por ende, la decadencia de los valores y principios que la sustentan.

Afortunadamente hay casas de estudio, fundaciones e instituciones varias en diversos países que se dedican a contrarrestar esta malaria con presentaciones de rigor, argumentando las ventajas de una sociedad libre. Pero no es suficiente si a estas faenas muy meritorias se las compara con la catarata de falacias difundidas que dan apoyo a través de múltiples vías al engrosamiento de los referidos aparatos estatales que destrozan vidas y haciendas ajenas al tiempo que eliminan de cuajo los incentivos para proteger autonomías individuales.

De más está decir que aquellas entidades solo pueden recurrir a empresas privadas para obtener fondos que permitan financiar sus programas. No pueden buscarse recursos donde no existen y el empresariado es el grupo que necesita libertad para cumplir su rol específico de asignar recursos en el mercado.

Como es sabido, el empresario conjetura que los costos están subvaluados en términos de los precios finales al efecto de sacar partida del consiguiente arbitraje. Si acierta obtiene ganancias y si yerra incurre en quebrantos. El cuadro de resultados le marca si está bien o mal orientado en la satisfacción de las necesidades del consumidor.

Sigue leyendo